Spin-off

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miércoles, 22 de julio de 2015

Enero.... (III)





   Pasado.....


     Veena me observaba desde el otro lado de la mesa mientras almorzábamos con mis padres y hermanos. Sus ojos, esos que me conquistaron cuando la conocí, tenían una tierna mirada, había un poco de nostalgia en ellos; no entendía por qué, me tenía allí frente a ella.

     Extrañaba a esta mujer, cinco años sin ella era una tortura; pero me vi obligado a manejar ciertos asuntos, deber que el "honorable" conde Preminger puso sobre mis hombros. Miré a mi padre con frialdad, y escuché sus comentarios sobre el pueblo gitano, intenté pararlo pero mi buen hermano mayor se me adelantó cambiando el tema al ver que Veena se incomodaba; siempre protegiendo a mi esposa, y yo siempre he sabido que la amaba.
   Mi padre me llamó a su estudio cuando terminamos, mi hermano mayor nos acompañó. Padre se sentó en su sillón favorito frente a la chimenea, mi hermano y yo nos mantuvimos de pie en lados contrarios de la habitación.

-Tu madre me contó que llegaste ayer, y que sin embargo, fuiste a no sé dónde a encontrarte con la puta de tu mujer....


-Te prohíbo que hables de ella de ese modo tan grotesco.-Vi el rostro de Velkan, estaba igual de contrariado que yo.-Es mi esposa, no lo que dices, y lo que sea que madre te contó es una vil mentira.


-Hay testigos, hijo mío. Dime, ¿dónde estuvo todo este tiempo? Porque andaba desaparecida, y llegas y de pronto aparece de tu brazo.....


-Tenemos un lugar sólo para nosotros, allí estuvo, y no te debo más explicaciones.-Crucé los brazos, Velkan asintió para que viera que tenía su apoyo.-El ejército que me ordenaste reunir y entrenar para el emperador está listo, no creo tener nada más qué hacer para ti así que tomaré a mi esposa y nos marcharemos a Italia. Nos merecemos un tiempo juntos.


-Veo que no harás caso a los rumores que corren de ella por todo el imperio. Ensucia el nombre de la familia, y tú te ciegas....


-Padre, Veena no sería capaz de engañar a mi hermano, le es leal hasta con el pensamiento. Esa niña es un ángel.-intervino Velkan.


-Nada bueno se puede esperar de una gitana, y veo que ambos han caído bajo su hechizo.-sonrió padre. Se levantó y se dirigió a mí.-Tenía trece años cuando vio a su familia ser asesinada. Tenía trece años cuando conoció a su salvador. Dieciséis cuando se casaron, y un año después se vieron separados por mis órdenes; creí que no aguantaría estos cinco años, pero aquí sigue. Es una desilusión.


   Me encaminé hacia la puerta, tenía pensado preparar todo personalmente para largarme con Veena.....


-Hijo, has tenido tiempo de decirle quién dirigió la masacre de su pueblo, el asesinato de su familia. ¿Se lo has dicho ya, o has callado por temor a que esa "leal" bruja te deje, o mate en el acto?


    Salí, cerrando la puerta tan fuerte que posiblemente se escuchó en toda la casa.

  Veena estaba sentada en un banco en el jardín conversando con Alice, mi hermana menor...... 
    Enero fue un mes sangriento.... 
  Enero fue el mes en que conocí mi destino en una mirada.... 
  Y donde le robe todo a una niña....
   Veena sonrió en mi dirección..... 
   Mi niña....


























*



Presente.....

    Ivel se encontraba sentada al lado de la novia, tomé varias fotografías de ella sin que lo notara. 
  Desde esta mañana no he dejado de sentirme raro en su presencia; su mirada podía pasar de la dulzura a la malicia en cuestión de segundos lo noté cuando nuestras miradas tropezaban, y cuando hablamos poco antes de que la ceremonia se llevara a cabo. Cosas triviales, sin tocar el tema del beso que le robé, y al que ella correspondió tan bien...
    Vi a Fi levantarse, y al hermano de Salvatore-el novio-tomar su lugar. Noté el cambio enseguida, con Fi se veía espontánea, sonriente, feliz.... Pero en cuanto Pietro se sentó y le sacó conversación, se volvió fría, como si un muro se hubiese interpuesto entre ella y el chico. Y éste parecía no notarlo.

