Spin-off

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jueves, 16 de marzo de 2017

Lazos XIV

   La débil luz del sol se alzaba sobre Seattle, ciudad que la niebla cubría a esa hora de la mañana gracias a Medea quien nos acompañaba mientras los cuerpos eran recogidos. 
   Medea, por órdenes de su tía, había vuelto a la casa del lago para hacerle compañía a los demás por si a Freyja se le hubiese ocurrido enviar Blood Drynka's hacia allá, todo antes de que Circe fuese atacada por Faye.
   Todos ayudaban, y yo sólo podía pensar en ella, en cómo se encontraría. No había ido a verla pero padre me aseguró, y Medea lo secundó, que Faye estaba a salvo; ¿cómo podía estar a salvo cuando todavía quedaban restos del veneno en su sistema?

-Hiciste posible esto-dijo mi padre. Salí de mi ensimismamiento.

-¿La muerte de esta gente? Lo sé.

-Sabes de qué hablo, cariño. Y que estés aquí en lugar de donde está la señorita Vesper....

-No te equivoques, padre, no estoy aquí por gusto-le corté antes de que continuara-. Estoy aquí por ella, porque me gusta complacerla; aunque no lo creas Faye no entorpece la responsabilidad que tengo para con tus hijos por conversión, nuestra gente, o la protección de los inocentes. Faye me apoya, intento hacer lo correcto por ella, siempre será por ella.-Desvié la mirada para ver cómo retiraban el último cuerpo, la ansiedad me estaba matando-. ¿Cuando hicieron el Contrato de Sangre?-pregunté sin mirarlo-. Circe y tú, ¿cuando pasó?

    Escuché su suspiro.

-Después de enterarme sobre la muerte de Halia-respondió. Lo miré, él metió sus manos en los bolsillos de su saco-. No soporté la idea de que a Circe le pasara lo mismo así que le pregunté si accedería al contrato, y lo hizo. Yo amaba a Halia, la protegí hasta donde pude, sé que mi esfuerzo no fue suficiente, pero lo intenté y he vivido con la culpa de cómo resultó todo; ella nunca me pidió que la convirtiera y yo nunca se lo ofrecí porque no quería esto para ella, fueron muchos los motivos que me llevaron a irme de su lado, creí que sería lo mejor para todos, que marcharme de su lado nos beneficiaría a todos, la protegería a ella y a Amelia, te protegía a ti de este mundo exterior en donde no puedes estar por mucho tiempo, protegía a tu hermano, y a nuestra gente.

   Tomó mis manos entre las suyas, él sonrió, transmitiéndome melancolía.
      
-Sé que la señorita Vesper es importante para ti, pero temo que bajes al abismo donde me encuentro y de donde Circe y tú y tus hermanos logran sacarme. Temo ver a la Sahar que encontré en 1914, estuviste muy cerca hace unas noches cuando atacaste a tu madre. Sólo quiero lo mejor para todos, mantenerlos a salvo, mantenerte a salvo de ti misma.

-Tienes que entender que ella me mantiene a salvo de mí misma-susurré-. No te fallaré, padre, no les fallaré. Confía en mí, e intenta acercarte a ella, si la conocieras entenderías por qué la he elegido en cada una de mis vidas, y elegí bien....

   Callé porque Lord Valentine se acercó a nosotros pidiendo hablar con mi padre. Éste me dio un beso en la frente y luego me dijo que volviera a Escala con Medea, el chófer estaría esperando a la entrada del parque; me despedí de él y del Lord, Medea me alcanzó en el coche y no me habló en todo el camino a Escala, respetando mi espacio y el dolor que me embargaba por lo que Faye debía estar sufriendo.
   No esperé a que el chofer abriera la puerta, salí del coche tan pronto aparcó frente al complejo residencial. Padre pudo haberla llevado lejos y dejado morir cuando desapareció con ella, pero en su lugar la llevó a un lugar más cercano; siempre le estaría agradecida por haber salido a recoger su cuerpo después de que Freyja lo dejara caer al suelo. La cuidó, mi padre la cuidó, pero insistía en que no debíamos seguir apegadas la una a la otra.
   Medea se encargó de poner el ascensor en marcha, y al abrirse las puertas en nuestro destino salí disparada directo al dormitorio que nos estaba asignado a Faye y a mí.
   Regina y Arath la acompañaban, seguía inconsciente. La mujer se encontraba sentada en un sillón ante la cama, su marido estaba de pie mirando por la ventana, se quedaron callados al verme entrar y acercarme despacio a la cama donde Faye descansaba.

