Spin-off

Spin-off

sábado, 10 de junio de 2017

Epílogo: A los Herejes. Parte I

Tu reflejo en un espejo roto
Prisionera en mi mundo, correteas junto al resto en mis manos
Hechos a mi imagen y semejanza
Yo, Yo Soy el Señor, Tu Dios....
 y fuera de mí no hay Salvador

Amshel

    El silencio de la noche fue roto por un lejano disparo, aún habían Blood Drynka's revoltosos y quimeras fuera de control, pero los humanos habían aprendido a defenderse. Además confiaban más en sí mismos desde que Faye dio la cara hace dos meses, y habían pasado cinco desde que las bombas que cayeron sobre distintas ciudades de Assiah barrieron con todo a su paso afuera de este pequeño lugar seguro. Aún no sabíamos con exactitud el alcance que tenía la barrera invisible que nos protegía de las consecuencias devastadoras de la guerra nuclear, y de la vista de mi padre y sus Legiones.
   Sahar nos había abrazado a todos de un modo que ni ella, al principio, entendió, sólo pensó en su familia, en una imagen de Amelia que había visto en los pensamientos de Amara durante su última visita a Seattle la noche en que le dio la carta para su hermana mayor, y de pronto estábamos todos en Turquía.
    Fue algo bueno el desesperado proceder de mi padre, con eso dio inicio a una Era de transmutación que podía favorecernos como a él. Teníamos que movernos para que la balanza se inclinara más a nuestro favor, que a Azazel y a Eloah, en donde quiera que estuviera metido cuando todo empezó.
     La protección de Sahar sobre todos los que estábamos dentro del invisible muro provocó algo, no sabíamos muy bien qué, pero sí hubo un cambio no únicamente en Assiah, Sahar estaba segura que tocó más allá. Yo no me sentía distinto, salvo por sentir paz cuando la tenía cerca, paz y unas irrefrenables ganas de protegerla, más cuando por instantes su propio poder seguía siendo un peligro hasta para ella misma; después de lo que hizo pasó semanas en cama con una temperatura que sobrepasaba la normal, estuvo febril y Faye no se separó de su lado ni por un segundo, decidió delegar en Velkam, Regina y Erza.
    Yo seguía sin ganarme su confianza.
   Regina no se había dado por vencida con Arath, usó su magia para dar con su paradero pero su marido no estaba aquí con nosotros ni en ninguno de los países que se encontraban bajo el invisible escudo. No estaba de este lado, lo que haya sido eso que se lo llevó no era de este mundo.
    Entendía a Regina y su preocupación porque me encontraba igual, no sabía nada de mis hermanas y daría lo que fuese por tener noticias de ambas.

-Me abruma no escuchar tus sarcásticos comentarios, Amshel-dijo Faye detrás de mí.

-Vinimos de cacería, aún hay lugares que debemos pacificar, ¿no?-contesté. 
  Estábamos en pleno centro de Ankara ocupándonos de las quimeras que tenían intranquila a la gente, no era fácil hacer limpieza con algunos gobernantes que se salvaron intentando convertirse en nuestros jefes, pero Faye puso en su sitio a cada quien tomando de nuevo las riendas como sólo ella sabía.

-Al menos hay gente que nos escucha y ayuda con esto-dijo parándose a mi lado.

-Corrígete, la gente te escucha, no somos nosotros los que hemos ganado la atención y simpatía de los humanos, lo has hecho tú, rubita.-Faye sonrió observando cómo dos Assassins se cargaban a tres quimeras frente a nuestros ojos-. ¿Y Sahar?

-Regresó al piso.

     Teníamos un centro de operaciones en un edificio no muy lejos de donde estábamos. Sahar y Faye manejaban la parte estratégica, siempre delegando y accediendo a escuchar las opiniones de los demás; la Gadot solía mantenerse en las sombras, cuando se trataba de dirigirse a la gente eran Vadhir y Faye quienes se hacían cargo.

-Has estado viendo mucho el cielo-comentó.

-Quiero saber qué está pasando allí afuera, estoy preocupado por mis hermanas.

-¿Tus hermanas quienes no hicieron más que traicionarte cuando eligieron seguir al engendro de tu padre?

-Siguen siendo mis hermanas, Faye-repliqué. No había sido sincero con ella ni con Sahar, ni con los demás sobre que ambas estaban fingiendo apoyar a mi padre y que ahora estaban peligrando si no es que les hizo algo ya.

-Afuera no queda nada, es lo que pasa cuando una guerra nuclear se desata bien sea porque tu padre hizo que se disparara la primera ojiva como no. Y respecto a tus hermanas....

-Conozco tu historia-dije interrumpiéndola-. Velkam me habló de cómo te hizo daño en vidas pasadas bajo malas influencias, y me habló de lo que perdiste en tu vida actual. Tus padres, tu hermano, dime si no te preocuparías por él si siguiera con vida y te traicionara, dime que no estarías como yo ahora mismo.-Faye resopló-. Mis hermanas son mi bien más preciado, como lo fue tu familia para ti. Como lo es Sahar para ti. Y sin importar sus acciones me atrevería a entregar mi vida por ellas.

    La rubia se quedó callada. Y tras ese breve silencio se aclaró la garganta y habló:

-Amelia le dijo a Sahar que teníamos aliados dentro de las Legiones de tu padre, ¿acaso se refería a tus hermanas?-No respondí-. Ni Sahar ni yo estamos convencidas de que sea buena idea confiar en ellas, de ser como creemos que es, y menos después de lo que pasó. ¿No contabas con que el lanzamiento de las ojivas fuese tan pronto, no?-Por supuesto que no, nadie lo esperaba-. ¿Y si Azazel delegó en ellas la tarea de influenciar a los humanos a disparar?-No, eso nunca, Murdoch seguía en Assiah, Ivel no haría algo que dañara al hombre que amaba-. Dime, Amshel, ¿estuviste viendo a Ivel en secreto? ¿Le estabas pasando alguna información sobre Sahar?-La miré pero no dije nada-. Interpretaré tu silencio como un sí, no es como si fuese a creer la mentira que pronunciaran tus labios porque de hecho Sahar vio cortas imágenes en tu mente cuando te liberó de la influencia de tu abuelo; imagino que Amelia también se encontró con ella, y que todo el plan de asesinar a Amara giraba entorno a algo salido de las dos. ¿Fue Ivel quien le llevó la espada de Amara a tu padre?

-Me interrogas como si yo o ellas fuésemos unos malditos delincuentes, también somos víctimas aquí.

-Víctimas y victimarios-sonrió.

-Estoy de vuestro lado por si no te has dado cuenta.

-Llevas una marcada maldad en los genes, por si no te has dado cuenta-dijo con suavidad-. Tu abuelo es el caos original, la maldad original, la envidia, ira, todo yace en Él. Así que discúlpame si conservo cierta desconfianza en lo que a ti y a tus hermanas respecta.-La verdad sea dicha, Faye no tenía culpa de creer esas cosas sobre mí y mi familia, mis hermanas no han actuado como Santas Palomas, y mi abuelo menos-. Sé que Sahar ya dejó de verte con desconfianza.

-No mucho.

-No mucho, pero te ha permitido quedarte pese a que desciendes de un Ser que busca la decadencia de mi amada.

-Así como tienes tus reservas sobre mí y mis hermanas deberías tenerla sobre tu amada, ¿no crees? Después de todo Eloah es su reflejo, ¿quién dice que Sahar no es la verdadera encarnación del mal y Eloah está intentando demostrar un punto?

    Faye me fulminó con la mirada, pero pronto relajó el gesto.

-Un punto que no verá puerto, sólo dices tonterías.

-¿Te hice enfadar?-pregunté riendo, yo sabía que Sahar no era mala pero en Assiah todo se corrompe y era una de las razones que hacían feliz a Eloah, ver como Sahar se degradaba poco a poco-. Podré llevar los genes de mi abuelo, pero Sahar dice que nadie nace siendo malo, ¿vas a contradecir eso?

-No, pero tu abuelo sí que nació siendo malo-rió por lo bajo.

   Se sentó en la parte trasera de la negra camioneta. Dio por terminada la discusión, pero bajó el cristal de la ventana cuando lo toqué con los nudillos, me recargué en la puerta y sonreí.

-¿Cómo llevas el hecho de que tu amada es la Primera, lo que nosotros, simples mortales, llamaríamos Diosa?-le pregunté, Faye enarcó una ceja-. Ella Fue cuando tú y yo ni siquiera pensábamos existir. Ella Es y Será cuando tú y yo dejemos de existir. Porque es Eterna-proseguí para picarla.

      Para mi sorpresa se echó a reír.

-Curiosamente me hizo esa pregunta hace rato-dijo mirando al frente.

-¿Y qué le has respondido?

-No es asunto tuyo.

     Solté una carcajada. 

-A veces responden tan igual, la simbiosis es perfecta-dije-. Seguro es mucha presión para ti ser su amante, ahora que sabes quién es y lo que representa para la historia del universo debes sentirte sumamente inferior, no lo suficiente para ella. No merecedora de su infinito amor y compasión.

-Yo siempre he sabido que Sahar es especial.

-Especial no alcanza a definir lo que ella es, te quedas corta.

