Spin-off

Spin-off

domingo, 14 de mayo de 2017

Nueve

Sahar
9 meses atrás

   Lo primero que se me ocurrió al ver a los neófitos que acompañaban a Ivel fue poner a salvo a Faye y a los demás. Me concentré en intentar abrir un portal en el suelo, en cuanto funcionó vi a Nina, Paloma, Vit y Vadhir caer por él mientras que los otros cinco se quedaron fuera, conmigo. No pude reprocharles nada porque las criaturas se nos vinieron encima, le lancé mi espada a Faye, la rubia cogió el arma al vuelo.
   Confiaba en que podía pelear sin necesidad de una espada pero no quería tentar a la suerte, en cambio yo no tendría ningún problema si una de esas bestias llegaba a herirme.
   En medio de la pelea vi a Amelia hablando con Ivel, cuando Velkam eliminó al último neófito en pie la hija menor de Azazel desapareció y nos dirigimos hacia donde se encontraba Amelia.

-No piensas hacer nada, supongo-habló mi hermana, volviendo al lugar donde el cuerpo de Declan había caído, la seguí-. Mataron a tu amigo-continuó-. Quién sabe cuántos Blood Drynka's renegados y neófitos están aprovechando la oscuridad para matar personas. Tu hermana pequeña está en un hoyo, Azazel se sale con la suya y tú pareces no tener sangre en las venas, y por favor no te escudes en los malditos límites porque si fuese ella-con su dedo señaló a Faye-, cielo y tierra se habrían removido y Azazel ya estaría muerto. ¿Es porque te la follas?

     Oí que alguien dijo su nombre, ella también pero disimuló. Ya había escuchado esa voz antes, era Amara....
     Faye avanzó y abofeteó a mi hermana, distrayéndome de lo que había escuchado. Levantó la mano para darle una segunda bofetada, pero la detuve cogiéndola de la muñeca.

-Sí-le respondí.

     Amelia no podía culparme por decir lo que pensaba, aunque no fuese esa la razón por la que iría a por Azazel de llegar a atacar a Faye.
     Tomé la muñeca de Amelia al ver que se disponía a devolverle el bofetón. La apreté.

-Hace días te dije que si te atrevías a tocarla se me olvidaría que somos hermanas.-Solté el agarre, no me gustó tratarla así-. Quiero ir a por él, pero algo me contiene-susurré, intentando averiguar qué era. No tenía que ir muy lejos para obtener respuestas: Quería protegerlos a todos.

   Tenía una sensación que me era conocida y desconocida, lo primero se debía a que era lo que sentía con respecto a Faye, y lo segundo porque nunca me había preocupado en proteger a alguien que no fuese ella.
    Amelia se marchó sin agregar nada más, y después de mirar por última vez el inerte cuerpo de Declan.
    
-Déjenla-dije al ver las intenciones de seguirla que tenían Velkam y Faye-. Sepulten el cuerpo de Declan, el último salto lo usaré para volver a Seattle-susurré, apartándome de ellos.

     Faye me acompañó y respetó mi silencio, sólo estuvo.

     De vuelta en el búnker me senté en uno de los banquillos frente a la barra. Sola.
     Con Amelia nunca me había disgustado, aunque a lo que sentía en ese momento no se le podía llamar disgusto. Desolación, tristeza, dolor, ¿por qué dolía tanto? Mi hermana, mi sangre, la decepcioné.
   Miré a mi alrededor, Velkam estaba con Nina y los Griffin. Drako se encontraba de pie en una esquina solo. Maura y Enrique eran acompañados por Paloma, Vadhir y Vit. Amshel hablaba con Faye, ésta de vez en cuando me miraba.
    Regina se separó de su esposo y se acercó, tomó asiento en el banquillo de al lado.

-Siento mucho lo de Declan-dijo-. Y lo de Luna Giraldo.

-¿Me creerías si te dijera que me siento perdida ahora mismo?-le pregunté. A veces no entendía cómo había nacido y florecido esta amistad entre Regina y yo, no recuerdo el momento exacto en que pasó, pero podía contarle lo que sea como si le hablara a Circe o a Faye.

-Dadas las circunstancias y tu gradual transformación empática, me sorprendería que no sintieras nada en este preciso momento-respondió, acercando su dedo pulgar para limpiar mis lágrimas de una mejilla y otra-. Acabas de sepultar a tu hermana menor, viste morir a uno de tus amigos, y tu hermana mayor se marchó de tu lado. Una hermana mayor a la que le guardas un aprecio inmenso, así que sí, te creería.