-Te pago para que tomes fotos, no para que violes a mi amiga con la mirada.-La voz de Fi me sobresaltó. Me distraje tanto que no la sentí llegar.-No te quiero cerca de ella, Gastón.

-Relájate, mamá osa.

-No sabes que tan mamá osa puedo ser cuando se trata de proteger a mi niña de depredadores como tú.-dijo, haciendo un esfuerzo por mantener la calma.-Ella es buena, y ya le han hecho bastante daño, y tú y yo sabemos que lo único que repartes es sufrimiento. Conozco tus intenciones, como conozco cada rincón de Roma, y no las quiero cerca de Ivel. Mantente alejado, Gastón.

   Su tía la llamó, y yo-como buen desobediente-me acerqué a la mesa donde Pietro hablaba porque Ivel se encontraba a leguas de allí.

-Pietro, es un gusto verte, amigo mío.-saludé, sin apartar la vista de la morena. 

-¿Puedes quedarte con él?-Me susurró al oído, esa cercanía me hacía tanto bien.-Pietro, te busco en un rato y seguimos hablando, ¿vale

    Ivel salió tan rápido que al hacerlo tropezó con uno de los
meseros, y éste le vertió, accidentalmente, vino en el vestido que llevaba. Ella en lugar de enfadarse, sonrió y le dijo al chico que perdiera cuidado, sólo era ropa; la vi perderse hacia los servicios.
   No es que le cayera mal a Pietro, pero tampoco es que fuésemos los mejores amigos, al ella irse hablamos un poco y luego se perdió a bailar con una de las invitadas. Y yo seguí a Ivel; no había fila para los servicios, dejé mi cámara con la madre de Salvatore quien estaba sentada con su hija, observando a los novios bailar de nuevo; y me lancé en la búsqueda de la morena.


 Cerré la puerta tras de mí, ella se estaba viendo en el espejo, la noté abatida pero cuando se percató de mi presencia una sonrisa asomó en sus labios. 
    Me paré detrás de ella....

-¿No hay suficientes mujeres afuera que sigues a una dama a los servicios?-preguntó, la nota de amabilidad en su voz siempre presente. Esa voz, profundamente hermosa.-No soy una supermodelo, Gastón.

-¿A qué viene eso?-inquirí, disfrutando de nuestros reflejos en el espejo.

-A las aeromozas de esta mañana, parecían ángeles de Victoria´s Secret.-dijo, nuestras miradas tropezaron.

-Me gusta cómo enarcas la ceja.-le susurré al oído. Besé su cuello, mi mano en su abdomen apretándola a mí, sintiendo su culo contra mi polla.-Llevo todo el día observándote, y sobre esta mañana....

-No digas nada, por favor.-murmuró, apoyando su cabeza en mi hombro, brindándome pleno acceso a su cuello. Volví a besarlo, subí a su mejilla y busqué su boca, ansiaba devorarla.

     Mordí muy quedo su labio inferior, mientras mi mano bajaba por aquél vestido que ya estorbaba. Llegué a sus piernas, metí mi mano bajo la prenda y alcancé el borde de sus bragas, busqué su lengua, ansioso, mientras que con la otra mano hacía el mismo recorrido que con la primera.
    Dejé de besarle, y, despacio, empecé a bajar sus bragas. Ella me observó, sus ojos en los míos durante todo el proceso. Tras quitársela me la guardé en el bolsillo, ella se dio la vuelta y la subí en la mesada; volví al encuentro de su boca, ella me instó a abrir la mía y metió su lengua, saboreando, buscando.... Tentándome más aún....
    Escuchamos el sonido de la puerta al abrirse, y ella bajó, yo di un paso atrás. Joder, ¿cómo se me pudo olvidar pasarle el seguro?

-¿Fi?-dijo Ivel.

    Sofía nos miró a uno y a otro.

-Gastón, estos son los servicios de mujeres, has el favor de salir.

-Ya, mamá osa.-dijimos Ivel y yo al unísono, nos miramos y reímos.

