Spin-off

Spin-off

domingo, 12 de junio de 2016

Sangre Fría



Nueva York, Estados Unidos
Amanda

   Nos sentamos a la mesa, pillé a Declan haciendo un sutil gesto negativo con la cabeza, no se fiaba de ninguna de las dos. Asentí, tomando su mano y apretándola un poco.
   Ivel y su Adalid no perdieron de vista ningún movimiento, vi sonreír a la primera tras dar un sorbo a su vino; su pelo negro tenía un brillo azulado, lo llevaba suelto, ondulado y hubo un momento en que, muy elegantemente, se apartó el flequillo del rostro.
  Su vestimenta era llamativa, una mezcla entre lo gótico y lo bohemio, un estilo muy personal diría yo. Otra cosa que llamó mi atención es que había algo extraño, muy íntimo por así decirlo, entre ella y la mujer que le acompañaba. Tanto era, se sentía la cercanía, se palpaba y se veía, que tenían una perfecta coordinación. Los movimientos de ambas para cortar, llevarse la comida a la boca, beber, todo parecía estar medido, lo hacían al mismo tiempo.
  Declan también lo notó, y sorprendido compartió una mirada conmigo.

-Lamento haber venido sin avisar, no acostumbro a entrar en casas ajenas-dijo. 

-No pasa nada, gracias a ustedes hay un sicario menos intentando matarme-le dije antes de probar el primer bocado de la ensalada que acompañaba mi salmón ahumado-. Qué delicia, ¿verdad Dec?-Declan había entrelazado los dedos de sus manos sobre la mesa, no le quitaba los ojos de encima a Ivel-. ¿Por qué no fuiste con Azana? 

-¿Ella te habló de por qué está aquí en Assiah?-Asentí. Ivel dejó los cubiertos a un lado de su plato-. No quiero que ejecuten a Amara, y es lo que pasará si la llevamos a nuestro hogar-se levantó-; sé que Matthew Carlysle es el único humano que ha tenido contacto con ella, y mi hermana mayor acudió a usted para averiguar su paradero. Dígame, ¿logró saber dónde se encuentra?

-No, Matty dijo que no sabía nada de ella, es obvio que mintió.-Dussollier observaba a su Señora con seriedad, no creo que estuviera del todo de acuerdo con ella en no ejecutar a la mujer que buscan-. De alguna forma le sacaré la información sobre su paradero, pero no entiendo por qué no quieres que se haga justicia, según sé esa mujer le ha quitado la vida a muchos de vuestros compañeros y además atacó vuestro mundo.

-La Amara que yo vi no tiene nada qué ver con el monstruo que hizo esas cosas, es como si fuesen dos personas distintas.

-Te quiso matar, Ivel-intervino Dussollier-. Y honestamente no me apetece verte morir, si no la paramos volverá a atentar contra tu vida tiene órdenes de su padre.-La mujer se dirigió a mí y a Dec-. Amara es sólo una encarnación, una máscara.

-Basta Dussollier-susurró Ivel.

  Dussollier enfrentó a su Señora.

-Puedo sentir tu enfado, dahir, pero estoy segura que Caín le ha ocultado mucha información a su hija, y apuesto a que Su Eminencia Azana fue superficial en lo que le contó a ésta persona. Te gusta hablar con la verdad no con medias tintas, entonces seamos directas y honestas con ésta mujer.-Ivel desvió la mirada, su Adalid habló en mi dirección-: En la historia de los elohims se cuentan cuatro en particular que in principio estuvieron muy cerca de Eloah Yahvé. Mikhael, Azazel y Luzbel, eran los principales, la cuarta elohim no se menciona, fue borrada de nuestra historia; ella, voluntariamente, se prestó para venir a Assiah y convertirse en la primera mujer de Adán.

-Lilith-susurró Declan-. No le gustó vivir bajo el yugo de Adán, o al menos así se sentía. Es lo que he leído-agregó cuando le miré, interrogante.

-Lilith siempre fue rebelde-prosiguió Dussollier-, y sí, se cansó de Adán y se marchó de Edén. Pero es lo que vino a continuación lo más importante, y lo que llama la atención. Lilith, Reina de la Noche, Madre de los Demonios, Innana, Ishtar, Afrodita, Venus, Artemisa, Isis, son sólo los tantos nombres, las tantas encarnaciones y máscaras detrás de las que se esconde. La biblia la nombra bajo la máscara que más le ha durado.

