Spin-off

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jueves, 14 de enero de 2016

Cuida(me) los Sueños......



   Llegas incendiando mi alma...
  Y en tus ojos mi reflejo es distinto, seguro, hermoso...
  (Y) En los míos encuentras lo que has perdido, un fragmento que se desvaneció hace tanto, algo que creíste no volver a hallar....  
  Llegas, derrumbando los muros de mi fortaleza... 
 (Llegas)Envolviéndome en las llamas de tu mirada, esa que enciende cada parte de mi ser.....
  
   Y besa(me)....
   Sacia esta sed de ti....
   Entra(s) sin pedir permiso....
  (Porque)Es en esta calma que me brindas donde me hallo...
   


    Fui de ti antes....
    ¿Lo sabes? ¿Me reconoces?
    Esta voz... Esta piel.... Estos ojos... Esta mirada... Estos besos...
   Este cuerpo al que llenaste, y marcaste...
   Caricias que arden aún en la(mi) piel...
   No hubo tregua entre nosotros, cada batalla acababa con un poco más.... Sólo un poco más....
   Fui tu flor del desierto.... 
  Tu Estrella guía en la noche más oscura...
  Fuiste Nómada hambriento de mí, porque en mi cuerpo encontraste tu hogar....
  ¿Lo recuerdas? 


   Cada mordida, cada caricia hecha pintura en ésta piel que volviste lienzo... 
    Ésta piel que(ahora)te reclama...
   ....no se han borrado aún cuando han pasado vidas. 
  Tú permaneces.... Tus huellas viven en mí...
 Fui amiga, cómplice, amante...
 (Virgen)... 
 Inmaculada y puta sólo contigo y en ti...




      
Escuché el sonido de la tv, me había quedado dormida... Y dormida las memorias eran más nítidas. 

    Si él supiera.
    Mantuve los ojos cerrados, y me aferré a su cercanía. 
   
-¿Te desperté, morena?-preguntó en un susurro.

-No, sigo dormida.-Sonreí. Esta calma, su compañía, son instantes preciosos.-Cuida(me) los sueños, Ladrón.

-Todos y cada uno, Forastera.....
    















-Ivel.....





 


martes, 22 de diciembre de 2015

Febrero (X)...





        No quería mentirle, en cuanto lo hice sentí mucha culpa. No merecía que le mintieran, no merecía ser herida de ninguna forma, era sublime en toda la extensión de la palabra; y no exagero por estar perdidamente enamorado de ella, quien la conociera notaría al instante lo fácil de amar que era. Porque sí, es fácil de amar.
       Pero su padre me pidió que omitiera el hecho de que trabajo para él, y que estaba allí siguiendo sus órdenes. 
     Me senté al borde de la cama, ésta se encontraba toda revuelta gracias a nuestro intenso episodio. Y todo era intenso con ella, desde el momento en que miraba sus ojos, en que oía su elegante forma de hablar, esa voz grave y dulce a la vez; ha sido tan poquito el tiempo que llevamos de conocernos, pero parece toda una vida.
   Cubrí mi cara con mis manos, frustrado por no poder decirle que venía de parte de su padre y que había un peligro acechándola. No sabía todos los detalles, Dorian no me los dio, pero aquello que dijo antes de darme permiso de marcharme me dejó pensando: "Algo que he aprendido, Gastón, es que la historia tiende a repetirse.... Los (re)encuentros son inevitables..... Vuestras almas se llamarán la una a la otra...". No quise preguntar a qué se refería, al final cambió de idea y en lugar de esperar un mes más, decidió enviarme aquí al día siguiente. Algo lo hizo cambiar de opinión.
   Observé la habitación de Ivel, tenía muy pocas cosas, el escritorio con su portátil cerrada y algunos libros. Me acerqué para ver de qué eran. Dos eran de historia Universal, uno de historia del Arte, y los otros tres tenían una cubierta diferente parecían antiguos; abrí uno, lo hojeé y entonces entendí que era un diario de vida. Probablemente suyo, así que por respeto a su intimidad lo dejé en su sitio, lo que no sabía de ella lo descubriría en el camino.
  Salí del dormitorio, eran casi las cinco de la tarde, se había tardado y sin llamadas para avisar. Iba a marcarle mientras me servía un vaso de agua, cuando se abrió la puerta y la vi entrar hablando por teléfono; sonrió guiñando un ojo. Le devolví el guiño; puso su bolso en el sofá, las llaves en la mesa del pequeño comedor, y se acercó para besar mi mejilla, giré la cara y se encontró con mis labios. Escuché la voz  inconfundible de Fi. 

-Todo está arreglado, Fi-dijo Ivel, apartándose y en un tono que hacía ver lo hastiada que estaba de repetir lo mismo.-Si estoy feliz es porque estoy feliz, si estoy mal es porque estoy mal, nada te complace.... No fue un beso lo que oíste, revísate...-reí.-Vale, sí, sí lo fue no te estás volviendo loca... No, no estoy sola en mi apartamento.... ¿Una de mis mascotas? No trato a los hombres como mascotas, me tienes en un muy mal concepto.....

