Spin-off

Spin-off

jueves, 15 de junio de 2017

Epílogo: A los Herejes. (Fin)

Amshel

    Había tardado en hacer su gran entrada, me dispuse a atacarlo como los demás pero fui lanzado fuera del salón, cuando quise volver no pude entrar. Un muro invisible se interponía. Lo único que podía hacer era ver desde afuera, la Guardia Elohim había caído, por los terrenos de Palacio se extendía un aroma a sangre. Y entonces lo vi, las líneas que cruzaban los terrenos hasta el salón de la fiesta empezaron a brillar muy tenue.
    Extendí mis alas y alcé el vuelo, por el techo de cristal vi el pentagrama que se estaba dibujando, aún no había llegado al medio donde Ivel estaba sentada con Illya en brazos.

-No-susurré.

















    Ivel
    Circe le escupió en la cara, y llegó a golpearlo haciéndolo caer, el Demiurgo se levantó pero no hubo respuesta violenta por su parte salvo una gélida mirada en dirección a Circe.
    Limpió su rostro con parsimonia sin dejar de mirar a la Maga.

     Ivel, escuché la voz de Amshel. Lo busqué con la mirada. No me encontrarás allí dentro, estoy afuera, arriba. Escucha con atención, no es que la seguridad haya sido un asco, si bien la llegada de Amelia sí representó una sorpresa para padre, mi presencia en la fiesta ya la esperaba porque alguien debió verme y le avisó. Por eso la seguridad fue tan débil, para dejarme pasar pero más que todo, para dejar pasar a Eloah. Usará su intrusión para la magia ritual que maquinó, mira con cuidado los detalles del piso del salón.

     Seguí su indicación, habían líneas apenas visibles en el suelo, delgados surcos.

    La daga que tiene Eloah es como las espadas, Iv, aquí afuera la Guardia Elohim murió. Otros ni siquiera se mueven para intentar ayudar, es como si siguieran una orden, la orden de nuestro padre, continuó mi hermano hablando en mi mente. Eloah no se ha dado cuenta sobre qué está parado y sobre lo que estás sentada tú, padre no podía llevar a cabo la magia ritual, derramar sangre de un modo tan evidente, no podía porque nos iríamos encima de él, debía verse como una defensa y que oportuna la visita de Eloah, padre la está aprovechando. Es ritual de sangre, un bautismo para Illya.

     Uno después de su procreación y otro después de nacida, le dije a Amshel. Tenemos que impedir que se arme el pentagrama, tengo que salir de aquí.

-.....me sorprendes, Circe-dijo Eloah-. Romper la parálisis es de admirar, eres la mejor en tu clase.

    Una flecha cruzó el aire rozando su sien, dejando una herida que no tardó en sangrar. Miré a Amelia que volvía a sacar otra flecha de su carcaj escarlata, Eloah hizo un ademán con su mano y la rubia dio contra la pared detrás de ella.    
-Tengo un regalo para ti, Amy-le dijo Eloah-, sólo por quebrar la parálisis también quiero que veas a quien encontré rumbo a tu antigua Casa. Apuesto a que no te habías fijado quién está entre los invitados que se colaron a la fiesta.-Levantó ambas manos y Amelia se llevó las manos a la cabeza-. Todavía tengo control sobre ti, eres mía, niña. Nunca te desharás de mí....

    Illya estaba callada y me miraba con la manita en la boca, en mis brazos se encontraba tranquila, debía sentirse protegida en medio de esta aberración.
    Levanté la mirada en el momento justo en que Eloah le decía a Amelia que mirara hacia un punto de donde salió un hombre alto de pelo azabache; Eloah dejó de provocarle dolor, el arco y el carcaj desaparecieron, Amelia se había quedado absorta viendo al muchacho.
    Era Dorian Carlysle.
    El Ángel de la muerte, alguien a quien yo conocía por ser el hermano de Gaspard, debió conseguir sacarlos a él, a Luna y demás familiares del lugar de espera. 
    Busqué con la mirada a mis Adalides.

    Amshel, ¿desde donde estás puedes ver a Dussollier, Dante o Suleyman? le pregunté a mi hermano.
      No, cariño, creo que no están adentro, respondió.

-El joven Dorian evitó que tuviera acceso a Luna, y se quedó rezagado, pero igual vale, ¿no Amelia? Es un hombre por el que tienes sentimientos muy fuertes, puedo verlo, sentirlo-dijo Eloah, Amelia miró alrededor y de nuevo a Dorian que estaba muy tranquilo, noté la sangre en la manga de la camisa blanca que tenía debajo del saco negro-. Tengo tantos Siervos, uno más no hará daño.

-¡No!-exclamó Amelia.

-Dorian, ¿recuerdas el arma que te di? Sácala-ordenó Él, y Dorian, aunque intentó resistirse a la orden, llevó la mano derecha a su espalda y sacó el arma. Con ella nos apuntó a Illya y a mí, y luego a Amelia-. ¿Qué les pasa? Ahora es cuando empieza la fiesta.
-Basta, déjalo en paz, me iré contigo, seré y haré lo que tú quieras pero no le hagas esto-habló Amelia-. Él nunca tuvo control sobre sus acciones pasadas, fue obligado por tu gente, no lo hagas pasar por esto de nuevo.

-El simple hecho de que te dispare será un trauma más para su ya atormentada mente, y me tienta a querer saber en quién caerá la bala-señaló con el dedo a Azazel, luego a mí, luego a mi hermana, a Gaspard y por último a Circe-, que podrá matar seas o no Elohim, y cabe decir que es la misma pistola que disparó la bala que lo mató hace un año. Bala que iba para ti, y lo mató a él, ¿no es poético? Dorian Carlysle disparándole a la mujer por quien dio la vida, una mujer a la que ama.      
-Eres un falso Dios-dijo Dorian mirándolo pero apuntando a Amelia-. Eres un fraude que depende de los demás para sobrevivir, que nos usa como figurillas para obtener lo que desea, vienes por una bebé porque sin ella no puedes tocar el Verdadero Cielo como te gustaría.

    El arma salió de su mano para llegar a la mano de Circe que disparó dos veces contra Eloah rompiendo la parálisis de todos.

-¡Tienen que irse!-les grité a los invitados que no entendían qué estaba pasando-. ¡Por favor salgan de aquí!

   Śtana y Freyr desaparecieron por la puerta con su comitiva, seguidos de los demás invitados. 
    Amelia corrió hacia Eloah que seguía en pie y sangrando por las balas que recibió, mientras corría agarró una espada del suelo y se lanzó con todo sobre Eloah que con un movimiento de su mano la mandó al otro lado del salón, tras ella mi padre hizo lo propio, pero Eloah lo detuvo y lo estrelló contra el suelo.
-¿En serio, hijo mío?-dijo poniéndose de cuclillas frente al Rey Grigori que luchaba por incorporarse-. Me serviste por años, tan creído de haber sido quien mató a Dios-rió-. No sabes cuántas veces escuché a los humanos decir: "Dios está muerto. Dios está muerto...", ¿por qué me culpan de todo lo malo que pasa en el mundo si ellos hacen su parte yo sólo me siento a observar?-Azazel intentaba levantar sin éxito-. ¿Sabes quién más ha hecho su parte? Tú.-Movió los dedos de la mano derecha como si moviera hilos invisibles-. Aquí has estado todo este tiempo desde que perdí mi cuerpo original, me agrada tu sed de poder, hijo mío, porque ha seguido mi agenda mientras yo reinaba en Assiah, pero tanta sed también te hace mi enemigo, el reino que ambos queremos sólo merece un Rey.

    Salí del pentagrama seguida de Murdoch, Amshel nos cerró el paso.

-¿Están bien?-preguntó.

-Sí.

-Pues salgan de los terrenos de Palacio ahora mismo porque el pentagrama finaliza en el salón pero empieza aquí afuera-dijo Amshel mientras caminábamos.
-¿Iban a algún lado?-preguntó Eloah cerrándonos el paso-.Vine por un cuerpo nuevo para reemplazar éste, y no me iré sin uno.

    Se sacó una bala del pecho mientras se acercaba.
-Debo darle crédito a esa maldita bruja, es muy valiente-dijo lanzando la bala a un lado.

-Escoge-le dije señalando a mi alrededor, viendo cómo los Elohim se alejaban lo más que podían del lugar-, hay cuerpos hasta para regalar.
-No te pases de lista, Ivel, sabes a quién quiero.

    Murdoch lo agarró de las solapas y lo llevó al vuelo dentro del salón de fiesta. Azana salió expulsada por uno de los rotos ventanales, Amshel fue a ayudarla.

-Ivel vete de aquí-dijo mi hermano.

-Pero Murdoch....

-¡Vete!


    Miré a Illya que empezó a llorar, extendí mis alas y emprendí el vuelo lejos de allí.










Amshel

    Azana y yo regresamos al salón en cuanto Ivel se hubo marchado con Illya, a mi hermana gemela la siguieron varios Elohim que decidieron defender del atacante a su hogar y a la princesa recién nacida, aún conociendo la identidad del susodicho, pero Ivel siempre se portó bien con todos y por ella, aquellos que ponían en duda la palabra y moral de mi padre, darían la vida. 
     Todavía quedaban quienes le eran leal a Mikhael.
  Dorian Carlysle y Amelia estaban en el suelo sangrando, y ese rojo líquido fue a dar a las líneas en el piso activando el pentagrama. Azazel se encontraba clavado de manos y en cruz en la pared, aunque como Elohim, si los cuchillos no estaban hechos de Vajra, no sangraba. Murdoch no podía moverse, se le notaba intentando luchar contra la parálisis al igual que Gaspard.
    A Circe no la vi por ninguna parte, me extrañó y preocupó al mismo tiempo. Eloah era el único en pie con el cuerpo humano que posesionaba mal herido, ahora más que nunca necesitaba hacer el cambio o le costaría la próxima vez que intentara el rito de urushdaur. Además, por la forma en que buscaba con la mirada, también le preocupó que Circe se perdiera de vista.
    Azana y yo lo atacamos al mismo tiempo aprovechando la distracción pero fallamos cuando se protegió con un escudo invisible que nos golpeó enviándonos cerca de Amelia y Dorian.
-Es gracioso que crean ser adversarios para mí, ¿qué parte de que yo les di la vida a cada uno, mocosos, no entienden?-dijo-. ¿Dónde están Ivel y la bebé?

-Lejos de ti, confórmate con ser un parásito que pasa de un cuerpo humano a otro porque el de mi hija nunca será tuyo-le espetó Murdoch.

-¿Parásito?-rió Eloah-. Tenía que vigilar a mi Creación después de que la maldita Sahar me encerrara en un Abismo, no me quedó más remedio que esto, ella me llevó a esto. Pero está bien, he aprendido mucho, y mi cuerpo será más fuerte cuando al fin lo recupere.-Miró de reojo a mi padre-. Tú me dirás dónde lo escondiste-le dijo.

-No sé de qué hablas, padre, nunca he visto tu cuerpo ni siquiera cuando fui al Abismo y liberé a Armaros.

-Estás mintien....

-¡Circe!-exclamó Amelia lanzándole el arco y el carcaj. 
    La Maga los cogió con habilidad y se dispuso a disparar contra Eloah, la Guardia Elohim detrás de ella no podía moverse, pero ella, la Maga, había metamorfoseado su cuerpo volviéndose así uno más de los soldados y pasando desapercibida a los ojos del Demiurgo.

-Tal vez no mueras hoy pero tardarás en volver después de esto, Usurpador-declaró Circe disparando dos flechas de Vajra una tras otra contra Eloah.

    La primera le dio en el pecho, mientras que la segunda le cruzó el cuello. Circe mantuvo el arco en posición con intención de disparar una más; Eloah no cayó, sacó la flecha de su pecho y la lanzó de vuelta, Circe la esquivó y fue a dar a uno de los Elohim que estaban detrás de ella.
    La flecha del cuello se desintegró dejando al descubierto una profunda herida que fue cerrándose.
-Maldito cuerpo humano, bendito por otro lado, esas flechas deben estar hechas para destruir a mis Elohim, bruja, no a un humano, lo único que has conseguido es herirme-dijo-. ¿Es trabajo del traidor de mi hijo?-preguntó-. ¡Oh Mikhael! Siempre tan preocupado por los terranos.

-Al menos alguien lo hacía, intentar cuidar a las criaturas que tú secuestraste, encerraste en una prisión y torturaste día con día-replicó Circe-. ¿Y te piensas que con eso conseguirás ser Superior a Sahar? Ella siempre será la Primera, ella siempre estuvo y tú sólo fuiste una aberración, un espejo roto, una mala copia, y la copia nunca superará a la Original. Un megalómano que vivía repitiéndose que era el Único y no te lo creías ni tú porque sabías que más allá estaba mi hija, y que por más que lo intentes o desees nunca serás como ella. Nunca serás Ella.

     Eloah soltó una carcajada, miré abajo, las líneas empezaban a brillar. Magia ritual, un cambio, Eloah acababa de reparar en lo que Azazel quería hacer y lo usaría para sí mismo.

-Están en mi mundo y nadie más que Yo tiene control sobre Assiah, y seré más que tu adorada hija, bruja-dijo-. Yo Soy el Alfa y el Omega. Principio y Fin. El que Es y que Era y que ha de Venir. El Todopoderoso.....  

    Luché por liberarme de la parálisis, y nada más lograrlo saqué a Murdoch de la posición donde se encontraba detrás de Eloah en el punto central del pentagrama porque el cambio se daría y la esencia de Eloah lo atraparía a él, esa era la intención del Demiurgo, y así de rápido como empujé a Murdoch fuera del centro del pentagrama le corté la cabeza a Eloah de un zarpazo.   







Ivel

     Mis Adalides habían sido enviados a Assiah, los encontré saliendo de Palacio, habían vuelto hacía unos minutos y se dirigían hacia el salón donde se llevaba a cabo la fiesta. Illya y yo nos quedamos un rato con ellos, pero la desesperación y el temor por mis hermanos, Circe y Murdoch me ganaron; puse a Illya en los brazos de Dussollier y volví.
     Los terrenos celestiales volvieron a teñirse de sangre como cuando asesinaron a Mikhael y se inició la revuelta que desembocó en miles de Elohim, leales a mi tío, muertos.
     No había mucha diferencia entre nuestro comportamiento y el de los terranos, después de todo fueron hechos a la imagen y semejanza de Eloah y Sus Elohim. Lo que era aquí arriba, lo mismo era allá abajo, era un espejo que nos devolvía el reflejo de lo que en realidad somos y cómo nos comportamos.
     Entré al salón y corrí a los brazos de Murdoch al verlo sano y salvo. El cuerpo humano que Eloah había ocupado estaba en el suelo, alguno le había cortado la cabeza. Amshel liberó a mi padre y Murdoch fue a ayudarle, tras hacerlo le dio un golpe.

-¡¿Cómo se te ocurre emplear magia ritual contra tu nieta?!-exclamó mi marido-. ¡La pusiste en riesgo, maldita sea!

    Amelia le dio dio otro golpe que volvió a derribarlo.

-Eso es por Circe, imbécil-le dijo y empezó a darle de patadas mientras lo tenía en el suelo. Nadie se lanzó a detenerla hasta que pasó a sentarse encima de él y utilizó los puños llegando a hacerse daño en los nudillos, fue entonces que intentamos quitársela de encima.

-Amelia, ya, para-decía Circe. Entre ella, Murdoch y Dorian la separaron de mi padre-. Ya, cariño, tranquila.