    Ivel se centró en admirar un cuadro que colgaba de la pared, desde donde me encontraba podía ver su perfil. Tenía el ceño fruncido, estaba escuchando a su Adalid.

-No me trago nada de lo que dice la biblia-dije.

-Me alegra, solo encuentras historias tergiversadas.-El comentario vino de Ivel-. Lo que hace la mano del hombre por "inspiración divina"; nadie quita que algunas estén bien contadas. Otras no, y de vez en cuando encuentras la verdad escondida a la vista.-Dejó de mirar el cuadro-. Es muy famosa ahora, Lilith. Logró establecer su propio culto en Assiah, es aún más conocida que Yahvé, más adorada; y es que cuando eres "la Virgen que dio a luz al Mesías", no es para menos.

-Están de broma-dije, burlándome de lo que acababa de oír.

     Dussollier se puso a la defensiva.


-No es para tomárselo a juego, es muy serio. Lo han hecho evidente, la tienen en sus narices en cada mito, en cada religión. Vuestro Vaticano es su centro de culto más conocido. La élite que preside tu padre adoptivo la venera, han hecho sacrificios en su nombre como lo hacen en nombre de Luzbel quien tiene el mismo número de máscaras o hasta más que ella; la Gran Diosa, La Madre de los Dioses, Diosa de las Pirámides.

-Fue borrada de nuestra historia, pero en la vuestra aún vive, se hizo un nombre en cada encarnación. Y resulta que Amara es la actual, en carne y hueso.

    Declan se puso nervioso.

-Tu padre está reunido con Azana y Gaspard, ¿crees que esté planeando algo en contra de esta Amara?-me preguntó.

-No lo dudo, y vuelve a dejarme fuera.-Si dijera que ésta parte de la historia no resulta escalofriante, estaría mintiendo-. ¿Y tú quieres salvarla? ¿Por qué?-inquirí, Ivel enarcó una ceja.

-Es como si estuviese dividida entre la luz y la oscuridad. Yo la vi pelear contra eso-respondió.

-Hay una gran mentira sembrada en el mundo por ella y tu tío, ¿qué te hace pensar que no fue un teatro lo que montó delante de ti, Ivel?-insistía Dussollier.

-Tú sabes que no estoy en un error, dahir.-Esta vez Dussollier no le replicó-. Amelia, no le diga a mi hermana que vine a verla. Y por favor, si usted da antes que nosotras con Amara, contacte conmigo antes de hablar con mi hermana.

  Declan me cogió del brazo, y me llevó a una habitación diciéndoles que esperaran un minuto. Ya imaginaba con qué saldría, si Azana no me dio la información completa es porque, de esa parte de la guerra que estamos librando, quieren encargarse ellos; mi padre tampoco quería involucrarme en eso, la cuestión es que se trataba de la misma gente, hay una conexión.

-Te conozco, querrás ayudarle de la forma que sea y no creo que debas, Amanda. Ya es suficiente con los problemas terrenales con los que estamos lidiando.

-El asunto es, Declan, que los problemas terrenales son debido a dos figuras que alguna vez fueron divinas y que para muchos humanos, una de esas figuras, lo sigue siendo.-Declan me dio un beso en la frente-. Yo me negué a asistir a algunas de las fiestas de la sociedad presidida por Matty, me negué a ser educada en cualquier religión porque para mí todas son una farsa y sólo causan problemas. Me enfoqué en destruir sus negocios terrenales, esos que me habían quitado todo, y no vi que el problema era más espiritual hasta que papá me dijo quién era en verdad. Entonces presté atención a sus movimientos de acuerdo a la cábala, los sacrificios que han llevado a cabo, comencé a ver las "casualidades" que no eran tal.-Nueve años de eso, y ya estaba involucrada desde mi nacimiento por ser hija de Caín-. ¿Cómo se pelea contra esto, Declan? ¿Cómo cambiar las reglas de un juego de poder  donde están apostando nuestras almas?

     Su abrazo me reconfortó. Lo oí susurrar que debíamos pararle el juego aquí en la tierra.