-Lo dicho, eres como tu abuelo, intentas jugar con mi mente.-Subió el cristal de la ventana de nuevo y no volvimos a hablar ni siquiera cuando íbamos de regreso al edificio donde se encontraban los demás.

     Faye se dedicó a mirar por la ventana durante todo el camino, y fue la primera en salir del coche al llegar; no había sido mi intención hablarle de esa manera ni hacerla sentir mal, ni siquiera busqué que se sintiera insegura sobre su relación con Sahar, fui un pesado.
      Me acerqué a ella en el vestíbulo.

-Lo siento, Faye-susurré, ella se quitó la chaqueta de cuero y la dobló en su brazo-. Lo poco que llevo de conocerlas a ambas me ha hecho ver que se merecen la una a la otra. No logro imaginar a la Gadot con alguien que no seas tú.

    Faye asintió y se marchó hacia las escaleras, Sahar venía bajando. La rubia se detuvo, hablaron un momento, Sahar me miró y Faye siguió subiendo, la pequeña vino hacia mí.

-¿Qué le hiciste?-interrogó con un brillo rojo muy tenue en sus ojos.

-Cometí la indiscreción de hacer comentarios fuera de lugar sobre vuestra relación, pero ya me he disculpado-respondí con honestidad porque si algo había aprendido de esas dos es que no les mentían a sus allegados, iban con la verdad por delante en todo momento, y Sahar no merecía que jugara con ella, como Faye tampoco.

-¿Qué tipo de comentarios?

-Sobre quien eres, Gadot.

     Sahar suspiró y mirando alrededor dijo:

-Soy lo que ves cuando estoy con ella, soy su pareja, soy su amiga, su cómplice, fuera de eso no hay nada más. No soy superior a ti o a ella, así que deja de ser formal conmigo, y por favor no vuelvas a tocar ese asunto, trátame como tu igual; y a Faye no te dirijas mientras yo no esté cerca, no quiero que vuelvas a herirla.    
     Asentí.

-Sahar-susurré-, quiero salir de aquí.-Se acercó con los brazos cruzados-. Necesito asegurarme de que mis hermanas están bien, sé que entiendes, tú misma estás preocupada por Amelia.

-Pero Amelia no ha traicionado mi confianza, tus hermanas prefirieron a tu padre y permitieron que él te culpara de un crimen que no cometiste, y que te expulsara de tu hogar.

-Azana e Ivel son lo único que tengo, no voy a poder concentrarme en nuestra tarea si no sé que están a salvo.

-Con tu padre jamás lo estarán-sentenció. Era cierto pero Azazel ya debía estar enterado de muchas cosas, entre ellas que Ivel esperaba una bebé muy especial para Eloah y con eso no se atrevería a hacerle nada, aunque una parte de mí temía que sí se atreviera-. Busca a Ezio y espérenme en el túnel de entrada a nuestra pista de aterrizaje, yo los alcanzaré en un rato.

    Sonreí mientras la veía subir las escaleras.

      
       
   


























Sahar

  Faye venía teniendo reservas sobre lo nuestro desde que desperté de mi viaje astral, que lo llevara con disimulo e intentara no darle importancia no quería decir que no notara su inseguridad durante los meses que siguieron a mi despertar y la guerra nuclear. Si sumamos a eso lo que me vio hacer segundos antes de la caída de la ojiva sobre nosotros era para estar intranquila y pensando una y otra vez si merecía ser la persona a quien yo amara; en aquél momento cuando la escuché gritar mi nombre vi venir el misil y pensé en mi familia, y sobre todo en Amelia, escuché su voz diciendo Estambul, era un recuerdo de Amara. Indagué en su memoria antes de darle la carta que iba dirigida a mi hermana; y entonces nos desvanecimos llegando a las costas de una playa junto a mucha gente, inicialmente no entendí cómo lo había hecho, el trasladar a una multitud a un lugar era algo que en mi vida había intentado, pero que además de eso estuviese protegiéndonos de la mirada de Azazel y sus Elohim, escapaba de mis manos. Nada de eso lo hice adrede pero se salvaron vidas.
     Usar mi poder de esa manera me afectó, no suelo enfermarme y sin embargo sufrí una fuerte fiebre, ella estuvo a mi lado, cuidó de mí. Le confesé que intuía que no sólo había salvado vidas sino que el uso inconsciente de mi poder había cambiado algo en Assiah y fuera de ella, sentí un pulso que para otros seguro fue imperceptible, un pulso que traería consecuencias. Buenas o malas, no sé, ¿lo que era seguro? serían cambios paulatinos.
    Fui consciente que una guerra nuclear se nos vendría encima cuando las visiones de Faye no terminaban de cumplirse, las almas en pena que ella veía no presagiaban un sólo misil sobre Nueva York, si no más, y cubrirían el mundo entero. Azazel sacó esa carta muy pronto, lo que le pedí a Circe que le dijera y que de hecho se cumpliera debió ser uno de los detonantes, con una guerra nuclear y yo malherida e indefensa sería barrida junto a los demás, ni siquiera mi "inmortalidad perfecta" me salvaría de algo así, o eso estará pensando.
    Con su carta jugada inició una Era de transformación en Assiah, esta burbuja donde nos encontrábamos a salvo de él y sus Legiones sería donde iniciaría esa transformación y la extenderíamos fuera de nuestros límites cuando Azazel empezara a gobernar Assiah. No se lo haríamos fácil.
    A Faye le gustaba llevar al exterior, a su debido tiempo, lo que lográsemos dentro de nuestro escudo, por ese lado estaba emocionada pero se sentía insegura e intimidada por mí y lo que yo era. Amshel no ayudó con sus comentarios, Faye podía ser muy fuerte y lo ha demostrado, la cuestión era que dentro de esa fortaleza también había una niña temerosa que no se veía siendo la persona perfecta para mí; no entendía que nada había cambiado, que eramos la una para la otra.

-¿Puedo?-dije abriendo la puerta.

    Estaba frente a la cómoda viéndose en el espejo, me miró y sonrió pero ya había visto los surcos de lágrimas en sus mejillas.

-Es nuestra habitación, ¿tienes que pedir permiso?-Enarcó una ceja.

-Hay veces en que no puedo evitar ser educada.-Cerré la puerta y caminé en su dirección.

-A mí puedes faltarme al respeto cuando quieras-rió. 

-Me estás dando permiso-sonreí. Aunque su correspondiente sonrisa no fue forzada si vi atisbos de tristeza en ella-. Amshel me dijo que estuvieron hablando de mí.
-Soy una estúpida-dijo bajando la mirada.

-No me gusta que te llames a ti misma así-respondí. Limpié sus lágrimas.

-Es que no dejo de darle vueltas al asunto, Sahar, sé que ya lo hablamos pero mírame y mírate, no soy suficiente para ti, tú mereces más....

-¿Quién lo dice?-le pregunté-. Soy yo quien lo decide, y por lo que sé no puedo pedir a nadie mejor que tú para amar y ser amada. Es lo que tú piensas y sientas por mí lo único que me importa, Faye, no dudes de nosotras ni por un segundo, no ahora que necesitamos estar más unidas que nunca.

-Que defecto más horrible tengo, eh-comentó sentándose al borde de la cama-. Cuando se trata de ti y de mí soy muy insegura. Tu poder, tú siendo la Diosa original, la dadora de vida, y yo siendo una simple humana creación de un usurpador.

      Me senté a su lado, besé su hombro y la comisura de sus labios.

-Me gusta que lo digas, no te guardes nada porque como yo lo veo, la Diosa aquí eres tú-sonreí. Me senté en su regazo.

-Se supone que esto de lo que estoy hecha debería ser odiado por ti, y nunca has sentido aversión por mí mientras que por el resto sí. ¿No te doy asco?

-Cariño, ¿te has visto en un espejo?

-Sí, sé que me quieres por cómo me veo-bromeó relajándose.

-Te amo, y me alegro que quede claro que es por cómo te ves-sonreí buscando contacto con sus labios, correspondió rozando su lengua con la mía-. Te amo porque eres tú, Faye. No cambiaría nada, Mi Amor.

     Era agradable poder arreglar las cosas hablando, pero el tema seguiría siendo algo que la intimidara.

-Renunciaría a todo título que me dan los demás por ti, renunciaría a lo que soy por ti-dije paseando mi dedo índice por las marcas de la mordida que le hice hace años en el cuello-. Una década juntas es lo que llevamos, pocas personas de nuestra edad pueden decir lo mismo.

-Yo no te dejaría renunciar a nada de lo anterior-dijo dándome acceso a su cuello cuando empecé a besarlo-, sí me aterra, ah...-gimió-. No te miento, la forma en que me verán los demás cuando sepan quién eres....

-No tienen por qué saberlo, además debería importarte cómo te veo yo y cómo te ves a ti misma, no los demás. En todo caso, los mataría a todos si se atrevieran a mirarte mal.

-Sí, allí está la Sahar que conozco-rió-. ¿No se los dirás? Quien eres, quiero decir.

