Spin-off

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martes, 21 de abril de 2015

Revelación...




Cuando crees que nada puede empeorar...


  Llegó a las cinco y media de la mañana; le preparé algo para que comiera. Preferí no tocar el tema de su charla con Amanda, y ella no iba a soltar prenda por sí sola. Lo dejaría para luego, debía descansar, ambos lo necesitábamos.
  Durmió entre mis brazos, no hubo pesadillas, yo era su protector de sueños. Bálsamo para su jodida alma, atormentada con una vida que olvidó y cuyos duros recuerdos volvían a borbotones....

  La observé mientras secaba su pelo, sentada al borde de la cama. 
  Al terminar de vestirme fui a sentarme a su lado; sus ojos cafés brillaron, ese brillo especial...apasionado y frío con el que me envolvía. Luna me tenìa loco enamorado, atado a cada uno de sus gestos, de sus palabras, de su sonrisa y su mirada. Atado a su alma...
  Y la amaba... Tanto y más...
  Besè sus labios, ella soltó la toalla y me rodeó el cuello, correspondiendo con ganas.

-No empieces algo que no vas a terminar.-murmuró, poniendo su mano izquierda en mi pecho. Y con su sonrisa picara dibujada en los labios.

-¿Quién dice que no planeo terminarlo?-sonreí.-Te amo, niña.

  Acarició mi pelo con ternura, en su mirada había adoración y el "También te amo" quedó flotando en el aire; tras esa caricia me abrazó.

-Eres lo único que me mantiene en pie ahora, Bastian. Juro que estoy a punto de derrumbarme.-dijo, y percibí la angustia en su voz.

-No dejaré que pase, te lo prometo.

   Fui yo quién sacó el tema a colación hablándole de la conversación que mantuve con Amanda en el hospital, no dijo nada pero sí noté que le afectaba lo que yo le contaba. Como la verdadera razón por la que Amanda abortó, o el que haya dicho que tenìa miedo de sí misma.

  Sè que lo tiene, lo sè.-susurró, mirándose las manos.-Pude sentirlo, lo sentí cuando hablé con ella; lloró ¿sabes? No puedo decir que su forma de proceder es correcta o incorrecta cuando fui testigo de lo que tu padre le hizo, nos hizo. Porque tiempo después nos separó, Bastian, y fue una separación más larga; se la llevó a Norteamérica, por eso no regresó al orfanato donde vivimos tras el incendio en el instituto. Creí que me había abandonado, pero fue por culpa de Viktor que no regresó. 
   Fue el mismo día que hicieron ese vídeo que está en el móvil. Era de noche y Amanda no volvía, la doctora Schline me interrogó y yo sólo empecé a tomarle el pelo cuando preguntó por mi hermana; era un juego, Amanda y yo lo inventamos para hacerle perder la paciencia a la doctora, para asustarla.-sonrió ante el recuerdo.-Ame está en todas partes, y lo estaba, era una líder nata. Los chicos del orfanato la admiraban, su simpatía,  su angelical forma de ser, inteligente, se podía meter en el bolsillo a cualquiera.

-¿Por qué "Ame está en todas partes"?-pregunté, interesado en el título del juego.

   Una sonrisa ladina apareció en sus labios.

-Porque tenìa ojos en todas partes, los chicos del orfanato le hacían caso. Todo lo que ella dijera, ellos lo hacían. Lucas era sus ojos y sus manos, lo usó para matar a los padres de Andrea en la iglesia, y ahora que lo pienso, no debe ser su único ayudante. Amanda debe tener su propio séquito, para cuando no quiere ensuciarse las manos.

-Vaya.

-Sí, un poco sombrío.-Luna caminó hacia el armario y sacó la ropa que se pondría.-Dijo que tu padre fue presidente de CassulTech, y que usó el nombre de la empresa, y usó dinero de la empresa para financiar proyectos no muy "humanos" en humanos. Y asegura que aún sigue haciéndolo, pero esta vez con su propio dinero.

   Esa noticia me hizo levantar de un salto.

-¿Está segura?

-Mira, hemos quedado de vernos para almorzar hoy pues aún hay cosas que platicar, si te apetece, acompáñame y que ella misma te dè los detalles de lo que tu padre está haciendo.

   No lo pensé mucho, acepté de inmediato porque si mi padre está en lo mismo no es de Amanda de quien debo cuidar a Luna. Si ya antes y aún ahora, mi niña es de interés, debo cuidar que mi padre no sepa quién es Luna en realidad.
   Llamaron a la puerta del dormitorio.
    Era Clara, avisando que un hombre quería hablar con la señorita Giraldo. Pensé en la policía, a Luna aún no la habían entrevistado por lo del tiroteo en la iglesia, y gracias a que el tal Lucas gritoneò su nombre, mi niña se convirtió en sospechosa.

























Continuarà....