    Amelia lo miraba hecha una furia mientras él se levantaba, Circe la alejó de todos. Dorian guardó su distancia.
     Azazel se acercó a mí, los golpes de Amelia le hicieron más daño a ella que a él porque nada, salvo las armas especiales y Eloah, hacían sangrar a un Elohim. 
    Murdoch se paró a mi lado.

-No quiero pelea-le advirtió mi padre.

-Te lo buscaste por lo que querías hacerle a tu nieta-susurré enfadada-. ¿Magia ritual? ¿En serio? No será marcada para hacer lo que sea que estés planeando, Illya no es la llave hacia nada, y jamás lo será. Ni tú ni Eloah le pondrán sus manos de psicópatas encima a mi niña.

-Llevemos la fiesta en paz, Ivel, no quieres verme molesto.

-Lo mismo te digo-amenazó Murdoch-. Haces una más para marcar a Illya y será lo último que hagas. 

    Azazel se arregló la corbata mirando de reojo a Circe y a Amelia.

-¿Desde cuando son tan íntimas la hija de Caín y tú?-me preguntó-. ¿Y cómo llegó aquí?

-Eso lo sabrá ella-respondí-. Y en lugar de andar insinuando que tu hija fraterniza con el enemigo deberías comenzar a vigilar de cerca a Circe, la bruja sí que puede clavarte una daga por la espalda.

     Mi padre se marchó, Amelia y Dorian estaban sentados en unas sillas cerca de la salida, la rubia llevaba puesto el saco del hombre y lo abrazaba como si él fuese a desvanecerse en cualquier momento.  

-¿Dónde está Amshel?-preguntó Azana reuniéndose conmigo y Murdoch para salir de allí.
-Estaba aquí hace un momento-respondió Amelia-. No es buena señal que haya desaparecido así de repente, ocupó el lugar de Murdoch en el centro de ese pentagrama.

     Gaspard y Azana salieron a buscarlo y se llevaron a varios Elohim consigo, no podía andar muy lejos.

-Si Él tiene su cuerpo....

-Ivel-llamó Circe-, de ser así Amshel se liberará de Eloah. Así que no te preocupes, está protegido.-Movió los labios para que sólo yo entendiera lo siguiente que dijo: Gracias

     Asentí y salí con Murdoch en busca de Illya. Antes de llegar con ella me tomó de la muñeca y nos detuvimos.

-¿Estás bien?-preguntó.

-Sí, ¿y tú?

-Muy bien, pero me preocupa que algo le haya pasado a tu hermano. Se puso en mi lugar.

-Confiemos en tu tía, Circe habló con mucha seguridad-susurré y acaricié su rostro-. Vayamos por Illya. 










Sahar

   Procesé las palabras de mi madre, me encontraba sola en mi habitación, Faye respetó mi espacio y salió con un grupo de Assassins a recorrer Ankara. 
    Circe me tuvo in vilo todo el día y cuando llegó la noche ansiaba tener noticias suyas; las obtuve a medianoche.
   Eloah irrumpió en la fiesta donde además Amelia estuvo presente acompañada de Lucius Lockwood, ¿y una información de último momento? Amelia era la cazadora de Elohim que en los últimos meses había estado haciendo de las suyas. Obtuvo el arco y el carcaj con las flechas, de Mikhael.
   El cuerpo que Eloah poseía fue decapitado por Amshel y quemado por mi madre que no dejó de mencionar el hecho de que Dorian Carlysle impidió que Eloah se hiciera con Luna para torturar a Amelia, y se quedó él en su lugar logrando así que Luna y los demás fueran al Origen.
   Amelia, Dorian y Lucius desaparecieron, éste último lo hizo antes de que Eloah atacara y bajo las órdenes de mi hermana. Yo esperaba que eligiera volver a Hungría, o aquí.
   Amshel también desapareció, nadie sabe adónde pudo ir. Pero mi madre aseguró que Eloah hizo uso de la magia ritual que Azazel iba a practicar en su nieta. Usó el pentagrama para hacer un cambio de cuerpo, fue demasiado improvisado porque la magia ritual empleada no era para urushdaur, y bien pudo caer en Amshel cuando su objetivo era el marido de la hija menor de Azazel.
  Una nieta, Azazel tiene una nieta. De todo fue lo que mayor atención obtuvo por mi parte porque Amelia sabía cuidarse sola, y si estaba bajando el número de Elohim pues bien por ella, no dejaba de preocuparme por mi hermana mayor, pero bien por ella. Igual y ya me conocía muy bien el modo en que Amelia actuaba.
   Una nieta. Amshel omitió ese importantísimo detalle sobre su hermana menor porque él sabía, estoy segura. Y Amelia también.  
-Sahar, ¿querías verme?-preguntó Drako desde la puerta, yo me encontraba de espaldas a la misma.

-Sí, adelante-dije. Escuché sus pasos acercándose.

-¿En qué te soy útil?

-He hablado con Faye la pasada noche sobre un asunto muy delicado, ya conozco la opinión de mi madre sobre el particular pero quería saber la tuya.

-¿Por qué?

-Porque eres parte de esto, ¿por qué más?-Drako tomó asiento cuando lo invité a hacerlo-. He estudiado la reacción de los terranos a mi hermano y a Faye, les han tomado cariño, ¿no es así?

-¿Y cómo no hacerlo? Faye se ha convertido en sinónimo de rebeldía, de resistencia ante los gobiernos terrenales, es un símbolo y más para quienes prestaron atención a sus palabras durante el discurso que dio el año pasado sobre la mentira que hemos estado viviendo. Y Vadhir no se queda atrás, ambos sabemos que tu hermano tiene madera de líder como la tiene Faye.

  Me gustaba escuchar la buena opinión que tenían otros sobre Faye, y también sobre mi hermano.

-Los terranos necesitan a alguien que guíe sus pasos y los ayude a entender despacio la realidad frente a la ilusión a la que se han visto sometidos.

-Y crees que tu hermano debe ser esa persona-dijo-. ¿Por qué no tú o Faye?

-Porque sencillamente yo no quiero-respondí cruzando las piernas-. Sabes que nunca me gustó estar al frente, lo hacía por seguir las órdenes de papá. Y Faye no quiere, no está preparada para una responsabilidad así de grande, ella todavía está como algunos de ellos, procesando; saber que estás viviendo en una prisión, adormilado y que estás siendo utilizado para hacer posible un macabro "Plan Divino" no es algo que se procesa en un año o dos, saber que este es el infierno, que eres alimento de "Dioses" no es algo que se procesa en un año o dos, es imposible, es traumático. Y lleva su tiempo entender para salir de ese trauma.-Drako asintió y se levantó de la silla, metió sus manos en los bolsillos de su elegante pantalón y anduvo por la habitación-. Vadhir es diferente, es humano pero su nivel de entendimiento es mayor, él ya tenía sus dudas sobre la historia del mundo, él estaba más despierto que todos nosotros y por eso no le fue difícil aceptar, sin hacer demasiadas preguntas, la Verdadera historia de quiénes somos, de dónde venimos, y qué nos hicieron.

-Puede ser que el hecho de que sean mellizos ayudara a que fuese así-sonrió. Me encogí de hombros y él se puso de cuclillas cerca de mí-. Es una excelente elección-dijo cogiendo mis manos entre las suyas-. Pero Sahar, aún hay gente allí afuera que se pelea por el poder y que no termina de comprender cómo, de un momento a otro, fueron trasladados, de donde se encontraban, aquí. Aún tenemos a Oriente Medio convulsionado, y conocer la existencia de vampiros, y más seres sobrenaturales sólo avivará la sed de más poder que heredaron de Eloah, querrán usarnos como armas....

-No les daremos esa oportunidad.-En serio detestaba que alguien que no fuera Faye me tocara así que rechacé sus manos, él rió y volvió a sentarse frente a mí-. Y sobre Oriente Medio, estamos trabajando en ello. Faye viajará en los próximos días a esos lugares.

-¿Llevará la paz a Palestina e Israel?-bromeó.

-¿Quieres apostar?

-Tú no apuestas, vas por lo seguro y confías en que Faye lo hará posible. ¿O esperas un milagro? La única forma de lograr la paz sería usando la compulsión en todos.

-No hipnotizaremos a nadie porque sería caer en lo mismo, engaño. Además, algo que los humanos no han notado es que pueden hacer posible lo imposible, ya no habrán fronteras, ellos mismos trabajarán y conseguirán una verdadera paz, coexistencia.

-Que tarea más difícil, Euzma Sahar, porque ellos siguen siendo humanos, y los humanos son difíciles de llevar. Son las criaturas más peligrosas de todo el mundo, de todos los mundos, porque fueron hechos a la imagen y semejanza de Eloah.

-Y Eloah es una aberración mía, y dentro de ellos están mis queridos hijos encarcelados, perdidos, dejando que el alma los consuma una y otra vez.-Me embargó la tristeza-. A los que han resistido los salvaremos, a los que han hecho tratos los ejecutaremos.

-¿No intentarás purificarlos para darles una oportunidad?

-Drako, no pido que me adoren, no pretendí que lo hicieran en el Origen y no pretendo que lo hagan así que no es por eso por lo que les niego la oportunidad. Ya han tenido demasiadas y las desaprovecharon.-Dejé la silla y fui hacia la ventana, afuera el cielo estaba muy oscuro, sin una luna o estrellas que ver. Cerré los ojos y manipulé un poco la realidad, varios puntos brillantes aparecieron en el abismo que teníamos encima, por ahora era mejor darles eso a lo que están acostumbrados-. No tendrán más oportunidades porque tomaron la decisión de rendirse a este infierno mientras sus hermanos siguen luchando, no les daré más oportunidades porque han pisoteado a sus hermanos y se han sentido satisfechos con eso. Dejaron a su familia para abandonarse a Eloah a cambio de favores en una próxima reencarnación, ¿no significa nada para ellos que los demás que sufren los horrores de Assiah por resistirse en vidas anteriores, estén luchando para ser libres y poder liberarlos también? Porque lo hacen, a veces sin darse cuenta pelean contra el Sistema Dictatorial del Demiurgo.

-Tal vez esos de los que hablas no tuvieron opción.

-Siempre habrá una opción y rendirse no lo es, resistirse y pelear era la de ellos.-Me volví-. Amelia lo ha hecho, y una prueba de su lucha está escrita en la historia, el momento en que fue crucificada siendo el llamado Cristo, la crucificaron por hablar de mí. ¡Sus propios hermanos!-exclamé y todo se estremeció, no fue tan violento pero sí se sintió fuerte y por unos segundos-. Eloah tomó esa historia y la distorsionó, sus agentes la reescribieron una y otra vez, confundiendo datos tanto que nadie sabe cómo se dio en realidad, unos hablan una cosa y otros dicen otra. Pero es exactamente lo que se quería, ¿no? Confundir, al punto de que no crean en nada, disfrazar la verdad con mentiras; para unos Dios es el mismo Mesías, Dios hecho hombre, para otros el Mesías es el hijo de Dios otra vez: hecho hombre, ¿qué hijo de Dios más que Él mismo? Todo es Él, todo debe tratarse de Él, en las mismas escrituras siempre se repite "Yo Soy Tu Único Dios" y bla bla bla, así yo no existo, sólo hay un Dios y quien habla de mí es apedreado. Llaman herejes a quienes dicen cosas como las que te estoy diciendo cuando la herejía la han cometido Él y Su familia.
    
     Me recargué en el escritorio y suspiré.

-Unos pocos fueron oprimidos a tal punto que los llevaron a la rendición, pero la mayoría ama ser sometidos a cambio de los placeres materiales de Assiah. Avaricia, corrupción donde quiera que miras, poder, violencia, y entonces se volvieron Su Creador.-Sin conocer que cuando Él consiguiera lo que quería de ellos, los desecharía tal y como los humanos hacen entre ellos mismos-. Vine por mi familia y no me iré sin ella, al final toda Assiah perecerá con Eloah. O la volveremos un mejor lugar.

    Drako me miró con determinación, él ha estado a mi lado desde que nací en esta época y estaba dispuesto a seguirme hasta el momento final.

-Mañana habrá una presentación-dijo cambiando de tema-, una obra de teatro a la que invitaron a tu hermano y a Faye, ésta no puede ir, ¿por qué no acompañas a tu hermano?

-Porque no me gusta el teatro, me recuerda al oscuro montaje que ha sido la vida de mi familia y la mía, y el director sigue dando por culo.

-Es un entretenimiento, Sahar-sonrió.

-¿Basados en qué realmente?-le pregunté, él no borró su sonrisa-. Personas que fingen ser otras siguiendo un guión mientras alguien los dirige como si fueran muñecos dentro de una caja, ¿a qué te suena? Los terranos van al teatro a verse a sí mismos.

     Caminé de regreso a la silla.

-¿Qué te pasa?-preguntó Drako conocedor de mis estados de ánimos que, desde la llegada de Faye a mi vida, eran cada vez más "identificables".

-Hace un rato hablé con Circe por medio de Madame Dolohov, Eloah acaba de atacar a Su familia-respondí sin mirarlo-. Tenían una fiesta en honor a la hija de Ivel y Joshua Murdoch, y Él apareció.

-¿Por qué?

-Mi madre dijo que Murdoch es hijo de Medea y Rosen, ¿sabes lo que eso significa?-Drako frunció el ceño-. Sí, la bebé es mestiza. Es mitad Espíritu y mitad Elohim como su padre. Ambos, padre e hija, pueden entrar al Origen sin que éste les afecte, no tendrán ningún impedimento allí, podrán permanecer el tiempo que deseen. Son lo Material e Inmaterial convergiendo armónicamente; lo Creado y lo Increado. Sólo existen dos personas más que son iguales a Murdoch y a su hija. El primogénito de Eloah, el hijo que procreó con Eglee: Mikhael, y otra chica.-No sabía cómo hablarle de Amara

-¿Vas a matar a la niña?-preguntó preocupado.

-Por supuesto que no, no le arrebataría una bebé a sus padres. Eso es cosa de Eloah, no mía; a mí ya me hicieron esa mala jugarreta, no pondría a sufrir de ese modo a Ivel y a Murdoch. Por más daño que hayan hecho, la bebé no tiene la culpa.-La risueña mirada de Drako me desconcertó-. ¿Qué?
-Nada, es sólo que eres en extremo compasiva-respondió.

-¿Y eso es algo malo?

-Es una virtud pero también puede ser tu mayor debilidad, después de Faye y tu hija. Tu padre intentó hacerte manejar esa compasión, tu benevolencia que se acentuó tras conocer a la señorita Vesper; eres severa pero justa, Sahar, y a mí me gusta estar a tus órdenes. Sin embargo debes tener cuidado con esa compasión.

-Lo tengo, y más después de saber el motivo que tuvo Eloah para dar la cara en esa fiesta.

-La niña.

-Y el padre. Al parecer Eloah quiere transferirse a uno de los dos cuerpos, el suyo no sabe dónde pueda estar, y los cuerpos del padre y de la hija lo ayudarían a entrar en Assiah sin mayores impedimentos.

-Así que después de todo, que la niña y su padre vivan es un peligro.

-No voy a matar a una bebé, la inocencia de ellos son la perdición de Eloah, dependerá de cómo la eduquen sus padres.