    Las emociones me desconcertaban en la vida diaria, pero el torrente que corría en ese instante no lo aguantaría nadie, lo sé, lo sentía así.

-Amelia estará bien, ¿verdad? Es ella, es Amelia.

-Es Amelia-repitió, asintiendo-. Así como estabas aquí sola, ella necesita su espacio también. Al no ir detrás de ella sólo demuestras que entiendes por qué se marchó, respetas su decisión como sueles hacer y eso no habla mal de ti, Sahar. No has hecho nada malo.

-Me hablas como si aún fuese una niña, Rage-sonreí.

-Es porque esta criatura que eres aún no diferencia lo bueno de lo malo, y estoy segura de que en el fondo crees que te portaste mal con Amelia al dejarla ir.

-Ella tiene toda la razón, si hubiese sepultado a Faye habría movido cielo y tierra para encontrar a Azazel y hacerlo pagar.-Crucé las piernas-. Papá suele decir que soy una gran líder, desde pequeña di muestras de serlo. Tomando las decisiones que creía convenientes, aquellas que darían un resultado con el menor derramamiento de sangre posible como él y mamá me han enseñado; cuando perdimos a Medea y vi sufrir a Circe pensé que era la primera vez que me equivocaba, y me dije que no volvería a repetirse nunca. Pero se está repitiendo: Luna, Declan, yo no he movido ni un dedo.

-Tienes tus razones, Sahar, y son muy válidas.-Con su dedo índice levantó mi mentón-. Con respecto a Medea, ella conocía las consecuencias, y Circe nunca te culpó. Y Medea tampoco te culparía; que estás siendo prudente ahora se entiende, tienes en tus manos un poder inmenso-dijo, cogiendo mis manos entre las suyas-. Estás siendo responsable con él. Yo no he dudado ni por un segundo de lo buena líder que eres, y te seguiré decidas lo que decidas a partir de ahora.

    Hice que me soltara las manos, seguía sin gustarme que otra persona que no fuese Faye me tocara.

-Llegará el día en que este mundo ya no será-susurré, mirando a las personas que nos acompañaban dentro de ese refugio-. Escúchenme por favor.-Faye se acercó a nosotras, nos tomamos de la mano y proseguí-: La oscuridad que reina afuera durará hasta que decidamos rendirnos ante Azazel, nos dio tres días para besarle el culo o correría sangre. Yo es que, no tengo muchas ganitas de hacerlo.
    Nina sonrió, se había sentado y me observaba con atención. Le guiñé el ojo.

-Mi padre enviará Legiones a exterminar a los Blood Drynka-dijo Amshel-, ¿cómo lidiarás con eso? Limpiará Assiah de todo aquello que vea como una amenaza y ciertamente ellos lo son porque estarán de tu parte, reducirá tus posibilidades.

-Combatiremos fuego contra fuego-terció Faye, comprendiéndome sin necesidad de que se lo dijera.

-Velkam, que la Guardia Alyosha se mantenga en las calles y resguarden a cuanto Blood Drynka puedan, sé que será difícil protegerlos a todos del exterminio, pero hagamos el intento de salvar al mayor número.-Velkam estuvo de acuerdo-. Arath, dirígete adonde se encuentra tu contacto en el aeropuerto donde mantienen seguros a la gente de tu Casa, e intenta avisar a los Blood Drynka de menor rango en todo el continente, que sus Guardias se preparen para un posible enfrentamiento. Y digo posible porque debemos evitarlo, ellos no tienen los medios para asesinar Elohim, en cuanto a mí, nunca lo he intentado.

-Pero puedes-dijo Faye, convencida-. Sólo debes controlarte, no ir más allá para evitar una catástrofe mayor.

-Me tienes demasiada fe-sonreí. Ella correspondió y luego miró al frente-. Por ahora esas son mis indicaciones. Vayan-les dije a ambos hombres.

    Regina fue a hablar con su marido antes de que éste saliera, quería ir con él pero Arath se estaba negando. 

-Una orden inspirada en Amelia-aventuró Faye.

-De todas formas no es mucho.

-Lo es, y no reconozco tus palabras, sigues cuestionandote cuando nunca lo hacías, Vida.

-Me siento rara, Faye, como si éste no fuese mi lugar.

   Reconocí en Faye la intención de decirme algo, pero Vit llegó con nosotras y le pidió que la cargara.

-La tía Amy no vino, ¿dónde está?-preguntó la pequeña.

-Tuvo que ir a otro lugar, preciosa-respondió Faye, sonriendo-. Estará de regreso en nada, ya verás.