-Gastón déjanos a solas, por favor.-pidió Sofía. Le guiñé un ojo a Ivel, y al pasar cerca de Fi casi muero con el puñal que llevaba en la mirada.-¿Qué quiere contigo? ¿Qué demonios te traes con él?-La escuché preguntarle a Ivel.

-Que me folle, estoy loca por que lo haga... ¡Regresa Gastón, por favor! ¡Ven y hazme tuya esta noche!-gritó la morena, reí por lo bajo.

-No te hagas la graciosa, Ivel.-Fi trataba de ser recta, pero tampoco podía contener la risa.-Él no te conviene.

-Ni yo a él, estamos parejos, ¿no te parece?

   Oí los pasos y me alejé del lugar.
    Ivel vino a mí en cuanto salió.

-Pasa una buena noche, Gastón.-dijo, y el muro de hielo que se había instalado entre ella y Pietro momentos atrás, se interpuso entre nosotros.

-¿Te vas ya?

-Hablamos luego.-Me guiñó un ojo, y se marchó.

    Yo no quería dejarla ir..... Pero respeté su espacio....
     Fi me fulminó con la mirada cuando regresó con los invitados.
    Arderé en el infierno, pero no planeo darle gusto y sacar a Ivel de mi vida... No planeo sacar a Ivel de mi vida...



   
    
      





 

lunes, 20 de julio de 2015

.......




Los desacuerdos eran el pan de cada día....
 Tan distintos...
Agua y aceite...
Arriba y abajo....
Él era el descaro hecho hombre....
Ella, calma y caos a partes iguales...
Él, orden en su desastre...
Luz en sus sombras....
Protector de su cuerpo....
Guardián de su Alma de piezas desiguales....
Él era todo paciencia....
Buscaba sanar su dolor....
Hacer que la tormenta en su interior amainara....
Ella en su rincón...
Guardando sus crisis para sí....


Él sentado frente a su dulce locura brindándole protección....
Extendiéndole su mano...


Cataclismo de sensaciones cuando la hoguera era encendida....
Y es que un volcán había conocido a un huracán...


Y un abrazo lo pudo todo....
Y un beso trajo la paz en medio de la guerra....
Él conocía sus miedos....
Y la cuidaba de ellos....
Ella conocía su alma, ese lado que nadie más había visto....
Lo animaba a seguir sus sueños....
Era su apoyo, su guía....
El amor que no había buscado....
Y había caído como un ángel del cielo para enseñarle a continuar....
Él era su opuesto.... 
Y a la vez era su igual....
Despertar juntos bastaba....
Cada día era iniciar desde cero....
Era volver a enamorarse....









domingo, 19 de julio de 2015

Enero...(II)







Pasado....


     No pude evitar saltar a sus brazos, oí su carcajada. Estaba tan feliz como yo, y me cargó llevándome adentro; cerró la puerta con el pie y me besó, de ese modo tan posesivo que me gustaba.... El guardián de mi alma estaba de vuelta, estaba aquí....
   Lo ayudé a quitarse la armadura, despacio. 
   El fuego de la chimenea crepitaba; el sonido de su voz diciéndome lo mucho que me había extrañado hacía que mi corazón latiera con fuerza. Mi piel lo reclamaba, mi alma lo llamaba... Miré sus cicatrices, tenía una herida reciente en el torso, me preocupó.

-No es nada, Veena.-susurró, cogiéndome del mentón.-¿Qué haces en esta cabaña? Llegué a casa y Colette me dijo que llevabas meses aquí.

   No respondí al momento, no podía decirle lo que la arpía de su madre me obligaba a hacer mientras él no estaba. No podía contarle sobre la humillación que pasé día tras día durante su ausencia, no podía.... 
    Pero a él no podía mentirle, y mis pensamientos en ocasiones le eran claros como el agua...

-Mi madre.-soltó.-¿Qué te hizo?

-No quiero hablar de eso ahora, te tengo de vuelta y es lo único importante en este momento.