-Lo siento, Euzma-dijo Arath-. Me ha dicho mi mujer que ha convulsionado cinco veces desde que la trajeron, la herida en su costado fue cuidadosamente limpiada y cosida, pero perdió mucha sangre.

    Me senté al borde de la cama, Faye sudaba una fiebre y balbuceaba cosas en ruso. 

-Restos de sangre sintética sigue en su sistema-dijo Medea-. Se está muriendo.

-No se puede morir-solté, acariciando su rostro con el reverso de los dedos índice y medio-. No te vas a morir-susurré.

  "La mordida no se ha borrado, ¿no se supone que sano rápido ahora? Es como si por un momento cortaras la inmortalidad de un Blood Drynka volviéndolo humano-recordé mi conversación con Erza antes de salir de caza hace unas noches-. Euzma, si una mordida tuya vuelve humano, por escaso período, a un Blood Drynka, entonces quienes quieren que compartas tu inmortalidad están perdidos, tu sangre los mataría."
    Si a un Blood Drynka lo vuelvo humano por escaso período, a un humano que se vuelve Blood Drynka por tiempo limitado tal vez pueda regresarlo a su estado original. Pero morder a Faye.....

-Hazlo-le oí decir a Erza.

   Me levanté, hizo un gesto con la cabeza y en sus labios el vestigio de una sonrisa, retándome. Sus ojos habían adquirido un estable color dorado producto de un consumo moderado de sangre, su sed estaba bajo control. Observó a Faye.

-Hazlo, es la única forma de que vuelva a ti, Euzma-dijo.

-Si muere por mi mano no volverá a mí nunca-repliqué. Volví a sentarme al lado de Faye-. Puede salir mal.

-O puede salir bien.-Sentí su mano posarse en mi hombro-. Te conozco desde que eramos unas niñas, Sahar, y todo lo que he visto y admirado de ti ha sido tu fortaleza, tu valor, eres mi mejor amiga aunque no sepas exactamente lo que es eso-rió-. Y por ti, por mi mejor amiga, vendí mi humanidad a cambio de tu felicidad. ¿Mi sacrificio ha sido en vano?-Hablaba de cuando salvó a Faye, muriendo ella en su lugar.

   Despacio coloqué mi mano en la nuca de Faye y la fui levantando.

-¿Qué piensa hacer?-preguntó Regina-. Es peligroso, su sed de sangre....

-Es Faye, no le hará daño, sabrá cuando parar-dijo Erza, más segura de mí que yo misma.

    Antes de Faye sólo existía una persona que conseguía retarme sin temor alguno, y era mi Dekstra, mi mano derecha, Erza. Sabía cuando ponerme en mi lugar, leal hasta la médula; tuve que conocer a Faye para darme cuenta de muchas cosas, me quitó la venda de los ojos.
    Mordí su cuello y sentí el sabor de su sangre, a Faye se le escapó un gemido, y a mí otro nada más probar su sangre. Podía hacerme adicta, y ese era otro peligro: volver la sangre de tu ser amado una droga, tu droga. Lo que temí hacer desde el inicio lo estaba haciendo como último recurso, malditos últimos recursos; y me dejé ir en sus recuerdos: sus padres, su hermano, su risa y su voz en cada vida, la niñez en la que nos conocimos en esta vida. Un recuerdo de nuestro corto encuentro siendo ambas unas niñas, que borré de su memoria. Todo pasaba en cámara lenta, hasta que me alejé, respirando con dificultad.
     Erza estaba de cuclillas, cogiéndome de las manos.

-Ahora esperemos, pequeña-dijo-. Va a despertar, sólo esperemos.

    Asentí y ella me abrazó.
   Fui a ver a mi madre y a Nina, ambas descansaban. Circe había pasado el proceso de conversión, despertó y luego volvió a caer dormida tras alimentarse; Regina y Arath habían sido absueltos pues toda la culpa de lo ocurrido recayó en Freyja cuyo cuerpo fue cremado por órdenes expresas de mi padre quien estuvo presente para ver que se llevara a cabo dicha cremación.
    Todavía faltaba ayudar a Velkam a deshacer la posesión que Seth tenía sobre él. Miré de reojo el féretro que estaba en la estancia.