   Crucé los brazos viendo cómo caminaba, y los gestos que hacía mientras hablaba. Hubo un momento en que se acercó a la ventana y sonrió, tal vez era la vista desde allí, pero nada en comparación con la vista que yo tenía. Era un deleite verla hablar por teléfono.

-....y es por eso que prefiero los textos, no tengo que oír tus regaños..... Disfruta de tu luna de miel, Fi, deja de monitorearme. Ya estoy crecidita....-Se quedó callada un instante, y luego suspiró.-Es Gastón, ¿sí?-Alejó el móvil y vino a mí, me hizo seña para que hablara.

-Hola, mamá Osa-dije.

-Eres un jodido bastardo, hijo de tu put....

    No terminé de oír sus groserías porque Ivel volvió a tomar la llamada.

-Sé que no es de tu confianza, y que es un mal parido mujeriego, pero ya conoces mis malos gustos.-Me hice el ofendido, y ella rió.-Cariño, él sabe que si me hace daño le cortarás su preciado aparato y gozarás mostrándoselo.-Movió los labios para que sólo yo entendiera: Quedas advertido. Levanté la mano derecha y puse la otra en el pecho en señal de juramento. Sonrió, y su rostro se relajó, adquiriendo una ternura que no había visto en ella, sus ojos brillaron.-Lo quiero, Fi....-Me impresionó, y mucho. Yo temía que no sintiera igual.-Es la primera vez que siento así, lo sabes. No va a herirme, de eso estoy segura....-Nos mirábamos a los ojos, caminé en su dirección.-Siento algo aquí muy dentro, ¿sabes? Algo que me dice que nací para estar con él, y él nació para estar conmigo, lo supe tan pronto lo vi. Y sé que es muy temprano para hablar de algo profundo porque todo ha pasado tan rápido, pero no puedo equivocarme, él no es un error más de los que he cometido en esta vida. Él no es un desastre más.... ¿Recuerdas cuál es mi palabra favorita?... Sí, así me siento.... Cada vez que veo mi reflejo en su mirada, que lo veo sonreír, que lo escucho hablar, cada vez que lo siento aquí cerquita estando tan lejos.... Cada vez, me lo hace sentir cada vez... Sí.... Yo le digo, mi lluvia.... Gracias por entender, Fi... Y yo a ti, saluda a Salvatore de mi parte, un beso...

    Me encontraba frente a ella cuando colgó, no evadió mi mirada ni un segundo. Puso el móvil en la encimera, mordiéndose el labio inferior; me acerqué  para besar su boca, decirle que la quería tanto como ella a mí de la única forma en que sé decírselo. Y que aún las palabras "Te quiero" eran muy poco para definir éste sentir que tengo en mi interior....
   Suspiró y dio un beso más, su lengua apenas rozaba la mía. Dulce sensación que me ponía caliente....





        La cargué y la subí a la encimera, besé su cuello, lo mordisqueé. Ella me dio pleno acceso a él, suspirando mientras recorría sus piernas con mis manos.

-Tengo curiosidad....-musité, besando sus labios.

-Pregunte, mi buen señor-sonrió. Rodeó mi cuello con sus brazos.

     Delineé sus labios con mi dedo pulgar.

-Tu palabra favorita, ¿cuál es? Fi lo sabe, pero yo...

-Infinito-respondió, sonrojándose. Jugueteó con su colgante de media luna, ese que me hacía sentir nostálgico.

-Lo eterno.-Pensé en que así me sentí la primera vez que la vi: Eterno.

-Como nuestras almas-agregó ella.-¿Crees en vidas pasadas, Gastón?

   La miré deteniéndome en sus labios. Robé un beso más....

-Creo, últimamente creo en eso y más, porque conocerte nada tiene qué ver con casualidades. Sentía que algo me faltaba, no sabía qué. Hoy sé que no era un algo, sino alguien: me hacías falta, te echaba de menos sin haberte conocido aún.

    Y las palabras de su padre cobraron sentido: 

 "Algo que he aprendido, Gastón, es que la historia tiende a repetirse.... Los (re)encuentros son inevitables..... Vuestras almas se llamarán la una a la otra...".

    Él sabía que esto pasaría, mi destino y el de su hija iban de la mano.
     
















sábado, 19 de diciembre de 2015

Febrero (IX)...





  Yo ansiaba esto, quería volver a sentirla, quería tenerla así... cerca. Era mucho tiempo el que llevábamos separados, y la apreté a mí, y la besé casi con violencia, quería que sintiera la desesperación que me provocaba la distancia que nos mantenía alejados el uno de la otra.
  Dejó caer la toalla y sentí su húmeda piel en mis manos que recorrían su espalda, mordí su cuello arrancándole un gemido, bella melodía que inundaba aquella habitación y el universo, mi universo. 
   La cargué robándole el aliento, rozando su lengua, y ella se ancló a mi cintura. Mi sexo y el de ella sólo eran separados por mi pantalón, sentí que aquello podía compararse con una tortura dolorosa a más no poder; acostada debajo de mí deshizo mi cinturón, y desabrochó mi pantalón. Yo seguía besando sus finos labios, mi mano bajó por su abdomen, recorriendo su vientre hasta acariciar su coño. Se le escapó un suspiro mientras me atrapaba en su mirada, y me hacía prisionero de su ser.
   No dejé de observarla, quería grabar su hermoso rostro lleno de placer en mi mente. Se aferró a la almohada cuando empecé a mover mi dedo, despacio, dentro de ella; besé su mentón, y volví a sus labios. La acallé, y susurré contra ellos.

