Spin-off

Spin-off

viernes, 22 de enero de 2016

(Des)Equilibrio...



Principado de Asturias....





    Me sentía en la cuerda floja, a punto de caer en cualquier momento.
  Sebastian.... ¿Dónde puedes estar?.... ¿Dónde, amor mío?...
    Mantuve la fortaleza frente a mi hermana pero ya no podía más, sentía que me habían arrancado el alma. Ignorar su paradero me está volviendo loca, estoy hecha trizas.
  Cuando creí que lo perdía a causa de las heridas provocadas por aquellos disparos Declan aseguró que no moriría. Y ahora su maldito padre manda a derribar el avión donde lo trasladaban para salvarlo.
   ¿Qué puedo hacer? Es como si yo lo hubiese matado.... Todo ha sido mi culpa.
   Me faltas, Bastian. Me faltas aquí, a mi vera...en mí...

-¿No vas a ver las noticias?

   Limpié mis lágrimas. Hacía sólo horas que conocía a Faye, si no me gustaba llorar frente a conocidos, mucho menos frente a ella.

-Si le veo la cara a Viktor querré matarlo, y como lo más cercano a eso es romper la televisión.... ¿Si me captas?-dije sin volverme.

   Me había traído de vuelta a la casa de Sahar, yo la dejé sola en el salón y me encerré en el dormitorio de mi gemela. Necesitaba llorar de la impotencia por no poder hacer nada, por no saber nada de Bastian.

-He intentado comunicarme con Declan, pero no lo percibo, eso no quiere decir que esté muerto.-Se apresuró a agregar.

-No puede estarlo, porque si lo está significará que Bastian también.-Odiaba pensarlo siquiera.-¿Cómo puede haber gente así de despreciable? ¿Qué clase de bestia asesinaría a su propia familia?-Hice silencio, reflexionando sobre mis preguntas. Bajé la mirada.-Creo que aún soy muy inocente. No termino de entender la magnitud de la maldad en este mundo.

   Faye sonrió, la oí.

-Me parece estar escuchando a Sahar-susurró. Me di la vuelta, Faye tenía una sonrisa dulce dibujada en sus labios, otra vez pensaba en ella.

    Yo necesitaba distraer mi mente de todo lo demás, así que le pedí que me hablara de mi, hasta entonces, desconocida hermana gemela. Faye accedió, y por mi cabeza pasó la posibilidad de que le caía bien sólo por mi parecido físico con su chica. 
   
-La primera vez que la vi se encontraba de pie al lado del trono de tu padre, en Aleinayat al'iilhia. Aunque, de algún modo, fue mucho antes de eso; soñé con ella muchas veces, llegué a pintarla, y a percibir su perfume...-Faye viajaba en sus memorias, sonreía mientras hablaba de Sahar.-...nosotros creemos en llamados ancestrales, el alma no muere, es posible vivir muchas vidas y nosotras las hemos vivido juntas. Así como Sebastian y tú, como Declan y Amanda.

    Yo creía en esas cosas.

-Recuerdo que llegué sedienta y hambrienta, muchas semanas después del funeral de mi familia. Al cual asistí a escondidas...-prosiguió con amargura.-Tu padre no me quería aceptar en su mundo, la única forma era pelear con él y ganarle; yo no sabía nada de peleas, me defendí como pude, Sahar salió después de unos minutos, y yo fui atravesada por la espada de Cassul.-Me eché hacia atrás de la impresión, me encontraba sentada en el sofá, ambas habíamos salido al salón.-Aún tengo la cicatriz, justo aquí.-Señaló su abdomen, de lado izquierdo.-Me llevaron a una prisión a la que llaman Gehena, allí estuve agonizando por un par de días hasta que ella apareció y me sacó sin el consentimiento de su padre....

   ...Me ayudó, me dio de comer hasta que estuve fuerte, o cerca de eso.-rió.-Le pregunté por qué iba en contra de los deseos de su padre, ella tan sólo respondió: "No conozco a nadie que haya sobrevivido a la espada de mi padre, he presenciado tu lucha por sobrevivir pese a todo lo que perdiste. Me resultas... Fascinante..."

    La mirada de Faye se volvió dulce, debía ser su recuerdo favorito.

-Nos volvimos muy cercanas, Sahar no es fácil de llevar créeme, pero cada momento a su lado me hace amar la vida. Y a ella.

-Se nota lo mucho que la amas, hablas de ella de un modo muy bonito, sentido.

-La siento, Luna. Y la sentí antes de tenerla a mi vera, tiene una hermosa inocencia que te invita a.... A veces no sé si la finge o es así de verdad.-Volvió a reír.

    No crecí con Sahar, pero saber que tiene a alguien que la ama así, profundo y sin condiciones, devuelve un poco de paz a mi alma.
    Pero esa paz no se reflejó en mi rostro, no, porque no puedo fingir el no estar ansiosa, no puedo fingir pasarla bien, no puedo.... Tenía un nudo en la boca del estomago, y el corazón en un puño.