-Jay está preparando la cena-comunicó Erza-. Es el único humano despierto ya que Faye sigue inconsciente pero lo que soy yo comeré lo que haga-dijo con voz cantarina.

      Se sentó a mi vera en el sofá, Regina estaba a mi otro lado.

-Creo que no te he agradecido por ayudarme a contactar con Faye cuando estaba encerrada en ese horrendo y frío lugar-le dije a la mujer, que sonrió.

-Apuesto a que lo habría logrado sin mi ayuda, Euzma Sahar, es usted una caja de sorpresas-comentó-. Nosotros debemos agradecer su benevolencia, Freyja actuó como lo hizo por su hijo, ya nos lo has dicho, y Arath lo hizo por mí. No merecíamos perdón, hicimos daño a nuestros hermanos tanto como lo hizo Freyja.    

-Pero a ustedes les dolían sus hermanos, a ella no, ustedes no fueron consumidos por completo, merecían una oportunidad más. Freyja las perdió todas, aunque en parte pienso que pensar en hacer lo correcto y no hacerlo es peor, Regina-le dije, porque ella estuvo a punto de decir la verdad ante el Consejo y pedir ayuda, pero no lo hizo-. Yo misma iba a matarlos a ambos, pero demostraron lealtad y he comenzado a valorar eso. No quiero que vuelva a repetirse un acto de desacato por vuestra parte, mentiras, traición hacia vuestra sangre, porque soy alérgica a la misericordia.

   Arath, que estaba sentado en el reposabrazos derecho cerca de su mujer estuvo de acuerdo.
-Debo confesar que en ustedes nos vi a Faye y a mí-continué, la sonrisa de Arath iluminó sus ojos-, mi padre me presiona para elegir el deber sobre el amor porque es lo que he hecho desde que era una niña, está acostumbrado a verme así, planeaba casarme por la extensión de la familia, sin amor porque no entendía de amor, entendía de obedecer órdenes y de darlas, carezco de emociones, apenas voy aprendiendo sobre ello. Al final resulta que siento más que cualquiera, y eso termina por descontrolarme y es lo que quiere evitar, un descontrol que les lleve a la ruina. Puedo hacer que todo colapse; pero como tú-miré a Arath-no puedo dejar de elegir a lo más importante de mi vida, a diferencia de ti, ella me hace ver cuando hacer lo correcto y me empuja a ello.

    Fui hasta el féretro que hasta ese momento no había sido abierto, Circe lo había hechizado y era la misma Circe quien debía romper el hechizo.

-Para mí lo correcto habría sido matar a Velkam y ya, sin ver las posibilidades de traerlo de vuelta-decía, paseando la mano por la tapa del plateado féretro-. Sin importarme el bienestar psicológico y espiritual de mi hija a quien le estaría quitando a su inocente padre, porque Velkam ha sido una víctima más de Freyja. Quería cuidar de Nina y de mí, prestó su cuerpo a un ente poderoso creyendo que podía controlarlo y volverse contra quien lo amenazó en primera instancia, así nos protegía, pero el ente fue más listo y lo agarró con la guardia baja apoderándose de su cuerpo. Lo correcto para mí habría sido matarlo, sin importarme nada ni nadie más, me estaría deshaciendo de quien me estorba; pero está Nina.-Levanté la tapa del féretro sin ningún esfuerzo y ante los gritos ahogados de Erza y Regina, Arath se paró de golpe-. Y está Faye, ella cree que por Nina debo salvar a Velkam.

    El cuerpo de Seth se mantenía intacto, debía ser obra de la magia de Circe.
    Era una joven de mi edad, su piel morena sin ningún rastro del tiempo, ni una mísera arruga, parecía porcelana. Su negro cabello ondulado caía por su hombro derecho sobre un vestido negro, una estaca enterrada en su pecho de lado izquierdo, y entre sus manos una espada en reposo, en la empuñadura un rubí que brilló cuando quité la espada de sus manos.

-Corrompida por la magia de un anillo-susurré, mirando el dorado anillo que llevaba en el dedo índice de su mano izquierda. Lo cogí y me lo puse, no sentí ninguna diferencia; con el dedo seguí la estrella de seis puntas en relieve, y la escritura.