-Con el ambiente familiar que la rodea dudo mucho que sea buena niña en el futuro-comentó caminando hacia la salida.
     A la mañana siguiente nada más terminar de desayunar fui guiada a un edificio de seguridad por dos escoltas que Faye había enviado, ella ya estaba en el lugar con mi hermano y algunos Assassins disfrazados de escoltas, y Madame Dolohov a quien Vadhir se encargó de explicarle por qué estaba allí.
-Recibimos una carta de amenaza esta mañana, y una bomba explotó en el centro de Ankara llevándose la vida de veintidós personas-informó Faye.
   La forma en que ella y Drako se miraron me hizo temer, y empecé a sentir algo muy débil, dolor, entonces escuché el eco del llanto de miles de personas a la vez. Era como si no sólo hubiese perdido el vínculo con mi madre al haber creado este escudo invisible que nos protegía salvando las vidas de culpables e inocentes, sino que me perdí a mí misma y el vínculo con mis hijos.
-Sahar, Regina llegó esta mañana junto con Velkam y estaban en el lugar en que sucedió todo. Ambos están graves-dijo Drako.
    Vadhir me arropó con su abrazo cuando Drako dejó caer la noticia y me vine abajo. Es que era imposible, no podía ser cierto porque Velkam había regresado a mí con bien y nada en Assiah lo dañaría, y Regina, Regina era una Blood Drynka, podía sanar sus heridas.

-Usaron verbena, Sahar-continuó Drako. Faye vino y me abrazó-. Verbena y estacas, sabían exactamente a quién debían atacar, y cómo debían hacerlo, alguien facilitó esa información.

-¿Dónde está Nina?-pregunté apartándome de Faye.

-Aún no regresa de Grecia, lo hará a más tardar pasado mañana-respondió Faye.

-¿Temes perder a tu pequeña del mismo modo en que se perderá, para siempre, la vida de tu antiguo amor y tu mejor amiga?

    Miré a mi alrededor después de oír esa voz que me ocasionó un dolor de cabeza que se sentí como si ésta se me partiera en dos.

-La ironía está en que salvas unas vidas a cambio de otras, es la ley de la muerte y vida en Assiah, Sahar, todo tiene un precio y debe ser pagado, ¿no terminas de entender que te tengo?     

     Lo vi delante de mí vestido todo de negro, y fui presa de la ira.
-¡Eres un maldito imbécil, bastardo, hijo de puta! ¡Fuiste tú!-exclamé caminando hacia Él, pero Drako me detuvo.

-Sahar cálmate-susurró.
-¡Aléjate de mí! ¡No te atrevas a volver a tocarme o te arranco la traquea!

-¿Mi culpa?-rió-. ¿Mi culpa?-repitió-. ¿Por qué no revisas las llamadas que hiciste después de que tu escolta te dejó anoche? Tú sabías que Regina y Velkam regresaban hoy, lo sabías, tú los vendiste a los humanos que les hicieron esto. ¿Por qué no fue Faye la que cayó? ¿Por qué no fue la persona más importante de tu vida y sí el hombre por el que aún tienes sentimientos aunque lo niegues? Quitarlo de en medio para no tener la tentación de engañarla a Faye. Y Regina, ¿daño colateral o cayó víctima de tu sed de sangre que sigue latente y más fuerte que nunca? ¿Y me culpas a mí?
-¡Cállate!

-¿Sahar? Vida, soy yo-escuché la voz de Faye pero veía Su rostro, el que tenía hasta la noche pasada-. Sahar....

-Tú no estás aquí-le dije a Él-. Te arrancaron de ese cuerpo anoche, te decapitaron, no estás aquí.
-Yo estoy dónde tú estés. Y voy donde tú vas. Soy tú, Sahar, somos uno, distorsión o no somos lo mismo. Aquí lo has demostrado, ¿recuerdas cuántas vidas te has llevado por el medio? Aquí eres tan o más corrupta que yo, en el fondo soy lo que temes, te tienes miedo a ti misma, a lo que le hice a tus hijos porque en el fondo dejaste que pasara, querías que pasara, que tus hijos cayeran aquí, porque son tu juguete, los juguetes de una niña, no los míos yo sólo hago tu trabajo sucio. No eres una Santa como tus hijos creen. El mal siempre ha estado porque eres tú misma: El Todo. La Nada. Luz. Oscuridad. Tu sadismo empieza a pasar factura.....

   Desapareció al momento en que Faye intentó abrazarme de nuevo, la empujé y di varios pasos atrás. Giré para salir, sola; sentí en el mismo edificio la presencia de Velkam y Regina, era muy débil, el vínculo con mis seres queridos se había fragmentado.
   Dos hombres custodiaban la habitación donde pude ver a Velkam a través del cristal, uno de ellos abrió la puerta y me dejó entrar. 
     Era imposible, todas esas heridas en su cuerpo tenían que haber sanado ya o al menos empezar el proceso. Es más ni siquiera debió herirlo, nada en Assiah podía dañarlo ya porque había divinizado su cuerpo, había purificado su Espíritu corrupto por la Magia de Sangre que lo convirtió en Blood Drynka.
   Regina estaba en una cama contigua igual de mal. 
  Odiaba este profundo dolor al verlos así, odiaba sentir mil veces más que el resto, odiaba esta terrible agonía. E imaginaba la reacción de mi hija cuando viera a su padre en cama al borde de la muerte. Pérdida absoluta, eso significaba que sí cambié algo en Assiah y que llegué más allá. Tal vez toqué el lugar donde los muertos esperan a su reencarnación.
     ¿Qué más cambié? "La ironía está en que salvas unas vidas a cambio de otras, es la ley de la muerte y vida en Assiah, Sahar, todo tiene un precio y debe ser pagado...".
   Escuché un quejido de dolor de Velkam, puse mi mano en su muñeca para canalizarlo y que él pasara unas horas sin sentir lo que las heridas le provocaban. Me acerqué a Regina e hice el mismo procedimiento.

-Lo siento, Rage, lo siento-susurré-. No se van a ir a ninguna parte, Él no me quitará nada más, ya no.-Pero sí las fuerzas y la seguridad, empecé a creer en las palabras que me dijo, no recuerdo qué hice después de hablar con Drako. ¿Y si fui yo quién lo hizo? ¿Pero por qué ahora?

   Salí deseando que mi madre se contactara conmigo, la necesitaba. El cambio en Assiah y el cambio en mí venían en paquete, y a mí me tocó en lo psicológico, allí dónde Eloah disfrutaba jugar; usé algo de mí por accidente para proteger no sólo a mis allegados sino a personas que ni siquiera lo merecían. Salvé a personas que, según la ley de destino, debían morir ese día y a cambio de salvarlas debía entregar al Ciclo otras vidas. En mi subconsciente lo sabía y vendí a Regina y a Velkam. Yo lo hice, pero si debía pagar con vida la salvación de unas cuantas personas, vida tendría, pero no serían las de Velkam y Regina, ellos no podían morir y tenía que hacer lo posible por que sobrevivieran. Si mueren, esta vez será para siempre, no quedarán vestigios de ellos, no reencarnarán porque eran Blood Drynka's y la Magia de Sangre que en ellos hubo les impediría reencarnar. Por algo Tristán Bógdanov no ha vuelto, por algo Medea no ha vuelto, porque ni en el Origen estaría, lamentablemente murió sin saber la Verdad. Y Medea murió porque salvé a Faye. Vida por vida, Medea pasó a ser parte de Eloah más rápido que otros, pasó a ser Uno con Él, que será el recorrido final de los terranos.
    Volví al lugar donde estaban los demás, Faye se hallaba sentada con unas cartas en la mano.

-Quiero que se comuniquen con Nina, la quiero aquí esta misma noche-ordené. 
     Faye y yo hicimos contacto ocular, me lanzó una severa mirada. Todos salieron menos nosotras, antes de que se fuera le pedí a Drako que revisara las llamadas que se hicieron desde mi habitación en casa y luego investigara la dirección y me trajera a quien encontrara. Los autores del atentado con bomba en el centro de Ankara debían ser ajusticiados.
      
-¿Qué pasó hace rato?-preguntó con calma la rubia-. ¿Cómo es posible que sin estar aquí siga haciéndonos daño?-interrogó al no escuchar una contestación por mi parte.

-¿Omnipresente y Omnipotente te dicen algo?

-Tú también lo eres, más que Él-dijo dejando las cartas sobre la mesita que tenía enfrente-. ¿Qué te dijo? Porque lo estabas viendo, ¿no?

-Que lo ocurrido fue mi culpa, que fui yo quien les dijo cómo y dónde atacar a Velkam Alyosha y Regina Griffin. Porque según Él los sentimientos que aún tengo por Velkam me atormentan y temo serte infiel con él.

-Tú no tienes ese tipo de sentimientos por Velkam, ya no-aseguró-. ¿O sí?-enarcó una ceja. Negué con la cabeza, ella se puso de pie, recorrí su cuerpo con la mirada sin poder ni querer evitarlo, tenía puesta una camisa blanca de mangas cortas y una minifalda negra con un cinturón ancho que acentuaba su cintura. Me mordí el labio inferior volviendo a su verde mirada-. Definitivamente no-sonrió. Me cogió de la mano y se sentó de regreso en la silla conmigo en su regazo-. ¿Los viste?

-Si no hacemos algo van a morir, tenemos que retrasarlo. No me atreví a sanarlos porque, por cómo van las cosas, puedo matarlos yo misma.

-Pero Velkam ahora es como tú, ¿o no? Nada en Assiah puede dañar su cuerpo, volverá.

-No volverá-dije-. Assiah tiene sus leyes, y una de ellas es que todo tiene un precio, todo. La Ley de Vida y Muerte, toda vida salvada en el día marcado de su muerte debe ser sustituida por otra, debe morir alguien en su lugar o la muerte le perseguirá hasta dar con ella, pero se está aplicando de esta manera para torturarme. Miles de vidas salvadas tienen su precio, y se lo está cobrando con personas cercanas a mí.

-Velkam purificó su Espíritu, ¿no? Se puede librar de eso.

-No, Velkam no terminó de purificarse porque sino no estaría postrado en esa cama. Él creyó que sí, pero ha sido mi culpa, Faye, lo que hice al proteger a tanta gente y trasladarlos a un territorio tan grande dentro de Assiah además de poner un escudo invisible requirió que hiciera uso sin querer de mi inestable poder. Rompí lazos con mis hijos, Faye, rompí lazos con mi madre, o al menos se fragmentaron. La purificación de Velkam se vio comprometida por mi culpa y no lo entendí hasta ahora. Si mi familia muere aquí será para siempre, no importa si despiertan y se liberan no se volverán eternos como lo son en nuestro Hogar, irán a parar a Eloah, serán Uno con el Demiurgo más rápido, Su Plan Divino será un hecho y Él lo sabe.

   No serán necesarios Murdoch y su bebé, ya no tendrá que cambiar al cuerpo de alguno de ellos, el suyo recibirá a mi familia, haciéndolos parte de Él.

-Hay dos recursos-dije apoyando mi frente en la de ella-. Matar a cuanto mala sangre haya afuera o darles a beber mi sangre para ver si puedo compartir mi inmortalidad, al final Él sale ganando.

-No, no, es lo que quiere, volverte una asesina y tú has dejado de ser esa persona. Y no querrías que ellos fueran como tú, lo sé, veo cómo sufres al pensar siquiera en esa opción; no dejarías que vivieran cargando con esa monstruosa sed de sangre que viene contigo y tu inmortalidad distinta.

    Eloah me quería decadente, corrupta pero no peligrosa y por eso no fue Faye la víctima a atacar, eso echaría por tierra su Plan Divino porque todo se vendría abajo si a Faye le pasaba algo. Sería un efecto dominó, la muerte de Faye significaba el fin de Assiah, de Él, de todo... Sólo quedaría yo.

-Ya no necesita a Amelia para ser sus ojos o para hacerme daño de llegar mi hermana a resistirse-susurré abrazada a Faye-. Pero la mantendrá bajo esa creencia para fastidiarla y mantenerla lejos de mí. Ya no la necesita porque ya le di entrada, bajé la guardia y todo por salvar a gente buena pero también mala, todo porque no me limité a ustedes.

-No hiciste nada malo, Mi Amor-susurró ella.

-Papá una vez me dijo que no podía salvarlos a todos, y por hacerlo....-Volví a apoyar mi frente en la suya-. Si algo pasara cúlpame a mí, ¡cúlpame de todo!-le pedí susurrando, besé la comisura de sus labios y continué casi rozándolos-: Perdónalos a todos excepto a mí, y sigue adelante, Faye.

-¿De qué hablas?

     Vi su miedo y me abrumó.

-No es nada-sonreí-. Hoy ignora mis palabras pero algún día has caso de ellas.-Besé sus labios acallando la réplica que a continuación vendría tras escucharme, sentí su mano en mi nuca y profundizó el beso-. Creo que tengo una idea para retrasar la muerte de Velkam y Rage-susurré rompiendo el beso.

-Ya quiero escucharla.

-Posiblemente habrá quejas por todas partes.-Mordí su labio inferior y lo rocé con la punta de mi lengua.

-Sahar ya tenemos a alguien-dijo Drako interrumpiendo el erótico juego que habíamos iniciado mi amada y yo.

-Que eficiente.

-E inoportuno-agregó Faye.

   Fuimos con Drako al lugar donde tenían al sospechoso, Faye entrelazó su mano con la mía leyendo mi semblante y entendiendo que me afectaba el haber sido yo quien facilitó una información que en poder de los humanos hostiles era peligrosa. Drako dijo que sí salió una llamada desde mi habitación, y el destinatario era uno de los hombres que han estado lanzando improperios contra Faye y su campaña de resistencia desde el pasado año.
     Drako nos dejó entrar y nos siguió dentro del elegante cuarto. Vadhir estaba hablando con el hombre.

-.....ustedes son los monstruos, son como esas bestias que destrozaron a millones de personas durante la Noche Eterna-decía el hombre con un marcado acento francés-. Terroristas que intentan esclavizarnos. ¿Los intereses de quién protegen?-Mi hermano se giró y negó con la cabeza resignado a que el tipo no diría nada de provecho-. Porque yo velo por los humanos....
     Vadhir se giró rápido y lo apuntó con un arma que tenía en el cinto.

-Me enferma tu descaro al decir esa horrible mentira. ¿Desde cuando gente como tú vela por los humanos si desde hace tiempo vienen pisoteando a su propia raza?-le preguntó-. Lo único que protegen es un podrido, injusto y desleal sistema que le favorece a pocos, no a los humanos. Un sistema que viene de Arriba y lo sabes..

-Vadhir baja el arma-le pedí. Él me miró atónito-. Bájala, por favor. Yo le dije cómo y cuando atacarlos, prácticamente fui yo quien puso a Velkam y a Rage en esas camas.

-Ya oíste a la perra, baja el arma y suéltame-dijo el diplomático.

    Lo próximo que escuchamos fue su cuello quebrarse, Faye se lo había roto. La miramos sorprendidos.

-Él te llamó perra y eso sólo yo cuando estoy enfadada o muy cachonda. Un mala sangre menos.

-Tú-la señaló Drako-, necesitas terapia urgente, Faye.

   Trasladamos a Regina y a Velkam a Estambul, Drako reforzó la seguridad en Ankara para proteger a todas las personas que apoyaban a mi hermano y a Faye. La mayoría había visto el modo en que Faye y Vadhir se habían encargado de dirigir las acciones de comunión entre las personas que fueron trasladados con nosotros y las que ya estaban en esos países que eran protegidos por el escudo invisible, y les gustó el comportamiento tan distinto que llevaban mi hermano y mi amada a la hora de dirigir y escuchar las opiniones de todos; hasta ahora muchos se abocaron a ayudar mientras otros-gente de poder-reconocieron a Faye como la terrorista de la que se estuvo hablando el año anterior y han intentado poner a la gente en su contra, hasta ahora sin muchos resultados porque Faye se acercaba a la gente de una forma natural y ayudaba de cerca al igual que Vadhir y el resto de nuestros compañeros.

-Drako-llamé al verlo pasar frente a la biblioteca-, quiero que escoltes a Faye a Israel mañana cuando salga su vuelo. E intenta de nuevo comunicarte con Nina, se supone que debía estar en el país ayer en la noche.