-No te corras aún, Forastera, todavía no...

-No aguantaré más, Gastón...

-Shhhh, espera un poco más-susurré. Robé un beso más de sus labios, y me levanté; la miré: su belleza era sublime, contemplar esa magia que la rodeaba, que la hacía tan especial me hacía ver lo afortunado que era.

     Mi pequeño y egoísta universo, se volvía inmenso e infinito, con ella....

















 *


   No esperaba verlo hoy, no esperaba verlo en mucho tiempo, a decir verdad.
    Y llega cuando más necesitaba de él...
  Llega cuando mi mundo se comenzaba a volver confuso, inentendible, complicado..... Un poquito más complicado.
    Se quitó la camisa y volvió a reunirse conmigo, sentí como la punta de su polla rozaba mi sexo mientras volvía a devorar mi boca. 
   Añoraba que me follara como él lo hacía. 
   Él, sólo Él...
  
  Se empujó en mí y arañé su espalda cuando comenzó a moverse con fuerza. Gastón sabía que lo necesitaba duro, ¿cuando nos hicimos tan cercanos que casi leíamos el pensamiento del otro? ¿Era esto parte de esa reencarnación? Él fue(es) mi Muller, yo fui(soy) su Veena; nuestras almas se entendían a la perfección, a través del tiempo.
   Salió de mí y sin apenas darme tiempo hizo que me girara, me besó el cuello desde atrás mientras sus manos ascendían hacia mis pechos.

-Me enloqueces, morena.-me susurró al oído. Eché la cabeza hacia atrás, apoyándola en su hombro; las palmas de sus grandes manos  regalaron caricias a mis pechos, estimulando mis pezones, provocando(me). Moví mi culo buscando sentir su verga, provocando(lo) y escuché su sonrisa.-Estás impaciente, te quiero así, morena.

   Me eché hacia adelante, y sentí su mano acariciar mi espalda, brasa que me dejó ardiendo a su paso por mi piel.

   Penetró mi culo tras dar una palmada, y se aferró a mi cintura. Lo miré por encima de mi hombro, y sonreí, suspirando, gimiendo con cada estocada; sacaba a la perra en mí, y era tan fácil dejarme ir, entregar(le) el alma en el proceso. 
    Sacó su polla, y me apretó a él. Mi espalda a su pecho, me tenía a punto; me giré, de rodillas frente a frente.....
    Había un halo especial entorno a nosotros, me quitó un mechón de cabello rebelde que caía por mi cara. Sonrió, me hablaba con su azul mirada, lujuriosa, lobuna... Venía a por su presa.
   Entre besos me acostó y se apresuró con esa violencia que yo consentía, a penetrarme. Entrelazó sus manos con las mías, entrando y saliendo, yo no podía más y grité ante el orgasmo que él provocó; Gastón me siguió, derramando su esencia caliente en mi interior. 

-Eres la condenada lujuria hecha mujer, Forastera.-susurró, besando la comisura de mis labios. Reí.-Te eché de menos, ¿sabes?

-Puedo hacerme una idea.-respondí, perdidamente enamorada de aquel bestial hombre que era mi destino desde hace tanto. 

  Si Gastón supiera que nuestras vidas están enlazadas por siglos, tal vez le parecería poco creíble, aunque su mirada me decía otra cosa.
   Estuvimos en la cama un rato, en silencio. Nos contemplábamos el uno al otro, acaricié sus labios y los besé muy quedo; quería desahogarme con él, contarle lo que acababa de saber, contarle eso y más.
    Recibí un mensaje en el móvil, debía ir a la boutique, justo ahora
no quería pero tenía qué. Me vestí, él hizo lo mismo, fuimos al pequeño salón de mi apartamento, nos serví jugo. Él se sentó en un sillón, y yo me senté en su regazo.
-Estaré aquí cuando regreses.-dijo contra mis labios.

-¿Por qué estás aquí, Gastón?-inquirí, levantándome.

-Te echaba de menos, Ivel. Me has hecho una falta terrible.-sonrió. Yo también sonreí, pero no sé, sentí que había otra cosa detrás de ese "Te echaba de menos".-¿Dudas de mi palabra, Forastera?

-Bueno, tampoco es que sea buena idea confiar en la palabra de un ladrón, ¿no crees, Gastón?-Me guiñó un ojo, cogí mi bolso, mi móvil y mis llaves.-No toques nada.

-Es un poco tarde para eso, ¿no crees, Ivel? Ya lo toqué todo.-dijo, pícaro.

