Spin-off

Spin-off

lunes, 7 de julio de 2014

18...


  Londres, Inglaterra...


    Claudia se sirvió una copa de vino mientras observaba a su marido hablar por teléfono con su hija. Escupió un poco cuando lo escuchó decir "proxeneta", Warren le lanzó una mirada acusadora; se movía de un lado a otro mientras discutía con Ivel por teléfono, su hija no solía provocar ése tipo de reacciones en su padre. Mucho menos en ella, siempre procuraba comportarse con sensatez. 
   Warren se despidió y colgó.
   Claudia esperaba noticias, la mirada acusadora de su marido no desaparecía y eso la puso un poco nerviosa.

-¿Qué hice ahora?-preguntó, colocando la copa en la barra de la cocina.

 

-Has sido muy permisiva con ella, ¡está trabajando en un club de prostitutas! Reconoció el rostro del dueño de dicho establecimiento, al parecer conocía a sus padres biológicos.-Claudia dio un sorbo a su vino-. Te juro que si no tuviésemos los papeles de adopción por ahí, podría asegurar que es tu hija, las acciones que toma son...

  Claudia disimuló una sonrisa mientras daba otro sorbo al vino.

-Jonathan Fitz, ése es el nombre de su jefe. Que al parecer la ha estado espiando, dijo que Leyla encontró un micrófono.....-Warren se detuvo al ver como su mujer palidecía.

-¿Estás seguro que ése fue el nombre que dijo?-dijo con lentitud.

-Sí, ¿por....-Warren entendió el por qué su esposa se había puesto así.-¿Ése Jonathan Fitz? 

   Claudia fue a por su portátil, se sentó a la barra y buscó al hombre del que hablaban.
  
   Unos escasos dos meses después de que Ivel llegara a sus vidas, Claudia y su padre fueron secuestrados y torturados por un matón de un hombre de negocios llamado John Fitz; el padre de Claudia investigaba ciertos negocios hechos por éste hombre en varias partes del mundo. Estaba involucrado en la Trata de personas, posiblemente el nuevo líder de todo ése aquelarre.

-Tiene que ser él.-Le mostró la imagen de un impecable caballero, acompañado por otro al que Claudia y su marido reconocieron como Carlysle Alexander.-Él le disparó a mí padre delante de mí, Warren. Si sabe que Ivel es mí hija, si él....

-El muy maldito se salió con la suya en aquella ocasión, amor, pero le haré pagar lo que te hizo. Y no dejaré que dañe a Ivel.-Warren la apretó en sus brazos, fue tanto lo que sufrió cuando casi pierde a su esposa.

   Fueron días llenos de dolor, Claudia estuvo al borde de la muerte. 
  Su padre tenía pruebas sobre los negocios sucios de Jonathan Fitz, y aunque el hombre podía salir airoso ante un juez, no quiso tentar al destino y decidió matar al padre de Claudia. Y borrar toda prueba recogida por éste; a Claudia la dejó con vida con la intención de que sufriera por la culpa. La mujer no creyó en las palabras de su padre, creía que se había obsesionado con Fitz, y aunque su instinto le decía lo contrario, se negó a ayudarlo.

-¿A quién le marcas?-preguntó Claudia, aún muy seria.

-A Leyla, que se asegure que no hay nada más en el apartamento de Ivel. Y que intente alejarla de ése hombre....

-No va a poder.-susurró Claudia, con un tono un poco sombrío.- Cuando Ivel empiece a unir los puntos sabrá que fue él quien me secuestró aquella vez, y que fue él quien asesinó a mí padre. ¿Crees que al enterarse querrá dejarlo así?

   Warren se quedó con el móvil a medio camino del oído. La voz de Leyla se podía oír al otro lado.
   










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   Ivel se encerró en el estudio nada más llegar. Estaba muy enfadada, azotó la puerta y me ignoró cuando salí de la cocina para ver qué pasaba. Llamé a la puerta del estudio varias veces, no me respondía; entonces escuché el sonido de algo rompiéndose contra la pared. Entré y la encontré con la vista fija en el monitor.

-¿Ivel?-dije con cautela. Lo que había roto era un jarrón, miré los restos de reojo. Parecía muy costoso.-¿Cuanto costó eso?

-Dos mil quinientos dolares.-respondió, sentándose  tras el escritorio.

-¿Tanto? Y terminaste rompiéndolo porque....

-Es mí dinero, cielo, y necesitaba romper o golpear algo.-Cerró los ojos mientras giraba el monitor hacia mí.-¿Cómo no lo vi antes?

-¿"Warren Hastings acusa a Jonathan Fitz del secuestro de su mujer y su suegro..."?-Leí en voz alta, me resultaba increíble.

-Dos meses después de que me adoptaran, Claudia y su padre fueron secuestrados y torturados. Claudia sobrevivió, pero a su padre le dispararon frente a ella, y murió al instante.-explicó Ivel, poniéndose de pie.-Su padre investigaba a Fitz por Trata de personas, nadie creyó que un filántropo como Jonathan Fitz hiciera tal cosa, ni siquiera Claudia. Así que el señor siguió sólo, y obviamente encontró pruebas.

-Motivos suficientes para que John lo asesinara.-dije, mientras leía.

-Así es, sin embargo las pruebas desaparecieron o, según los medios "nunca existieron".-Ivel jugueteó con el anillo de su dedo, me miró fijamente.-A Claudia la encontraron en el río Támesis, casi muerta; cuando logró recuperarse pidió que se abriera una investigación y culpó abiertamente a Jonathan Fitz. ¡Pero vamos!-rió-. Basta con desembolsar una gran cantidad de dinero para que las investigaciones se congelen. Claudia se desligó del FBI y de todo lo que tuviera que ver con el "GRANDIOSO modelo de Justicia" que reina en el mundo. Y aunque mí padre quiso llevar a Fitz a la cárcel, creo que Claudia se negó. Porque yo había llegado a sus vidas, y por la paz decidió no seguirle el paso a Jonathan.

   Me sorprendía que Ivel fuese tan centrada pese a lo que vivió ése año. La muerte de sus padres biológicos, y dos meses después casi pierde a una nueva figura materna. Por el tono de su voz diría que, recordar todo lo acontecido los primeros meses con Claudia y Warren, le dolía; seguro les tomó cariño al instante; lo cual era normal con personas como ellos.

-¿Qué te hizo relacionar a Claudia y Warren con John? ¿Por qué ahora?

-He intentado olvidar todo lo que pasé ése año; Claudia y yo hicimos un pacto de no más sufrimiento, de no mirar al pasado. Y yo lo he roto.-dijo con tristeza.-Nunca vi el rostro de John Fitz, sólo los escuchaba hablar sobre él y sus negocios. Hoy Elliot me hizo recordar lo ocurrido con Claudia, al contarme algo mientras veníamos hacia acá.

    Ivel se cruzó de brazos, y prosiguió:

-Elliot renunció, y Fitz aceptó la renuncia a regañadientes. Pero le pidió que hiciera un último trabajo antes de irse; mañana arribará un barco desde Ucrania, trae algunas jóvenes que planea vender aquí. Elliot debe avisar a los clientes y preparar todo para la venta de las chicas; mañana a media noche.

    Esto comienza a ponerse feo, interesante... pero feo.

-Espero que no estés pensando...

-¿Ver más de cerca?-sonrió, pero la sonrisa no llegó a sus ojos.

   El recuerdo de Claudia al borde de la muerte debe seguir rondando por su cabeza.

-Me apunto.-sonreí a mí vez.












-Leyla....