-Es muy pronto, no están preparados para algo así. Debemos ir por partes, los humanos son muy susceptibles y más a situaciones nuevas. La mayoría no aceptará la verdad así de rápido, siendo realistas fueron adoctrinados de modo que la verdad es una mentira para ellos y la mentira bajo la que han vivido es la verdad, romper lo que les han hecho es difícil.-Me levanté, ella me cogió de la mano y me atrajo hacia sí cuando quise alejarme, quedé de pie entre sus piernas-. He estado pensando que para ayudar a entender a aquellos que no llegaron a aceptar lo que tú les dijiste deben tener un guía.

-Yo no quiero-se apresuró a decir.

-Todavía no es tu momento, aunque estés haciendo un buen trabajo, pero que te niegues me deja claro que no, no es tu momento.-Acaricié su cabello-. Pensaba en alguien más.

-Vadhir-susurró sonriendo-. La gente le ha tomado cariño en estos meses, y es muy bueno. Yo estaría de acuerdo en ser gobernada por él.

-No hablo de gobierno, hablo de guía, hay una distorsión. Los políticos y monarcas de Assiah han gobernado no guiado que es lo que deberían haber hecho, pero no estaban hechos ni para lo uno ni para lo otro, veían más por sí mismos; Vadhir será diferente.

     Me acerqué y besé sus labios muy quedo.

-Debo irme, Amshel me dijo que quería salir de aquí y ver por sus hermanas, cumpliré su petición.

-¿Usarás el dirigible que Velkam diseñó?-preguntó enarcando las cejas.

-Sí, veremos cómo nos va después de las pruebas que se hicieron-sonreí.

-Me gustaría ir pero estoy esperando la llamada de Regina desde Hungría, la última vez fue hace dos días y estoy preocupada.

-Al menos sabemos que Amelia está allá, eso me deja tranquila.-Me dirigí al armario, saqué una caja de madera que guardaba una flecha dentro-. Esto me lo trajo Ezio anoche-dije enseñándosela a Faye-. Vio con sus propios ojos cómo uno de los Elohim que nos sobrevuela era atravesado por ella y moría en el acto allí donde termina el escudo que nos protege, se hizo con ella con la ayuda de Nina que pudo salir y entrar sin percances hace tres noches.-Faye observó la roja flecha-. Alguien los está matando, y esta flecha fue fabricada con el mismo acero del que fueron forjadas las armas que destruyen Elohim.

-¿Quién posee estas flechas? ¿Tienes conocimiento de qué acero es?

-Ezio no llegó a ver quién la disparó, pero sí sé de qué está hecha, ahora sé de qué acero fueron forjadas las armas. Es Vajra, te explico luego, ¿vale?

    Llevé la caja conmigo, busqué a Drako quien con gusto me acompañó a la pista de aterrizaje. Él condujo sin hacer preguntas ni entablar conversación, lo prefería así porque gracias al silencio pude estudiar la flecha en el camino; los Elohim debían estar sobrevolando nuestro nuevo territorio por órdenes de Azazel, a sus ojos no había nada allí y, según Nina y quienes hicieron la prueba del dirigible, no se ve tan destruido como el resto del mundo. Y los Elohim que sobrevolaban el terreno, por momentos parecían confundidos y se marchaban, pero luego volvían; Azazel debió percatarse de que este territorio desapareció de una forma distinta.
    
-Nina se infiltró ayer entre los Elohim que están afuera, de nuevo-comentó Drako cuando llegamos-. Por lo que pudo escuchar, los Elohim están en Assiah buscándote.

-¿Ah sí?-Salí del coche y caminamos por un túnel de entrada a la pista cuyas puertas eran custodiadas por dos Assassin.

-Debe querer asegurarse de que tu inmortalidad no era tan perfecta después de todo, te está buscando por todo el mundo, además de algún otro ser sobrenatural de interés que haya sobrevivido a la hecatombe.

     Ni Ezio ni Amshel estaban allí. ¿Dónde se metieron?

-¿Y esa flecha que tanto observas? ¿Es la que tu hija recogió y entregó a Ezio?

-¿Mi querido amigo te lo comentó?-sonreí-. Sí, es esa flecha.

-Es curiosa.

-Debe serlo para asesinar a un Elohim-dije poniéndola en sus manos. La flecha brilló momentáneamente como los ojos de mi leal escolta-. ¿Qué hiciste?-le pregunté. Drako parecía no entender nada como si no hubiese notado el brillo en la flecha.

-¿Hacer? Nada.

     Acerqué la flecha de nuevo y volvió a pasar.

-Interesante-susurré guardándola de nuevo en la caja-. Te contaré una historia, Drako-dije-. En el Origen mi familia acostumbraba a dar vida, a construir, y compartían con los demás lo que hacían y aprendían, cada uno tenía un sello distintivo en sus benditas y hermosas creaciones, por llamarlo de algún modo; todo llegaba a partir de Espíritu, todo es espiritual en mi Hogar, ésta criatura no era diferente, fue un obsequio de Rosen-Drako frunció el ceño, sabía que él se había convertido en un traidor a mi Hogar-. Era pequeña y de piel roja como escamas, tenía alas y una cola, escupía fuego que no lastimaba porque lo que nace en el Origen no lastima a lo que proviene del Origen. El fuego de la bonita criatura era puro, vivo.

-Un dragón-dijo él.

-Rosen lo llamó Vajra, y Eloah lo robó.-Abrí la caja-. Y se llevó a Rosen para que hiciera más, la piel de Vajra, su fuego, todo en conjunto era algo poderoso. Aquí Eloah y los Elohim lo llamaron Drako, y con el tiempo Dragón; la gente ha vivido creyendo que es un ser mitológico, y sí, fue adquiriendo ese carácter cuando se fueron extinguiendo, probablemente para ser transformados en armas, y para reforzar las ya existentes.

-La única forma de asesinar a un Elohim son unas armas especiales, forjadas con ese acero hecho de la piel y fuego de una criatura del Origen, porque los Elohim.....

-Son materia, oscuridad corrupta. Y materia y espíritu chocan, una es impureza y lo otro pureza; se supone que para blandir esas armas los Elohim deberían tener algo en la mano que los proteja del contacto con las mismas, Rosen debió fabricar un objeto que cumpliera esa función. Eloah hizo de Rosen su hacedor de armas personal, especialmente para meter en cintura a sus Elohim de llegar a darse el caso de traición.-Miré dentro de los azules ojos de Drako, puse mi mano en su mejilla-. ¿Recuerdas cómo asesinó Faye a la quimera que tenía alas de ángel?

-Con la espada que le obsequiaste-respondió.

-Si pones a contraluz esa espada verás un brillo rojo provocado por uno de los ingredientes bajo la cual se forjó.

-¿Jugo de fresa?     
-Mi sangre, Drako-dije, creo que intentaba ser gracioso-. Nací aquí en Assiah, pero dejé de ser humana, algo creado por el Demiurgo, desde el momento en que resucité tras mi primera muerte en esta vida, volví a ser quien era en el Origen, o al menos mi cuerpo volvió a ser lo que era, por lo tanto mi sangre es roja pero distinta.

-Vajra, Espíritu. Como la piel de la criatura nacida en el Origen.

-Sí, los Espíritu no sangramos en el Origen, pero aquí sí y al parecer nuestra sangre puede convertirse en un arma poderosa en esta guerra.-Drako sonrió-. Mi espada está forjada con la sangre del mismo Vajra.-El Caballero frunció el ceño-. Mikhael debió instruir a mi padre sin ser muy evidente para no levantar sospechas y evitar que corriéramos peligro.

-Sahar, ¿adónde quieres llegar?

-Recuérdame en qué año naciste, Drako.

-1786.

     Seguí mirando la flecha dentro de la caja.

-Como Espíritu, al morir en Assiah para dar forma a las armas, Vajra tuvo derecho y oportunidad de reencarnar, es como una ley en este mundo, una por demás desagradable. Eloah debió olvidarse de ese detalle hasta que Vajra, ya reencarnado, hecho hombre, procreó.-Estudié a mi leal escolta con la mirada-. Vajra decidió reencarnar una vez no más, no hizo falta porque ha pasado inadvertido, Eloah nunca lo encontró pero sí a su bebé e intentó matarla antes de que naciera, pero cambió de opinión y se hizo con ella-dije uniendo unas piezas que me hacían falta sobre la misteriosa vida de la chica que cuidó de mi hermana mayor durante sus nueve meses dormida-. Drako tu....
   Me interrumpí al ver que Ezio y Amshel venían en camino, Drako se volvió siguiendo mi mirada.

-¿Dónde estaban?-les pregunté a ambos.

-Encontramos quimeras en el camino-respondió Amshel-. Deben exterminar esa plaga.

-Lo haremos-dije-. Ahora, de camino al coche llamé al piloto que Velkam ha asignado al dirigible, saben que lo probamos varias veces y al menos en las pruebas todo salió bien. Los Elohim no pueden verlo, Regina lo camufló con uno de sus maravillosos encantamientos, los cristales son de lápislazuli así que la poca luz de afuera no te hará daño, Ezio.

-¿Vamos a usar el dirigible? Genial-sonrió Amshel.

-Querías ver a tus hermanas, yo quiero ver a la mía y no he podido así que te doy gusto-sonreí imitando su modo de gesticular con la cara.

-Llámame loco, pero yo creo que estás usando mi pedido como excusa para otra cosa-dijo Amshel achicando los ojos.

     Ezio enarcó las cejas y Drako me miró de reojo.