-Yo aquí hablando de la persona que amo, y tú sufriendo por tu persona amada.

-Estamos en la misma situación, aunque vuelvas a cerrarte evitando decir en voz alta que estás pasando por el mismo dolor que yo.

    Anduvo por el salón en silencio, se detuvo en el bar y se sirvió un vaso de alguna bebida que no supe identificar; ni siquiera alcanzó a beberla, lanzó el vaso contra la pared. Me levanté de un salto, y me acerqué a ella.

-No quiero que le pase nada-dijo, la voz se le quebró.-Sé de lo que Viktor es capaz, y sé cómo actúa Sahar pero está sola y....

   Reconocí ese silencio y esa mirada, como cuando Lucrecia nos visitó el día antes. 

-Ve al dormitorio, y no salgas hasta que yo te diga.

-Pero...

-¡Has caso, Luna Giraldo!

    Volví a la habitación e hice el mismo procedimiento de antes, dejé la puerta entre abierta para mirar. Pero al momento escuché unos golpes, salí de inmediato y encontré a Faye dándole de patadas a un hombre, de repente lo cogió del cuello y lo levantó.

-Ahora mismo me vas a decir adónde llevaron a la chica-le preguntó.

-¡Faye, suéltalo!

-Es uno de los matones de Lucrecia-dijo, girando la cara en mi dirección, pero sin dejar caer al sujeto. Me sorprendió su fuerza.-Seguro vino a registrar la casa por órdenes de ella. Y es seguro que sabe dónde queda esa ciudad en el mar donde la tienen, así que no me digas que lo libere, porque hasta que no me dé respuestas...-Miró al chico y agregó:-...no se va.  

    La vi entrar en una habitación distinta, la seguí preguntándole a qué ciudad sobre el mar se refería, y me dijo que Sahar había hecho contacto con ella la noche anterior, la única pista que le pudo dar fue esa: una ciudad en el mar.
   Cuando me di cuenta de dónde me hallaba, lo de la ciudad sobre el mar pasó a segunda instancia. Era un cuarto lleno de aparatos para torturar, olvidé sentir miedo porque la blonda empezó a encadenar al desconocido a la pared, le abrió la camisa. Cogió un cuchillo, y sin dudarlo ni un segundo, le hizo un corte en el pecho.

-Faye no hagas esto.

-Habla, ¿qué buscabas aquí? ¿Qué te envió a buscar Lucrecia?-interrogó, sin prestar atención a lo que yo le decía.

    El hombre apretó la mandíbula.
    Faye hizo dos cortes más, esta vez la profundidad fue mayor porque él gritó. Pero se negó a hablar; Faye volvió a usar el cuchillo en las muñecas del hombre.

-Será mejor que hables, perro faldero, puedo ver haces lo que haces para mantener una familia.

-Faye, déjalo...

-¡NO!-gritó. Giró y me apuntó con el cuchillo.

-Estallar....-dijo el hombre, a duras penas. Faye lo miró-Me ordenaron.... hacer estallar este lugar... como adverten...cia...

    La rubia volvió a girarse, y me miró hastiada.


-Y así de lindo cantan los pajaritos.-No vi venir lo siguiente, Faye le clavó el cuchillo en el abdomen.-¡¿Dónde está esa maldita ciudad?! El lugar donde llevaron a la chica que se parece a ésta.

-De eso no....no sé na...da...

-Mientes.

-No está mintiendo, si lo supiera te lo habría dicho, Faye. Contrólate.

    Faye le hundió el puñal más aún, y ahí lo dejó.
    Salió de la habitación; intenté bajarlo, cuando lo logré me di cuenta que aquél hombre no resistiría mucho más.
   Fui detrás de Faye.

-No puedes hacer esto, está muriendo.

-Ya lo hice, y no me arrepiento. Inocente no era, Luna, ¿a cuántos no habrá asesinado por órdenes de Lucrecia y compañía?

    Me dejé caer en el sofá, volvía a sentir ansiedad.
     Cogí mi móvil de la mesita que estaba delante de mí, revisé y tenía un texto de Amanda. Lo abrí.

   "¿Cómo te sientes?"

     Se fue preocupada, no supe disimular delante de ella esta mañana, aunque hice un esfuerzo fue en vano porque lo notó.

     "Estoy bien, te lo prometo. ¿Cuando puedo alcanzarte?"

     Ella me respondió de inmediato.

    "Espera un poco más, yo te aviso. Viktor cometió una estupidez."

   Busqué a Faye con la mirada.

   "¿Qué hizo? Yo preferí no oír sus declaraciones."

   "Culpó a nuestro padre biológico de la desgracia que cayó sobre su familia, se victimizó. A éstas alturas el mundo entero debe estar despotricando contra nuestro padre; luego te marco, Luna, tengo que hablar con Viktor. Te amo, cariño"

   "Te amo.."

   Faye salía de la habitación de Sahar con otra ropa. Y antes de poder decirle algo un hombre rubio apareció de la nada, caminando por el salón.