-Sahar, si me permites-asentí para que continuara-, ¿qué está pasando? Velkam y Rage no deberían estar así de graves. Y dices que fue tu culpa, además ese arranque que tuviste al enterarte fue como si estuvieses hablando con Él.

-Creo que era más una conversación conmigo misma, lo tengo aquí-me señalé la sien con el dedo índice-. Puedo escucharlo cuando el silencio llega. Vidas salvadas deben ser reparadas para el Ciclo, es una deuda.

-Ley de la Vida y de la Muerte-dijo él-. Todos los que fueron salvados estaban marcados para morir ese día, ¿no?-Asentí-. Y ahora se lo cobra con Velkam y Regina, y quién sabe con cuántos más.

-Te prometo que, si cae alguien más, resucitará, desaparecerá de este mundo y aparecerá en el Origen-le aseguré.

-¿Qué tienes pensado hacer?

     Me acerqué a él, estaba recargado en el espaldar del sofá que se encontraba en la biblioteca.
-Algo que puede neutralizarlo por un tiempo-respondí. Di la vuelta y me dirigí hacia la puerta-. Háblale a Nina-volví a decir-, recuérdale que estamos en Estambul. La quiero aquí, que de esta noche no pase.

  Me encerré en mi habitación, desde el día anterior empecé a retomar una idea en la que había estado pensando tras llegar aquí y enfermar, reflexionando sobre la posibilidad de haber cambiado algo en Assiah debía tomar precauciones en pro de la seguridad de Faye y los demás.
  Vi el diario que estaba en la mesita de centro, la señal de televisoras e internet no se había restablecido, todas las noticias llegaban gracias a periódicos que seguían en existencia, cadenas que pertenecían a quienes estaban en nuestra contra así que no era ninguna sorpresa que las noticias que allí mostraban buscaran desprestigiar a Faye.       
    Cogí el encendedor que Drako había dejado en la mesa de centro esa madrugada y quemé el diario. Lo vi consumirse hasta volverse cenizas; me senté y suspiré, si lo que hago funciona Velkam podrá marcharse a Casa y Regina estará a salvo; sentía que Eloah había reforzado los muros de Assiah para que nadie saliera, Circe me contó algunos detalles del ataque del Demiurgo a Su propia familia y uno de ellos fue una frase que dijo: "Nadie sale y nadie entra. Quiero a toda la familia reunida.....", mi madre sintió que no sólo se refería al evento en Palacio sino a otra cosa, algo más. Después de la exitosa huida de Luna con quienes ella y Dorian habían ido a buscar a la tierra de los muertos Eloah debió tomar previsiones para que nadie más saliera, los muros fueron reforzados, pero yo podía ayudar a hacer débil ese reforzamiento.
   Si todo sale como quiero, lo que haré volverá finos los muros ya que Él se verá afectado. Un pulso como el primero pero esta vez no será accidental, y Velkam y Regina se salvarán, como también quienes mueran durante el período que yo dure en ese estado. No se unificarán con Él, irán directo a Casa aquellos que se hayan liberado despertando a Espíritu.
   Drako llamó a la puerta.

-Disculpa, Euzma Sahar pero alguien quiere verla-dijo cuando le di permiso de entrar.

-¿Quién?

-El líder de los Blood Drynka que insisten en armar alboroto, lo tenemos en la oficina de seguridad de la casa.

    Lo acompañé escuchando las noticias que me tenía de Nina, estaba en camino. 
    A Drako lo conozco desde niña y siempre ha sido eficiente y leal a mi padre, pero en los últimos años ha demostrado más lealtad hacia mí. Estábamos muy apegados el uno al otro y mi amada había aprendido a aceptarlo así que cuando Faye tenía claro que no podía pasar la noche conmigo por estar fuera cazando quimeras y Blood Drynka's renegados, lo dejaba a Drako cuidándome, era mucho viniendo de ella, demostraba que ya no le caía tan mal por haber sido la primera persona en mi cuerpo en esta vida.
    Además, su desmedida lealtad hacia mí ya tenía un nuevo motivo que transcendía esta vida y este mundo.
    Entré la primera, al hombre lo tenían atado a una silla con soga de verbena, cuatro Assassins y Vadhir lo rodeaban.

-Libérenlo, por favor.

-Sahar...

-Por favor, Drako, no me hagas repetir.

    Vadhir fue quien desató la soga y se paró a mi lado, di dos pasos al frente estudiando al hombre.Vestía un saco gris y una camisa blanca bajo él, sus negros pantalones tenían algo de polvo, él los sacudió después de hacer una caravana ante mí. Tenía el cabello corto y una barba en forma de candado, sonrió amablemente, no percibí maldad en él.

-Euzma Sahar, mi Señora-dijo con su profunda voz-. Soy Lord Charles Reinhard, le dije a sus hombres que venía en paz.

-Me disculpo por el comportamiento de mis hermanos del clan, y mi hermano de sangre, pero debe entender, Lord Reinhard, que las acciones de sus renegados nos han traído problemas en el proceso de coexistencia y paz que intentamos llevar a cabo-hablé con cordialidad-. No le debe tomar por sorpresa el proceder de cada uno.  
-Por eso he venido, sí he estado coordinando varios ataques contra los humanos, pero ha de entendernos, Euzma. Es difícil la coexistencia cuando no sabemos con exactitud lo que está pasando, por algunos Círculos, los que quedan dentro de esta protección invisible que nos cubre, se corre el rumor que usted es la persona que hizo esto posible. Yo vi una ojiva venir en dirección a tierra y ya luego no, desperté en una playa junto a otros. Y con más sed que nunca.

-Esos rumores no se equivocan, por favor tome asiento y dígame qué más se dice de mí en los Círculos.

    El Lord se sentó delante del escritorio y yo me senté a su lado en otra silla en lugar de detrás del mueble. Esto lo sorprendió.
-Alguien llegó a oír decir que usted es hija de Dios-respondió-. ¿Es eso cierto? Sabemos que el Patro Caín la protegía mucho, y sabemos que usted se vio envuelta en los sucesos de Seattle diez años atrás, entre otros después de esos.

-A lo primero, la respuesta es un rotundo no, no soy su hija. Esa es una vil mentira, soy hija de Caín, hermana melliza de Vadhir y Luna, hermana menor de Amelia, y vuestra hermana por compartir un sólo padre, el primer Blood Drynka del cual ustedes provienen. Tendrán respuestas a su debido tiempo sobre lo que está pasando, por ahora queremos establecer una comunión entre los sobrevivientes a la guerra nuclear que los poderes terrenales iniciaron. Como coordinador de los ataques a los humanos lo cité hace meses para conocer vuestras opiniones y pedidos.

-La coexistencia es imposible en este momento, Euzma Sahar.

-¿Asegurado por quién?-repliqué serena-. Si todos ayudamos podemos hacer posible la paz, algo de verdad no una firma en un papel y luego lanzar piedras y esconder la mano.

-Vendrán contra ustedes, Euzma Sahar, los gobiernos que siguen en pie no permitirán que hagan algo así.

-¿Usted y sus renegados lo permitirán, Lord Reinhard?-preguntó mi hermano. Llamó la atención de Reinhard-. No nos importan los gobiernos terrenales que quedan en pie, nos importa la gente que ha sufrido por culpa de esos gobiernos. Ahora, si el motivo de su visita es debido a que aceptará los términos de mi hermana y estará dispuesto a prestar su ayuda, bienvenido sea, de lo contrario, allí está la puerta y deje en paz a los humanos que sí están ayudándonos a derribar lo poco que queda de este sistema.

   Sabía que este niño era el indicado para guiar este proceso, pensé. Reinhard me miró entre sorprendido y maravillado.
   Vadhir se encargaría de negociar con el Blood Drynka, me levanté dejando a mi hermano con la boca abierta al decirlo en voz alta, debía dejarle responsabilidades como esa para que fuese acostumbrándose a su nueva función. 
    Antes de salir me entregó una carpeta.

-¿Qué es esto?-pregunté.

-Algo que escribí para el evento de pasado mañana, me gustaría que lo leyeras.

    Con la carpeta en la mano sonreí y seguí mi camino hacia mi habitación, lo fui leyendo y casi me choco con Faye cuando abrió la puerta del dormitorio.

-¿Cuál es la expresión?-pregunté pensativa-. Ya, échale un vistazo a esto-dije entregándole la carpeta-. Es un discurso escrito por Vadhir.

-¿Drako te dijo ya que Nina llegaba esta noche?-preguntó sentándose en el sofá.

-Ajá-me senté a su lado y la observé mientras leía. Su perfil, su piel, la sonrisa que se dibujó en sus labios absorta en la lectura, tendría que renunciar a cada una de las cosas que me gustaba de ella y no se lo había dicho.

-¿Me dejas leer tranquila, Sahar?-preguntó levantando la mirada.

-Pero si no te he hecho nada, no te he acariciado.

-Que me mires ya de por sí es una caricia, Mi Amor-dijo su dulce voz-. Este escrito es fantástico, no puedo esperar para escuchar a Vadhir.

-Estarás en Israel-le recordé.

-Pospuse el viaje porque recordé el evento que tendría lugar aquí, y quería acompañarlos a ti y a tu hermano, estamos todos juntos en esto. Erza y Armaros estarán aquí mañana.

-Y estoy segura que alguien más será invitado, el dirigente de los Blood Drynka renegados está en la casa, Vadhir está hablando con él justo ahora.

-Mientras más seamos mejor. Debemos unirnos.

   Faye salió por la tarde para confirmar la asistencia de los diplomáticos turcos y representantes de los demás países. Entre los invitados se encontraba gente "común" como uno de los diplomáticos llegó a llamar al pueblo cuando supo por mí que no sólo habrían personas como él que tenían altos cargos, e hice énfasis en "tenían".
    Nina llegó antes de la medianoche y fue directo a ver a su padre y a Regina. No pude hablar con ella porque estaba reunida con Faye, Drako y Vadhir. Mi hermano sí le extendió la invitación a Reinhard y él aseguró que vendría con algunos compañeros suyos, y según Drako, se fue con una buena impresión de mí y de Vadhir.
    No dormí el resto de la noche observando a Faye, pensando en cómo decirle de qué iba la idea que se me había ocurrido para salvar a Regina y a Velkam. Vit se había metido en nuestra cama para cuando regresamos de la reunión con mi hermano y Drako, así que Baby Amanda dormía abrazada a mi amada. A Faye le encantó más que disgustarle.
    Al amanecer bajó con la pequeña para preparar el desayuno, yo mandé a llamar a mi hermano, enseguida estuvo en la puerta. Abrió y entró mirándome inseguro de lo que sea que le fuese a decir.    
-He leído tu discurso-hablé devolviéndole el papel después de cerrar la puerta-. ¿Y decías que no tenías madera para esto? ¿Que no sabías cómo guiar?

-Confío en tu criterio, en lo sincera que eres cuando algo no te gusta así que tu opinión era una necesidad para mí. Todavía tengo mis dudas sobre lo que quieres que haga, pero que madre y tú confíen en mí para tal responsabilidad me dio un empujón, y Paloma también me ayudó cuando le comenté esta misión que me diste.

-Paloma es una gran chica, y sí, me ha gustado lo que has escrito, hermano, te felicito.

-Debe ser la telepatía de mellizos que me inspiró-sonrió.

-Telepatía de mellizos, ¿eh? Por supuesto, a ver ¿qué estoy pensando?

    Vadhir cerró los ojos fingiendo pensar. Luego los abrió y sonrió diciendo:

-Faye. Faye. Faye.-Hizo una pausa y de pronto exclamó-: ¡Ah, sí! Faye.

-¿Intentas ser gracioso?-le pregunté con severidad.

-No, señora-respondió borrando la sonrisa.

-Mucho mejor.

-¿Tú estás segura de esto?-insistió porque él definitivamente estaba nervioso, nunca había estado al frente de algo.
-Más que de mi amor por Faye-sonreí, él enarcó las cejas como diciendo ¿Quién intenta ser graciosa ahora?

-¿Qué dijiste?-escuché a Faye detrás de él.

-Nada-respondí y Vadhir soltó una carcajada. 

   Faye pasó hacia el cuarto de baño y yo salí con Vadhir, nos separamos cuando llegamos a la puerta del estudio. Yo entré y el continuó su camino.
    Nina estaba sentada frente al escritorio.

-Buenos días, Nina-saludé sentándome a su lado.

-Buenos días, mamita.-Sonreí-. ¿Ya no te incomoda que te llame así, no? He sido comedida otras veces pero luego, luego lo olvido.

-Me sigue incomodando un poco, pero tengo bastante asumido que eres mi hija así que, como sea.

   Nina tenía su negro cabello atado en una cola alta, por un momento vi a mi pequeña, la niña que no pude ver crecer pero que ahora, muy en el fondo, adoraba tener a mi lado.

-Pasé la noche en la habitación de papá, estoy preocupada por su estado y el de Rage.

     La tristeza que en contadas ocasiones vislumbré en ella se hacía presente, se suponía que yo no sentía culpa ante nada pero esto era demasiado y quizá se debía porque lo hice sin ser consciente o porque yo no era esta persona que quitaba una vida, sino que la daba pero este mundo me hizo así.
-Te tengo....-escuché Su susurro y la imagen de Su verdadero rostro apareció por unos segundos para luego transformarse en el último rostro que mostró.

    Me levanté de un salto y retrocedí, cerré los ojos y sacudí la cabeza.

-¿Sahar, te encuentras bien?-preguntó Nina.

-No.
-Mi pequeña, nunca has podido mentir, ¿no?

-Vete-susurré.

     Cerré los ojos y al abrirlos Él ya no estaba, Nina quiso acercarse pero volví a retroceder. Me senté detrás del escritorio, ella, desconcertada, volvió a su lugar; ya no lo escuchaba, ya no lo veía y empecé a narrarle a mi hija los acontecimientos que se dieron durante su viaje a sabiendas que se enfadaría por lo de Ezio y por lo de su padre.

-¿Cómo pudiste mandarlo al exterior? ¿Por qué no esperaste a que yo volviera para hablarlo los tres? ¿Y papá? ¿Estás segura que has sido tú quién informó cómo hacerles daño? Eloah bien pudo manipularte y.....

-No, fui yo-la interrumpí sin perder la calma-. Yo hice la llamada, Él sólo no deja de recordármelo, vino a eso-susurré-. Y sobre Ezio, teníamos este plan desde el año pasado, tenía que hacerse ahora o nunca.

-Pero Azazel puede matarlo, ¿no pensaste en eso?

-Claro que lo pensé, Nina, cada segundo. Ezio es mi amigo.

-Enviaste a tu amigo a la boca del lobo, Azazel puede matarlo-dijo nerviosa-. ¿O acaso eso es lo que quieres también para saldar la deuda? ¿Es porque él y yo...?

-Eso es ridículo, Nina, no es por ninguna de esas razones. Necesito a alguien de mi confianza allá afuera cerca de mi madre, ¿cómo puedes pensar que es porque lo amas? Nunca me opondría, tu padre y yo aceptamos lo vuestro, es más, me dio igual que estuviesen juntos; Ezio es un gran amigo y un hombre que sin duda te merece, ¿cómo me ves queriendo quitarte algo así?

     Nina se puso de pie.

-Lo hiciste al enviarlo allá, dudé de esa idea desde el inicio, ¿y por qué Circe no dejó que Amelia asesinara a Azazel esa misma noche?