-Ya, sí existe una segunda intención, ¿vale?-Les enseñé la flecha-. Allá afuera hay alguien cazando a los Elohim, y no creo que sea Amara así que necesito que averigüen quién es y cómo obtuvo las flechas que usa contra los Angelitos de Dios.

-Extraño que no pidas también que preguntemos qué es este acero-dijo Ezio cogiendo la flecha.

     Miré a Drako.

-Es Vajra. Lo mismo que se usó para forjar las armas Divinas, que no fueron obra de tu abuelo-miré a Amshel-, las armas son trabajo de Rosen. Eloah sólo quería llevarse un poco más de crédito por algo que no hizo sino que llegó a imitar.

-¿Quieres decir que hay más de esas cosas por ahí?-preguntó Amshel.

-El arco que viene con esa flecha debe estar fabricado del mismo acero, mi espada está fabricada del mismo acero, la espada de mi amada está fabricada del mismo acero y la espada que llevaba Seth en su ataúd-Drako me miró de inmediato-, la misma que usé para liberar a Velkam de su posesión hace diez años, está fabricada con el mismo acero. Así que sí, Amshel, hay más de esas cosas por ahí. Podremos menguar las Legiones de tu padre.

-Eres el demonio, Sahar-sonrió el Elohim.

-Tu abuelo-le dije y soltó una carcajada.

-¿Para qué me necesitas?-inquirió Ezio.

-Debes entrar al palacio del Rey Grigori, necesito a alguien dentro por mi madre. 

-El plan inicial-dijo él-, el de rendirme ante Azazel, aliarme a él y hacerle fácil el control entre los Blood Drynka. Usar mi influencia entre nuestros Círculos.

-Así es-asentí.

-Pero Sahar, allí afuera no debe quedar sobrevivientes.

-Habían búnkeres secretos, Ezio, los terranos con poder no eran ningunos pendejos, sabían que las tensiones entre países, tensiones que ellos mismos buscaron y provocaron tarde o temprano desembocaría en una guerra nuclear, porque esa era la intención. Apuesto a que apenas inició la tercera muchos se escondieron en sus madrigueras, y tú debiste hacer lo mismo por los Blood Drynka en Italia, Francia, España, y otros países que lamentablemente quedaron fuera de esta protección que les he brindado a ustedes.

-Recuerda que los Elohim allí afuera están buscando sobrevivientes sobrenaturales, y entre ellos a Sahar-intervino Drako-. Sólo tienes que actuar como si acabaras de salir de tu búnker, y ayudar a buscar los demás por toda Assiah. Gánate su confianza.

-Y llega a mi madre-le pedí-. No he podido usar la proyección astral para contactarla, creo que ha sido un efecto secundario por crear esta burbuja anti Elohim.

     Ezio asintió, pero me di cuenta que algo lo perturbaba. Supe qué era sin necesidad de preguntarle.

-Yo hablaré con Nina-dije, él levantó el rostro-. La enviaré afuera apenas se disperse toda la contaminación nuclear, sé que no le hace nada pero ahora mismo me niego a enviarla con ustedes. ¿Entiendes?

-Por supuesto-respondió.

-Bien, ya saben lo que tienen que hacer, sólo espero que funcione-suspiré.





*
    Después de verlos despegar en la enorme aeronave en forma de barco, y desaparecer fuera del escudo, Drako y yo volvimos al coche. El recorrido de regreso fue igual al de ida; les pedí a ambos que dejaran el transporte en un lugar donde pudieran encontrarlo luego para darle al piloto la información que debían conseguir para mí y que fuese el piloto quien la trajera, ellos tenían que quedarse en el exterior.
   Llegamos a nuestra casa de turno, los Assassins entraban y salían. Había mucho trabajo en Ankara esa noche; con Drako nos dirigimos a mi dormitorio, tenía que explicarle algo sobre él, aunque si lo pensaba creo que era mejor que él siguiera tranquilo sin saber nada sobre Amara y sobre sí mismo. Lo último que quería era secretos entre nosotros, pero callar, por ahora, su identidad, era esencial.
    Drako abrió la puerta y encontramos a Vadhir esperándome.   
-¿Vadhir?

-Buenas noches, hermana-saludó.

-Deberías estar en Estambul con Paloma y Vit-le dije.

-Madre se comunicó conmigo-dijo, lo invité a tomar asiento, dubitativa.

-¿Cómo? Yo no he podido, es como si me hubiese bloqueado yo misma, pude haber recuperado mi memoria pero no tengo control sobre mí aquí.

-Los dejaré solos para que hablen-anunció Drako.

-No es necesario, puedes quedarte-dijo Vadhir. Se sentó y volvió su atención a mí-. Fue por escasos segundos pero tomó posesión del cuerpo de una mujer, una Blood Drynka que cenaba con nosotros en casa. Anya Dolohov. Y dijo que trajera a Anya aquí, que la usaría como un medio para hablar contigo "personalmente".

-¿Y la señora Dolohov accedió a venir o tuviste que desmayarla?-inquirí.

-No la desmayé, Sahar-dijo sintiéndose ofendido-. Paloma lo hizo.-Drako rió abiertamente, y mi hermano lo acompañó-. No creo que despierte hasta mañana, así que tendremos que esperar.

    La mujer fue puesta en una de las habitaciones de huéspedes bajo custodia de Drako; de regreso a mi habitación encontré a Faye saliendo del estudio, la cogí de la mano y la llevé dentro de nuevo.

-¿Qué te pasa?-rió-. ¿Hiciste lo que tenías que hacer?

-Amshel ya se encuentra afuera, y Ezio lo acompaña.-Faye me sentó en el escritorio y se situó de pie entre mis piernas-. Agradezco que, entre todo lo que pensé durante esos segundos antes de traernos aquí, estuviesen los recuerdos de nosotras. De mí obsequiándote la espada aquella mañana en el Palacio sobre el agua.

-¿Ah sí? ¿Por qué?

-Porque ambas armas vinieron con nosotras, bueno, las tres si contamos la de Seth.-Rodeé su cuello con mi brazos empujándome un poco más a ella-. Azazel no es el único armado, tenemos cómo defendernos de modo que no tengo que poner en peligro a nadie más usando mi inestable poder.

      Besé su boca, sus manos subieron por mis muslos mientras me seguía el beso.

-Me dices eso....ah...-gimió cuando sintió cómo introducía mi mano dentro de sus pantalones y rozaba su sexo con mis dedos-. Y luego me distraes, no es justo.

-La vida en Assiah no es justa-sonreí. Me obligó a acostarme en el escritorio subiéndose en mi cuerpo con sus verdes ojos devorándome, su respiración era irregular-. Te lo digo después-sentencié atrayéndola y besando su boca de nuevo.

    En la madrugada le conté todo lo que intuía sobre Drako, y que nuestras espadas, sin nosotras saberlo antes, eran iguales a las que Amara y Azazel tenían. Faye sacó la suya del armario, la miró emocionada por lo que podíamos hacer.

-Podemos atacar-decía Vadhir a la mañana siguiente de camino a la habitación donde estaba la señora Dolohov. 
-Ni de coña, son Legiones, debemos ser precavidos. No voy a lanzar a nadie a un ataque suicida, suficiente con los que vinieron del Origen y fueron raptados, no sacrificaré a nadie más; si haremos esto será a mi manera, hay demasiado en juego.

    Entramos a la estancia donde se encontraba la señora que mi madre usó de vasija para comunicarse con mi hermano, la dama estaba sentada en el sofá. Y por cómo reaccionó al vernos supe que Circe ya había vuelto a su cuerpo, suspiró aliviada y vino a abrazarnos a ambos.
    Madame Dolohov era una mujer muy elegante y guapa, de dorado cabello y ojos verdes, pertenecía al Círculo Blood Drynka leal a los Alyosha y desde que nos encontramos con ella en Estambul meses atrás, no dejó de prestarnos su ayuda. Circe debió encontrar en ella a alguien fiable, yo no percibí malas intenciones en la señora, en palabras de Faye: "Es encantadora".

-No saben lo que significa para mí ver a mis dos hijos juntos-sonrió-. Mis mellizos-dijo secándose las lágrimas.

-Madre, ¿cómo has logrado llegar aquí? ¿Cómo has posesionado ese cuerpo?-inquirí caminando alrededor de ella.

-Sahar, creo que podrías ser un poco más sensible y menos rígida, ¿llevamos meses sin saber de ella y lo primero que haces es preguntar cómo posesionó un cuerpo?-dijo Vadhir que seguía abrazado a ella.

-Déjala, conozco a tu hermana y no es para ofenderse, ella es así.

-No es que no me alegre que estés aquí, madre, pero es raro. Yo he querido proyectarme astralmente hasta donde estás y no he podido, ¿tú te haces con un cuerpo sin necesidad de urushdaur y das con Vadhir?

-Pensé en él después de saber sobre el desastre nuclear, y lo vi, sí me costó trabajo perfeccionar la posesión sin necesidad de ese ritual, creo que lo logré porque a diferencia de Eloah, que suele usarlo, yo estoy trabajando desde mi cuerpo en vida y él está en un sueño místico en algún lugar oculto de todos. Por ende necesita la ayuda de terceros para pasar de un cuerpo a otro cuando ya no le sirve, además usa cuerpos humanos, yo soy inmortal y una Maga espléndida-agregó sin ocultar el orgullo por sí misma.