-¿Draco?-dijo Faye.

-Declan me envió.-Me levanté, escuchar aquellas palabras fue como música para mis oídos.-Cassul está en Aleinayat al'iilhia, así que aún ignora lo que el mundano de Viktor Strauss dijo así como ignora que has puesto a Sahar peligro.

    El recién nombrado Draco me observó.
    Sus ojos grises mostraban severidad, tenía un aire de altivez que no me agradó.

-Ella es Luna Giraldo.-susurró Faye.

-El Alquimista me puso al tanto de todo, vine a buscarte.

-¿Dónde está?

-En Seattle, Escala.-respondió, y aunque yo fui quien preguntó él se dirigió a Faye.

-Yo tengo que ocuparme de algo, te la encargo.-Le lancé una mirada de desconfianza.-Él es de fiar, te llevará con Sebastian, ¿no es eso lo quieres?-dijo.

   Draco se acercó a mí, me extendió una mano, sentí el corazón latir con fuerza por primera vez en días. Alcancé su mano, y de nuevo experimenté la sensación de querer vomitar; era definitivo, esta forma de transportarse no es para mí.
    Al sentir el suelo bajo mis pies me aparté de él. Lo vi bajar la cabeza, evitaba mirarme a los ojos, así como cuando no me respondió directamente al momento de preguntarle dónde se hallaba Declan.

-Quiero que me digas lo que sepas.-Tuve un mal presentimiento, y en aquel pasillo divisé a Paloma y a su madre, abrazadas, llorando. Y a Declan venir a mi encuentro.-No.... No....-musité.

-Lo siento....-susurró Draco.

    Las lágrimas me asaltaron, ya no sentía las piernas, y en cuanto Dec estuvo a mi altura me fallaron y me dejé caer en sus brazos, las fuerzas me abandonaron.... y yo me abandoné al llanto.


     Sebastian había muerto....
     Dec sólo me abrazó, no dijo nada más, no hacía falta.... Bastian había muerto...
     El dolor se hacía cada vez más fuerte, las heridas se abrieron en su totalidad. Los recuerdos del poco tiempo que pasamos juntos me vistieron...
   Pude oír con toda claridad los disparos que me lo habían arrebatado, disparos que la misma persona que me abrazaba accionó.... Y empecé a golpear su pecho como hice en el hospital, pero volví a dejarme envolver por sus brazos presa del llanto...
   


    La primera y última noche que pasé con Bastian se hicieron presente, y su voz me abordó.... 

 "Te quiero mía..."

    Habíamos hecho el amor, como tantas veces, y al mismo tiempo diferente...

"Tuya...¡Ah! Tuya... Sólo tuya..."




   No podía perderle.... Esto tenía que ser una maldita pesadilla... Sí, eso era...

 "Devóra(me) esta noche... Quiero despertar agotada... Sonriendo al recordarte dentro de mí..."-susurré contra sus labios.-"Oh oh, Bastian..."-Sentí sus dedos acariciando mi sexo.-"Quiero despertar adolorida a causa de la batalla... Quiero ser de ti..."
    Su risa, su sonrisa maliciosa. Su ternura....

"Provoca(me)... Sigue provocando, nena..."

   Sus "Te amo..."..
   Mi calma.... 
   Nuestra primera vez...

 "Tu piel y la mía, una sola...."

   Sólo mío... 

 "Mío... Mi Bastian..."

    Sus palabras las llevo tatuadas en el alma, esas palabras que me hicieron desistir de dejarlo.... Aquella conversación...
 
"-Nacì tuyo, y voy a morir tuyo.-
susurró-Pase lo que pase y venga lo que venga no me alejarè de ti por màs que me lo pidas, que este dolor que llevas dentro yo me ocuparè de sanarlo, que cada cicatriz que lleves marcada en tu piel...-Cogió mi mano izquierda y besó la cicatriz que llevaba en el revés de la muñeca.-...y en tu alma-Me miró a los ojos.-yo me encargaré de hacer que cicatricen. Naciste mìa, Luna...."

    Recuerdo que bajé la mirada y él me tomó del mentón para obligarme a mirarlo.
 
"-Esa niña se convirtió en la adorable, inteligente, llena de vida, y caliente mujer que tengo ante mí.-Me hizo sonreír.-Ésa niña no tiene nada qué ver con esta niña, con esta dama, con mi Luna; alguien evitó que te convirtieras en algo más, a tus padres le debo tanto por cuidarte, por ayudarte a ser quien eres hoy. Luna me has hecho tanto bien, tienes que verte como yo te veo, como te vemos todos, y no eres ésa chiquilla.... Mírate en mí, mírate en mis ojos. 

   
  Pídeme que me aleje las veces que quieras, no lo haré, y si algo llegara a separarme de ti yo volvería a ti. Siempre volvería a ti. Siempre te encontraría...."


   Siempre volverás a mí....
   Siempre volverìa a ti. Siempre te encontraría....
   
     























-Luna.....