   Caminó hacia mí muy rápido, se me cayó todo cuando me levantó
y me puso sobre la encimera. Me besó más, más, lleno de esa pasión que no se (nos)agotaba. Quise que me follara de nuevo, sólo él sabía cómo encenderme, ¡pero joder! el móvil volvió a sonar en el suelo. Tentada estuve de dejarlo allí; empujé a Gastón, él rió sabiendo lo que había conseguido hacerme. 

-Eres un bastardo.-dije, juquetona. Le saqué la lengua y salí.

    Eramos similares....
    Mi otra mitad volvía a estar cerca de mí, me gustaba la idea de tenerlo aquí, pero siempre no. Yo corro peligro y él al estar conmigo, también....







domingo, 9 de agosto de 2015

Febrero.... (VIII)...




Pasado......


    Amanecí entre sus brazos, supe que estaba despierto porque sus dedos no dejaban de pasearse por mi espalda; lo primero que pensé fue en que no había dormido en toda la noche. Me transmitió su preocupación, esto no era sólo por la posibilidad de que Issa siguiera relacionándose con su padre....

-Muller.-susurré.

   Escuché su sonrisa.

-Buenos días, Vida de mi vida.-Hizo que levantara la cara, y besó mis labios con esa ternura unida a esas ganas de la noche anterior.-Tenemos que bajar a desayunar.

   Se levantó, conocía lo suficiente a Muller como para saber que estaba dándole largas al asunto y a mí eso me enfadaba. Pero lo dejé tranquilo, y me fui a lavar.
   Mientras me vestía y lo veía a él vistiéndose, sonreí. Esta vez no habría nada que pudiera separarnos, o eso pensaba; me sentí una niña ingenua. Era evidente que los problemas se iban acumulando sólo por mi estupidez, por querer saber qué ocurrió hace ocho años. Por querer saber qué llevó a los nobles a culparnos de crímenes que no cometimos, por querer saber por qué su familia me profesaba tanto odio.

-Tu silencio me hace entrar en pánico-comentó Muller, cogió pan de la cesta que estaba sobre la mesa.-Te he preguntado algo y no me has respondido, estás en tu propio mundo.


-¿Qué preguntaste, mi amor?-interrogué, volviendo al comedor. Me distraje de modo tal que no supe en qué momento llegamos allí.


-¿Te divertiste en mi ausencia?-sonrió, me guiñó un ojo y supe por qué hizo esa pregunta. 


  El rumor que había manchado mi buen nombre, rumor que hizo correr su madre.


-No hay esclavos lo suficientemente buenos como para saciarme, mi cielo.-sonreí, devolviéndole el guiño. Ahora era mi turno, y era el momento de ponernos serios.-¿Qué averiguaste, Muller? ¿Qué es eso que te tiene tan preocupado?


    Él dejó los cubiertos sobre la mesa y entrelazó sus dedos, apoyando el mentón en ellos.


-Padre me dijo que hay algo diferente en ti, algo que Issa desea; heredaste un poder sobrenatural, ¿recuerdas que te dije que lo que Freyja parecía ocultar, lo que omitió, está fuera del entendimiento humano?-Asentí.-Tiene qué ver con eso, Issa no sólo llevó a cabo una conspiración contra ti y tu familia para ser el único heredero al trono egipcio. Issa quería sacrificarte porque era la única forma de obtener eso que tu tienes.-Lo imité, dejando los cubiertos al lado de mi plato. Tenía toda mi atención.-Abdel no es tu verdadero padre, Veena. Issa lo es....


   El eco de su voz inundó el comedor, y mi mente....

   Issa no podía ser mi padre.... No podía.... No.... 
  























*



Presente.....

     Bajé a desayunar y me encontré a don Paolo cruzando el vestíbulo hacia el comedor. Se detuvo para darme los buenos días, me miró con especial cariño; nonna le habrá contado que ya me había hecho entrega de los diarios. 


-Señor, yo....-balbuceé, él sonrió.

-Mi madre ya me dijo todo, vamos al comedor y allí hablamos con más detalle.


    Lo seguí. Octavia y Miranda ya estaban sentadas a la mesa; les pregunté qué hacía Pietro allí el día antes, y Miranda dijo que Fi había enviado dos paquetes, uno para la casa de los padres de Salvatore, y el otro para ésta casa. Con una sonrisota, Miranda me contó que tenían objetos preciosos, antigüedades; a Fi le gustaba mucho coleccionar ciertas cosas. Pero esta vez la elección que hizo fue especial para su familia política y sus padres.


-Debes tener algunas preguntas.-dijo Paolo.


-¿Algunas?-sonreí. Porque en realidad eran MUCHAS.-Me dicen que soy la reencarnación de una mujer que vivió hace siglos, y que por lo visto cada una de sus vidas fue trágica, una maldición...... Apenas empecé a leer los diarios pero creo que ustedes pueden decirme qué pasó, y qué va a pasarme.


-Con suerte, evitaremos que la historia se repita.-susurró Miranda, observando a su marido y a su suegra.


-¿Qué historia exactamente?-inquirí, mirando a las tres personas que se sentaban conmigo a tomar el desayuno.