-Eso último es broma, ¿no? Porque tú no sueles vanagloriarte-sonreí.

-Es broma, mi cielo-rió y depositó un beso en mi frente-. Esto tiene que ser rápido, yo, he sido liberada de la prisión donde Azazel me tenía. Pasó anoche. No sé quién y cómo lo hizo cambiar de parecer.

-Eso es espléndido, Sahar envió al exterior a Ezio y a Amshel anoche. Si todo sale bien tendrás apoyo en ambos, o en Ezio si sigue el plan como mi hermana se lo planteó, dejarse encontrar.

-Puedo buscar a Ezio y hacerle creer a Azazel que es una de mis visiones sobre el futuro, he oído que hay Elohim en Assiah buscando sobrevivientes sobrenaturales. Quiere asegurarse de que moriste-dijo dirigiéndose a mí.

-Hazlo, pero sé cuidadosa. 

-Es sobre lo que quería hablar contigo, ser cuidadosa será difícil.-Nos miró a Vadhir y a mí visiblemente preocupada-. Tuve dos visiones distintas anoche, en una te veía a ti, hijo mío, estabas ante una multitud. Llevabas una corona, la gente te escuchaba, te adoraba y tú correspondías; vi una Assiah distinta, aunque supongo que era este pedacito de paraíso que crearán aquí, como Caín hizo con Providencia.-Vi tristeza en sus ojos, extrañaba a mi padre-. Harás historia, Vadhir. Tú y Faye Vesper harán historia.

     Es curioso que le hablara de esa idea anoche a Faye y mi madre tuviera una visión sobre la misma.

-Yo no puedo guiar a nadie....

-Hermano, te opusiste a la forma en que papá hacía ciertas cosas que no veías correctas cuando yo callaba y sólo seguía órdenes. Eres perfecto para un cargo como ese, los humanos necesitan aprender que sus gobernantes los estaban esclavizando y ellos lo aceptaban sin decir nada, necesitan aprender que ellos pueden cambiar el sistema y hacer algo mejor.

-Tal y como tu hermana confía en ti para este papel, yo también, y por lo que vi sé que lo harás muy bien.

   Vadhir se sentó en el sofá sin poder decir nada, percibí su inquietud, nervios, miedo de no saber hacerlo.

-¿De qué iba la otra visión, madre?-le pregunté a Circe mirando de reojo a mi hermano.

-He visto el rostro actual de Eloah-susurró-, apareció en una celebración. Vi caos, conmoción.....-Donde sea que esté no debe tardar en aparecer-. Casualmente hay mucho movimiento en el Palacio del Rey Grigori y los alrededores, están preparándose para una gran fiesta.

-¿Y esa fiesta para cuando es?-preguntó Vadhir.

-No estoy segura, pero puedo mostrarles lo que vi-dijo Circe extendiendo las manos.

    Vadhir se levantó, me acerqué a mi madre y ambos tomamos sus manos. Cerramos los ojos tal y cómo ella lo hizo, dejándonos envolver por la  visión, pero a diferencia de mi hermano, yo caí dentro. Fui parte de ella; vi a Eloah de traje con una daga en la mano, pasó muy rápido, el movimiento de sus manos y el estallido de los cristales y candelabros que cayeron sobre los invitados. En la visión sentí un fuerte dolor de cabeza, caí al suelo y fuera de ella salí expulsada por los aires dando contra la pared.
-¡Sahar!-exclamaron mi madre y mi hermano que vinieron en mi ayuda.

-¿Qué coño fue eso?-soltó Vadhir ayudándome a ponerme en pie.

-Es lo que pasa cuando eres yo y te dejas llevar por el futuro cercano, y el de tu visión es muy cercano-le dije a mi madre-. Esa mierda va a pasar esta noche.

   Madame Dolohov se desmayó, Vadhir la cogió antes de que cayera al suelo.

-Circe se fue-dijo-. ¿Crees que te escuchó?

-No sé, pero si Eloah va a hacerle algo a su propia familia no es de nuestra incumbencia.

-¿Qué hay de Ezio y de Amshel? ¿Se te olvida también que nuestra madre está allá?

-No le pasará nada.

-¿Intentas convencerte a ti misma?

-Digo lo que percibo, la muerte de nuestra madre está muy lejos de ser esta noche.

-¿Sahar?-Me giré al escuchar la voz de Faye-. Regina se ha comunicado hace unos minutos, Amelia ya no está en Hungría, la tenía enfrente y cuando pensó en acercarse a ella, ya no estaba. 

















Ivel

  El Cielo estaba de fiesta, y a que costo. Mi padre celebraría por todo lo alto la llegada de mi hija, su primera y muy especial nieta; Illya era uno de los motivos por los que la Casa de Azazel estaba en movimiento, Ángeles y Arcángeles iban y venían. Los Principados trajeron sus obsequios para honrar a mi pequeña niña, no me gustaba en lo absoluto que la viera tanta gente, hasta ahora sólo Azazel, mi hermana y mi marido la habían tenido en sus brazos, además de mí. 
   Cuando mi padre la cargó tuve miedo, el sacrificio ritual que se llevó la vida de millones de personas en Assiah hace cinco meses pasó a ser un ritual en honor a Illya. Todas esas almas, toda esa sangre pasó a ser un bautismo sobre mi hija no nacida. Un bautismo oscuro, y temía por ella y su futuro como persona, si aquél ritual contribuiría a volverla un ente maligno que ayudara a mi padre a entrar en el Origen, cosa que yo rechazaba, evitaría por todos los medios que Illya se convirtiera en una llave de acceso a ese mundo.
   Murdoch ha estado bajo la estricta vigilancia de mi padre en persona, desde que Gaspard y yo lo encontramos-y dada la forma en que lo encontramos-mi marido se había vuelto una mascota para Azazel. Su hipocresía me daba asco, se "alegraba" que hubiese sobrevivido, se ALEGRABA tener de aliado a un hombre divinizado, porque el cuerpo de Joshua Murdoch ya no tenía debilidades físicas y Azazel ansiaba eso. Pero sí poseía otras debilidades, Illya y yo, y eramos lo único que le impedía ir en contra de mi padre. Además, todavía no estaba seguro de nada sobre sí mismo en su nueva faceta, no confiaba en el "no tienes debilidades físicas".

-Ivel.     
    Dejé de observar mi reflejo en el espejo y me volví, sonreí al ver a Circe entrando en mi habitación asombrada de que haya sido yo quien enviara por ella.
-¿Cómo pasaste la noche?-le pregunté. Las heridas de su rostro eran más bien pocas, mi padre había dejado de torturarla después de que Gaspard y yo aparecimos con Murdoch; la mujer guapa detrás de las cicatrices parecía perdida.

-No tan bien como me habría gustado-respondió mirando alrededor-. Me duché, no pude comer, ni dormir. ¿Y estas cajas?-preguntó.
-Son cosas para la habitación de Illya, estará frente a la mía-respondí sentándome en una de las cajas-. Lamento no haber ido a visitarte estos últimos meses.

-No te preocupes, sí eché de menos nuestras conversaciones y tus lecturas, pero me sorprende que tu hija haya nacido, ¿cuando pasó?

-Hace dos semanas, fue algo diferente al que suele verse en Assiah, sólo tenía una semana de embarazo cuando Murdoch y yo nos enteramos que seríamos padres, el resto fue aún más extraño. El parto no fue doloroso, pero durante el embarazo sí sufrí lo mío, Illya me hizo daño, casi muero, estuve mal todo este tiempo razón por la que no pude ir a verte-expliqué-. Debe ser de familia porque cuando mi madre me esperaba también estuvo al borde de la muerte-añadí sin darle mucha importancia.

-¿Ambas están bien?

-Sí, es una niña hermosa, tiene los ojos de su padre que, no he podido dejar de notar, se parecen a los tuyos-sonreí-. Quiero que la conozcas y que nos acompañes mientras crece, quiero que Illya tenga a toda su familia cerca. Está rodeada de mala gente-susurré, Circe asintió comprendiéndome-. Tú, Azana, Gaspard, su padre, sé que pueden contrarrestar la mala influencia de mi padre sobre ella. Te considero una buena persona.

-¿Por eso convenciste a tu padre de que me sacara de prisión?

-En parte-dije con sinceridad-, la otra mitad de mis motivaciones es tu hija, Sahar, mi padre la ha estado buscando bajo los escombros de Assiah, quiere convencerse de que murió.-Miré hacia la puerta mientras hablaba-. Pero resulta que varios países desaparecieron apenas segundos antes de que las bombas que iban dirigidas a ellos cayeran.

-Escuché a los Elohim que me custodiaban comentar algo al respecto.

-Azazel cree, en parte, que Sahar fue quien lo hizo pero Azana y yo logramos convencerlo de que no tendría la fuerza ni el poder suficiente para hacerlo. Eloah tendría más posibilidades.

     Me levanté y me dirigí hacia la puerta, miré a ambos lados del pasillo para asegurarme de que no habría nadie escuchando.