-Vit-llamó Paloma, acercándose-, vamos a la cama.-La niña dejó que su tía la cargara, y le rodeó el cuello apoyando su cara en el hombro de Paloma-. Nos vemos en un rato-nos dijo a Faye y a mí.

    Faye le dio las buenas noches a Vit y besó su mejilla, mientras yo observaba a Rage. Arath logró convencerla de quedarse, estaba sentada con Maura y Enrique en el sofá que ocupaba el salón del elegante refugio. Drako se había marchado con él y Velkam.
     Vadhir se sirvió un vaso de coñac y le sirvió uno a Amshel, nos preguntó a Faye y a mí si queríamos algo de beber, ambas dijimos que no.

-Yo sí, sírveme un vaso, por favor-pidió Nina-. Sigo preocupada por Erza, el tipo con el que la dejaste no me inspira confianza, Sahar. Siendo un Príncipe Grigori, debe haber una razón para que lo liberaran, y no una buena.

-Iré a....-La vista se me nubló, casi caigo al suelo por el mareo que sentí. De no ser porque Amshel, Nina y Faye me cogieron antes de llegar al frío mármol-. Estoy bien-musité, Amshel me llevó cargada hasta el sofá de donde Regina y los esposos Zarasúa se habían levantado-. Estoy bien-repetí, intentando levantarme. Las piernas me fallaron y volví a caer en el sofá.

-No, no lo estás-dijo Faye-. Tú no sufres de estas cosas.-Miró nerviosa a Amshel.

   Cuando iba a replicar Amara apareció con Amelia a sus espaldas.

-Hola chicos-saludó la mujer.

   Faye no me dejó levantarme hasta que estuvo segura de que yo me encontraba bien. Le dijo a Amara que llevara a Amelia a uno de los dormitorios, la invitada sorpresa volvió y nos miró a todos.

-¿Qué le pasó? ¿Qué le hiciste?-solté.

   Vadhir y Nina, que habían ido detrás de Amara, regresaron a la estancia.

-Ella está bien, madre-dijo Nina-. Sólo está desmayada, tiene una herida en la palma de su mano y nada más.-Fulminó a Amara con la mirada.

-Le hice un favor a tu padre, ¿vale?-me dijo Amara-. Lo vi en Escala hace un buen rato y me entregó este objeto-mostró una cadena que tenía un colgante de media luna-. Él hubiese venido en persona pero Providencia está siendo asediada, Sahar, no podía dejar a Circe sola.-Me levanté de un salto, Faye susurró que me tranquilizara. Amara se sentó-. El colgante poseía un encantamiento que ayudaría a Amy a recuperar su memoria, sus verdaderos recuerdos, eso me dijo tu padre.
-¿Cuáles verdaderos recuerdos?-inquirió Enrique.

-No tuvo oportunidad de explicarme, pero sí dijo que era prioritario que el encantamiento llegara a ella. Lo arriesgaba todo al confiarme esta misión, le aseguré que no actuaría en su contra porque no estoy de lado de nadie, me encuentro en medio.

-Te ayudas a ti misma, eso quieres decir-comentó Regina.

-Evito la violencia, eso quiero decir-replicó Amara, mirando a Rage con desdén-. Amy está bajo los efectos del encantamiento-nos explicó al resto-, su sueño durará lo que dure el viaje astral por sus memorias.
-Caín está forzando su despertar-dijo Amshel, compartiendo una enigmática mirada con Faye. Si ya me sentía perdida esto me dejó en medio de la nada-. Eso explica su desvanecimiento-añadió, haciendo un gesto con la cabeza en mi dirección.

-No hay encantamiento que afecte a Sahar-dijo Faye.

-Pero ya está al borde de la liberación que Mikhael nombra en su diario, no es que el encantamiento la haya afectado por estar unida a su hermana, por percibir a su hermana, es porque empieza a despertar de este sueño.

-Nos están dejando fuera, sabiondos-dijo Amara-. Leíste el libro y no me comentaste nada, eres un traidor, Amshel.

-Disculpa por no confiar lo suficiente en alguien que anduvo por la vida asesinando Elohim-le contestó Amshel, los gestos faciales que hacía me resultaron cómicos.

-Te recuerdo que dejé de hacerlo hace mucho....

-¡Basta!-exclamé-. Quiero verla a Amelia.

    La cabeza me daba vueltas, aún así fui hasta la habitación donde Amara había dejado a mi hermana. Me acerqué a la cama, sentándome al borde cogí su mano y fue inmediato, me vi cayendo dentro del ojo de un huracán de imágenes del cual salí gracias a la voz de Faye.

