Spin-off

Spin-off

sábado, 23 de julio de 2016

Tentativa


Londres, Reino Unido
Sahar

   Paloma se unió a Vadhir y a mí después de asegurarse que Vit estaba dormida. 
   Durante estos días en el frío país al que vinimos a parar hemos estado investigando los pasos de los influyentes aliados terranos de Luzbel. Por lo que hemos visto en las noticias a Matthew Carlysle no le quedó más remedio que dar la cara más temprano que tarde y en el acto desmentir a mi hermana mayor, en los noticiarios hablan de información filtrada sobre ella, y que padece un "desequilibrio mental". Aunque no han hecho mención-salvo en vídeos independientes en una página que Paloma me enseñó-sobre su parentesco con Vládimir Bélikov, sobre ese particular no han vuelto a hablar. También me enteré que ésta había sido atropellada, quise regresarme a Norte América pero de nuevo Vadhir insistió en que no lo hiciera, ella no estaba grave y papá me necesitaba de este lado del sucio charco.
    Yo creía que no iban a intentar nada en contra de Amy, digo, la quieren convencer de que se les una y acepte ser la Reina que ellos quieren que acompañe a su falso mesías. Vaya manera de querer convencerla, intentar pasarle un coche por encima.
    
-¿Qué es ese sonido?-pregunté, miré el vaso de agua que Vadhir tenía sobre el escritorio, estaba temblando.

-Parecen helicópteros-dijo Paloma, levantándose del sillón donde se hallaba sentada-. Están volando muy bajo, acabo de ver en las noticias que debido a lo ocurrido en Nueva York, Europa tomará previsiones. La cacería contra tu padre empezó, ahora van con todas.

   Cruzó los brazos, y buscó mi mirada. Desde que me pidió que le enseñara a defenderse no hemos tenido tiempo de hablar al respecto. 
-Cortinas de humo, es aquí en Europa donde los atentados serán más severos, Francia ya probó lo suyo entre el año pasado y éste, todo pintado de venganza por parte de los terroristas que ellos mismos adiestraron y financian. Es increíble que no les duela matar a su propia gente.

-Los pactos están hechos, Sahar. Ellos están cumpliendo la mitad del trabajo sacrificando personas y alimentando el odio y la discordia. Debemos proteger a cuántos podamos, nuestra misión es contenerlos, retrasar un poco más sus planes-dijo Vadhir.

-Todo estallará aquí, ¿no es así?-habló Paloma-. Es una de las razones por las que se decidió que vinieras-dijo, dirigiéndose a mí-. Tú ejecutarás a los aliados que concentrarán su atención en atentar contra los europeos.

   La chica tiene buen instinto.

-Empezaremos por los laboratorios que Lucrecia Zarasúa comanda-empezó Vadhir-, a papá le llegó la información de que hay drones cargados con un virus que empezarán a diseminar por todo el continente dentro de unos meses. Es más potente que ese que han venido usando desde hace años, más rápido y letal; ya tenemos a algunos assassins encargándose de destruir dichos aparatos y prevenir próximas carg....

    Vadhir calló porque el sonido de los helicópteros volvió a escucharse.

-¿Otra vez?-susurró Paloma, extrañada.

   No me estaba gustando nada el presentimiento que me invadía, en los Estados Unidos ya habían empezado a hacer el mismo tipo de movimiento. Helicópteros vigilando la ciudad, ¿planeaban adelantar el asentamiento de un Estado Militar en el mundo entero? ¿Hacerlo más evidente?
   Paloma sacó su teléfono móvil, el cual había sonado.

-Me suscribí a varios canales de youtube que apoyan a Amy, tengo notificaciones. Miren.-Levantó el móvil con la pantalla hacia nosotros, un vídeo se reprodujo-. Protestas...-dijo, sorprendida-. ¡Ja! Son protestas alrededor del mundo, hay gente que sí escuchó a Amy. 

    Vadhir y yo nos acercamos a ella.

-Lo sabía-susurré.

-Piden explicaciones a los gobiernos, quieren saber qué está pasando en realidad, qué nos están ocultando. ¡Miren cuántos carteles, cuántas personas!-Paloma no cabía en sí de gozo.

-No cantes victoria todavía, avecilla-le dije-. Khal-llamé. La puerta se abrió y el hombre por el que pedí entró, hizo reverencias tanto a mí como a mi hermano, y esperó mi orden-. Reúne a los hombres que tenemos disponibles en el castillo.-El hombre salió.

-Sahar, ¿qué vas a hacer?-preguntó Vadhir.

-Lo que vinimos a hacer. Evitar una matanza mayor, por supuesto-respondí, saliendo al vestíbulo. Ambos me siguieron; me giré después de ver a mi ejército preparado, y me dirigí a mi hermano-. No están enviando helicópteros con militares a la ciudad porque amen a Amy y quieren unirse a las protestas, esto no estaba en sus planes, no es parte del asesinato de las masas que vienen ejecutando hace tiempo, ni parte de los atentados que tienen planeados. Es algo improvisado, algo que se salió de su control, y para ellos la espontaneidad de la gente que ha abierto los ojos es peligrosa. Buscarán apagar ésta tentativa de levantamiento como sea, aprovecharán la oportunidad para imponerse aún más y con bajas de inocentes en el acto.