-Por una razón muy sencilla que espero entiendas, Nina-dije encarándola-. Más vale malo conocido que bueno por conocer. Si Azazel muere su mujer queda como reina regente y según mi madre no es ninguna mansa paloma, es ella o los hijos del Rey Grigori. Y si me preguntan, sinceramente respondería que ninguno de los tres me inspira la suficiente confianza, al menos con Azazel sabemos a qué atenernos.

-Entonces envíame al exterior también, mamá-pidió-. Pudiste enviarme a mí en lugar de a Ezio porque estoy a salvo.-Me eché para atrás y rodeé el escritorio despacio-. ¿Crees que no lo sé que soy como tú?-Sacó una daga de su cinto-. Que nada me hace daño.

-¡Nina, no!-exclamé abalanzándome sobre ella para quitarle el arma.

    Ella se cortó la palma de la mano, pero no sangró.

-Que no muero-sentenció.

-¿Hace cuánto que lo sabes?-le pregunté.

-Después de que padre me convirtió en esto me entregué a la luz de día porque no quería ser lo que él era, una bebedora de sangre.-Secó sus lágrimas-. Tú te habías ido con Faye, o al menos era la historia que tenía, te habías ido y nos habías dejado, me habías abandonado pero no te guardé rencor porque te amaba demasiado. No tenía a mi madre, no tenía nada y no quería esta vida, pero no funcionó, me volví cenizas y regresé como si nada hubiese pasado; ¿recuerdas cuando fuimos atacados en Seattle?-preguntó-. Todo fue actuación después de eso, podía morir tranquila porque resucitaría, no hacía falta que Circe me sanara.

-Meses después ella me comentó ese detalle-asentí-, se dio cuenta pero no se lo mencionó a mi padre ni a nadie más.

-Soy tu hija después de todo, Hija del Poder Supremo.-Cruzó los brazos-. Un título muy grande-susurró. Por instinto me acerqué y la abracé-. Nadie sabía esto de mí pero supongo que con el gran descubrimiento de tu identidad papá ya se hace una idea-continuó correspondiendo al abrazo-. Soy como tú eras en esa vida tuya en el Origen: Inmortal, Eterna. Con la diferencia de que nací en este mundo y su corrupción no me ha tocado-se alejó-, y tú la estás rozando, las sombras comienzan a rondarte. Lo que le hiciste a papá, a Rage, a Ezio.... Faye es la única que sobrevivirá, seguro.

-Eso es injusto, Nina-dije.

-¿Quién la puso aquí en Assiah y cerca tuya después de todo? Lo siento, lo siento-repitió después de hacer la pregunta y se fue dejándome a solas.   
     ¿Por qué tenía que pasar por esto justo ahora? Era como si todo lo malo se viniera encima de mí en un lapso de tres días hasta el momento que los dejara, por su bien.
-¿La pequeña nena de mamá odia a mamá?-Estaba justo allí delante de mí-. ¿Es duro que los hijos nos traten así, no?-preguntó-. Mikhael era mi favorito y me traicionó, Azazel es un maldito bastardo al que usé y mira cómo vamos con la pequeña Nina. ¿Escuché bien? ¿Es como tú?

-¡Mantente lejos de ella!

-Sahar, ya me conoces, soy curioso-sonrió-. E irónicamente, ¿cuál es esa frase que usan los humanos?-Fingió pensar-. Sí, ya, e irónicamente soy un "hombre" de ciencia. Para perfeccionarme necesito probar y errar hasta conseguir mi meta, no todos somos Sahar, pero tu hija se acerca bastante. Su cuerpo, su lealtad, ¿crees que si se lo pidiera se uniría a mí?

-Déjame en paz....

-¿Sahar?-Drako cerró la puerta tras de sí-. ¿Es Él de nuevo?-preguntó abrazándome, lo permití.

-Estoy mal, Drako, muy mal.

-¿Debo recordarte que eres la persona más fuerte que conozco?-preguntó-. Él no puede contra ti, Sahar, nunca podrá y eso lo frustra. Tiene su tiempo limitado, como días contados.

     Me dio un beso en la mejilla. Y se quedó así cercano.
-¿Quién contra ti, Gadot?-me susurró al oído robando una frase que solía usarse para referirse al Demiurgo-. Nadie. Eres puro y verdadero amor.       
     No bajé a desayunar, me encaminé a mi dormitorio y me senté al borde de la cama. A los pocos minutos entró Madame Dolohov, supe que era Circe en ella porque la mujer se sentía intimidada por mí y no entraría de esa forma a mi habitación como si de su casa se tratara.

-Has conseguido pasar mucho tiempo en ese cuerpo-comenté.

-Cuestión de práctica. Y es mejor aquí que allá porque Sýbill, la mujer de Azazel, no está muy contenta con mi estadía en Palacio, y la forma en que Azazel comienza a tratarme no ayuda mucho al convivir.

-Cualquier mujer se sentiría amenazada ante tu presencia, madre, eres muy guapa. Y de Azazel sabemos que no es la primera vez que te busca en plan seductor.

-Que ni piense que caeré, tengo a tu padre, además él me hizo mucho daño.

-Hacedlo pagar, que se le hinchen las pelotas por ti, ¿crees que un Elohim puede morir así? De esa forma no tendríamos que recurrir a la violencia.

     Circe rió muy fuerte, yo no me reí y ella me observó con interés. 
-Algo te está haciendo sufrir, y siento que no es nada más la situación en la que nos encontramos-dijo.

-Nina está enfadada conmigo y tú tienes experiencia en hijas enfadadas-sonreí a medias.

-Sí, aún me duele el cuello de esa vez que casi me lo rompes por descuidar a Faye, desde entonces he sido cuidadosa.-Me reí-. ¿Quieres hablar de ello? Tengo tiempo, ¿cabalgamos? Te prometo no quedarme dormida en el caballo como producto del abandono de cuerpo imprevisto.-Volví a reír y ella se sentó a mi vera-. Me encanta escucharte reír, Sahar, lo haces muy a menudo ahora. Faye y su estupenda influencia.

-Hace maravillas.-Le guiñé un ojo.

    Me cambié la ropa por una más cómoda para cabalgar con ella, nos encargamos de preparar los caballos como hacíamos en Providencia cuando, rara vez, paseábamos juntas. Estaba encantada con la casa que Velkam tenía en ese país por el verde y amplio terreno que la rodeaba.
   Acaricié el rostro del caballo en silencio, mi madre suspiró, la miré y una sonrisa se deslizó por sus labios.

-Es impresionante lo mucho que has cambiado, cariño-dijo-. De una pequeña seria, fría, a la que no le importaba mucho lo que pasara con la gente y que sólo seguía órdenes, has pasado a ser alguien que ve por su pueblo que resulta ser literalmente tu familia. 
-Lo aprendí de ti, y de mi redescubierto instinto maternal-respondí-. No he hecho gran cosa, he delegado en ustedes porque mi capacidad está limitada.

-¿Esto no es gran cosa? Ver que tu inmenso poder no se salga de control para no herir a nadie, ¿no es gran cosa? Cariño, delegar no es malo, te ayudamos a salvarnos. No puedes hacerlo todo sola y menos si sabes que tu inmenso poder es peligroso e inestable, estás cuidándonos.

-Lo intento al menos.-Terminé de colocar la silla mientras ella se subía en su corcel-. Ahora más que nunca-añadí subiéndome al mío-. Velkam y Rage están graves, Nina me odia por eso y por enviar a Ezio al exterior.....

-Tu hija no te odia-terció-. Está enfada, sí, pero no te odia. ¿O tu me odiaste cuando aquella vez Faye fue secuestrada estando a mi cargo?-Moví la cabeza en gesto negativo-. Debes entender cómo se siente, ¿no es así?

-Mucho.

-Nina te adora, eres su madre y me ha hablado de ti con un amor que no podría medirse, ese con el que te recuerda de cuando era una niña. Aún cuando no eres la misma que ella conoció, no deja de amarte y admirarte; llegan momentos como éstos que lo revuelven todo, y las emociones en ti que son como un vendaval provoca que sufras así, mucho, porque sientes mucho, sientes más y si tenemos en cuenta que tu pequeña Nina es como tú algo más que tu inmortalidad habrá heredado, ¿no crees?

    Seguimos avanzando una al lado de la otra, analicé sus palabras y sonreí mirándola.

-Tengo muchas cosas en la cabeza y no había caído en eso-dije-. Nina se disculpó después de preguntar algo respecto a Faye. Debió notar que empezaba a abrumarse con lo que estaba sintiendo.

-Es mucho para ambas, cariño-contestó mi madre-. Para ella su padre, el hombre que una vez amaste, vuestra amiga, y el hombre al que ama que además fue y es muy importante para ti. No es odio lo que está sintiendo, lo está sintiendo todo a la vez y amplificado, lo que no pasa con nosotros, o con los mortales. Pero nunca sentiría odio por ti. 

-¿Crees que querrá hablar conmigo?-inquirí mirando al frente.

-Por supuesto-respondió. 

     Se hizo el silencio y continuamos cabalgando.

-¿Cómo es?-pregunté.

-¿La hija de Murdoch?

-Que además es tu sobrina-sonreí.

-Es una bebé que transmite paz, es hermosa.

-La gente que la rodea.....-suspiré-. No estés muy lejos de ella, Circe. Va a necesitar a alguien como tú, y mi hermano también-susurré, detuve mi caballo cuando ella lo hizo pero no la miré.
-Ivel también me quiere cerca de ella, y yo no podría alejarme. Pero pequeña, ¿por qué hablas de tu hermano como si no fueses a estar a su lado durante su reinado?

-Tengo algo que hacer por nosotros, más que por mí por ustedes.-Bajé del caballo y empecé a caminar a pie, mi madre me imitó. Empecé a contarle mi temor de haber cometido un error al salvar a tanta gente y lo que ello provocó-. Lo sentí, madre, sentí qué cambié Assiah pero no para bien, un pulso, una especie de resonancia se expandió hasta tocar el reino superior de Eloah y vendrán consecuencias para los Elohim, probablemente no serán tan marcadas como lo que ha ocurrido con mi familia aquí abajo. Por mi culpa la muerte que tengan será la definitiva, sin reencarnación, pasarán a unirse al Demiurgo y lo harán más fuerte desencadenando algo peor para el Arquetipo.

-¿Qué tienes pensado hacer?-inquirió con el visible temor en su rostro.

-Aprovechar mi vínculo con Assiah, porque así como es de Eloah, este mundo se volvió parte de mí, por esa razón ocurren las cosas que ocurren cuando me altero.-Me senté en un banquillo en el jardín después de atar a los caballos cerca-. Para salvarlos de ese pronto destino y más bien alargarlo más hasta impedirlo, debo detener mi corazón por un período de tiempo, como una hibernación....

-Sahar no...-dijo, sus ojos se humedecieron.

-Escúchame, mientras esté en ese estado habrá oportunidad de que incluso Regina y Velkam se salven porque los vincularé a mí, estarán suspendidos como yo, sin llegar a morir. Es todo lo que puede hacer por ahora.

-¿Po.... Por cuánto tiempo piensas estar así?-preguntó.

-Es necesario un siglo.

    Circe negó con la cabeza.

-¿Faye conoce tus intenciones?

-Sabe que tengo una idea pero aún no se la he comentado, lo haré esta noche porque después del evento de Vadhir o unas horas antes tengo que poner en marcha todo-le expliqué, Circe se levantó consternada-. Mientras más pronto más posibilidades de salvarse tendrán Velkam y Regina.

-Cuando te vincules a ellos y caigas en ese sueño, estarás engañando a la ley que Eloah tiene aquí sobre la vida y la muerte, ¿es así?-Intentó entender. Se sentó de nuevo. Yo asentí-. No morirán y no irán a parar a esa horrible unificación.

-Echaré abajo el Plan Divino cuando ya empezaba a adelantarse. Él tuvo que haber notado lo que provoqué cuando salvé a esta gente, y fue a ese evento no sólo para llevarse a la niña, si no para corroborar lo que creyó sentir segundos antes de que esas ojivas tocaran tierra. Sólo Él y yo nos dimos cuenta de que algo había cambiado, para ustedes pasó inadvertido, y entonces Él reforzó los muros que nos mantienen encerrados aquí cuando Luna y los demás lograron salir del lugar de espera, y después de Assiah con destino al Origen.

-Y Dorian se quedó atrás para que no alcanzara a Luna.

-Justo después de eso empezó a reforzar, de allí el: nadie sale, nadie entra, que dijo en la fiesta esa noche. Debe estar creyéndose victorioso.-Por eso no deja de fastidiarme, pensé-. Lo que yo hago afecta a mi familia, y aquí más todavía por eso este cambio provocará que sus muertes sean definitivas sin posibilidad de reencarnar y perjudicando la divinización de sus cuerpos, morirán e irán directo con Él, y ya lo sabe. Por eso tengo que moverme.

     Circe cogió mi mano derecha entre las suyas.

-Cuando estés en ese estado, ¿afectará al Demiurgo?

-Se verá un poco más limitado, sí, probablemente no les dé mucho trabajo pero no por eso deben bajar la guardia-aconsejé-. Lo importante es que conmigo dormida se reducirá el efecto del pulso, y quien muera, si ya se ha liberado del encierro de éste ataúd de carne-dije refiriéndome al cuerpo-, resucitará y podrá marcharse al Origen si así lo decide, los muros también se volverán débiles, la cuestión es que podrán salir pero no será posible entrar.-Lo cual es mejor para quienes están pensando volver, fuera de aquí estarán más seguros que dentro aunque sabía que querían ayudar a liberar a nuestra familia, era mejor que aguardaran del otro lado-. Yo recomiendo que se marchen porque aquí ya no habrá nada que puedan hacer, es mejor que estén allá, más seguro. La idea es debilitar y detener a Eloah aquí para que no vuelva a ocasionar problemas.

   Mi madre me escuchó con mucha atención, cuando terminé reflexionó en silencio, observándome.

-Un siglo, Sahar-susurró-, es mucho tiempo.

-Despierta el daño es peor, madre-dije mirándola resignada-. Él está aquí-señalé mi cabeza-, todo el tiempo, y puedo herir a alguien más. Sin querer le di entrada, y aquí lo psicológico es un arma más para Él. Eloah lo controla todo.

-Tú también.

-La diferencia es que Él no es una niña con los poderes inestables, yo sí. Yo sigo siendo una niña en este mundo con un poder inestable, manchado de las sombras de las que Assiah está construida y esas sombras las fui adhiriendo a mí con cada muerte y resurrección en mi vida actual, y con cada asesinato que llevé a cabo porque se supone que no quito vida, la doy, es mi naturaleza, una que se contaminó.-Circe se vio muy afectada por mis palabras-. Soy eso de lo que papá y tú intentaban protegerme, morí y regresé varias veces y en cada una me traje algo del otro lado que no llegué a pisar pero que sí me envolvió. Está reventando ahora, madre, la bomba de tiempo que soy entró en cuenta regresiva y el cronometro está a diez segundos. 
         
-Es un sacrificio muy grande, estás dejando mucho atrás, cariño.
-Pero cuidando que los pasos que ustedes den hacia el frente sean seguros.
-Faye no aprobará esto.-Evité mirarla a la cara-. Y yo....

-Circe por favor-la interrumpí-, tú me enseñaste que debía cuidar a mi pueblo, es lo que hago. Estoy empleando lo que papá y tú me enseñaron en esta vida. Y siendo lo que fui antes de que esta pesadilla fuese mi realidad.

    Asintió limpiándose las lágrimas.

-Lo tuyo es un amor universal-sonrió entre ellas-. Eres puro amor. El Dios de amor que Él ha querido usurpar, y no te llega ni a los talones; y yo me siento en la inmensidad estando cerca de ti, siempre me he sentido así, me siento honrada de ser tu madre, Sahar, nunca me cansaré de decirlo. Honrada de ser la madre del Todo y la Nada, el Verdadero Principio y Fin. Aunque no te haya llevado en mi vientre siento como si sí lo hubiese hecho.