  Rocé sus labios, y fue suficiente para ambos. Me cargó y me llevó a la cama... 
   Llevábamos tiempo separados, su cuerpo subido al mío, su boca robándome el aliento... Llevándose consigo años de nostalgia, años de añoranza... Abrió mis piernas y sentí sus dedos rozando, adentrándose más en mí... Su mirada se quedó en la mía, la sonrisa en sus labios grabada en mi memoria.... 


   Sus dedos fueron suplantados por la estocada de su sexo....
   Eramos uno... 
   Él y yo.... 
  Ángel y demonio.... 
   Fuego y hielo... 
   Dos cuerpos en uno.... 
  Dos almas enlazadas para toda(s) la(s) vida(s)....

   Despertar a su lado fue sublime, nos quedamos en silencio mirándonos el uno al otro. Acariciándonos.... 
  Y en silencio salimos a buscar nuestros caballos, él había dejado el suyo junto al mío en el establo que él mismo había construido tiempo atrás.
   
-Una carrera a casa.-dije, sonriendo.

-Yo ya estoy en casa, Veena.-susurró, guiñándome un ojo.-Pero no por eso dejaré que me ganes.-agregó, poniéndose en marcha.

   Por más trampa que hiciera yo terminaría ganando, mi querida Ishtar era más veloz que Cobalto, su fiel corcel. Así que cuando estuvimos cerca de las caballerizas de la Casa Preminger, decidí darle paso a él; se regresó cuando me detuve y un chico de los establos me ayudaba a bajar de Ishtar.
   Él saltó de su caballo, y amablemente le dijo al chico que él se encargaba.

-Puedo bajar sola, Muller.-me quejé.

-Lo sé, lo sé. Eres toda una amazona egipcia, pero no quiero que ningún otro te toque.-Me abrazó a él.-Te amo.

   Tras decir eso, fuimos a casa cogidos de la mano.
    Su madre bajaba las escaleras cuando entramos; no me llevaba muy bien con esa mujer, era cruel. Una arpía...

-Querido, no sabes el gusto que me dio saber que habías regresado ¿pero dónde pasaste la noche?-Muller pasó su mano por mi cintura y me apretó a él.-¿Veena? Te hemos estado buscando por todas partes, creímos que te había pasado algo. Es un alivio verte a salvo....

-Por favor señora, deje la hipocresía.-dije, harta.-Te espero arriba.-Besé los labios de mi marido y subí.

   No la soportaba, pero sólo tenía que guardar un poco la compostura. Ser paciente con ella, por muy bruja malvada que sea.
   Me odia porque su hijo se casó con una gitana, niña egipcia de la más baja clase social cuya familia fue asesinada, acusada injustamente de hechicería. Gente como ella estuvo detrás de la muerte de mis seres queridos, de no ser por Muller, yo también lo estaría....

-Mi señora Veena, buenos días.-saludó Colette cuando entré.

-Sólo mi nombre, Colette.-sonreí.-Gracias por no decirle a mi suegra dónde me encontraba.

-No tiene nada qué agradecer.

   La pelirroja estaba arreglando la ropa de mi armario, no tenía mucho qué hacer, porque no había mucho qué arreglar.
   Muller entró y le pidió a mi dama de compañía que nos dejara a solas.
   Me miré al espejo, él se paró detrás de mí.

-¿Qué te hizo?-preguntó.-Veena....

-Me obligó a limpiar los establos.-En realidad eso no importaba mucho, igual lo habría hecho. Pasé cosas peores.- Le dio días libres a los sirvientes y me ordenó limpiar la casa entera, lo cual no me importa; me humilló delante de sus amigas, y todo bajo las amenazas de no dar más dinero para ayudar a mi pueblo.-Me dio tanta rabia....-Y para colmo de males trajo a un esclavo y lo dejó aquí en nuestra habitación, en nuestra cama, desperté de un sueño que no recuerdo haber buscado, creo que echó algo en mi comida. No sé, pero desperté y encontré a ese hombre aquí, a mi lado, y una de las sirvientas nos vio.... Yo estaba desnuda, Muller.... No me hizo nada.-Me apresuré a decir para calmarlo, lo vi contrariarse.

-¿Cómo estás tan segura?