-¿Crees poder pararlos, al menos evitar un derramamiento de sangre mayor?-inquirió Paloma-. España, Italia, Francia, Alemania, Austria, los reportes siguen llegando. No puedes con todo.

-Khal, ¿tienes contacto con nuestros seguidores en esos lugares?-intervino Vadhir, el alto guerrero asintió.

-Que se desplieguen-ordené-, cualquier acto de violencia por parte de la policía de dichos estados contra la gente verá una respuesta similar o peor. Son protestas pacíficas, y tienen derecho a ellas, y a pedir la verdad.

  Vadhir arqueó las cejas, algo lo tenía tenso y no era el enfrentamiento lo que le preocupaba, o esta reacción improvisada de las personas del mundo en apoyo a Amanda.

   Antes de salir me llamó. No me volví, sólo giré un poco el rostro.

-No estás hecha para los ambientes así de tensos, Sahar.

-Lidiaré conmigo misma.

-Que tu propia agresividad no te ciegue. Intenta controlarte, no nos vendrá bien una sociopata demoníaca, ya es suficiente con quienes tienen el control.

   Sonreí, le hice una seña con la cabeza a los guerreros y me siguieron. Mientras caminábamos nos desvanecimos, apareciendo en la azotea de un edificio, abajo había mucha gente y la policía empezaba a llegar; era medianoche, eligieron la medianoche para protestar. 

-Cubran cada calle, revisen cada edificio en busca de francotiradores. Intervengan las cámaras de seguridad, debemos pasar desapercibidos, sean sigilosos; ante cualquier violenta anomalía, ataquen. Tengo la certeza de que convertirán lo pacífico en zona de guerra, son expertos en eso. Debemos evitar que lo hagan.
    
    Lo helicópteros sobrevolaban la ciudad tal y como ha estado pasando en Norteamerica. El olor a sangre se percibía en el ambiente, lo peor aún está por pasar.






























 *
Nueva York, Estados Unidos
Amanda

      Su voz, oí su voz llamarme. Y al abrir los ojos me encontré temerosa nada más verla, no la reconocí enseguida hasta empezó a calmarme diciendo que era ella, que todo estaba bien.
   Vestía de negro, se veía tan hermosa. Si no estuviera segura, al recuperar la conciencia, de que Sahar estaba en Inglaterra pensaría que se trataba de ella intentando jugarme una mala broma; pero no, era Luna, estaba allí de pie, estable.
-No te asustes, Ame-dijo, era la única que me llamaba así-. Que triste que hayan intentado hacerte daño.-La forma en que dijo esto tuvo un punto de acusación. Ella sabía-. Pero me alegra que estés sana y salva.

-¿Cómo...? ¿Cuando...?-No conseguía terminar las preguntas, sus heridas ya no estaban. Ella simplemente parecía que no hubiese sufrido ninguna, como si nada le hubiese pasado.

-¿Acaso importa?-sonrió-. Intuí que querías dejarte ir, yo no podía, no puedo dejar que te vayas. No puedes abandonarlo todo por lo que has luchado.

-He luchado por ti, por mantenerte segura, y fallé.

    Luna besó mi frente.

-No digas que fallaste. Al querer cuidarme descubriste algo mayor que pone en peligro al resto de la gente.

-Y una mierda el resto de la gente-refunfuñé.

   Mi pequeña hermana soltó una carcajada, creí que nunca volvería a escucharla; cogió una tableta de encima de la mesa que tenía al lado de la cama y me mostró unas imágenes.

-Está pasando ahora, inspiraste a la gente, Ame. Protestas de personas que buscan la verdad, dejaste caer información muy importante y esto provocaste. Justo las reacciones, la oposición que la élite ha querido mitigar por medio de sus métodos de distracción, se está levantando. Es poco, la Iniciativa, pero servirá para que se unan muchos más, para despertar conciencias y hacerles frente, y salvar inocentes. Todo gracias a ti.

    Puso su mano sobre la mía, me miró con ternura.

-Te pusiste en riesgo para darle mayor credibilidad, para que el mundo empezara a cuestionar a sus gobernantes. Te pusiste en riesgo, hiciste que te atropellaran para hacer creer que querían callarte, tú ya no le temes a morir.-Ladeó la cara, y en tono de súplica añadió-: No vuelvas a hacerlo, por favor.

    Las lágrimas resbalaron por sus mejillas, las limpié. 
    Sí lo hice, preví los movimientos de Matty, sabía que después de mi confesión pública él daría la cara e intentaría convencer a la gente de que yo estaba loca. Es lo que habría hecho de estar en su lugar, desacreditar al enemigo, ponerle contra la pared. Así que planeé un atentado en mi contra, lo sé, un poco de manipulación al estilo de ellos, pero lo que es igual no es trampa.

-Cuida tus alianzas, no confíes del todo en quien promete darte todo. El artífice de todo esto, desde el inicio, no fue el reptil....