-A mí me honra ser tu hija, Circe.  
     Besó mi frente y me miró con ese cariño y amor maternal que tiene para mí. Reconoció mi miedo porque lo que haría me separaría de Faye.
   Yo siempre estuve sola, conozco la soledad mejor que nadie, soy yo misma, estuve conmigo misma y nunca me importó, no tuve una madre porque yo siempre fui, antes de la existencia de otros, yo fui. Conocer el dolor que produce la soledad en este mundo, ver a mi familia sufrir por ella, por el abandono, ha sido una tortura y más ahora que soy consciente, y desearía que tuvieran a una Circe que les hiciera sentir que todo irá bien, que les hiciera sentir que están a salvo, que les hiciera sentir que están haciendo lo correcto, y les dijera cuando se están equivocando.
   Y entonces comprendo que yo fui la Circe de mis hijos en el Origen, aunque nunca necesitaron una guía porque siempre han actuado con respeto los unos por los otros, me tuvieron como referencia. Como luz en sus caminos, y ellos eran mi luz, cada uno con su diferente personalidad.
    Aquí he sido yo quien ha necesitado guía y la encontré en ella.
    
-Amshel-susurré separándome del abrazo que me había dado-me comentó que Faye había despertado el interés de Eloah.

-Amelia cree que Faye es una especie de relación orquestada para ti, como los agentes de Eloah, tanto terranos como místicos han orquestado otras relaciones cree que fue puesta para distraerte mientras Él llevaba a cabo su plan divino.

-Amelia está equivocada, es imposible que hayan orquestado lo mío con Faye porque el mismo Eloah le dijo a Amshel que Faye era un misterio, no sabe de dónde salió y se supone que lleva un registro de Sus criaturas. Él estuvo estudiando mis reacciones a la pérdida de Faye en vidas pasadas, pérdidas que Él no provocó sino Azazel, Eloah nunca intervino en nuestra relación y aunque le disgustó que Azazel se metiera de esa forma pues podía provocar una catástrofe, dejó que continuara. Le gustó que me volviera sombría, mala al punto de devastar un pueblo entero, pero no le pareció prudente pues al tiempo que me volvía cruel, también me volvía peligrosa y eso no era conveniente.-La pregunta de Nina resonó en mi mente-. Mi hija también debe sospechar lo mismo, su pregunta iba por eso, quién había puesto a Faye aquí. Pero Eloah no la vio venir, madre, así que no fue Él.

    Circe sonrió enigmáticamente.

-A Amelia le dije que no se preocupara porque Faye no tenía malas intenciones, su amor por ti es genuino.-Era algo que yo ya sabía porque sentía lo mismo-. Y a ti te digo que es una reina sin su respectiva corona.-Su sonrisa no se esfumaba de sus labios-. Vi algo, Sahar. Pienso que ocurrió el mismo día que viniste aquí en busca de tu familia.-Me quedé expectante, no quería interrumpir lo que tenía para decir-. Una humana-susurró-, una que no necesitó que encerraran en su cuerpo a un Ser inocente, una que fue tocada por ti sin querer. Era Faye, Sahar, vi su rostro. La primera prueba y error de Eloah, de esas que descartó y creyó destruir, el primer vestigio humano fue ella, y deambuló por aquí sin que Él lo notara aún después de creados Adán y Eva; la heredera legítima de Assiah por ser la primera de este mundo, reina sin corona que te buscó vida tras vida hasta que al fin se encontraron.-Sentí un regocijo en mi pecho-. Cariño ella no fue a parar al Ciclo, lo rechazó y reencarnó sola como tú lo habías venido haciendo sin tocar aquel lugar maldito. La Primera Creación del Demiurgo, Su primogénita enamorada de la Diosa Primordial y viceversa-rió emocionada-. En otras vidas no le hiciste daño porque tu cuerpo era humano, pero piénsalo, cuando la conociste en tu vida actual ya habías pasado por varias muertes y regreso de ellas, tu cuerpo adquirió su esencia de Espíritu, volvió a ser lo que fue en el Origen y por eso la primera vez que estuvieron juntas íntimamente casi la consumes, ella casi muere poco después, y es que imagínate, si ya de por sí tu cuerpo en ese estado puede llegar a quemar hasta herir a una persona normal con una criatura de tu mismo tipo prisionera en su interior, imagina lo que le haría a alguien que es materia absoluta, sin ninguna otra mezcla, algo puro. Una humana, un cuerpo y un alma sin nada de por medio, sin un Espíritu cautivo.

     Mi temperatura corporal siempre se eleva demás, Faye lo siente más que Drako cuando me acostaba con él. No había llegado a quemarla pero a ella casi le hago daño más que a nadie, por los demás era una sed de sangre que me conozco al derecho y al revés, por ella era una mezcla de amor/odio por ponerle un nombre, pero más amor que odio. Y sí soy adicta a todo lo que representa, a su presencia.

-Nunca he sentido asco o aversión por ella como con el resto, y siempre me he contenido para no perder la cabeza y lastimarla. Si todo lo Creado es una aberración no entiendo cómo puedo amarla, y no quiero entenderlo.

-La Reina de lo Creado, la Hija Creada del Demiurgo. Fascinante.

-¿Estás disfrutando con esto, no?

-Sí-sonrió.

-¿No te resulta perturbador? Es mi carcelera-sonreí también. Ya le había cogido el truco a bromear.

-Déjate de estupideces, es romántico.

-Madre por favor.

-Si la hubieses visto en ese entonces....

-Era una cavernícola-reí.

-Lo que yo vi no era ni por asomo "cavernicolezco", era tal cual es ahora pero desnuda.

-¿Quieres decir que viste a mi amada desnuda?-pregunté entrecerrando los ojos.

-Te acabo de decir que Vesper es heredera legítima de Assiah y tú sólo te preocupas de que la vi desnuda, vamos, que no sé si eres consciente de la reacción que deberías tener.

-Es que no me importa quién haya sido, madre, me importa quién es ahora. Y sea o no la primera hija de la Creación sé que la amo, nada más. Nada me apartará de ese sentimiento.

-Lo sé-suspiró-, ni que se atrevan a intentar alejarte de él. Explica muy bien por qué la única que te calma cuando te alteras y se viene tanto desastre, es Faye; ella es Assiah misma hecha mujer, hecha carne. Lo odias a Él, y amas sobremanera a Su Creación.

    Si Faye escuchara esto reduciría su inseguridad sobre nosotras, estuve cerca de ella sin saberlo, y mucho antes de reencontrarme con Velkam aquí en Assiah.

-No odio a Eloah-le aseguré a mi madre-, ni siquiera cuando se llevó a mis hijos lo odié. Nosotros no conocemos ese sentimiento, la aversión que sentimos por lo Creado es algo que transmite esto-refiriéndome a todo lo que tocó y creó Eloah-. Eso es lo que nos hace actuar así, agresivos, hostiles. Y el ambiente en Assiah no es que ayude mucho. Es un mundo hostil, si alguna vez limpié un poco la aberración sería sólo en Faye si llegué a tocarla sin querer como dices, porque Assiah es degradación.

-Eloah es degradación.-Se encogió de hombros y miró el cielo-. Fue la primera vez que te vi en una visión, y la última. Ocurrió durante la guerra nuclear, la vi a ella en este mundo oscuro y te vi llegar, pasaste rozándola, Faye tuvo miedo y se escondió pero estuvo observándote llena de curiosidad.

-Yo vine dos veces, y la segunda vez no pude salir.

-Pasó la primera vez que viniste-afirmó ella-. Sabía que lo vuestro era muy grande, y profundo.

-Yo siempre lo supe, desde que puse mis ojos en ella y ya no pude mirar a nadie más, nadie más importó.

-Pero lo que harás....-empezó-. Cariño para cuando regreses ella no estará, no ha aceptado ser inmortal.

-Es su decisión y la respeto, le he insistido como no tienes idea pero ella fue terminante en ese tema. Lo que haré la salvará a ella también, y fin del asunto.-Me levanté a por el corcel, Circe desató el suyo-. Si vuelves a verla a Amelia, por favor dile que tenga cuidado con Dorian Carlysle, Eloah pudo haber ido a por Luna cuando escaparon y todo para mantener de baja a Amelia pero adquirir a Dorian tampoco fue mala jugada. Amelia tiene sentimientos por el chico y Eloah puede usar eso en su contra. No lo sacó y lo puso frente a ella porque sí. Él nunca hace nada porque sí, y sus planes siempre, por muy pequeño y absurdo que sea, siempre tiene su por qué, y siempre guarda respaldo por si falla. Está tres pasos por delante.

-Entendido.

-Por cierto, ¿sabes algo de Amara?

    Circe se detuvo, me giré para mirarla.

-Azazel la ejecutó-dijo. Solté las riendas-. Pero al parecer eso era lo que Amara quería, lo habló con Ivel, programó su ejecución y le hizo pensar a Azazel que fue su idea.

-Entonces lo de pedirme que la asesinara....

-A lo mejor supuso que te negarías y entre ella e Ivel tomaron medidas.

-Eglee estaba en su cuerpo.

-Está, Sahar, sigue allí. El cuerpo se conserva intacto dentro de un féretro de cristal, lo he visto esta mañana, Amara espera reencarnar en una humana cuando Azazel levante Assiah. Eglee sigue en ese cuerpo, debió salir pero soldó sus cadenas para no desatar su ira y representar un problema más para nosotros.-Mi pequeña Eglee-. Heredan de ti muchas cosas-sonrió Circe emprendiendo el camino-. El sacrificio por la familia, el amor por su familia. Es envidiable.

-Tú harías lo mismo.

-Lo he aprendido de ti-sonrió.

-Azazel-susurré bajando la cara-. ¿Él te.....?-No podía terminar la pregunta.

-No importa lo que me haya hecho, llegará el día en que pague.

-Perdóname por ponerte allí conociendo el tipo de riesgo en el que te verías envuelta, si él te tocó de esa manera.....

-Sahar, no quiero que pienses en eso. Fui libre de negarme y no lo hice porque salvaremos vidas.

-Te prometo que lo torturaré antes de matarlo.

-Habla la Sahar que conozco y amo-rió-. Pero querida, coge un número y ponte en la fila porque Amelia y Murdoch van por delante, y no quiero ni pensar en lo que hará Caín. 

   Hice un gesto negativo con la cabeza mientras sonreía; le pedí que por favor mantuvieran a Azazel alejado del cuerpo de Amara, la espada debió destruirlo por completo, si ve que Amara guarda en su interior a Asherah Lilith y que ésta en realidad es Espíritu querrá invocarla y no con buenas intenciones. Para completar Amara tenía una relación muy cercana con nosotros, era igual que su nieta y su yerno, e igual que su hermano Mikhael: mestiza, y por ende, otra llave para atravesar hacia el Origen.
   Más relajadas entramos riendo a la mansión hablando de los preparativos para presentar a mi hermano ante la gente de forma oficial al día siguiente. Circe bromeó imaginando la cara de los diplomáticos cuando cayeran en la cuenta de que Vadhir estaba siendo lanzado como un rey, sería lo primero que pensarían y se opondrían porque ya no tendrían poder sobre la gente, si ya se estaban peleando entre ellos por quién gobernaría lo que quedó del mundo cuando todavía no habían encontrado una explicación a su salvación. En algún momento Eloah se la atribuiría, y llamaría a los sobrevivientes Sus Elegidos, y los Siervos que aún tenía aquí harían correr Su Santa Palabra como absoluta Verdad. Después de todo así lo han hecho siempre.
   Lo bueno es que habían personas que ya hacían correr los rumores de que había sido yo, y no es el crédito lo que quiero, es que no vivan más mentiras lo que aspiro.

-Nunca ha hablado en público, el pobre va a vomitar-reía Circe.

-Madre, es preocupante que digas esas cosas burlonas sobre tu hijo-sonreí-. Respeto ante todo.

-Pero si es verdad, estaremos para apoyarlo al menos.   
         
     Me detuve en seco al ver a Drako viniendo por el mismo pasillo que nosotras habíamos tomado para llegar a mi dormitorio. Teníamos una conversación pendiente y él no la había olvidado, no la había tocado por no abrumarme pero ha pensado en ello y nada más ver su rostro entré en sus pensamientos y escuché nuestra conversación en el túnel antes de que Ezio y Amshel llegaran allí; me puso nerviosa porque la persona de quien debía hablarle estaba muerta y me sentía responsable porque si yo hubiese accedido a ser la ejecutora de Amara tal vez padre e hija estarían juntos ahora. No estaría matándola en realidad, mi mano la hubiese liberado del mal bicho que era Eglee, pero como cada acción, esa tendría su consecuencia. Y yo apenas estaba asimilando mi identidad y lo que podía ser capaz de hacer, podía funcionar como si no, y en cuyo caso de esto último Amara no había actuado en mi contra, no podía quitarle la vida. 
    Ver nada más cómo resultó la salvación accidental de todos me daba la razón de que aquello no habría funcionado.
    Faye había ido al aeropuerto por Erza, Armaros y Lucrecia. Mi madre, como era su costumbre porque para fiestas llámenla, organizó una cena en honor a Vadhir, y mientras se ocupaba de eso estuve en el estudio escribiendo dos cartas. Una para Nina y otra para Faye, habían cosas que no sabía cómo explicar con palabras dichas y escribirlas me era más cómodo.
      Vadhir llamó a mi habitación poco antes de las ocho de la noche, me pidió ayuda con las mancuernas que Paloma le había obsequiado.

-¿Por qué tiene que hacer de todo una fiesta?-preguntó sonriendo-. Regina y Velkam están graves y ella organiza una cena para todos.

-Cariño, tú disfrutaste de ellas por trece años porque luego papá te puso a dormir como castigo, yo tuve que aguantarlas toda la vida. Dale gusto, mamá nos quiere ver juntos y sabes lo festiva que es.

-Con tal de que no ponga nada raro en la comida que nos convierta en bicharajos me doy por satisfecho.

      Me hizo reír su comentario porque sabía el motivo por el que lo decía.
    Ya para la hora de la cena bajé antes que Faye y saludé a mi Dekstra, la morena siempre con esa personalidad chispeante se acercó y me abrazó. Nina estaba sentada en la estancia hablando con Vit y Paloma; Armaros, Drako y Vadhir estaban en el jardín, Lucrecia pasó por mi lado y se retiró escaleras arriba.

-Piensa que no lo sé pero está enamorada de Velkam-le comenté a mi madre que se paró a mi lado-. Él la trata muy bien, pero para ella sigo existiendo yo, me cree una competencia. Con esto que le pasó a Velkam Crecia me odia más que nunca y no es que me importe pero ver esa misma mirada en Nina me pone mal.-Miré a mi hija que me devolvía la mirada y luego se volvió hacia Erza.

-Le preocupas-dijo Circe-. Cree que hizo algo malo, vio tus ojos cambiar a un color oscuro cuando Eloah empezó a aparecer.

-¿Le dijiste...?

-Cariño, no eres de guardar secretos, y ella es tu hija, merece saber lo que te está pasando.-Me entregó una copa de vino-. Sería buena idea que hablaras con Drako también, esa huida de esta mañana tampoco es propia de ti, que te conozco.
    Iba a contestarle pero Faye entró y se robó mi atención. El vestido blanco y entallado que tenía puesto era perfecto para ella, en mi opinión todo era perfecto en ella; tenía el cabello rubio suelto y algo alborotado, apenas un poco de labial color carne pintaba su boca.