-Euzma deberías esperar a que vuelva Caín-aconsejó Erza.

-A veces debemos tomar acciones rápidas si no queremos que la situación empeore, recuperaré a Velkam pero será a mí manera. Estoy cumpliendo con mi deber como mi padre lo quiere, salvando a mi pueblo de un mal, y haciéndole un bien a mi hija al regresarle a su padre.

    Me desvanecí, apareciendo a espaldas de Velkam quien tomaba algo frente a la chimenea de su hogar en el hotel.

-Velkam-dije, él se volvió, su mirada bajó rápidamente a la espada que sostenía en mi mano derecha-. ¿La reconoces?-La expresión de su rostro cambió, y no le di tiempo a Seth a que reaccionara, me acerqué a velocidad de Blood Drynka y le asesté una estocada-. Ayudaste a quitarme mucho, tía-susurré, mientras Velkam caía al suelo le hundí más la espada pero no sangraba, como si el daño no se lo hiciera al cuerpo. Cuando estuvo acostado en el suelo le puse la mano izquierda en la frente, el anillo dorado comenzó a oscurecerse.

-¿Qué estás haciendo?-preguntó Velkam, pero era otra voz la que salía de su boca.

-Canalizandote-respondí-, si bien no necesito el anillo para ello es mejor ser precavida porque es la primera vez que intento hacerme con un demonio como yo, porque eso has pasado a ser, Seth, un demonio.

    Los recuerdos me fueron transmitidos, Seth era hija de Luzbel como Caín, Eva fue tomada dos veces por él. Después de Abel, Seth pasó a convertirse en la hermana más querida para mi padre y a ella le compartió la magia de la sangre, pero ésta se creyó ser supremo sobre los humanos y quiso extender esa supremacía ocasionando grandes muertes por todo el mundo, ella y sus hijos y los hijos de mi padre de aquél tiempo. Fue cuando el diluvio acabó con todo, mi padre lo vio venir y no dio aviso a sus descendientes ni a su hermana porque pensó que merecían tal castigo. Seth sobrevivió y se sintió traicionada, volviéndose cruel enemiga de mi padre.

-¿Viste lo que querías?-preguntó-. Tu padre es un maldito traidor a la sangre, doble moral.....

-Él fue claro con ustedes cuando sus hijos empezaron a hacer el mal, no debían crear más Bebedores de Sangre, y ni tú ni tus hijos ni los hijos de mi padre hicieron caso. Debían ser barridos de la faz de la tierra; con el dolor de la decepción en su corazón, con el dolor de la traición de su amada hermana, de su familia, él tuvo que dejar que pasara por el bien de Assiah.

   Empezó a reírse.

-¿Estás tú preparada para perder a quien quieres por el bien de Assiah?

   Saqué la espada y la canalización terminó, Seth ya no estaba en el cuerpo de Velkam, el anillo seguía ennegrecido.
    Ellos fueron los que faltaron a mi padre, por eso el castigo, y a él no le quedó más remedio que entregarlos. Mis afectos no me faltarán porque no eran Seth ni la familia de ese tiempo de mi padre, sobre mis afectos no habría castigo; y por el bien de Assiah me aseguraré de no perder a Faye.
   Velkam tosió, dejé la espada a mi lado, me encontraba sentada en el suelo.

-Me duele la cabeza, ¿te hice algo malo para que me tomaras así de sorpresa, Bisha?-se quejó Velkam, mirando de reojo la espada.

   Me levanté sin brindarle ayuda.

-No iba a avisarte que te atacaría para que Seth tomara previsiones, querido-dije.

-Gracias por lo de "querido"-sonrió, frotándose la frente.

-Se me salió.

   Tenía que controlar esos lapsus delante de Faye porque no creo que le siente bien escucharme decirle esas cosas a Velkam.

-Gracias-dijo él. Cogí la espada del suelo-. Juraría que estaba maquinando algo en vuestra contra.

-¿Ya no había hecho suficiente daño?-pregunté. Velkam se acercó a mí.

-Si posees esa inmortalidad, muchos van a desearla, Bishamon-dijo, quitando un mechón de mi cara-. ¿Cómo lo hiciste? Me has dado mi libertad.