     Fue un susurro a mi oído...
  Desperté buscándola, llamándola desesperada y con la voz quebrada por el llanto contenido. Era un sueño, fue un sueño.
    Declan venía entrando en la habitación, se acercó con rapidez al verme afectada; intenté evitar que me tocara porque me tomó desprevenida.
 -Shhhh, Amy, cariño soy yo. Tranquila, soy yo.-Sus cálidos labios besaron mi frente, mi mejilla, mi boca-. Tuviste un mal sueño, ya pasó.
-¿Y Luna? ¿Cómo está? ¿Dónde está?-pregunté al ver la tableta en la mesita que estaba a mi lado. Si fue un sueño, ¿cómo la había tomado?
-Está en Seattle, ¿recuerdas? Sigue igual, no ha habido cambio en ella. No ha despertado, lamentablemente.
-No puede ser porque yo la acabo de ver, acabo de... acabo de hablar con ella, Declan. Estuvo aquí, la vi, la oí....-Declan frunció el ceño, evidencia de que dudaba de mí. Ahora dirá que todo fue parte de un maldito sueño, pero antes de escuchar eso salir de su boca volví a hablar-. Cogió la tableta y me enseñó lo que está pasando ahora mismo, las protestas, Dec. Me las enseñó, no miento y no digas que lo soñé porque fue demasiado real para ser sólo eso.

    Revisó la tableta.

-¿Segura que no te quedaste dormida viendo estas noticias? Los medicamentos...

-Me tienen atontada desde el incidente pero no, me parece inaudito que no creas en lo que te digo cuando tú puedes aparecer y desaparecer en un parpadeo, a tu antojo. Luna bien pudo estar aquí.-Declan se sintió avergonzado, y yo insultada por su comportamiento-. ¿Qué hora es?

-Ocho de la noche-suspiró, mirando el reloj de su muñeca.

     Estiré la mano y me hice con el mando del televisor, lo encendí y le pedí que me dejara sola. 

-Ayuda a que eso no se salga de control-le dije, señalando las imágenes que pasaban en el noticiario. Cubrían las protestas en Nueva York y otras ciudades-. Querrán aprovechar la oportunidad para matar personas, evítenlo. 

     Declan salió. 
   Cerré los ojos deseando verla de nuevo y que me explicara su última advertencia: El artífice de todo esto, desde el inicio, no fue el reptil. No fue el reptil, no fue Luzbel. 
  El sonido de varios toques a la puerta me sacó de mis pensamientos. Sonreí al ver a Dorian de pie en el umbral, entró con la mirada en la televisión, Obama se había dignado a aparecer para llamar a la calma al pueblo estadounidense. "Los responsables del atentado en Nueva York tendrían su castigo", y haría lo posible por investigar y aclarar lo que yo di a conocer al mundo; lobo vestido de oveja, como si no fuera uno de los hacedores de este pandemónium. Hace y se lava las manos, tira la piedra y esconde la mano.
    Intenté apagar el televisor con el mando, pero las baterías se habían agotado porque no funcionaba.

-¿Podrías apagarlo por favor?

   Dorian fue y apagó, al volver a mi lado acarició mi mejilla. No debería sentirme bien estando él cerca, mi cambio y comportamiento respecto a Dorian debería seguir siendo de desconfianza; no sé, de algún modo empezaba a verme en él, nuestras historias son más parecidas, somos más parecidos.
-Mi madre te envía sus saludos-dijo. Enarqué las cejas-. Amelia, estuve investigando y ellos no lo hicieron, esta vez sus manos sí están limpias. No intentaron matarte.

-Déjalo así, ya estoy bien y es lo único que importa aquí. Además del revuelo que causó mi programa web-dije con sorna. No estaba lista para contarle cada plan que llevaba a cabo.

-Te dije que llegarías a la gente.

-Me preocupa que haya hecho más mal que bien, pueden usar estas protestas para hacer de las suyas. La crisis de seguridad que ya han creado en Europa y en el resto del mundo se acentuará, hay mucho miedo, mucho odio-reflexioné. La culpabilidad alteró su rostro, apreté su mano-. No eras tú, Dorian, no eras tú quien les ayudaba. Sé que debes estar pensando en Amanda y en lo que pensaría de saber que su hermano pequeño ha estado haciendo cosas horribles, pero ella entendería que no has sido tú, lo entendería porque intentaron hacer de ella lo que han hecho de ti. Entendería porque es tu hermana, y haría lo que fuera por protegerte y traerte de vuelta de ese infierno en el que tus padres te metieron.   

-¿Por qué eres así conmigo? Yo te he hecho mal, y a tu hermana. No soy una buena persona, Amelia.


-Tú no te prestaste para sádicos experimentos rituales, Dorian, hasta donde sé ambos somos víctimas de la misma gente.

    La traviesa sonrisa de Dorian iluminó su rostro.

-¿Qué clase de mujer eres, Amelia? 

    Correspondí a su sonrisa. Éramos blanco y negro, esa tonalidad gris con la que nuestro destino fue pintado, gris tormenta como la que nos aguardaba afuera.