-¿Viste algo?-preguntó. Me levanté y caminé por la habitación-. Sahar, ¿viste algo?

-¿Qué es lo que saben Amshel y tú? ¿De qué habló contigo y Amelia la noche en que trajo el cuerpo de Luna?-Cada vez que parpadeaba una imagen venía a mi mente, por instantes no veía nada en la habitación porque esas imágenes se convirtieron en todo-. Estoy confundida-dije cuando no contestó-, las cosas que han salido de mi boca estos días no las entiendo, lo que he estado sintiendo.... No pertenezco aquí....

-Sahar, tranquila, ¿sí?

-No pertenezco aquí-repetí-. No soy su hija, Faye, no soy hija de Eloah, es una mentira.... Es una mentira.... ¡¡¡¡TODO ES UNA MALDITA MENTIRA!!!-vociferé, provocando que Faye saliera expedida por los aires hasta dar con la pared, Amelia sufrió el mismo destino. El suelo empezó a temblar y de allí ya no supe nada porque de nuevo las imágenes suplantaron la habitación.

   Me encontraba en una fiesta, desde un balcón dos hombres, uno rubio y otro moreno, hacían un brindis. Levantaron sus copas en honor a una joven mujer que estaba de espaldas a mí. Caminé hasta pararme frente a ella, y di varios pasos atrás al ver su rostro. Era yo...
   Llevaba un vestido negro y, sonriendo con la copa levantada como el resto, fue bajando el rostro, dejó de mirar a los dos caballeros del balcón para mirarme a mí.

-Bienvenida de vuelta-dijo sin borrar la sonrisa de sus labios.

    De nuevo fui expulsada del recuerdo por la voz de Faye.

-¡Debes pararlo, Sahar!-gritaba-. ¡Detente, Sahar, por favor!

    El estremecimiento de tierra pasó de eso a un fuerte terremoto.

-¡Nos va a destruir, moriremos todos si no para!-exclamó Amshel.

-Mírame, Mi Amor, mírame....-decía Faye. Me abrazó muy fuerte a ella, la abracé también-. Todo puede ser mentira menos yo. Nosotras no somos una de sus mentiras, no somos parte de su juego, tal vez seamos lo más real de este mundo.

    La calma fue restableciéndose en mi interior reflejándose en el exterior, el terremoto fue cesando; vi que Vadhir protegía con su cuerpo a Amelia que se encontraba en el suelo inconsciente. Amara observaba desde el umbral de la puerta junto a Regina.

-Déjennos a solas-dijo Faye.

-Ella....

-Ella está bien, Amshel-esta vez habló con dureza-. Déjennos a solas.

    Vadhir acostó a Amelia en la cama, y salió el último cerrando la puerta.

-Acabo de verme a mí misma en un recuerdo-le dije a Faye-, pero no era como los recuerdos de nuestras vidas pasadas. No era aquí, yo...yo siento que no era aquí en Assiah.                 

-Creo en tu palabra, claro que no lo era-susurró ella. Me asombró lo convencida que sonó, pero a lo mejor la seguridad en sus palabras se debía a lo que Amshel había hablado con ella y Amelia, lo mismo que mi padre le dijo a Amara que debía hacerle a mi hermana. Y la conversación que mantuvo con el Elohim en la estancia-. No estabas equivocada al pensar que la historia del mundo está mal, ni que tu historia lo está, Sahar. Hay mucho más de fondo.

-No soy Su hija.

-No, jugó a que sí aprovechándose de tu pérdida de memoria cuando llegaste a éste, Su Mundo.-Mantuve la serenidad que ella me había transmitido-. Hay un diario que Mikhael llevaba, Amshel no lo ha leído todo. Con Amelia escuchamos algunos fragmentos escritos  por él, hablaba de ti y del macabro juego que lleva Eloah usándonos a los humanos como sus figurillas; Assiah es una réplica de tu hogar, Sahar. Tienes razón, tú no perteneces aquí, ninguno de nosotros.

   Con el cabreo que me provocó saber esa información me desvanecí frente a ella dirigiendo mi concentración a Londres. Helicópteros seguían sobre la ciudad y en medio de la oscuridad seguía la guerra civil liderada por Erza contra la fuerzas militares británicas, nuestros Assassins cubrían gran parte de las calles y las azoteas desde donde arqueros disparaban sus flechas sobre los soldados en tierra.
    Gente que no estaba uniformada se había unido a la lucha contra los soldados de la Gran Bretaña.
    Encontré a quien buscaba cortándole la cabeza a un militar que apuntaba con su arma a una mujer. En cuanto se dio la vuelta usé mi velocidad para acercarme y en el acto cogerlo del cuello y estrellarlo contra el suelo.
     El Grigori quedó desconcertado, dejé que se levantara.