-Blanco y negro, cielo y tierra-susurró Circe pues Faye y yo íbamos opuestas esa noche, yo llevaba un vestido negro.

   Mi madre saludó a Faye y fue a poner la mesa con la ayuda de Erza y Nina.

-¿Se te ha olvidado peinarte o lo has hecho adrede para darme un mensaje?-le pregunté a Faye que cogió mi copa y bebió de ella.

    Se mordió el labio inferior antes de inclinarse y responder en un susurro:

-Look de recién follada, ¿te llegó el mensaje?

     Besó la comisura de mis labios al retirarse despacio, y sus verdes ojos se clavaron en los míos.

-Se pueden aguantar hasta el postre, ¿no?-dijo Circe cogiendo a Faye de la mano y alejándola de mí-. La comida está servida.

   Nos sentamos una al lado de la otra, no pude quitarle la mirada de encima ni cuando Circe dijo unas palabras que me sonaron a despedida. Faye la escuchaba con atención, pero mi atención estaba en ella, y se dio cuenta de que mi madre me miraba mucho mientras hablaba.

-¿Está todo bien?-preguntó por lo bajo.

-No-susurré-. Eres hermosa.

-No me distraigas que escuché perfectamente tu respuesta.

-Ahora no, más tarde-dije besando su mejilla.

     Siguiendo el consejo de Circe, después de la cena llevé a Drako al estudio y le conté todo lo que sabía sobre su procedencia.           
-Rosen te dio la vida en el Origen.-El peso de la noticia le cayó con estruendo pero Drako era bueno controlando sus emociones.

-Y te falló volviéndome un arma....

-Esa no fue su intención cuando te dio el regalo de la Vida, él nunca quiso utilizarte así pero Eloah fue persuasivo.

-Y él muy débil.-Se sentó y tomó aire antes de continuar-. Me apartó de tu lado como a los demás y me trajo aquí. Somos como eslabones, cada uno está conectado a ti, nuestras historias, nuestras vidas, él lo dañó todo cuando se alió al Demiurgo; tengo un motivo más personal todavía, un motivo por el que saldría ahora mismo de aquí y lo buscaría donde Azazel lo tuviera sin importarme un carajo que él me haya dado la vida.

-No irás a ninguna parte-dije siendo dura con él-. Y menos después de que escuches la otra mitad de la historia.-Me recargué en el escritorio-. Una vez amaste y creíste haber asesinado a tu esposa, pero creo que fuiste manipulado, o al menos tu memoria lo fue para tu protección, diría que lo hizo la misma mujer que amaste.

-Una humana....

-No era humana, Drako, era una Elohim.-El hombre se sorprendió-. Una Elohim que te dio una hija, y ambos la conocemos.

-¿Qué?

-Esta mañana te evité porque sabía que debíamos hablar de esto, pero acababa de enterarme de que tu hija fue ejecutada por Azazel.-Drako se paró ipso facto-. Era Amara, Drako. Amara es tu hija, y Eloah la usó y le metió en la cabeza que era hija suya. Amara es la otra chica que es igual a Murdoch y a su hija, y a Mikhael.

-Yo....yo....-balbuceó-. No tuve....yo no....

-Ella nunca te lo dijo, la mujer que amaste te estaba protegiendo, no era de las que apoyaba al Demiurgo.

  Drako se mantuvo frío, caminó de un lado a otro, estaba procesando. Dijo que lo dejara a solas, no quise pero él insistió de buena manera; cuando salí del estudio escuché cómo un cristal se rompía al estrellarse contra la pared. Me dispuse entrar de nuevo, y pensé que de pronto era mejor darle su espacio.
    Fui con los demás, Faye me abordó de inmediato.

-¿Le has dicho?

-Sí.

-No se lo tomó muy bien, ¿no?

-¿Cómo te lo tomarías tú? Tuvo a su hija enfrente varias veces y no lo sabía. Si Eloah nos ha destruido a cada uno no sé qué he yo, ¿hubiese sido mejor no decirle?

-Drako se habría enterado en cualquier momento, es mejor que lo supiera por ti que eres su amiga.-Su cálido beso en mis labios era ese bálsamo necesario en esas últimas horas-. ¿Sabes por qué tu madre habló de las despedidas? ¿Acaso vio algo sobre Regina y Velkam?

     La cogí de la mano y dando las buenas noches la llevé arriba, cuando entramos a nuestra habitación nos encontramos con un territorio lleno de velas dispuestas en puntos específicos del dormitorio.

-¿Tú hiciste esto?-le pregunté a Faye.

-No, justo estaba pensando que habías sido tú.

-Creo que Circe tiene una idea equivocada de nosotras-dije cerrando la puerta.

-¿Que es?

-Que arreglamos todo con sexo.

-¿Y no es así?-rió ella sentándose en el sofá. Fui a su vera-. ¿Y qué, según tu madre, debemos arreglar? No recuerdo que hayamos tenido una pelea-dijo pensativa. Acaricié su cabello y en mi rostro algo le advirtió lo que pasaba-. Tiene que ver con la discusión que tuviste con Nina esta mañana, ¿volvió a pasar, no? Eloah.-Asentí-. Drako me dijo que tal vez me estabas necesitando así que fui a buscarte pero te vi cabalgando con tu madre y preferí no interferir, te viene bien hablar con ella.

-Me viene bien que tú estés cerca-recalqué-. Más que la discusión con Nina, te dije que tenía una idea que podía salvar la vida de Velkam y Regina. Pero aún no te he dicho en qué consiste.

   Cuando terminé de contarle se levantó y se pasó una mano temblorosa por el cabello.

-¿No puede hacerlo alguien más? ¿No puedes vincular a alguien más?-preguntó desesperada.

-Tengo que hacerlo yo, Faye.

-¿Y Circe? ¿Ella no puede usar Sanación en ellos?

-Esto es diferente, no funciona.

     Los tacones resonaban en el piso en sus idas y venidas.

-Sé que lo que diré sonará egoísta por los demás, por Rage y por Velkam, y no me importa, pero nos estás sentenciando a ti y a mí. Cuando regreses yo ya no estaré aquí, Sahar.

-Si no hago esto será peor para ambas.-Faye se arrodilló y se abrazó a mi cintura, yo estaba sentada en el sofá-. Sé que te prometí que cuando todo acabara nos iríamos lejos, solas tú y yo, que ya no habría más derramamiento de sangre, te lo prometí sin saber que vivíamos un engaño, y que todo empeoraría. Te lo prometí en medio de una mentira donde eras mi única verdad.-El hermoso rostro de Faye me devolvió la mirada hecha un mar de lágrimas.

-¿Por qué nos toca separarnos siempre?-preguntó-. Primero cuando tu padre decidió mantenernos en lugares distintos, lejos la una de la otra, cuando no me aceptaba para ti porque te hacía débil, los nueve meses pasados fueron una tortura, un tormento que no quería repetir, y esto.....-Apoyó su frente en la mía, rozó mis labios con los suyos-. No es justo....-Volvió a rozar mis labios-. No es justo....

    Me vi sentada sobre ella al borde de la cama, sus manos apretaron mis muslos mientras besaba con vehemencia mi boca, una violencia que en ella me volvía loca. Sus lágrimas rodaban por sus mejillas, mis manos las recogían al haberlas posado allí; nos separamos apenas para recuperar el aliento.

-Estoy cabreada, Sahar-susurró.

-Lo sé.

-¿Por qué me distraes?

-Tú has iniciado, yo sólo quiero terminarlo.

-No así-decía acostándose y atrayéndome.
  Decía una cosa, negándose a lo que su cuerpo pedía, y hacía todo lo contrario dándole a su cuerpo y a su desbocado corazón lo que ansiaban de mí. 
  Su lengua invadió mi boca, sentí un escalofrío recorrerme entera, y busqué el roce de su experimentada lengua que requisaba cada espacio, el sabor del vino aún en sus labios mezclado con el aroma de su perfume me hizo sonreír en medio del beso; una  de sus manos subió mi vestido, la otra se situó en mi mentón, la miré largamente a los ojos. Una mezcla de hambre y furia me devolvía la mirada, su acelerada respiración era eco de la mía, podía oír los latidos de su corazón al compás del mío; cogí su mano y la puse en mi pecho.

-No nos hagas esto, por favor-suplicó.

-Es por tu bien y el mío, me duele mucho.-Mi frente pegada a la de ella, se encargó de subirme el vestido hasta quitármelo, la ayudé apartándome para quedar sentada a horcajadas sobre su vientre. Sus manos ascendían por mis piernas hasta mis caderas-. Volveré a ti, y si me lo pidieras ahora te haría mía, hasta más allá del tiempo, esperarías por mí.-Se sentó y besó mi vientre, mi abdomen, me incliné para que tropezara con mi boca en su ascensión-. No me lo pidas-dije en sus labios callándola-, no ahora. Sólo dime que aguardarás por mí.

-Lo haré, el tiempo que haga falta, Princesa Assassin. Pero duele, las despedidas duelen, no verte duele, no escucharte, no sentirte, es una agonía.

-Entonces hazme pagar, hazme sufrir y vete con alguien más mientras no esté....

-¡No!-dijo girando en la cama para quedar encima-. Que por mi piel sólo son tus manos las que viajan, y tu boca la que marca territorio con cada mordida. Son tus huellas indelebles como las mías que quedaron marcadas en tu desierto cuando fui a buscarte.-Se quitó el vestido, vi las cicatrices en su cuerpo cada una recordatorio de lo que casi perdí, las besé y ella sonrió desde su altura observándome-. No habrá nadie más mientras te espero, Mi Amor.      
    No podíamos hacer nada más que abandonarnos la una en los brazos de la otra, escuchando sus gemidos y esas sucias palabras que me aceleraban más, era su acento, y su idioma natal los que usaba en el camino al éxtasis, provocándome porque conocía mi punto débil. Era toda ella.

-Estoy aterrada-dijo de pronto, me hallaba sentada de espaldas a ella y entre sus piernas recargando mi cabeza en su hombro con los ojos cerrados y la respiración acelerada, sus dedos acariciaban mi clítoris más despacio, yo seguía temblando intentando recomponerme del orgasmo que recién me había dado.

-¿Quieres hablar de eso justo ahora?-reí.

-Es que tendré que lidiar con Crecia, y créeme que he llegado a mi límite con esa arpía.-Giré un poco el rostro y entre abrí los ojos cuando su caricia se detuvo. Lamió sus dedos, una sonrisa se dibujó en sus labios percatándose de que la estaba mirando-. Dios mío-musitó, y me besó dándome a probar mi sabor-. Estás deliciosa.-Mordió mi labio inferior.

-Lo de Dios mío va con doble intención, ¿no?-reí.

-Te estoy invocando-carcajeó ella. Se calló de pronto y suspiró-. Una década es más que el año que se nos impuso en el pasado, siempre moría al año de conocernos o un poquito más-comentó-. Un siglo sin ti es mucho. ¿Hace cuánto que llevas pensando en esto? ¿Desde que nos trajiste aquí?

-Sí-respondí-. Velkam es el padre de mi hija, no puedo quitárselo a Nina, Faye.

-Lo entiendo, cariño, sé que lo haces por ella, por mí, por todos, pero no dejo de pensar en ti y en mí, en lo que nos ha tocado vivir. Este mundo no te merece-suspiró-. Amas demasiado. Y tu compasión por ellos, hasta por el mismo Eloah quien no la merece, es excesiva.-Dejé que se desahogara-. Es como si todo conspirara para que esté lejos de ti, no alcanzo a tocarte y sin embargo te tengo entre mis brazos.
    Me volví y besé su boca colando mi mano entre sus piernas, acariciando despacio, sin pausa pero sin prisa, su sexo. Abrió más sus piernas dejé la caricia y paseé mi mano por su muslo, besando su mejilla, bajando a su cuello.

-¿Y si te dijera que escribí mi historia contigo mucho antes de que hubiese civilización en Assiah?-le susurré al oído. Faye me miró confundida, sonreí apartándome-. Escribí dos cartas, están en el primer cajón de la cómoda, una es para ti y la otra para Nina. Entrégasela cuando me haya marchado.
-¿Cómo es eso de qu....?-Callé su boca con mis labios.

-Haz lo que te digo-ordené.

-No me des órdenes, Sahar.

-Te gusta que lo haga.

      Faye sonrió con malicia.

-Muérdeme.

-¿Muérdeme del verbo vete a la mierda o del verbo híncame el colmillo?-pregunté.

    Su carcajada resonó en toda la habitación, pasé mi dedo índice por la marca de la mordida que tenía en su cuello.

-Del segundo verbo-respondió.

-Soy adicta a ti, conoces el peligro que eso representa, la primera fue para salvarte y salió bien, la segunda fue por placer y salió fatal. Estaríamos caminando en un hilo, ni siquiera una cuerda floja, cariño, es peligroso.

-Si no conociera lo peligroso que es estar contigo no habría aceptado ser tuya, adoro el peligro que tú representas.

-Gracias-dije riendo, y sentándome entre sus piernas de espaldas a ella, otra vez-. Nunca te quites el anillo que te di, yo llevo el mío conmigo siempre.

-Nunca-repitió cogiendo el anillo de Salomón de la mesita de noche-. Quiero hacerlo-murmuró.

-¿Otra vez? Por mí no hay problema, pero tú....

-Sahar, es en serio-dijo entre risas.

     Me susurró algo al oído.

-¿Segura?

-Más que de mi amor por ti-respondió citándome. 

     No la encontré en la cama cuando desperté, me metí a la ducha y después de vestirme salí en dirección al comedor. Al doblar el pasillo vi a Vadhir y le salté encima por la espalda.    
-¿Sabes qué día es hoy?-le pregunté.

-¿Se te ha perdido el calendario, hermanita? Te daré una pista de dónde puede estar: empieza con F y termina con Faye lo escondió debajo de su falda.

-Dejaré que Vesper se encargue de ti por ser tan grosero, y no la detendré.

-Lo siento-dijo. Bajé de su espalda y caminé a su lado-. Estoy muy nervioso por lo de hoy, Sahar.

-Lo harás bien.

-Los humanos están acostumbrados a ser gobernados-dijo Faye detrás de nosotros, revisando la portada del diario que tenía en la mano-, que no guiados-levantó la vista y me cogió de la mano-. Pero tú, tú puedes hacer la diferencia entre ambas cosas.

-No los gobiernes, guíalos, que aprendan que en ellos hay algo más, que vean que son algo más; hermosos seres de Luz y Vida. Empieza aquí, que la transformación y el camino a Casa empiecen aquí.

       La casa estaba a reventar con tantos detalles de último minuto, Circe coordinaba todo. Con algo de su magia la voz de Vadhir se escucharía en todo el territorio que era protegido por el escudo invisible, y era muy probable que lo vieran.
      Era cuestión de horas.

-Me dijeron que querías verme-dijo Drako entrando a mi habitación después de llamar tres veces.

-Adelante, estaba viendo los vestidos que mi madre eligió para mí.

-No soy experto en moda, pero estoy seguro de que te verás muy bien con lo que uses, mi niña-dijo.
-Creo que el Drako que pone un poco más de esfuerzo a la hora de bromear conmigo se me ha perdido, ¿será que lo olvidé en mi cama?-Giré hacia atrás, Drako rió.

-Ya no me encontrarás allí, hace tiempo que fui suplantado-sonrió-. Estás muy feliz, debo felicitar a la señorita Vesper. Sabe cumplir.

-Imbécil.

-¿Así está mejor?-Enarcó sus espesas, marcadas y muy cuidadas cejas.

-¿Cómo estás? Sobre lo que te hablé anoche....

-Gracias por decirme, ojalá lo hubiese sabido antes.