-En sus últimos momentos Freyja me dijo que la espada que Seth poseía en su féretro podía paralizar el espíritu dentro de tu cuerpo y mientras eso pasaba la canalicé. Al estar paralizada no podía escapar a ningún otro cuerpo durante la canalización, sino al mío o a este anillo.-Le mostré el anillo en mi mano.

-Pero ¿y tú?

-Estoy bien, no puede hacerme peor de lo que ya soy, ¿o sí?-sonreí.

-Arriesgaste demasiado-susurró, nuestros rostros estaban cerca el uno del otro. 

-De Circe he aprendido muchas cosas, entre ellas que una madre haría lo necesario por su hija, y Nina necesitaba a su padre, un padre que era un buen hombre, inocente.-El amor que Velkam me juró en el pasado se vio reflejado en sus ojos color cielo-. Mereces algo mejor, un mejor final, Velkam, no morir siendo esclavo de un infame ser demoníaco.

-Imagino que Faye también tuvo qué ver en tu decisión.

-Vesper tuvo todo qué ver-dije.

-Bisha....
   Su voz llamándome así me hizo rememorar el pasado y casi por libre me vi sintiendo por él.
    Mi piel  se erizó al verme poseída por Velkam en un recuerdo tan vívido que gemí sobre su boca.
   Besé sus labios, un roce al que él accedió.
    No estuvimos juntos en los 1400's nada más, cuatro siglos más tarde nos reencontramos antes de yo conocer a Faye.
    Faye, pensé, alejándome de Velkam.

-Tengo que irme-le dije, recuperando la compostura.

-Sahar, lo siento, Faye no lo sabrá por mí. Te prometo....

-No lo sabrá por ti porque seré yo quien hable con ella, no le guardo secretos y esto que acaba de pasar no tiene importancia porque ya no te amo, hay vestigios de un sentimiento, resonancia de vidas previas, muy diferente a lo que siento por Vesper.-Velkam sonrió comprendiéndome-. Una amistad es posible, si estás de acuerdo, nuestra hija es lo único que nos une ahora y por ella vale, pero siempre desde el respeto, Velkam.

-No buscaré interponerme entre Vesper y tú, primero es tu felicidad y la de nuestra hija, para mí ustedes siempre han sido lo primero y no dejará de ser así, Bishamon.

    Velkam era como Ezio en cierto modo, de los pocos hombres buenos en este mundo.

-Puedes venir a verla mañana, Nina querrá estar con su padre siendo él mismo-dije, desvaneciéndome.

   Medea me esperaba en la estancia, Regina y Arath estaban en el balcón y entraron cuando escucharon a Medea decir mi nombre.

-Tu padre está furioso, querida prima-informó la rubia.
-Me he perdido, ¿cuando te di permiso de llamarme "querida prima"?-le pregunté, rodeándola y dirigiéndome hacia las escaleras-. Dile a mi padre que no quiero que me molesten, estaré con Faye. Y por cierto-me volví en el último escalón-, quiero el cuerpo de Seth hecho cenizas esta misma noche. Si no lo hace él, lo haré a primera hora de mañana. Buenas noches.

   
     No soñaba con dolor, ya no había sufrimiento, se repetía un beso y sonrisas provocadas por ella; no sabía si Sahar era la autora de esos sueños, imaginé que no porque aunque se sentía real, podía diferenciar a la Sahar real interviniendo en un sueño, de la Sahar creada por mi mente.
    Desperté y fue lo primero que vi, su media sonrisa.

-Hola-susurré, no reconocía mi voz de lo exageradamente ronca que la tenía.

-Hola, Mi Vida-susurró ella.

   Qué diferencia a la primera vez que desperté y la vi hace semanas después de pasar tres noches mal herida en un calabozo en Providencia.
     Se inclinó y besó mis labios.

-¿Cómo está Circe?-pregunté, recordando lo que había pasado, le hice daño-. Sahar la maté..... Yo....

-Shhhhh, shhhhh, shhhhh-Sahar apoyó su frente en la mía, cerré los ojos sintiendo en lo profundo ese íntimo contacto. Las lágrimas corrieron por mis mejillas, había vuelto a la terrorífica realidad que parecía una pesadilla-. Circe está bien, hace años hizo un Contrato de Sangre con mi padre.

-Eso no quita lo que le hice a ella y a esas personas-lloré.