-Porque luego lo busqué y lo obligué a que me dijera lo que realmente pasó; tu madre le pagó para que en caso de que regresaras y supieras la noticia de que "tu mujer tenía una vida alegre en tu ausencia" él diera testimonio, y así  otros supuestos testigos, y otros supuestos amantes. Tu madre hizo correr el rumor por toda Austria.

-Yo no creería una cosa así, no te creería capaz de algo tan vil; mi madre se marchará en este instante....

-Muller no puedes, no quiero que rompas lazos con tu madre, yo perdí a mi familia. No quiero que pierdas la tuya, déjame hacerle frente yo misma, por favor.

    Por las buenas yo podía ser muy buena... Pero por las malas, era mejor que no me buscaran....

-De acuerdo.-aceptó.-Yo hablaré con ella de todas formas, seguro no tardará en soltar la lengua sobre "tu vida alegre".-rió.-Tengo que ver al Conde, se supone que debí ir nada más llegar.

-Te ganarás una reprimenda.-susurré en medio de un beso.

-Culparé a una hermosa forastera.....-sonrió, correspondiendo con fiereza.

























*


Presente....

    Entré al aeropuerto a la carrera, busqué con la mirada a alguien que coincidiera con la descripción que mi querida amiga me había dado. ¿Por qué Sofía no tenía fotos de este tipo? Era muy amigo de su futuro esposo, ¿no es normal tener fotografías de tu amigo?
   Iba a marcarle a la novia, no fue necesario; se supone que la del cartel debería ser yo, pero con lo despistada que soy se me había pasado ese detalle. A él no, lo vi hablar con dos mujeres pertenecientes a la tripulación, llevaba un cartel en la mano con mi nombre, y andaba muy coqueto con ambas aeromozas.
   Fui en su dirección, él giró por pura coincidencia y nuestras miradas se encontraron. He de admitir que sentí raro, seguí caminando, y al estar frente a él las aeromozas se extrañaron.

-Hola amor, que bueno que regresaste.-dije.

-¿Amor?-dijo una de ellas, miró a su compañera y ambas parecieron coincidir. Se marcharon visiblemente enfadadas.

   Él intentó detenerlas.
    Se giró para verme....

-¿Qué te pasa?-preguntó, emprendiendo la caminata.

-Ivel, que gusto conocerte, ¿eran tus conquistas?-reí, caminando detrás de él.

-¿Conoces el club de las alturas?-inquirió, dando media vuelta.

   Yo ladeé la cabeza, y tomé la delantera.

-No juegues.-reí.

    Abrí el maletero, metió su equipaje.
    Cuando puse el auto en marcha empezó su diatriba de que llevaba una hora entera esperando, me concentré en escuchar la canción que sonaba en la radio..... Él guardó silencio, y también escuchó. Me miraba de vez en cuando, pude notarlo de reojo.

-Eres muy callada.-comentó.

-Reservada, es que no te tengo confianza apenas te conozco. No me gusta hablar de mí.

-Una niña buena a la que puedo corromper.
   
   Sonreí.

-¿Cómo corrompes lo que ya es corrupto? ¿Puedes decirme, Gastón?

   Escuché su sonrisa, fue como si acabara de descubrir algo....

   Llegamos al apartamento que Sofía me había cedido, tenía que ir por la ropa que usaría esa tarde; en el camino había recibido un mensaje de la costurera diciendo que el vestido estaba en la recepción del edificio, lo había dejado con el encargado. Lo cogí y regresé al auto.
   Él estaba afuera.

-¿Nos vamos?-le dije, subiendo al coche.

-Cierto, hay una boda a la que asistir.-Subió.-Pero me ha llamado la atención algo.-Cerró la puerta. 

   Me volví para mirarlo antes de poner el auto en marcha, me cogió del mentón y besó mis labios.... Y dejé que pasara, el tiempo corrió de un modo tan lento.... Como lento fue el beso, y suave el roce de su lengua a la mía....

-Lamento si no ha sido un acto digno de un caballero, pero tenía que hacerlo.-susurró al apartarse de mí. Su dedo pulgar en mi labio inferior.-Forastera....

   La palabra se me hizo conocida.... Mi corazón latió con fuerza al oírla en sus labios.... En su voz....