-Pero sabemos que fue ella, ¿no?-dije acercándome a Circe-. Porque Sahar sabía que algo así pasaría gracias a las visiones de Faye Vesper, la cuestión es ¿cómo le dio tiempo a protegerse tan rápido, y llevarse consigo no sé cuantos países?

-Puedo confiar en ti, ¿no es así?

-Me ofende que lo dudes.

-Acabo de hablar con ella, están a salvo bajo un escudo como el que protegía Providencia, siguen en Assiah. He visto el lugar con mis propios ojos, pero tengo la sensación de que lo que Sahar hizo fue accidental, se llevó a mucha gente, no sólo a sus seres queridos, ella salvó a muchos más; sí sabía que pasaría, pero no cuando.

-Mi padre la tomó desprevenida y aún así hizo un movimiento que no des balanceó en lo más mínimo su plan. Puedo decir que la admiro aunque no nos llevemos bien-dije caminando hacia la ventana para cerrarla-. Sin embargo aquél día me preguntaste hacia qué lado se inclinaría la balanza porque el acto de mi padre beneficiaría a ambos frentes. ¿No está la pelota de su lado? Te tiene estratégicamente de este lado, puedes jugar a ser la adivina y narrarle visiones del futuro que lo hagan dar los pasos hacia el camino que tú le dibujes, ya sea para distraerlo o que muera, puedes hacer lo que sea. Azazel estará en tus manos.

-No haré nada que Sahar no me indique hacer.

-Vale, sólo decía. 

-¿Cómo convenciste a tu padre de sacarme de prisión?

-Le dije que te quería como mi esclava personal, fui yo quien te capturó y trajo aquí, no Uriel, así que "es mi turno de tratarte como yo quiera"-dije citando textualmente lo que le dije a Azazel-; creo que entre las cosas que Uriel le contó no está la información de quién es la madre de Murdoch, algo le habrá inventado porque papá no ha comentado nada sobre ti siendo la tía de mi marido.

-Eso es bueno, aunque la intención de Uriel para ocultar algo así lo dudo mucho.

-Uriel me da igual, a padre le costó dar su brazo a torcer así que insistí con lo de tu don de adivinación, nadie en la actualidad lo posee y tú ya le has dado muestra de tu lealtad a él y traición a Sahar cuando le hablaste de esa falsa visión diciéndole el lugar exacto dónde se encontraba y que los Elohim no fallarían en su ataque. A padre le interesó desde un principio tu don, Maga, si sigues con vida es por eso.

-Y tengo una nueva visión para él-sonrió-. Amshel viene en camino.

-¿Mi hermano está vivo?-inquirí-. Lo sabía-reí emocionada.

-Sahar lo salvó.

-Le debo una entonces.-La cogí de la mano-. Ven, tienes que ver a Illya.
   
    De camino al nuevo dormitorio de mi hija Circe me habló del hombre que acompañaba a mi hermano, Ezio Fortuna, y será de él la visión que Circe presentará a mi padre como parte de las indicaciones de Sahar. Un Blood Drynka con fuertes lazos que lo unen a Sahar y a los Blood Drynka que quizá sobrevivieron a la guerra nuclear, la influencia de ese hombre puede ser de interés para Azazel.

    Azana se encontraba con la bebé, cuando llegamos estaba parada ante la cuna haciéndole monerías. Saludó a Circe con amabilidad y, cargando a mi hija la puso en los brazos de la Maga después de que se lo pedí.
     Illya era muy pequeña, tenía el pelo negro y la piel blanca, sus ojos azules muy abiertos, vivarachos. Sonrió con aquellos ojos puestos en Circe que se veía igual de feliz que ella; Illyasviel era una bebé muy lista, con Azazel cerca solía llorar o se ponía inquieta. Con su padre era un mundo de sonrisas, conmigo la adoración brillaba en su mirada y era recíproca.

-Los veo a ambos en ella-comentó Circe-. ¿Dónde está Joshua?

-Con mi esposo en Assiah-respondió Azana-. Papá lo tiene buscando sobrevivientes, lo que sea para mantenerlo lejos de Ivel e Illya.

-Amshel está vivo-le dije a mi hermana-, Sahar lo salvó.

-Esa es una buena noticia.

-También hay una mala-susurró Circe-, lamento no haberlo mencionado, pero hay algo que pasará esta noche.





*
-Llevamos a Circe ante mi padre y le habló de su visión, papá ha puesto Elohim en todas partes, las Potestades y Dominaciones están en las Fronteras, y en Assiah siguen su búsqueda. No va a suspender la fiesta en honor a nuestra hija-le decía a mi esposo al atardecer mientras nos preparábamos para el evento.

-Si Eloah aparecerá esta noche debe pensar que podrá detenerlo, pero ¿por qué insistir en llevar a cabo esta fiesta precisamente hoy?-preguntó Murdoch intentando atar su corbata.

-Es Junio nueve de 2017-le dije ayudándolo-, magia ritual. Está empeñado en despertar alguna cosa mágicamente perversa en Illya.-Mi marido me miró preocupado, terminé de arreglar su corbata y besé la comisura de sus labios-. Nada va a pasarle, nuestra hija está protegida de todo lo que intente, así lo siento. Nada malo va a tocarla, ni siquiera Eloah si llega a aparecerse esta noche.

   Murdoch había pasado unos meses muy duros, entre mi debilitamiento provocado por el embarazo y el no saber si el búnker donde estaba su hermano había permanecido en pie tras el ataque nuclear, la preocupación lo agobiaba. Ahora esto.
     Cargué a la bebé y la escuché reír quedito.

-Mira a Murdoch, cielo, ¿a que se ve guapísimo?

-Cuando crezca me llamará así en lugar de papá-rió él-. La estás mal acostumbrando y esa debería ser tarea de sus tíos, no de su madre.

-Azana tiene esa tarea completada y con excelente nota: A+++.-Joshua sonrió y besó mi frente, luego le dio un beso en la mejilla a la nena.

-Desearía que Cage pudiera verla.

-¿Le habías dicho que serías padre?

-Era mi única familia, sé que quedamos en que no lo compartiríamos con nadie por precaución pero no pude dejarlo fuera de algo tan importante para mí. Además, como Amshel, se dio cuenta de que algo pasaba-explicó acariciando la mejilla de Illya-. Ahora está Circe, mi familia ha crecido, aún así quisiera que él estuviera aquí.

-Lo encontraremos.

   Cogió a Illya en brazos, y dispuestos a salir abrí la puerta dándome de bruces con un Amshel que tenía los nudillos en posición de llamar.

-Bonita familia-sonrió bajando la mano despacio y con la mirada puesta en la bebé. Me lancé a sus brazos-. Sí, estoy bien, pequeña. Pero tú estás mejor por lo que puedo ver, qué bella princesa tenemos aquí.

-Es un gusto verte, Amshel-dijo Murdoch.

-Igualmente-correspondió mi hermano mayor-. Ahora explíquenme algo, ¿el alboroto allí afuera se debe a ella o padre le ha dado un atacazo de Feng Shui?

-Se debe a ella-reí-, nació hace dos semanas y papá quería festejar su llegada-respondí.

-No te ves muy contenta.

-¿Debería?

-Lo siento-dijo Amshel. Cogió la manita izquierda de Illya y la besó-. Recuerdo cuando viniste al mundo, Azana y yo no podíamos estar más felices por nuestra pequeña hermana, y ni hablar de nuestros padres.-Amshel nos miró a Murdoch y a mí-. Mi enhorabuena para ambos.

    Sonreí con la emoción de saberlo feliz por mí, por nosotros.

-¿Padre te ha visto cuando has llegado?

-No, aterrizamos en Assiah en una aeronave que Velkam Alyosha diseñó y construyó. Yo orbité hasta aquí, y me escabullí para evitar que me vieran, soy un experto-dijo con un movimiento de las cejas arriba y abajo-. Mi compañero de viaje se quedó en Assiah, dejará que los Elohim lo encuentren.

-Entiendo, Circe se puso en contacto con Sahar esta mañana, y luego le habló a mi padre de una visión sobre ese amigo que te acompaña. Ezio Fortuna es su nombre, ¿no?

-Que oportuna es Circe, no le habrá dicho que yo también venía en camino, ¿o sí?

-Ese detalle lo omitió-sonreí-. Cámbiate de ropa, baja con nosotros. Quiero ver la expresión de papá cuando te vea.

    Salimos juntos en dirección al salón de eventos, Circe nos alcanzó a la entrada y ambas le explicamos a Amshel el por qué de tanta seguridad a los alrededores de Palacio. Habían más Elohim que de costumbre custodiándolo mientras arribaban carruajes de todas partes, los Mundos Espejo que Eloah había diseñado inspirado en los mundos originales eran gobernados por Principados Elohim, y todos los Principados asistieron al evento que mi padre organizó en honor a Illya.

-¿Quién es ella?-preguntó Circe mirando a la mujer que presidía la Corte de Fólkvangr.

-Śtana, tomó el trono de Fólkvangr tras la muerte de Freyja, es la nueva General de Azazel allí-respondió Amshel.