-Veena era hija de un príncipe egipcio llamado Issa, sólo que ella lo ignoró durante veintiún años. Veía a Issa como su tío, y al hermano mayor de éste como su padre; su nombre era Abdel, y había renunciado al trono para así tomar a su familia e irse a Europa para mantenerlos a salvo de los conflictos internos que se suscitan en la realeza. Él fue testigo de todo eso en su niñez y quería evitárselo a sus hijos, no quería que vivieran con envidias, que se mataran los unos a los otros por el trono; y quería proteger a Veena de su sádico padre.


  Observé a Paolo, escuchando atenta su relato, sin probar bocado.




-Issa practicaba artes diabólicas, y conoció a una joven regente de las brujas nórdicas quien le enseñó a manejar su poder. Ella se enamoró de él, pero Issa no podía amar a nadie, sólo ansiaba el poder; eso no le impidió acostarse con ella. Freyja, la madre biológica de Veena se dio cuenta muy tarde de la clase de ser malévolo que era Issa; ya esperaba un bebé, habló con Abdel y éste la ayudó a ocultarse hasta que llegara el momento de dar a luz. Cuando llegó el alumbramiento, Abdel se llevó a la nena consigo y tanto él como su única y amada esposa, la adoptaron. Issa no supo que aquella nena era su hija sino hasta poco después, pero no se preocupó por cuidar de ella. La ignoraba.


   <<Nadie sabe aún cómo Issa se enteró de los poderes que había heredado la niña, y lo que ocurriría si era sacrificada. Esos poderes pasarían a él y a la madre, y los harían inmortales; pero en cambio si era muerta por la mano del mismo Issa, la inmortalidad sería sólo suya. Issa no pudo conseguirlo sólo, no podía conseguirlo sólo pues la niña siempre estaba protegida. Así que después de que Abdel se marchó, cuando Veena tenía siete años, Issa comenzó a tramar la manera de asesinar a su hija, a su hermano y a toda su familia. Consiguiendo el poder de Veena, además de convertirse en único heredero del trono egipcio.

    Freyja, fue el nombre que oí en la voz de Gastón antes  de desmayarme el día anterior..... 

   Resulta aterrador vivir con la idea de que tu padre quiera sacrificarte.....

-¿Lo consiguió?-inquirí.


   Se miraron los unos a los otros.

    Octavia habló:

-Issa hizo un trato con un noble, y éste a su vez convenció a otros, y al mismo imperio austriaco de que Abdel Khalil era un asesino, hechicero adorador del diablo. Él y su familia fueron marcados como herejes, pero el noble no lo hizo sin antes dejar a Abdel Khalil en la calle, le quitó propiedades, riquezas, todo con lo que Abdel llegó a Austria le fue arrebatado por éste noble. Los Khalil se refugiaron en el pueblo gitano quienes los recibieron con los brazos abiertos pues desde su llegada Abdel y su familia se habían portado muy bien con ellos. Pero entonces.....


    La nonna se detuvo, y fue Paolo quien continuó:


-Comenzaron a producirse desapariciones, y muertes atroces, monstruosas. Se corrió la voz de que estaban practicando sacrificios en nombre de Satanás, Roma envió agentes a investigar, todo con la ayuda de la guardia imperial. Las pistas los llevaron a los Khalil, y a los gitanos; se inició una purga, muchos fueron quemados vivos, o llevados a la horca. Los Khalil fueron asesinados de ese modo, dejando a Veena de última, tenía trece años cuando vio a su familia morir. Y antes de dejar este mundo fue rescatada por el hijo del noble que hizo el trato con Issa, Muller Preminger; estaban destinados, y su historia de amor es como pocas: dolorosa, aterradora, pero al mismo tiempo hermosa. 


   Paolo miró a su esposa, y le cogió la mano como si deseara que el amor que se tenían fuese igual de fuerte que el de Veena y Muller.


-Pasaron por mucho, en esa vida y en la que le siguió, siempre perseguidos por Issa quien lograba conseguir sus propósitos cada vez.-dijo el señor Vitaly.-La última vez, aquellos que sobrevivieron a su ataque, juraron proteger a la nueva vida de Veena. Crearon una orden especial, y pasaron cada una de sus enseñanzas de generación en generación.


-Eso significa que Issa siempre gana.-susurré.


-No temas, Ivel.-Intentó calmarme Miranda.-Hemos querido mantenerte fuera de esto, pero en algún momento te alcanzaría. Sofía no sabe nada, no se lo hemos dicho por la misma razón, sin embargo su destino también está enlazado al tuyo dado que sus vidas pasadas tuvieron qué ver contigo; que se conocieran es obra de algo mayor. Y que Gastón y tú se conocieran también; es posible que esta vez Issa sea derrotado.


    Me puse de pie, los nervios me alcanzaron.


-Esa mujer con la que tropecé ayer.-dije.-Era ella, era Freyja....su voz se me hizo familiar, su rostro....