-Si dudamos o tememos, ellos ganan, de eso se alimentan-susurré-. Por eso causan terror, angustia y odio. Los estamos fortaleciendo.

    La oferta de Azazel me resultaba cada vez más atractiva.
    Volvimos a la estancia, Ivel y su Adalid se levantaron del sofá. 

-Apenas sepa algo de Amara, serás la primera en enterarte. 

    Una sonrisa asomó a los labios de Ivel.

-Gracias-dijo.

-Sólo una cosa. Si no puedes salvarla, prométeme que la matarás.

-No hará falta llegar a eso-sentenció Dussollier. 

    Su cambio me tomó por sorpresa.
   Ambas se desvanecieron, solté el aire que hizo parecer como si llevara una eternidad conteniéndolo.     
   
   Desconecté los teléfonos del apartamento y apagué mi móvil. Dediqué el resto de la tarde a buscar en internet algunas cosas sobre lo que Dussollier y su Señora nos habían contado a Declan y a mí; de Lilith sí conocía la historia, pero no esa parte en la que tomó otros rostros. 
   La Virgen María y Jesús. 
  Habían teorías que daban por hecho esa verdad, María era uno de los rostros de Lilith y antes de ella estuvo su encarnación en Isis quien dio a luz a Horus a quien comparaban con Jesús. La iglesia fue modelando el mito a su conveniencia, tomando rasgos del verdadero mesías y agregándolos al falso. Cambiando mandamientos, quitando mandamientos. Haciendo a Jesús un Dios Sol, ignorando sus enseñanzas o entendiéndolas a su modo. A saber si el verdadero nombre del verdadero mesías era Jesús.

-Deberías dejar eso, y descansar un poco-dijo Declan, sentí el beso que me dio en el pelo.


-Imposible, teniendo una familia como la mía debes estar al día con todo. Hay demasiadas teorías, unas a favor y otras en contra de lo que ellas dijeron, y no es que internet sea el mejor lugar para saber sobre mi familia pero hay cosas que se acercan un poco a realidad. 

-¿Quién mejor que una de tus primas para hablarte de asuntos familiares? Internet es bazofia, y no encuentras muchas cosas reales.-Me guiñó un ojo.

-¿Qué es en realidad "la realidad"?-pregunté sin temor a sonreír con él.

-Es cuestión de perspectivas. Y desde mi perspectiva la realidad es mejor contigo a mi lado, Lluvia mía.

   En este espacio de tiempo donde el resto del mundo desaparecía, yo era feliz. Con su tacto en mi mentón, atrayéndome a su boca, disipando las tinieblas que ambos llevábamos, en un beso; mordí su labio inferior dejándome guiar por las ganas que tenía de él. Si no fuese por el maldito timbre de la puerta... 
  Sí, maldije, y Declan soltó una carcajada.

-¿Te parece gracioso?

-¿Saberte con ganas de follar y que siempre nos interrumpan? Mucho.-Entrecerré los ojos. Declan sacó una pluma del interior de su saco y la sostuvo entre los dos en forma vertical-. Me has dejado así.

    Se lo quité, sin borrar la sonrisa de mis labios y le dejé un beso en la punta de la nariz.

-Ya arreglaremos eso, repetidamente-le grité de camino a la puerta.

   Abrí la puerta, encontrándome a Helena Carlysle, para mi mala suerte.

-Mamá-dije.

-¿No me invitas a pasar, bebé?

    Me hice a un lado, entró dándome unas palmaditas en la mejilla. 

-¿Qué te has hecho en el cabello? ¡Vaya cambiazo!-dije ante el nuevo look que se gastaba. Su color de pelo natural es rubio, ahora pasó a oscurecerlo.

    Se detuvo al ver a Declan de pie en la estancia. 

-Quería algo diferente, cielo-respondió-. ¿Y este joven? No me digas que es una nueva conquista tras tu fallido matrimonio con Sebastian, en paz descanse el pobre.

-Mamá ¿cuando has llegado a la ciudad?

-Ahora mismo, Dorian me llamó anoche diciendo que no hiciera caso a lo que los telediarios decían sobre tu padre. Informó que él estaba bien.