   












sábado, 18 de julio de 2015

Enero...




Pasado...


   El frío entró por la ventana, viento helado que erizó mi piel.... 

    Recordé su última carta... 
  Tras años de ausencia él regresaría a mí, el invierno lo traería....
 Lo echaba de menos, mi corazón latía con fuerza cada vez que leía sus cartas... Añorando sus besos, añorando su calor, añorando su presencia.... 
   Mi entrega era sólo por y para él, mi alma danzaba junto a la suya a través de las vidas que nos unían.... Lazos eternos que no podían romperse....
   Él deshizo mi coraza para arroparme con la suya y protegerme... Y protegernos el uno al otro....
   Su mano en la mía, levantándome cuando caía....

 Velando mis sueños como un guardián, ahuyentando las sombras que solían venir a mi encuentro... Atormentando la quietud que él me brindaba.... Y de regreso al equilibrio a su lado, tras levantar su espada en contra de los demonios nocturnos.... 
    Yo era su Todo en la nada más oscura, más sombría....
   Él era mi Todo en el caos de mi vida.... En el infierno que llevaba por dentro... 
  Yo era su "hermoso desastre"....
   Y él mi puerto seguro....
    En crisis y calma me susurraba al oído, y me abrazaba a su cuerpo dándome fuerzas para seguir adelante....
    En días grises y noches de tormentas me abrasaba su calor, y su piel se fundía con la mía.... Una estocada tras otra de su sexo contra el mío era sanación absoluta...
   Cuando mi alma estaba en quiebra él recogía los pedazos y los unía con paciencia... 
   Era mi mal karma llevar tanto lastre.... Siempre he creído que hice mucho mal en el pasado, y esas sombras me persiguen en cada vida.... 
   Me levanté de la cama tras oír unos pasos.... Caminé hacia la puerta y al abrirla lo encontré con su espada al cinto, una cicatriz en la mejilla, y su armadura bien puesta en medio de la nieve.

-Hola, Forastera....-sonrió.....













*


Presente....




  Desperté sobresaltada por el despertador, casi caigo de la cama..... 
 Me quedé un rato, pensando en el errático comportamiento que he estado llevando. Las malas compañías que me buscaba sólo para llenar un espacio vacío, para calmar el instinto básico antes que vivir el amor en su máxima expresión.... Sí, aún guardo cierta fe en el amor, pero vivo una vida promiscua porque las decepciones han sido tantas que ya perdí la cuenta, y no quiero más de eso. 
  Soy un cuerpo vacío carente de emociones: hueca, diría la persona que eligió el 1ero de enero para casarse.
   Sonreí, miré al otro lado de la cama.... Ya el chico de la otra noche se había marchado, gracias al cielo.... Sin embargo había dejado su número de teléfono en una servilleta sobre la almohada. 
  La arrugué y la lancé en el bote de la basura que se encontraba en el baño.
    Cogí mi cámara y salí al balcón, Roma era preciosa.... Llevo una semana aquí, y cada mañana salgo y tomo una fotografía. No son iguales, nunca son iguales.... Cada mañana es distinta, hay caras nuevas.... Hay un día nuevo....

    Hoy tocaba recoger al fotógrafo en el aeropuerto, no sé por qué el padrino del novio no lo hace, abusan de la pobre dama de honor... 
   Año nuevo..... Primer mes.... 

   Cogí la llave de mi coche y me dirigí al aeropuerto.....

-Bueno Ivel, pueda que no sea tan malo y el fotógrafo sea de buen ver.-me dije, tras encender la radio.

    Que sino, la novia no llega al altar.....
      Vi el reloj, voy un poco tarde, ojalá "señorito" no sea un quejicas.... 
















*

   




















jueves, 16 de octubre de 2014

23...



    Invité a la recién llegada a sentarse, aún seguía con ésa expresión de incredulidad en el rostro. Estaba pálida, Ivel por el contrario había plantado su mejor cara de póker, y cogió una silla del comedor para sentarse en la sala; yo me senté al lado de la "otra" señorita Alexander.

-Lamento venir sin que me hayan invitado, y sin avisar previamente.-sonrió la mujer, nerviosa.-Yo.... Van a pensar que estoy loca.