-Se le dijo que no hiciera contacto contigo, es la única manera en que Issa puede encontrarte, ¡joder! Ese detalle fue descubierto en los 50.-explicó Paolo mientras su madre se levantaba y se perdía hacia el vestíbulo.


-¿Hay otro diario?-pregunté al ver que nonna regresaba con un libro más grande, y una especie de daga.


-Este es el grimorio de Freyja, no te lo iba a dar aún pero en vista de que tu madre no se quedó tranquila.-Esa mujer no era mi madre.-Encontrarás escritos de Veena, y de sus encarnaciones. Y esto.

     Puso la daga al lado del libro y lo abrió en la última página.

 Habían dibujos de seis personas: tres chicas, y tres hombres. Las facciones de los hombres, la mirada de cada uno de ellos me recordaron a Gastón.

-Veena y Muller.-dijo nonna, señalando los dos primeros rostros. Una mujer de pelo negro, mirada profunda, aún para ser un dibujo quien lo hizo había logrado captar la esencia de la chica. Y él, él era hermoso, facciones duras y perfectas.-Odette y Stefan.-La siguiente pareja tenía algunas similitudes con la primera, excepto en la vestimenta y el peinado.-Eran los años veinte.-sonrió nonna.-Y por último, treinta años después: Aria y Ahmed.


-Y ahora Gastón y yo.-susurré.


-Como debe ser.-sonrió Paolo.-Diferentes cuerpos, pero mismas miradas, mismas sonrisas, mismos gestos, mismas almas que terminan (re)conociéndose. Nosotros supimos que eras tú por algunos gestos que sueles hacer, y la similitud física entre tú y tus vidas pasadas. Nos pasó igual con Gastón.


    Cada vez que oía su nombre mi corazón latía con fuerza.

  
-Esto es mucho, quisiera creer que nos elegimos....

-Y así pasó, Ivel. Se eligen en cada vida, tú lo eliges a él. Y él a ti; ¿sabes lo hermoso que es eso?


   Vi a Miranda, asentí porque sabía que era muy bonito que ocurriera algo así. Saber que eramos el uno para el otro, y que siempre, por más que la muerte nos separara, siempre regresaríamos al otro. Siempre nos encontraríamos....


   Aunque no querían que saliera sola porque Freyja podría aparecer nuevamente sin considerar el riesgo. Tenía que ir a mi apartamento, llevé los diarios conmigo, el grimorio lo dejé para después. 

  Además tenía la tarde para pasar por la boutique y luego a la editorial. 
   Me metí a la ducha nada más llegar a casa; pensé en la llamada de Dorian, por un minuto entero consideré responderle. Pero una parte de mí quería seguir siendo mala con mi padre, y le eché cabeza al relato de Paolo. Issa quería matar a Veena...
   Issa quería matarme....
  
   Salí de la ducha y vi que tenía un vídeo mensaje en el móvil. 
  Lo abrí....
   Era Gastón.... y no pude evitar una sonrisa boba.

<<-Mi bella forastera, tengo una sorpresa para ti....>>

-Date vuelta.-Escuché a mis espaldas.


    Me giré con el sonido de esa voz acariciando mi piel.... No me dio tiempo a reaccionar...




    



   









jueves, 6 de agosto de 2015

Febrero....(VII)...





   Pasado....

     
       Me lancé a sus brazos cuando lo vi entrar por la puerta, su calor me hizo falta en estos días distanciados. Por un instante me observó con ternura, una mirada que a la vez resultó enigmática, como si quisiera grabar en la memoria cada rasgo de mi rostro.
    Conseguía acariciarme y darme todo en una sola mirada; la promesa encerrada en sus ojos la convirtió en palabras, sentí una calidez recorrerme a medida que oía aquellas palabras salir de su boca y transformarse en intimidad, me hizo el amor con su "Prometo amarte.....". 
   Quise interrogarlo sobre qué había ocurrido o qué pasaba, y no es que no fuese así de cercano siempre pero sentí algo distinto. Había malas noticias, estaba preocupado. Me leyó la mente y para acallar una pregunta no formulada, me besó.....
    .....Y en su beso buscó a la puta en mí, a la amante, a la mujer.
   Me cargó y subió las escaleras conmigo en brazos, busqué su boca cuando él se apartaba para ver por dónde iba, para asegurarse de no dar un paso en falso. Abrió la puerta del dormitorio como pudo, nada más entrar me llevó a la cama acostándose sobre mí comiéndome la boca, y explorando con su lengua cada espacio hasta encontrarse con la mía. Sus manos subieron por mis piernas, por debajo de la falda de mi vestido. Yo no llevaba nada debajo a propósito, ansiaba su regreso; lo empujé a un lado y me levanté, Muller se quedó acostado observando cómo me desvestía, era un depredador aguardando el momento perfecto para saltarle encima a su presa.
   Su erección se marcó en su pantalón, él se la acarició mientras miraba mi coño y subía hasta encontrarse con mis ojos. Se puso de pie, suspiró ante mi desnudez, y su excitación; se apoderó de mi labio inferior, mordiéndolo, robándome un gemido de dolor en el acto.
   Le quité el abrigo, sus labios en mi cuello. Y mi piel erizada por su cercanía, mi sexo siendo acariciado por su mano con ternura, él sentía esa humedad que brotaba de mí, susurró a mi oído que me haría suya, que mi cuerpo era su templo, que merecía ser adorada como la única diosa a la que le debía devoción.... 
  Si hiciéramos caso a leyes religiosas ambos seríamos considerados herejes, por blasfemar de ese modo, porque a él lo sentía mi Dios y mi demonio. Muller era la serpiente y al mismo tiempo la manzana, y para él yo era lo mismo....
 No nos expulsaron del Edén,  de hecho nos adentrábamos en él cada vez que nos vivíamos de este modo....
    