   El dolor de la herida en mi costado derecho me escoció.

-No eras consciente-dijo. Besó mi frente-. Freyja murió, pagó por lo que hizo. Regina y Arath fueron absueltos, y Velkam ha regresado a ser él mismo. Me deshice de Seth.-Limpiaba mis lágrimas-. Volveremos a Providencia tan pronto estés más fuerte como para aguantar el viaje, por ahora tú y yo iremos a la casa del lago en un par de días. Drako y Arath se encargaron de arreglar lo que rompí en mi pequeño arranque.

-Voy a tener que prometerles no dejarme secuestrar de nuevo, así no te enfadas, rompes cosas que luego ellos tendrán que arreglar-bromeé entre lágrimas, no sé de dónde me salían las fuerzas para hacerlo-. ¿Qué día es hoy?-inquirí.

-Miércoles-respondió, riendo por lo que dije-, cuatro días inconsciente, me asustaste.

    Se acostó a mi lado, me abracé a ella.

-¿Tú y yo solas?-murmuré, refiriéndome a nuestra estadía en la casa del lago.

-Tú y yo solas-respondió.

    Habían sido los días más fuertes que como Clan hemos tenido. Y eso es mucho decir.
    Mi padre accedió a incinerar el cuerpo de Seth el Lunes a primera hora, requería mi presencia así que dejé a Erza y Jay cuidando a Faye. 
     El anillo y la espada quedaron en mi poder, nuevamente mi padre aceptó mi petición de que fuese yo quien me quedara ambos objetos. Se despidió de su hermana, llegué a comentarle que alguien como Seth no merecía ni una lágrima y terminé ganándome un pellizco en el brazo de parte de mi madre: "Debes ser más sensible, cariño" me dijo Circe después de dejarme el brazo ardiendo.

-Sí, porque ella fue muy sensible-repliqué.

   Circe había estado alimentándose de sangre sintética proporcionada por Velkam. En principio, para la transición, sí tuvo que beber sangre directa de un humano; mi madre estuvo pendiente de Faye hasta que ésta despertó, y cuando la vi despertar fui feliz, siendo feliz mi madre también. Tal vez ella pensó que no notaba lo abatida que estaba por mi sufrimiento, pero sí llegué a darme cuenta.
      El Viernes Drako llevó a Faye a la casa del lago, Regina y Arath me llevaron al atardecer porque antes debía acompañar a mi padre a firmar unos papeles concernientes a SaharGlobal, él quería que todo estuviese en regla desde ya para cuando requiriera de mi presencia en la empresa. No podía creer que me tocara encargarme de menesteres mundanos, eso no me apetecía, mucho hacía desde el Clan.

-Si lo hablas con Faye ella podría tomar tu lugar hasta que decidas hacerte responsable de SaharGlobal, Euzma-comentó Regina.
-No quiero ese estrés para Faye por ahora, le dije a mi padre que no me apetecía involucrarme en esos asuntos, tiene a Drako para ocuparse de la empresa y de la ayuda que ésta brinda a los menos favorecidos-dije-. Sin embargo mi intervención será sólo cuando él o Drako estén en otros asuntos, de viaje, en fin. Y mi presencia no saldrá de la empresa, los socios de mi papá firmaron documentos de confidencialidad, nadie, absolutamente nadie fuera de SaharGlobal sabrá de mi existencia.

-Para Matthew Carlysle la única hija del Immortal al que buscan es tu hermana mayor, ¿no?-intervino Arath.

-Sí, ignoran que Vadhir y yo existimos. Y en nuestro mundo no todos conocen a Amelia, espero que siga así, señores Griffin-les advertí.

-Les debemos la vida, tiene nuestra gratitud y lealtad-aseguró Regina.

    No se bajaron del coche cuando llegamos, Drako salió de la casa y se subió en la otra camioneta donde había llevado a Faye. Entré, y ésta se encontraba de pie en el vestíbulo con un muy llamativo y sexy vestido rojo de manga larga y encaje, la falda llegaba por encima de la rodilla, miré sus piernas. Sonreí, subiendo la mirada por su cuerpo hasta encontrarme en sus verdes ojos.
-¿Esperas a alguien, Mi Bien?-le pregunté, robando una hermosa sonrisa de sus labios.

-A ti, toda mi vida-respondió.
     








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