-¿Por qué pensaríamos algo así?-preguntó Ivel, serena.-Pediste la dirección de una extraña y aquí estás, ¿qué razones puedes tener?


-Ivel.-le dije por lo bajo, aunque sabía que Mallory me había escuchado.-Discúlpela, está estresada.-Hice énfasis en la última palabra mientras le dirigía una fulminante mirada a Ivel.


   Mallory siguió detallando a su hermana menor. ¡Ooooh! Si tan sólo supiera que lo es.


-Sí, lo siento estoy estresada.-sonrió Ivel, desganada.


  Noté que se había quitado el anillo que siempre lleva en su dedo anular de la mano izquierda. Nunca supe quién se lo había dado, pero parece que la respuesta está ante mis hermosos ojos.

-Usted me es familiar.-dijo Mallory, al fin. 

  Ivel se mantuvo serena, como si no le preocupara el hecho de que su hermana mayor la hubiera reconocido.

-Disculpe que lo diga así pero es que su rostro.....

-Podría explicarse mejor, señorita Alexander.-la interrumpí.-¿Quiere algo de tomar?

-No, no, así estoy bien. Y lo siento, es sólo que hace años perdí a mí padre y a mí hermana menor en un accidente de tránsito, y al verle anoche...-Miró a Ivel, fijamente.-Sus rasgos, su forma de mirarme...no me lo va a creer pero usted se parece a mí hermana muerta.

  Ivel ladeó un poco la cabeza, un gesto que hace cuando no entiende algo.
   Mallory agrandó los ojos, y entonces entendí que Ivel lo había hecho a propósito. Normalmente es algo de lo que no se da cuenta, pero seguro recordó los comentarios que le he hecho sobre el gesto.

-Sí, es una locura.-dijo, secamente.-Siento lo de su familia, es lamentable que los haya perdido.

-Mucho, y en circunstancias extrañas.-Mallory bajó la mirada.

-¿No acaba de decir que fue en un accidente de tránsito?-preguntó Ivel, mirándome de reojo.

-Ése es el reporte oficial, pero yo creo que hubo algo más. Mí padre no era imprudente en la carretera... ¿Qué hago contándole esto? Lo lamento.

   Se puso de pie, y nosotras la imitamos.

-No se preocupe.-sonrió Ivel, otras vez desganada.-¿Y usted a qué se dedica?

-Soy detective.

   Esta vez Ivel no pudo disimular su sorpresa, yo me ocupé de despedir a Mallory antes de que lo notara. Sin embargo creo que fue muy tarde, de igual forma se marchó aunque con la intriga pintada en la cara.
  Cuando regresé al lado de mí amiga, se había puesto el anillo otra vez. Estaba sentada en el sofá, me situé a su lado y la atraje hacia mí para abrazarla, era lo que necesitaba en ése momento.

-¿Cómo te sientes?-inquirí.

-¿Qué clase de pregunta idiota es ésa, L? No sabes las ganas que tuve de decirle que era yo, las ganas que reprimí...ansiaba abrazarla y decirle que era yo, que no estaba muerta, que ése  cuerpo que sepultó y lloró no era mío.

   La abracé muy fuerte, sollozaba como niña pequeña. Ivel no es llorona, pero cuando lo hace no puedes evitar llorar con ella; es una niña asustada, una niña a la que le arrebataron todo lo que amaba. Sus padres, su única hermana...su vida. Era doloroso verla así, tan vulnerable.

-Ella lo sabe, ella sabe que no fue un accidente por eso se hizo detective...estoy segura...-dijo, intentando dejar de llorar.

-No le dijiste que eras tú para no meterla en esto, pero ella ya está investigando, cariño. Es evidente.

   Ivel no dijo nada, tan sólo pensaba.... Seguro en cómo apartar a Mallory del peligro que encierra todo esto.












-Leyla.....
