    Arranqué su camisa, él me obligó a girar. Sentí su mano acariciar mi espalda mientras me inclinaba, apretó mi culo, masajeando y pegando su erección, aún en sus pantalones, me moví hacia ella.

-Quédate quieta, Veena. O te irá peor....-suspiró entre dientes, aguantando sus propias ganas.

   Observé por encima de mi hombro como se sacaba la verga; me aferré a uno de los postes de la cama al sentir la punta a la entrada de mi coño al tiempo que uno de sus dedos empezaba a jugar con mi otra entrada.... 

-Hermoso culo, mi putita.... mía...-susurró. 

  Me penetró fuerte, duro. Y a cada embestida de su verga, las entradas y salidas de su dedo en mi culo eran más rápidas.... Hasta que lo sacó y se asió de mis caderas, guiando mis movimientos....
   Salió de mí sin previo aviso, y me pegó a su cuerpo. Lo tenía a mis espaldas sintiendo su respiración en mi cuello, mordió el lóbulo de mi oreja, pasó a mi hombro; sus manos torturaban mis pezones. Levanté mis brazos y me aferré de su nuca, sintiendo sus mordidas en mi cuello....
    Me giró poniéndome de frente a él, me guió hasta la cama y tras sentarse, me sentó sobre su sexo, despacio; sentí la punta entrando lenta, fundiéndose con el mío.... Besó mi boca al mismo tiempo que empecé a moverme sobre su polla, sus brazos me apretaban cada vez más, no sabía dónde terminaba mi marido y dónde empezaba yo.... Su aliento y el mío eran uno en el beso, intercambiando caricias, intercambiando fugaces miradas de deseo y amor....
    Yo... 
  Que visto como la noche... 
  Que mis lágrimas eran rocío en cada rincón del desierto...
  Conservo el alma de mi amor enlazada a la mía por toda la eternidad....
   Soy fuego y hielo....
    Hoy soy cielo estrellado....
   Agua de manantial....
   Soy hechicera....
   Virgen y prostituta de mi Caballero....
  Y a él la timidez de su virgen, y la experiencia de su prostituta lo encendían.... Una experiencia que adquirí con él.... Y cada vez aprendía más con él... Yo era volátil, y él me encendía... 

    Mi frente apoyada en la de él, y su verga entrando con más fuerza.... Aferrada a su hombro, y a su cuello sentí su beso en mi pecho. Mordió y volvió a mi boca... 
    Su dureza entraba y salía con fuerza.... Hasta que en medio de sus labios gemí su nombre justo en el momento en que su caliente esencia me inundaba, y la mía se mezclaba con la suya....

-Este tipo de bienvenida comienza a ser adictiva.-dijo, besando mi hombro tras recuperar el aliento. Yo seguía sobre él, aún no salía de mí, y me encantaba sentirlo dentro...así...-Eres fuego, Veena.

-Y tú la leña, niño.-susurré con una sonrisa maliciosa en mis labios.-Nunca dejaré de amarte, Muller, eres mi todo.-Acaricié su corto pelo negro, besé su frente.-Dios te bendiga, mi vida....

-Dios nos bendiga a ambos, y guíe con su luz nuestro destino juntos.-dijo, y vi otra vez la preocupación asomando en su faz.-Prometo dar mi vida por ti de ser necesario.

   Sonreí, me puse de pie pero sentí sus manos en mis caderas, atrayéndome hacia él.

-¿Qué pasa, Muller? Me dueles, sé que algo no anda bien; y admito que tuve un mal presentimiento cuando te marchaste. Lo que sea, podré con ello.

   Suspiró, besó mis labios muy quedo. Aún había rastros de lujuria, de ganas.... Nuestras ganas por el otro parecen no acabarse.


-Mi padre me confesó que todo lo ocurrido hace ocho años fue fraguado por Issa.-soltó, bajando la mirada, apenado por la ayuda que brindó su padre a mi tío.-Se vio obligado porque Issa lo amenazó con hacernos daño, tuvo que hacer un trato con él; tú y tu familia a cambio de no asesinarnos a nosotros los Preminger. Issa quería que mi padre hiciera el trabajo sucio, lo conoce desde antes que tú y tu familia vinieran a Europa.


-¿Cómo así?-Me sorprendió saber ese detalle.


-No sé, recuerdo que de niño lo conocí, y para entonces él sabía que tu camino y él mío se unirían. Él mismo me lo dijo, y aseguró que no permitiría que estuviéramos juntos.


