Spin-off

Spin-off

jueves, 19 de junio de 2014

12...

   Casi me caigo del sofá cama cuando desperté, había oído la voz de mí hermana pero creí que estaba soñando. Me equivoqué; Rose y la señora Kennedy-la mujer que la cuida mientras no estoy- nos observaban en silencio.
   Ivel estaba entre mis brazos, y justo en el momento en que me disponía a levantarme con lentitud, despertó.

-Buenos días, tortolitos.-dijo mí pequeña hermana con una sonrisa de oreja a oreja.

  Ivel se apartó de mí respondiendo con total normalidad. Ambos nos pusimos de pie, yo un poco adolorido; y el interrogatorio empezó. Hice las respectivas presentaciones, luego mentí diciendo que defendí a mí amiga de un intento de asalto. Ivel apoyó la mentira.
  La señora Kennedy nos preparó el desayuno, e Ivel me informó que debía marcharse.

-Permíteme llevarte.-le dije.

-Tomaré un taxi...

-Te llevo-. La interrumpí.

   Le avisé a la señora Kennedy que regresaba en un rato. Cogí a Ivel de la mano y bajamos a por mí auto.
     Sé que soy un poco molesto, y que Ivel sabe cuidarse sola. Pero no quería apartarme de ella.... Debo estar muy loco, aunque lo cierto es que ella tal vez lo esté también; en ése momento mí insistencia no le molestó.

-¿Dónde creen ellas que te la pasas todo el tiempo?-preguntó mientras le bajaba volumen a la radio.

-En la universidad, y no es mentira, estudio Arquitectura. Entré después de terminar el servicio. Además creen que trabajo en un restaurante, lo que me paga John me ayuda a costear la carrera y el tratamiento de mí hermana.-Me detuve ante la luz roja del semáforo, y me giré para verla. Tenía una expresión ilegible en el rostro.-¿Qué pasa?

-¿Estuviste en el ejercito?-sonrió burlona.

-Sí, cumplí mí deber y luego me di de baja para cuidar de Rose, soy el único familiar vivo que tiene. Y su enfermedad...

   Puse el auto en marcha.

-Así que es por eso, dinero fácil.-susurró.-¿Qué tiene Rose?

-Leucemia.-Ivel me miró con preocupación-. El tratamiento es muy costoso, y el dinero que Emma y su marido nos dejaron a Charlotte y a mí en el banco...no podemos tocarlo; creo que es por el asunto en el que se vio envuelta con tus padres. Supuse que por eso congelaron todo. Tal vez fastidiaron al gobierno, ya sabes, a personas poderosas; y por eso Emma está huyendo.

-Lamento lo de tu hermana, pero es una locura lo que dices. ¿Mis padres? ¿Fastidiar a gente poderosa? El único "ser Todopoderoso" es Carlysle Alexander.
 
   Ivel le subió volumen a la radio y se concentró en mirar al frente. Le he dado en qué pensar, porque lo cierto es que Emma no nos ha dicho mucho, he estado sacando conjeturas. Y por muy loco que suene, ¿por qué otra cosa huiría?

   Aparqué el coche frente al edificio donde vive. Bajé para abrirle la puerta.

-Disfrutas siendo todo un caballero ¿no?-comentó, saliendo del auto.

-Lo disfruto mucho, mí Lady.

    Ella rió, pero su semblante cambió muy pronto.

-¿De qué "trato" hablaba Jonathan? Lo escuché decir "Trato hecho" antes de salir; no me mientas, Elliot. Quiero que seas honesto conmigo.

   Creí que había olvidado el tema. Quise evadirlo pero me pidió honestidad, y a ella no podía negarle eso. No sé qué tiene que resulta imposible querer mentirle.

-Yo en tu lugar-. Ladeó la cabeza.-Me ofrecí a atender a los clientes que él quisiera con la condición de que no te tocara. Que no te vendiera.

-¡¿Enloqueciste?!-gritó.

   La gente que pasaba cerca se quedó mirándonos, incluso el portero de su edificio quien hizo amago de acercarse. Ella negó con la cabeza en su dirección para que no lo hiciera.

-¿Esto también es por el dinero, no? Yo te lo doy, lo que necesites... Tengo mucho por parte de mis padres adoptivos; y mis padres biológicos me dejaron un poco también en un banco.....

-Ésta no es conversación para tener en la calle, Ivel-.dije intentando calmarla.- Y no voy a aceptar tu dinero....

-Es un préstamo, so idiota-. Hizo enfásis en la palabra idiota. La Ivel borde al ataque-. Me lo pagas a plazos si gustas pero rompe el trato con él. Por favor.

  Tomé su rostro con ambas manos, había empezado a llover. No nos movimos.
  Su mirada era una súplica.
   La besé en la frente y subí a mí coche.

-Hablaré con él, mí bien. Te lo prometo.-Le guiñé un ojo y arranqué.

  Cuando amas a una persona haces lo que sea por no alterarla. Por no preocuparla. Por verla feliz.
   Y ésa es mí situación.....







-Elliot.....


   


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  Crucé el umbral de la puerta toda distraída; Elliot y yo parecíamos una pareja de enamorados teniendo una estúpida discusión en plena calle. Pero es que las cosas que hace ése chico....y las cosas que yo sería capaz de hacer por él....
  
-¡Ivel! ¿Dónde coño te habías metido?

-Un amigo tuvo una pelea y salió lastimado así que me quedé toda la noche con él.-Leyla le da un sorbo a su café, me mira con severidad.- ¿Qué?

-Llevas una semana y media aquí ya. ¿Cuantos amigos puedes tener? Además tú no haces ése tipo de cosas, eres increíblemente egoísta.

   Se levanta y se dirige al fregadero para lavar la taza.

-Deja de bromear, bien sabes que no soy tan mala.-río.-Hoy no tengo que ir a la revista así que haré unas compras. Voy a ducharme.-digo, mientras enciendo el móvil.

-Con el móvil apagado, pero claro, por eso no entraban las llamadas.

-¿Te sorprende?-le replico, burlona al tiempo que texteo.

"Me gustaría que tu hermana y tú vinieran a cenar."

   Respuesta inmediata:

"Será un placer. Allí estaremos."

  Me quito la ropa y la dejo en el piso de la habitación, la recogeré luego. Entro a la ducha y enciendo la regadera; el agua está helada y yo...ridículamente feliz...





Ivel...