   Entre Helena y su marido habían muchas diferencias, Matty solía ser más desapegado de sus hijos, Helena era muy maternal pero también cometió errores garrafales. Una madre no puede estarse quieta mientras usan a su hija para experimentos, y Helena lo hizo, no movió ni un dedo para proteger a la verdadera Amanda. He llegado a pensar que intenta redimirse conmigo, por muy buen trato que me haya dado no quita lo culpable que es. 

-No me has respondido, Amy.

-Él es Declan, es probable que le conozcas, debiste verlo en algún viaje que hiciste con papá a sus encuentros secretos con sus amigos-le dije, Helena lo examinó con interés-. Yo lo conocí cuando estaba en el instituto adonde fui a parar tras el asesinato de mi madre biológica.-La mujer se asombró, sabía de qué hablaba-. Sí, ese instituto que los Carlysle conocen bien. Es uno de los muchos niños que le fueron arrebatados a sus padres, o en su defecto, a quienes dejaron huérfanos.

    Declan le tendió la mano, ella recuperó la compostura y la estrechó. 
    
-Vine aquí antes de ir con tu padre porque hay una información que ha revolucionado los portales de noticias.-Su voz sonó segura, ya no se sentía perturbada por ver a uno de los chicos que quedó huérfano por culpa de su marido-. Estás tranquila así que creo que, o aún no lo sabes o tú lo diste a conocer.

    Me alcanzó su teléfono móvil. Casi lo suelto al ver la imagen y el titular de dicha noticia, fotos recientes de Caín y mis hermanas saliendo del edificio Bélikov, y una mía sacada de una entrevista que hice meses atrás.
    Un vídeo acompañaba la nota:

-"Fuentes fidedignas nos han hecho llegar la noticia de que Amanda Carlysle, la famosa artista, socialité, filántropa, hija de Matthew y Helena Carlysle..."-leí en voz alta-. Bla, bla, bla...¿"Hija de Vládimir Bélikov"? Yo no he divulgado esto.

    El móvil sonó, se lo devolví a Helena.

-No han hecho más que llamarme de diferentes cadenas televisivas pidiendo una exclusiva, y tu padre me marcó cuando subía en el elevador. Reclama que arregles este desliz como sea, no podemos tener la atención del mundo, no de este modo, ¡es un escándalo!

-Creo que Amanda tiene derecho a decidir qué hacer con esta situación, señora Carlysle-dijo Declan.

   ¿A quién se le pudo ocurrir sacar esto el mismo día en que mi padre confesó ser el padre de Luna? 
  Cogí el mando y encendí el televisor. Sin prestar atención a las palabras de mi madre y de Dec empecé a saltar de un canal a otro; mi rostro, el de mis hermanas y el de mi padre estaban por todos lados, se hablaba incluso de Matty, tras su "muerte" salía esto a la luz. 
 El vídeo que acompañaba la nota ya lo habían rodado en los telediarios y programas de televisión de la tarde, no sé cómo hacían los noticiarios para mezclar terrorismo con una noticia de sociedad y darle a ésta mayor relevancia que a un ataque que dejó víctimas fatales. Me descolocan estas cosas. 
  ¡Y el vídeo! Se me oía claramente llamarlo "papá", no sabía que en esa habitación habían cámaras. Se nos veía a Luna, Sahar y a mí, apenas eran unos 15 segundos más o menos, suficiente para llamar la atención de la gente; ¿cómo algo así se dispara como bólido? 
   Escuché a Helena hablando por teléfono, supuse que era con algún periodista. Declan se me acercó.

-Los únicos que tienen acceso a esas cámaras están en casa ahora, iré y averiguaré quién hizo esto.

-Puedo hacerme una idea de quién lo hizo, y no me afecta en lo absoluto-susurré para que mi madre no escuchara-. Es a Matthew a quien afecta, y a Viktor, aunque a éste me habría encantado verle la cara y decírselo yo misma.

-Te vi muy tranquila cuando Ivel te pidió ayuda esta mañana, y ahora esto. A veces me da miedo lo fría que eres, Amy, lo admito-sonrió. Le hice un guiño-. ¿Qué vas a hacer?

-Darle buen uso, por supuesto, estuve tentada muchas veces a hacer lo mismo. No me atreví por Luna, ahora que ella ya está enterada, no pierdo nada al hablar sobre mi vida pasada.-Miré a Helena que seguía al teléfono-. Y lo que ellos nos hicieron.