    Si bien no recordaba el rostro de mi tío, sí recordaba lo que de él se decía. Le gustaba jugar con las artes oscuras, y sé que ni mi abuelo le tenía buena estima; no recuerdo un acercamiento entre mi tío y yo. Después de dejar Egipto no se volvió a mencionar su nombre en casa.


-Por esta noche quiero que nos vivamos, Cielo mío.-susurró a mi oído.-Mañana hablamos más seriamente, acabo de llegar y eché de menos a mi hermosa  flor del desierto.


    Su mirada malévola me dijo todo lo que quería hacerme....

    Por ahora me concentraré en buscar y darle placer, pero me moría por saber qué más había descubierto....



























*



 Presente....

    Escuché-por quinta vez-el mensaje de voz que Dorian me había dejado. Tenía el diario de Caterina Vitaly abierto sobre mis piernas, había empezado a leerlo y sólo había cosas sobre su esposo-algunas muy fogosas-, sobre sus hijos, su vida en general.

   Puse el móvil a un lado, iba a empezar a sentir pena por mi padre y sus intentos de acercarse pero me vi interesada por un párrafo al ver el nombre "Veena" en él. Nonna lo mencionó, era la dueña original de mi colgante.
   El texto rezaba:

"7 de Enero....


   Hoy la conocí, después de tanto oír hablar de ella, al fin la tuve enfrente. Ilona había mentido con su descripción, Veena no era ni la mitad de la mala mujer que la señora Preminger solía nombrar en los bailes y de la que se decía, había engañado a su esposo.

   Muller no puede estar más enamorado, es una mujer bondadosa y en su mirada se nota lo mucho que ama a su marido. No la creo capaz de engañarlo con otro hombre.
   Su pelo negro es largo, ondulado, y sus ojos cafés tienen un brillo hermoso que parece rodearla. Es evidente ese halo de misterio en su mirada que hace que parezca saberlo todo de ti con sólo observarte; o su sonrisa que resulta pícara, como si ocultara algo o como si hubiese llevado a cabo alguna travesura de la que solo ella sabe.
  De todas las personas que he conocido, Veena sería la elegida como una perfecta mejor amiga. 
   Ha sido lindo presenciar el brindis que Muller hizo en su nombre, y ese hermoso colgante que le obsequió era tan mágico como las palabras que le dedicó....."

    Nonna llamó a la puerta, yo tenía una sonrisa en los labios; casi pude ver a Veena, casi estuve allí mientras Caterina escribía esa entrada en su diario.


-Pasa.-dije. Nonna entró con un plato de comida.-No tenías por qué traerme la cena, nonna, pude bajar.


-Necesitas descansar, te desmayaste, ¿recuerdas?-Dejó el plato en la mesita de noche.-¿Has leído algo?


-Me sentí como en un sueño. No, de hecho me siento como en un sueño; esta mujer escribe cosas muy bonitas, y Veena parece ser una persona interesante.

-Lo era, pero sufrió mucho, cariño. Y sé que su destino se repetirá contigo; eres como ella, y Gastón es tal cual era su esposo Muller.-dijo nonna, una triste sonrisa se dibujó en sus labios.-Gastón y tú debían conocerse, nacieron para estar juntos otra vez.


-No estoy segura de que Gastón sea de los que creen en los juegos del destino. No estoy segura de que crea que todo está escrito, que hay almas que están destinadas a ser; no estoy segura de que crea que nuestras almas están atadas desde hace tiempo.


   Yo sí sentí algo más cuando lo conocí, sentí que ya era mío... Y entonces recordé ese primer beso y lo que dijo tras robármelo: ".....tenía que hacerlo, Forastera...". La palabra en sí me resultó familiar, él ya me había llamado así, antes. Ese él de su vida pasada lo hizo llamarme así, una parte de Gastón me (re)conoció....


-Aún me parece increíble, ¡y creo en ello!-sonreí.


-Mi familia supo quién eras nada más conocerte, pequeña. Toda mi familia conoce la historia de Veena y Muller, y lo que tuvieron que vivir en cada una de sus reencarnaciones.-Nonna se levantó y caminó hacia la puerta.-Te sugiero que continúes leyendo, y duermas un poco. Luego me hablarás de esa mujer con la que tropezaste.


   ¿Qué más podía decirle? Todo lo que sé es que tras ese tropiezo y el sonido de su voz, escuché a Gastón diciendo el nombre: Freyja.

    El móvil sonó.
    Era un correo de él, vaya sincronía.

"Querida Forastera,

    Cuidaré tu luz para que no se apague, y espantaré las sombras, o al menos intentaré que exista una perfecta convergencia entre ellas...
   No pienses que no te merezco, que no eres suficiente para mí.... 
   Eres más, y pondré orden a tu caótica vida, porque ya me ayudaste con tu sola existencia a poner orden en la mía... 

Te quiero....
Tu Ladrón....




Pd: Vivo en tu calma... Y en tu caos...."



    No había dudas...

    Mi destino era él... Mi destino estaba con él....