Spin-off

Spin-off

miércoles, 6 de enero de 2016

Salto Atrás XII....



   Nueva York., Estados Unidos...
    Mayo del 2007....


    
        ¿Qué harías si tu padre -inmortal- estuviera frente a ti después de 15 años? 
   La última vez que lo vi fue poco antes de que mi madre diera a luz. Y después de eso, desde la ventana de mi habitación, marchándose con otros dos hombres.


   Se paró frente a la ventana para mirar el panorama de Nueva York, éste edificio es sólo uno de los tantos de los que es dueño.
   Cuando supe que CassulTech. financiaba el instituto y el orfanato donde mi hermana y yo estuvimos de niña, me dio mucha rabia. Era mi propio padre quien les hacía daño a tanta gente, era mi propio padre quien ayudó a los nazi en su momento; él, el que permitió que dañaran a sus propias hijas.

-Duele que pienses eso de mí-susurró. 

   Me sorprendí, se supone que....

-Alguna vez dijiste que no podías leerme-dije, cruzando las piernas y sintiéndome incómoda ante él.

-Y no puedo, lo cual es hermosamente raro; sin embargo hay momentos en que te distraes, dándome paso.-Se dio la vuelta y sonrió-. Yo dejaba a cargo de mis negocios terrenales a otra gente, no sabía lo que esa gente hacía mientras yo estaba en mi hogar, con mi familia. Mientras estuve con tu madre y contigo sólo estuve pendiente de ustedes; cada vez que descubría la traición del CEO de turno, lo despachaba de éste mundo, pero siempre volvía a pasar. No se puede confiar en los humanos, son fáciles de corromper.

   Se sentó de nuevo detrás del escritorio, y agregó con una sonrisa:

-Pero a qué los hace interesantes y divertidos.-No pude evitar reír-. ¡Oh! La risa de mi arima, que hermosa. La extrañaba.-Fruncí el ceño, recobrando la compostura; él suspiró y me miró con dulzura-. Te pareces mucho a tu madre, deberías quitarte esas lentillas. Tienes unos hermosos ojos azules como para ocultarlos.

-Es por seguridad.

   Él asintió, entendiendo.

-¿Alguna vez te conté cómo la conocí?-preguntó, yo negué con la cabeza. Mi madre tampoco me habló de cómo le conoció-. Fue en un bar, ella atendía la barra y quedé prendado de esa hermosa mujer nada más verla; no sabía lo que era amar, hasta que la conocí. No sabía lo que era vivir, hasta que encontré mi hogar en esos ojos. No sabía lo que era tener fe en alguien, hasta que brilló su sonrisa, hasta que vi una luz en ella; era adorable, inteligente, un encanto de Diosa en la tierra... y ellos me la quitaron.

-¿Ellos?

-Fui cada noche a verla, pero en algún momento faltó al trabajo sin avisar-continuó-. Aquél entonces no era diferente al ahora, las desapariciones de hombres, mujeres y niños han sido el pan de cada día todo con el fin de experimentar, de hacer prácticas atroces con sus iguales. Tu madre fue una víctima de esas prácticas, la secuestraron, y yo me encargué de seguir el rastro que me llevó hasta la familia en la que estás ahora.

   Una revelación que me detuvo el corazón, dejándome más muerta en vida de lo que ya estaba.

-El hermano mayor de tu ahora padre adoptivo era quien lideraba a la familia Carlysle en esa época, y se encargó de "recolectar" personas para los juegos maquiavélicos de su Sociedad Secreta. Lamentablemente tu madre fue una de esas personas, la rescaté y no logré matarlo, preferí dejarlo vivir porque descubrí que tenía una enfermedad con la que continúa, si no me equivoco.

    Sí, el tío William. Hijo bastardo del difunto Alphonse Carlysle.
    Está en silla de ruedas, y casi ciego....

-Por poco no naces, agradécele; tu madre estaba embarazada cuando la secuestró, y yo a cambio de lo que le hizo, a cambio de lo que estuvo a punto de pasarte, me encargué de que su enfermedad fuese eterna, de que no muriera cuando le tocaba..... ¿Adónde vas, Amelia?

    Ya sabía dónde estaba, podía venir a visitarle otro día y buscar respuestas a las preguntas que llevaba a cuestas.
      Necesitaba salir de allí, y procesar lo que me había dicho. El tío William era un buen hombre según lo que he conocido de él, siempre fue amable conmigo y con la gente que lo rodeaba. Lo adoraban.
   En todo este tiempo investigando no encontré nada que lo relacionara con los juegos macabros de la Élite, era como si lo hubiesen dejado fuera. Y resulta que fue uno de los principales miembros, y por su culpa mi madre casi muere. No me hubiese importado no nacer, no, en lo más mínimo....pero mi madre no merecía sufrir todo aquello.
   
    Caminé hacia la limusina, pensando en el baile de máscaras, él estaría allí. Iba a ser en su honor, el bueno, el ilustre, el Gran William Carlysle.
    Haré la celebración más interesante.
   
-¿Quién eres?

   Me volví al oír la pregunta; y sentí un aire de renovación, de cercanía, el llamado de la sangre. Nada más verla de nuevo.
   Sahar me miraba con interés, estudiándome. Era escoltada por dos rubios, un hombre y una chica que estaba a su lado y a quien, por lo que pude percibir, no le caí bien. Su mirada eran puñales que se clavaban en mí una y otra vez.

-No creo que tu padre....-Me interrumpí porque ella le lanzó una mirada irónica a la rubia agresiva.

-"Nuestro padre" sonaría mejor, ¿no te parece?-Entonces preguntó por preguntar.

-Sahar-susurró la rubia.

-Ve al coche, Faye. Drako cuidará de mí.

-Pero....

-Obedece.

    La chica le susurró algo al oído al otro joven, luego dio media vuelta y se marchó.

-¿Cómo sabes que tú y yo somos...

-Te pareces a mamá; lo que no sabía era que además de Vadhir, tenía otra hermana, sé que me oculta cosas.....

-¿Vadhir?

-Mi mellizo.

-A Cassul no le va a gustar que hables de éstas cosas, mi niña-le dijo el tal Drako-. Debemos volver al apartamento, seguir las órdenes que te dio, volver a nuestro hogar. Éste lugar, y ésta mujer, no son dignos de ti.

   Por un momento fue como si yo no estuviera presente.
    Fue insultante, de hecho.

-Ven con nosotros a nuestro apartamento-me dijo ella en cuanto él terminó de hablar-. ¿Cómo te llamas?-preguntó.

-Amanda.

    Extendió una mano para que yo la estrechara.

-Yo soy Sahar, es un placer conocerte, hermana mayor.

    Me gustó oír esas palabras.

    Miré el reloj, Matty no se preguntará dónde estoy. Y en cuanto a William, el baile de máscaras será el escenario perfecto para devolverle lo que le hizo a mi madre.