-Hay tiempo-dije-. Haré que vuelvas a ver a tu hija, y ella sabrá quién es su verdadero padre. Un hombre leal, confiable, un guerrero.

-Me tienes en un pedestal.

-Uno que has sabido ocupar muy bien, y que te corresponde con toda razón. Me cuidaste desde que era una niña, has sido mi confidente, y has aguantado más de mí que cualquiera; nada será suficiente para pagar lo que haces por mí de manera incondicional.

-Las palabras de Circe anoche iban por ti-asumió-. ¿Qué es lo que estás por hacer?

-Mi madre les explicará. Te prometí que si alguien más caía, resucitará e irá al Origen. Soy consciente de cómo hacerlo pero por un límite de tiempo, si me excedo las consecuencias pueden no ser favorables para nosotros, vayan con cuidado porque para mañana yo ya no estaré.  

-Lo que sea puedes hacerlo de otra forma.

-No, Drako, debido a los últimos acontecimientos es necesario que lo haga de este modo.

   Él asintió aceptando y respetando mis palabras.

-Te encargo a Faye, a Nina y a Vadhir. Mi hermano necesitará mucha protección, esos herejes Siervos de Eloah andan como aves de rapiña esperando una oportunidad mínima para atacar, e irán a por él y por Faye. Como es su naturaleza verán competencia en ellos, y la gente los adora, protégelos, por favor.

-Con mi propia vida siempre, Euzma Sahar.

-Gracias.

     Se acercó al perchero rodante donde colgaban los vestidos y escogió uno negro al que yo ya le había echado el ojo.

-Pero qué buen gusto tenemos-sonreí. Mi leal Caballero me guiñó un ojo.

   Me cambié y fui a ver a Vadhir que debía estar sumamente nervioso conforme llegaba la hora.
    Entré a su habitación después de tocar y me acogió en sus brazos apenas puse un pie dentro. Circe debió hablar con él, correspondí muy fuerte, consolándolo. 
    Trece años juntos que no supe aprovechar, y once separados por un sueño en el que mi padre lo puso porque yo no abogué por él. Ahora era mi turno de marcharme, y no habría ningún tipo de contacto aunque mi cuerpo permaneciera allí. Él, en aquel entonces, sí podía hablar conmigo, si yo así lo quería y tocaba su mano podía adentrarme en su mente, en su sueño. Lo mío no le permitiría hacer lo mismo.     
-Mamá dijo que disimulara pero es imposible-dijo cuando nos separamos-. ¿Faye lo sabe?

-Hablamos anoche.-Vadhir sonrió con picardía, le di un golpe con el codo en el estomágo y le saqué el aire-. Pórtate bien con Paloma, perdió a su madre y a sus hermanos, su padre era un maldito, sólo le queda Vit de esa parte de su vida y resulta que la niña también es parte nuestra. Paloma es una buena chica y te ama, Vad.
-Y yo a ella, jamás me vi pensando en un futuro con alguien y conocerla cambió eso.-Sus labios besaron mi frente y me tomó de la mano-. Me harás falta, mi Princesita.

-Lo harás bien, Vad, ¿sabes esa historia de la Torre de Babel?-Vadhir esperó a ver adónde quería llegar-. Los humanos de aquella época tenían los vestigios de los Espíritu que encerraban en su interior, no estaban sometidos por completo y empezaron a preguntarse qué había más allá del cielo, allí donde los dioses vivían, Nimrod sí era un tirano igual a su padre Eloah y como éste no le dio un lugar en los Cielos sí quiso usar la torre para alcanzar a su padre y hermanos. Sus súbditos no, si lo hacían era porque sentían que algo estaba mal en el mundo en el que vivían, y soportaron azotes, torturas y castigos inimaginables con tal de conocer qué ocultaban arriba, pero Eloah lo vio con malos ojos, sí quería que los humanos fuesen como Él, eso lo alimentaría mejor, lo haría más poderoso, sin embargo era arriesgado que las criaturas conocieran la verdad. Era arriesgado que subieran esa torre hasta sus terrenos celestiales porque entonces descubrirían por qué y para qué estaban aquí. Así que destruyó la torre y los hizo pelearse entre ellos, la división fue de su agrado, la violencia entre sus criaturas le encantó, los humanos estarían distraídos enfrentándose entre ellos y encontró eso beneficioso. Los dotó con distintos idiomas obligándolos a esparcirse por toda Assiah, si alguna vez los quería juntos sería para el momento del cumplimiento del Plan Divino: la Unificación con Él, esa que lo hará trascender al Origen sin tener consecuencias.

-Impresionante.

-Nimrod se creía un excelente rey, el mismo Eloah se piensa que lo es. Pero hermano, un rey no es aquél que tiene más súbditos, un rey guía, un rey ve un hermano, una hermana, un amigo, una amiga, un padre, una madre en cada persona a la que sirve porque ellos no te deben servir a ti, tú debes servirle a ellos. El pueblo es la familia del rey, y él debe protegerlos y enseñarles el camino; eres el primer ladrillo en esta torre que estamos construyendo hacia los herejes que nos mantienen en esta prisión, los cimientos de una Babel diferente empiezan en ti, la Gran Ramera fue barrida junto con todo lo demás....  
    Salimos a recibir a las personas junto con nuestra madre, Madame Dolohov ya se había asumido como el puente entre Circe y nosotros, la dejaba entrar sin ningún problema. 
   En el gran salón donde diplomáticos y pueblo aguardaban vi a Faye sentada al frente junto a Vit, Nina y Paloma. Los asientos estaban dispuestos de tal forma que Presidentes, Embajadores, hombres de negocios y demás se mezclaban con vendedores ambulantes, artistas, constructores, incluso algunos representantes traídos de los pueblos más remotos de África, todos juntos; me hizo gracia los rostros de los diplomáticos, seguro pensarían que les estábamos faltando el respeto o era una mala broma.  
-He leído varias mentes y ninguno está contento con los invitados de honor-le sonreí a mi hermano.

-Eres despiadada.

-Ni la mitad de lo que puedo ser, les estamos obligando a ver a quiénes no querían ver....
  <<Y subirán cuando seas proclamado rey por las voces del pueblo que ya te conoce, eres un paso en la dirección correcta, el levantamiento contra el peor dictador de la historia. Harás conocer Su nombre y sus delitos, y los nombres de Sus Siervos terrenales que nos han quitado autoridad sobre nuestro destino en el Cielo Verdadero.  
     A los herejes que nos marcaron un día como desobedientes al Soberano, Señor de Señores y Rey de Reyes, les enseñaremos que nuestra voluntad es sólo nuestra y no la someterán nunca más.
    A los herejes no volveremos a doblegarnos, tomamos fuerza y avanzamos hacia la Vida que nos arrebataron.... 
.....y mostraremos la cara del tirano, y cada una de las mentiras que ha contado. Bebiendo y bañándose en la sangre de inocentes, vestido con una falsa paz y amor, vestido de padre amoroso pero justo mientras disfruta de la violencia bajo sus pies. 
     Adorador de sacrificios y torturas, bajo rostros y nombres que pertenecen a una misma persona.
     El engaño universal se desploma, las vendas caerán.....

-.....permitámonos ser lo que los poderes terranos nos quitaron la oportunidad de ser con su ambición heredada-decía Vadhir, usaba frases que ni siquiera había escrito en papel-. Borremos las líneas que nos separan, si sobrevivimos a la cruel guerra fue por una razón, renacer bajo un mismo cielo sin afán de más violencia, hemos aprendido gracias a nuestros líderes que ésta es un círculo vicioso que debemos borrar ya; reconozcamos la mentira que ha sido nuestra historia manipulada por los de Arriba, y aceptemos la Verdad sin fanatismos porque el Oscurantismo es pasado, nosotros hacemos la Luz en el presente, nosotros iluminamos el camino hacia algo mejor. Distintos, porque nacimos para ser distintos y no hablo de realeza y súbditos, no hablo de ricos y pobres, hablo de independientes, soberanos, pero con el deber de tratarnos como hermanos. Hoy se acaba la ley del más fuerte que se nos impuso y a la que nos hemos adaptado pisoteando a los demás, hoy se acaba porque no existe persona mejor que otra.-Faye me tomó la mano, sonreía orgullosa tanto o más que yo por las palabras de Vadhir. Circe también lo hacía, y la gente escuchaba atenta; sería un camino con obstáculos pero podría saltarlos-. Miren a quien tienen al lado, un color de piel no nos hace más, una vestimenta elegante no nos hace más, somos independientes con nuestros dones, virtudes, talentos, pero estamos hermanados. Somos cenizas ahora, pero mañana seremos fuego abrasador que da vida.....

     Aplausos llenaron el gran salón, todos se levantaron, algunos pocos por no quedar mal, yo no pude. Vi el rostro de Amshel mirándose en un espejo, y así como Él entró en mi mente yo entré en la suya.

-Me sorprende tu visita, veo que fallaste a la hora de hacerte con tu bisnieta y a cambio vistes el cuerpo de tu nieto-se burlaba una mujer.
-Cierra la boca y háblame de nuestro invitado, ¿cómo está? Necesito un nuevo cuerpo, Amshel se me resiste y en vista de que fue una magia ritual de cambio improvisada no me sorprende.

-¿Estás de mal humor? ¿Tu plan falló?-La chica era muy joven, pero percibí el mal en ella, era un súcubo.

-Nunca estoy de mal humor, querida, no hay plan que salga mal, Sahar sí desvirtuó un poquito Assiah lo corroboré en esa fiesta. Los Elohim perderán sus alas y en cualquier momento caerán a tierra. Así que debo moverme a terrenos Abelitas-Abelitas, como descendientes de Abel-, soy Jehová de los Ejércitos, necesito a mis Legiones preparadas, Sahar no está jugando aunque ni siquiera haya entendido bien lo que hizo.

-¿Cómo lo sabes?

-Juego psicológico, mi juego favorito.-Esto es ahora, no se ha dado cuenta que estoy en Él-. Los muros fueron reforzados, ellos no vendrán y los de aquí no saldrán. Lamentablemente no he podido ver más allá de la mente de Sahar, hay resquicios que no alcanzo.-Se miró la mano derecha y chascó la lengua-. Azazel asegura que no sabe dónde está mi cuerpo original, creo que miente, mi cuerpo fue movido del Abismo y mis camaradas que siguen encerrados hasta el día que pueda liberarlos, dicen que lo vieron hacerlo. Así que ¿a quién le creo?

-Las Legiones que tienes a tus servicios tampoco han dado con él, y localizarlo por medio de hechizos no ha funcionado. Eso sin contar que por alguna razón la sangre de tus nietos no funciona para tener al menos un punto específico de búsqueda.

-La bruja de su madre era alumna de Medea y ésta es sobrina de la poderosa y fastidiosa Circe así que algo debió hacer para proteger la sangre de sus hijos de mí. Mikhael fue protegido por Eglee, y Azazel no funciona por haber sido hecho de mis sombras, la sangre Elohim no es viable. Y la niña que nació de Ivel está bien custodiada así que será difícil acercarme, Amshel no me lo permitirá, se resiste muy bien el condenado.
   
     Amshel se acercó a un hombre que tenía encerrado en una jaula. 
     Arath, pensé reconociéndolo entre toda la suciedad de su rostro. 

-Su hija es como ella, Bietka-le comentó a la súcubo hablándole de mi hija. Así que fue a ésta a quien envió para que le disparara a Amelia la noche en que Dorian dio la vida por mi hermana-. Nina. Nina. Nina.  

-¿Qué tienes pensado hacer? Porque tu mascota se niega a comer y su sangre no funciona para la magia que quieres.

-Veamos, señor Griffin, ¿sabe por qué lo hice traer aquí?-Arath se negó a contestar, Eloah sonrió-. Los linajes son una cosa interesante.....

     Volví a la mansión, Faye estaba sentada al borde de la cama a mi lado, movía los labios pero no podía escucharla, su rostro se hizo borroso y de nuevo me hallaba en aquello que parecía una iglesia. 
   La súcubo recitaba algo delante de una hoguera donde dos cuerpos yacían acostados boca arriba, desnudos y con los ojos cerrados, no conseguía ver el rostro de uno de ellos pero sabía que uno era Amshel porque su rostro era más nítido. 
     Arath seguía encerrado en la jaula.
    Intermitentemente estaba entre la cama en la mansión y aquella iglesia, pero no podía ser otro lugar que aquí en Assiah. Escuché gritos de niños, llantos, vi a Arath cubrirse los oídos y agacharse; detrás de la súcubo apareció un hombre de traje.

-Está aquí-le dije a Faye-. Suiza.....

    El llanto de los niños me hizo convulsionar, podía ver los rostros consternados de Faye y Madame Dolohov. Circe seguía en ella.
-¡Sahar!-le oí gritar a Vadhir del otro lado de la puerta-. ¡Déjenme entrar! ¡Puedo oírla gritar, joder! 
   
    Y los llantos de los niños se hicieron más fuertes, ya no sólo eran en esa iglesia, se oían en la habitación, y los demás podían escucharlos. Faye miró hacia el techo, Circe alrededor y de mi boca salían gritos de dolor por ellos, los estaba sintiendo sufrir, comenzaba a canalizarlos.
      Todo era desesperación y agonía. Un instante dentro de esa iglesia y otro en la habitación, pasaba muy rápido de un lugar a otro. 
    Cuando regresé a la iglesia por un minuto que me pareció interminable, Bietka tenía lágrimas de sangre y se arrodillaba ante el hombre cuyo rostro no llegaba a ver.
    Limpió la sangre de su cara y se levantó, los llantos cesaron, y el hombre de traje que había estado a sus espaldas se marchó con una sonrisa en los labios.

-Bienvenido-susurró la mujer.
-Empecemos la búsqueda de nuevo.....-le dijo Eloah a Su Sierva. Había abandonado el cuerpo de Amshel para ocupar un cuerpo que ya tenían preparado-. Tiempo tenemos de sobra mientras recojo a mis tropas.

    Los labios de Faye se movieron, su voz fue lejana pero audible.

-Lideraré una búsqueda en este momento-habló.

-No-musité-. Quédate....-La cogí de la mano.

-Quédate con ella, se está yendo-dijo Circe. Vi a Vadhir a su lado, lo habían dejado entrar-. Hizo el vínculo en la madrugada, el que se esté adormeciendo y perciba tan fuerte a Eloah es muestra de que está funcionando porque no hay nada exterior interfiriendo, es su poder espiritual, la Diosa en pleno sintiendo al mundo, sintiendo el sufrimiento de sus hijos.

-Entonces iré yo en persona-terció Drako-. Yo buscaré el lugar donde está. 

-Suiza-repetí-. Tiene a Arath, y a Amshel....-dije casi sin voz-. Se hizo de un nuevo cuerpo.....

    Mi corazón latió lento, muy lento......

-Tienes que pensar en esto-susurró Faye en mi oído sabiéndome en otro plano donde no la escucharía en mucho tiempo-: Tú no eres parte de Él. Él es parte de ti. Él es quien está sobrando.

    El Cielo se rompió, lo sentía mientras me removía en la cama presa de un estado febril similar al que tuve meses atrás después de salvarnos.
    Con ese quiebre los Elohim se precipitaron a Assiah perdiendo su carácter de deidades, quemando sus gloriosas alas,  degradándose al nivel de aquellos que veían como esclavos y alimento.
    Y Su voz retumbó como un trueno cruzando el cielo y moviendo la tierra bajo mis pies pues ya me encontraba en otro sitio y caía.. caía... 
    Había dado un salto por ellos, Mi Familia. Y a Él.... A Él eso no le gustó.

-¡¡¡SAAAAHAAAAAAR!!!