    A los humanos les han enseñado desde niños mitos y leyendas distintos a simple vista pero iguales si se les ponía la suficiente atención. Diferentes culturas con diferentes historias sobre deidades y héroes que siempre tendrán cosas en común sólo que son narradas agregando o quitando algún detalle, cambiando nombres, pero siempre somos los mismos en cada mito.
   Azazel por ejemplo, en Grecia lo conocían como Zeus, en los países nórdicos fue nombrado Odín y de él eran los mundos conocidos como Asgard y Olympia.
   Cada deidad descrita en las historias terranas eran Elohim, venidos del cielo, obrando milagros, usando magia, la mayoría manteniendo el engaño en los humanos mientras la otra mitad intentaba abrirles los ojos a la Verdad que recién descubrimos.
    Śtana era una rubia alta de grandes ojos azules, su esbelta figura y hermosa faz no les pasaba inadvertidas a nadie, una elegante guerrera a las órdenes de Azazel. Elegante y mortífera. A su lado iba el galante Freyr, hermano mayor de Freyja, de rubio cabello corto y ojos azules, rasgos inmutables en la genealogía del Príncipe Grigori Niord Akibe'El.

-Si me preguntan, diría que Śtana es una encarnación de Freyja-comentó Circe-. Una divinidad como ella no dejaría de pasar por el Ciclo, sólo para volver. Puedo percibir algo familiar al verla.

-Es la primera vez que la veo, pero sí había escuchado hablar de ella. Y no eres la primera que hace un comentario similar, hace años escuché a mi madrastra hablar con mi padre sobre la esa mujer, creo que no le agradó que Śtana ascendiera a General en las Legiones del Rey Grigori. Es que verás, de los terrenos que pertenecen a mi padre, Fólkvangr es su favorito y Freyja era la favorita de mi padre. Después de todo el padre de Freyja era un gran amigo de Azazel-le expliqué a la Maga.

-Entonces, tomando en consideración que Azazel tiene autoridad sobre el Ciclo no sería loco pensar que pudo recuperar el alma de Freyja y hacer que reencarnara en esta mujer-dijo Circe mirando distraída a los demás invitados-. ¡Oh por Dios!-musitó.

-¿Esa no es Amelia?-preguntó Amshel.        
    A la luz del atardecer la gloriosa Amelia enfilaba por el pasillo con un aire de elegancia y superioridad que bien podían opacar a Śtana, mientras caminaba miraba por el ventanal que la separaba de nosotros.

-Śtana viene hacia acá-anunció Murdoch.

-¿Sí? Amelia también-dijo Amshel.

     Śtana llegó antes que Amelia e hizo una reverencia delante de mí y Amshel.

-Excelencias-dijo con un timbre de voz dulce, bonita melodía-. Es una sorpresa verlo, Príncipe Amshel, tenía entendido que había sido expulsado y acusado de traidor, no sabía que su padre le había dado el perdón.
-Te puedo asegurar que él tampoco lo sabe-sonrió Amshel.

   Amelia se mantuvo a cierta distancia, iba acompañada por un hombre rubio que me era desconocido.

-¿Ésta es la pequeña Princesa de la que tanto he escuchado?-preguntó Śtana-. Freyr, tienes que venir a verla-llamó a su acompañante.

     Mi padre no estaba por ninguna parte, mi madrastra brillaba por su ausencia también. Y yo juraba que si a Illya se le acercaba alguien más saldría sin dientes de aquí, Śtana no me gustaba para nada.
    Amshel se mantuvo cerca, y Murdoch, quien tenía en sus brazos a nuestra bebé, fue cauteloso sin apartar la mirada de las sutiles caricias que Śtana le regalaba a Illya.

-La primera nieta del Rey Grigori, ¿quién diría que vendría de ti, Ivel?-comentó Freyr-. Y con un humano, aunque no uno cualquiera-dijo mirando a Murdoch-. Mucho gusto, Joshua Murdoch, elegido del Diablo.

-Ese título ya no es mío-respondió Murdoch.

      Freyr enarcó una ceja.

-Circe-dijo Śtana-, es un placer conocerte al fin. Las historias que he escuchado sobre ti, y más recientemente sobre tu hija....

-Cuyo íntimo amigo asesinó a mi hermana-agregó Freyr.

-Nada bueno estaría haciendo, ¿no crees?-replicó Circe con serenidad-. De hecho fui testigo de su mal comportamiento, actuamos en defensa propia y de nuestro pueblo.

      Freyr apretó la mandíbula, Śtana lo cogió de la mano y ambos se retiraron.

-Qué simpático el hombre-comentó Amelia acercándose.

-Serás mi heroína si me dices cómo evadiste a la Guardia-le dijo Amshel-. Por cierto, Sahar está preocupada por ti.

-Estuve en Estambul, estuvimos-se corrigió señalando a su amigo-. Lucius y yo los encontramos, no quise acercarme por lo que llevo conmigo.-Desvió su mirada hacia Circe-. Hola mamita querida-sonrió-, creí que te tenían encadenada y amordazada, venía a sacarte, pero veo que tenía mal la información así que me voy-sonrió dando la vuelta.

-Amelia-dijo Circe-, me sacaron anoche de prisión, Sahar me quiere aquí-susurró.

-Lo sé, estaba bromeando.

-Eso es raro-comenté.

-No tan raro como que esa bebé ya haya nacido-dijo ella-. Es un encanto, es como Sahar, una parte de ella claro.-Miró a Murdoch-. Espíritu y Elohim convergiendo en esta criaturita.

-¿Has venido a matarla?-le pregunté.

-No, no haría una cosa así y Sahar tampoco, te lo dije.

-¿Entonces qué haces aquí? Y más importante, ¿cómo entraste? La seguridad es un asco.

-Tuve un encuentro con Mikhael y me recordó una forma de pisar terreno divino, algo así como una puerta trasera que hice tiempo atrás pero tuve que practicar para no caer tan lejos de donde quería, como en Las Noches. Cuesta cuando no eres nada más que un puto títere de Eloah, si me descuidaba comenzaba a jugar con mi mente. No soy nada, ni humana ni Espíritu, pero suya, según sus palabras-dijo con hastío-; y vine porque encontré a un viejo amigo que me contó de la fiesta en honor a la nieta de Azazel, creí que Eloah no desaprovecharía la oportunidad de ver a la niña en directo. 

-No tienes idea de cuánta razón tienes, Lucifer-dijo Amshel.

    Amelia enarcó las cejas.

-Lo he visto aquí-habló Circe-, tuve una visión donde Él aparecía. Vendrá esta noche.

-Eso explica la guardia en cada puerta-dijo el rubio amigo de Amelia.

-Esta será la noche de los Herejes-comentó ella viendo entrar a mi padre acompañado de mi madrastra.

-Gracias, ¡eh!-dije.

-Vuestros agentes terranos inventaron el término pero imposible llamarlos de otra forma, la etiqueta les va al dedillo.

-Creí que teníamos una tregua-seguí.

-La tenemos, pero no por eso deja de ser cierto lo que dije-sonrió.

  Mi padre se dio cuenta de la presencia de mi hermano y de Amelia, pero no hizo nada, siguió caminando y saludando a los invitados desde el balcón. Azana y Gaspard iban detrás de él, mi hermana se desvió y bajó las escaleras para abrazar a su gemelo. Antes de poder decir algo sobre Amelia mi padre habló:

-Agradezco que hayan respondido a mi invitación, a los que recibieron la tarjeta y a los que se invitaron solos.-Miró a Amelia y a mi hermano-. Bienvenido, hijo mío-dijo Azazel-, espero que tus días en Assiah te hayan servido para reflexionar. Aún hay quienes te acusan de conspirar contra tu tío y lograr su asesinato, pero creo que fue un favor el que nos has hecho a todos, Mikhael era muy blando, tú hiciste un acto heroico, querido Amshel. Mikhael traicionó la sangre Elohim, hermanos-les habló a los invitados-, y mi hijo nos libró de una posible invasión por parte de esos demonios que han estado en nuestra contra, que buscan nuestra caída. Yo personalmente lideré una investigación para exculparte, Amshel, ya nadie podrá decir que un hijo mío es traidor sino todo lo contrario: un héroe.

   Los aplausos no se hicieron esperar, Amshel y los demás debían estar pensando lo mismo que yo. Cualquiera dudaría del liderazgo de alguien que no puede poner en orden su propia casa, el sorpresivo regreso de Amshel le vino como anillo al dedo y maquinó un escenario perfecto donde Amshel, uno de sus primogénitos, salvó nuestro hogar y donde el verdadero enemigo y conspirador era Mikhael.

-Creo que estoy experimentando un deja vu-comentó Amelia.

-Él hace que asesinen a su hermano, expulsa a su hijo y lo regresa como héroe para que todos crean que sus hijos no lo cuestionan como se ha estado rumorando-explicó Azana en un susurro-. Ensució la imagen de mi tío, limpió la de mi hermano y la suya, nadie dudará de nuestra obediencia y de sus facultades como líder.

-Haré que duden en un santiamén, ¿quieres ver?-sonrió Amshel.

-Que no se te olvide, Illya está de por medio-susurré-. Habrán algunos que duden de él, pero no son suficientes para armar un enfrentamiento aquí mismo-le recordé.

-....el motivo de esta fiesta-decía mi padre-, que está justo allí. Mi hija menor, su esposo y mi adorada nieta Illyasviel. La criatura más hermosa que el mundo jamás conocerá, con ella ha venido una era de prosperidad para todos nosotros, un resurgimiento de nuestro reino aquí arriba y allí abajo, en Assiah. Con Illya nacen nuevas oportunidades, nuevos horizontes.....