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   Subí a mí coche muerta de miedo, ansiosa y hasta con ganas de dar media vuelta y volver allí.
   Encendí el motor después de dar un último vistazo al edificio; tengo que hablar con alguien. Es imposible que sea ella, es imposible porque murió, porque la perdí hace tanto tiempo junto con mí padre.
   Pero su pelo negro cayendo en ondas, y ésa mirada profunda. El gesto con la cabeza.... Todos lo hacen ¿no? Es algo normal... Me estoy metiendo ideas estúpidas en la cabeza.
   Tan pronto llegué al edificio de Viorel entré a la carrera y con las mismas prisas apuré al ascensor; y cuando estuve en su piso casi derribo la puerta de los golpes que estaba dando al llamar. Escuché sus: "Ya voy, ya voy..." y al abrir entré como una loca y comencé a caminar de un lado a otro.

-¿Conoces a un buen terapeuta?-le pregunté.

-Buenos días, jovenzuela.


  Su sonrisa burlona me saca de quicio a veces, y entonces me fijé que tenía un moratón en el ojo.

-¿Qué te ha pasado?

-No es nada, tú me preocupas más. ¿Qué te aqueja? ¿Ahora sí te volviste loca?

-Creo que Gala está viva.

   Se puso muy serio al instante de oírme decir eso.

-¿Tu hermana?-dijo.-¿Mallory te estás escuchando?

-Sé que es una locura, pero es ésa chica...con la que estabas anoche, Viorel.

-No es posible, ¿vuelves a ver a tu hermanita en todas partes? A tu tío no le gustará y volverán a internarte.

   Me senté en un sillón, quería sacarme ésa tonta idea de la cabeza ¿pero cómo le hacía? No puedo estar más segura, no se me puede engañar. La sangre es más fuerte, y yo sé lo que sentí al verla, yo sé lo que sentí al tenerla cerca.
   
-Es ella, Viorel, y necesito tu ayuda.

-Te conozco, y no vas a parar hasta saberlo. ¿Qué quieres que haga?

-Necesito acercarme a ella, ganarme su confianza y conseguir hacerle una prueba de ADN sólo para confirmar lo que mí corazón me dice desde anoche.

-Y como ya me he hecho su amigo quieres que te ayude en eso.-Asentí.-Lo siento, pero Ivel no quiere tenerme cerca.-dijo, un poco entristecido.

-¿Por qué?

-Anoche cometí una estupidez.... Le he pegado.

-¡¿Qué?!

-No sé qué me pasó, fue después de un cóctel que me ofreció...ya ni recuerdo. Sólo sé que me enfadé y la abofeteé; así que no te voy a servir de mucho, tendrás que hacerlo tú misma o decirle a Lucy.

-No puedo ir otra vez con ella, me detesta y es de mutuo acuerdo. Tuve que ser lo bastante madura como para pedirle su dirección, pero mí nivel de madurez con ella tiene un límite.

   Crucé mis piernas, decidí que tendría que hacerlo por mí misma.

-¿Has tenido algún avance con el asunto de tu padre y su mujer? Y tu hermana, claro....

   Lo fulminé con la mirada, él se encogió de hombros y tomó asiento a mí lado.

-Alguien me está cerrando los caminos que pueden revelarme la verdad sobre lo que ocurrió ése día. Sé que también esperas por lo del asesinato de tu madre, Viorel, porque puede haber relación. Pero estoy de manos atadas por el momento, cuando creo tener algo todo lo demás parece desvanecerse. Estoy jodida.

-¿Sabes lo que creo?-lo miré.-Es momento de que hables con tu tío, Carlysle puede usar su influencia....si no tiene qué ver.

   Viorel tiene la loca idea de que mí tío es un farsante, corrupto y mentiroso.... A veces me da la impresión de que tiene razón, pero mí tío Carlysle ha hecho mucho por mí e incluso por personas ajenas a nuestra familia.
   Él no puede estar involucrado en la muerte de mí padre y la madre de Viorel....
   Y ahora ésa chica tan similar a mí hermana...
   
-Será mejor que por ahora no le hable a Carlysle de ése asuntito....-le dije a Viorel.
   
  Cogí mí móvil que había empezado a vibrar en el bolsillo de mí chaqueta... 

-Aló.-dije.

-Mallory, cariño te necesito en mí oficina en este momento.

   Y hablando del diablo....












-Mallory.....