-El Origen, ese el horizonte al que quiere llegar-susurró Amelia.

   Nos mantuvimos juntos durante todo el evento, mi padre ni siquiera se acercó a Amelia pero no dejaba de mirarla de vez en cuando.

-Ivel-me llamó la rubia-, ¿tienes alguna idea de dónde pueda estar Amara?

-Eso mismo quería preguntarte, en nuestra pequeña burbuja no estaba-acotó Amshel.

-Amara está muerta-dijo Azana-. Padre la ejecutó después de que las ojivas cayeran por toda Assiah.

-Así que fue él quien se la llevó ese día-dijo Amelia mirando a su amigo Lucius.

-Acompáñenme-les dije. Y dirigiéndome a Murdoch-: Ya regreso.-Besé a Illya en la frente y luego a él en los labios.

    Amshel, Amelia y Lucius me siguieron fuera. Los guié hacia el mausoleo que mi padre me permitió hacerle a Amara, el guardia que custodiaba la entrada abrió la puerta y entramos; el féretro de cristal situado en medio del recinto guardaba el cuerpo intacto de la chica, era lo único en aquél edificio de mármol.

-Tu padre la....-empezó a decir Amelia.

-Amara quería que pasara-dije-, yo le pedí a Azazel que me dejara construir esto para ella y que por favor le permitiera reencarnar como humana cuando él restableciera Assiah. Amara y yo lo hablamos, quería redención o castigo como sea que se vea desde fuera reencarnar como humana; y dentro de ella algo gritaba por salir.

-Asherah Lilith-murmuró Amelia-. Eglee.

-Tu hermana Espíritu, la que Eloah tomó a la fuerza como su mujer. Si Amara seguía despierta con la lluvia de sangre que se nos venía encima, corría el riesgo de despertar y eliminar a Amara, sería ella quien tomara el control.

-Con el cuerpo inactivo-dijo mi hermano-, sería ignorante de lo que pasara afuera, ¿no? Eglee sigue prisionera en ese cuerpo, pero sin control sobre él.

-Exacto, la misma Eglee lo pedía a gritos porque no soportaba más la idea de hacer daño, es como si tuviera una personalidad dual, la pobre está fragmentada. Fue torturada hasta quedar así.

-Puedo entender lo que está sufriendo-dijo Amelia con la mano sobre el ataúd de cristal.

-Padre ignora que dentro de este cuerpo aún hay alguien, y es mejor así.

-¿El cristal lo conserva tan perfecto como está?-preguntó Lucius limpiando una furtiva lágrima.

-La espada debió destruirlo por completo, pero no pasó, mi padre no entiende la razón por la que un arma hecha para asesinar Elohim no le haya hecho a ella lo que a los otros. Pasó lo mismo con Mikhael, pero éste desapareció poco después de morir, a diferencia de Amara. Yo tampoco sé a qué se deba su conservación, supongo que Azazel buscará estudiarlo luego, pero no lo dejaré.

-Lo que nace en el Origen no lastima a lo que proviene del Origen-susurró Amelia.

    Caminamos de regreso al lugar de la fiesta, Amshel cogió una copa de una de las mesas del exterior y nos alcanzó en la escalinata.
-No negaré que papá tiene buen gusto en vinos-comentó.

    Al caer la noche nuestro pequeño grupo se había dispersado, Circe estaba conmigo, Amshel y Murdoch. Amelia y Lucius hablaban con algunos Elohim, la rubia se ganó la atención de muchos, mi padre la observaba.

-¿Por qué crees que no la ha mandado a apresar?-le pregunté a Amshel.  
-El Rey no armará un numerito en un día tan especial-sonrió mi hermano.

-O sabe algo que nosotros no-dijo Murdoch, Circe cargó a Illya-. Cuando dejó caer que Mikhael la ayudó a recordar cómo entrar por una puerta trasera que ella misma había hecho en sus inicios en este mundo pensé en las muertes de Elohim que se han venido suscitando estos meses.

-Cuando papá la vio....-susurró Amshel.

-¿Crees que Amelia le dejó ver algo para que supiera que viene armada?

-Arco y flecha, un cazador misterioso.
   Miramos a la rubia que brindaba con su amigo y sonreía como si no estuviera rodeada de lobos.

-Oficialmente le tengo miedo-dijo Amshel.

     Circe y yo nos reímos.

-¿Cómo sabes lo del cazador de Elohim que usa arco y flechas?-le pregunté.

-La hija de Velkam, Nina, ha estado infiltrándose entre los Elohim que están en Assiah. Y Ezio vio cuando uno de ellos era alcanzado por una flecha y muerto en el acto, Nina cogió la flecha y la llevó consigo dentro de nuestro nuevo y protegido territorio y se la entregó al hombre.

-¿Viste la flecha? Nadie aquí ha podido coger una.

-Sí, fue forjada con el mismo acero que las armas que nos quitan la existencia. Resulta que es trabajo de Rosen por cierto, no de Eloah.

-¿Las espadas las hizo Uriel?

-Sí, con algo llamado Vajra.

-Había oído del Vajra en la tradición hindú-dijo Murdoch-, aunque de repente esté bien disfrazado en otras tradiciones.

-Es lo que creo, pero lo cierto es que viene del Arquetipo. Algo inmaterial en un mundo material.

-Como todo lo que hay en Assiah-dijo Circe.

     Si Amelia era la persona que estaba tras la muerte de los Elohim su posición era como para que mi padre anduviera con cuidado, la observaba pero no se acercaba y ella tampoco buscaba un acercamiento, entró en la Casa de Azazel por la puerta grande y sin el mínimo de miedo a ser apresada porque sabía que mi padre no lo intentaría. No hoy, no delante de tanta gente y menos ahora que sabía que Eloah vendría.

-¿Te he dicho ya lo guapa que te ves esta noche?-me preguntó Amshel.
-No, pero gracias-sonreí.

-Desearía que madre pudiera verte-dijo mirándome con orgullo.
-Si supieras que he pensado lo mismo de ti-susurré cargando a Illya-. Azana y yo hemos hablado sobre ella, ¿sabes? Hemos visto reencarnar a tanta gente por milenios y sin embargo ella no regresa.

-Averiguaremos el por qué, peque...

   Un ensordecedor estallido lo interrumpió. Las luces de los candelabros empezaron a titilar, sentí a Murdoch a mi lado, sostuve a Illya muy cerca de mí.
    Él entró sonriendo, poseía el mismo cuerpo humano de hace meses lo cual era muy extraño, ¿dónde estuvo escondido que el cuerpo no mostraba signos de haber sido tocado por la radiación que contaminaba Assiah? 
    Me fijé en la daga que sostenía en su mano derecha, la hoja estaba machada de sangre.
    Mi padre y varios de los presentes hicieron amago de acercársele pero él levantó la mano izquierda y los obligó a arrodillarse. 
-¿Esto es por mí?-dijo con una gran sonrisa cruzando su rostro-. ¿No?-susurró-. Vale.
     Con un movimiento de sus manos provocó que los cristales se rompieran y que cada adorno, mesa, sillas, personas, volaran por los aires.
    Murdoch nos protegió a Illya y a mí con sus alas.

-Saquen a la bebé de aquí-le oí decir a Circe-. Esto se pondrá feo.

   Murdoch recogió sus alas, vi a Circe quitarle una espada a un Elohim que tenía cerca y a Amelia preparada con arco y flecha apuntando a Eloah. Mi padre también tenía su espada a mano y se situó al lado de Amelia.

-Qué bonita mancuerna-dijo Eloah-. Como en los viejos tiempos, ¿no Lucifer? Cuando traicionaste mi benevolencia y corrompiste a los humanos.

-No me hagas reír-escupió Amelia-. ¿Tú y benevolencia en la misma frase? Algo no me cuadra.

     Con Illya, Murdoch y yo intentamos salir del salón pero algo nos lo impedía.

-Nadie sale, y nadie entra-dijo Eloah-. Quiero a toda la familia reunida, así es cómo se le da la bienvenida a un nuevo miembro.

    Nos giramos obligados por Él, caí sentada en una silla que rodó hasta golpearme en la parte posterior de las rodillas.
    Eloah se acercó despacio y ladeó la cabeza mirando a Illya, por lo que pude notar nadie podía moverse. Se suponía que Él no tenía poder suficiente, no en un cuerpo humano, eso lo inhabilitaba parcialmente.

-Déjalas-dijo Murdoch quien cayó de rodillas cuando Eloah estuvo lo suficientemente cerca de nosotras.

     Eloah no hizo caso, acarició la mejilla de mi hija y luego la mía.

-Sigues siendo inferior, niño, yo fui antes que tú, es tu cuerpo el que me interesa-le dijo a Murdoch-. El tuyo o el de ésta bebé. Tu sangre o la de e....
     Alguien lanzó una daga cuya punta logró herir su cuello, Él la detuvo antes de que lo atravesara. Y mirando de reojo a la dueña del arma que lo hirió caminó hacia ella.

-Circe-musité.

-Miren a quién tenemos aquí-dijo Eloah serenamente-. Sí que eres temeraria, bruja.