-¿Por qué, de todos sus camaradas, Azazel te liberó a ti?-le pregunté.  
    Me miró furioso, apretó la empuñadura de su espada y fue relajando su expresión.

-¡Habla!-exclamé.

-Debe creer que estoy de su lado, pero en realidad soy leal a Lucifer.-Su contestación fue peor de lo que esperaba-. El verdadero Lucifer, no el monstruo que ensució su nombre.

-¿Qué?-A nuestro alrededor todo eran disparos, gritos, confusión, dentro de mí  la confusión crecía. Preguntas que eran respondidas para luego obtener más preguntas-. ¿De dónde sacas algo tan absurdo? ¿Es otra de sus mentiras?

-Hace un rato recuperé mis recuerdos, sí, soy un Grigori-aceptó-. Pero traicioné a Eloah al seguir a Lucifer en su resistencia, cuando nos vimos acorralados Lucifer me dijo que volviera, que lo entregara y volviera al lado de Eloah buscando su perdón. Que viviera para continuar lo que él estaba dejando a medias; hice lo que me ordenó y con Azazel pedimos una segunda oportunidad a su padre y fuimos aceptados, tuve que hacer cosas que terminaron llevándome al Abismo, tú me convertiste en prisionero como a todos los que están allá arriba.

    Las únicas luces que brillaban en el cielo, además de las que provenían de los helicópteros, eran las estrellas. 

-Peleaste contra Eloah, sin embargo siendo éste su terreno te fuiste debilitando como les ocurre a tus hijos, te dio tiempo de encerrar a una considerable cantidad de Elohim, yo entre ellos. Porque luché al lado de Azazel contra mi voluntad, enfrentándote a ti y a tus Legiones.

  Nadie nos veía porque a los ojos de quienes peleaban y disparaban no estábamos allí. Nos hice invisibles para evitar interrupciones.

-¿Dices que yo creé esa prisión que está sobre nuestras cabezas?

-Nadie más que tú-respondió.

-¿Quién es el verdadero Lucifer?

-Tu hijo del mundo en el que se basó Eloah para crear éste.

    Me acerqué a él, se hincó en una rodilla y cogiendo mi mano derecha la colocó en su mejilla.

-Mire por usted misma-dijo.

   Tal y como me pasó con Amelia al tomar su mano fui enviada a un nuevo remolino de imágenes donde el hombre rubio que se encontraba en el balcón de aquél recuerdo aparecía una vez tras otra.

-Si vamos a hacer esto tienes que considerar que si nos descubren estamos perdidos, del castigo de Eloah nadie está salvo, Raziel-le decía Armârôs. Ambos estaban en una habitación vacía y polvorienta.
-Prívate de llamarme así cuando estemos a solas, nombre más sucio que ese no puede haber si me lo puso el engendro de tu Creador-expresó él de malhumor-. No me importa el tiempo que lleve o si sufriré nuevos castigos de su parte, salvaré a mi familia de este confinamiento involuntario.
   El recuerdo se distorsionó mostrándome a Amelia con un bonito vestido blanco atado al hombro igual a los himationes que yo suelo usar en Providencia.

-Sahar-dijo.

-¿Qué haces aquí? ¿Esto es parte de tu viaje astral por tus memorias o algo así?

-No, soy lo que tú intuyes al ver los recuerdos de Armârôs sobre Lucifer.

    Amelia se desvaneció volviéndose espesa niebla que se dispersó dejando a la vista otro recuerdo.
    El hombre rubio, Lucifer, tenía la boca manchada de sangre y frente a él se encontraba el mismo hombre moreno que lo acompañó en el brindis desde el balcón en las memorias pertenecientes a Amelia. 
-Esto era lo que querías de mí, ya soy parte de tu séquito, Comandante. Rompí el pacto que me unía a nuestra madre para volverme un traidor como tú, ni siquiera entiendo qué puede darte Eloah a cambio de tu traición a nuestra familia, pero te prometo que te haré pagar con creces lo que nos has hecho, y lo que me has hecho a mí personalmente-decía Lucifer. Se encontraban en la misma habitación del recuerdo anterior.


-Si lo hubieses hecho voluntariamente no tendrías que pasar por esta transición tan dolorosa y sanguinaria, querido hermano-contestó el otro hombre, mirando los cuerpos que Lucifer había destrozado y de los cuales bebió sangre. Se sentó-. Una traición voluntaria habría sido más beneficiosa para ti, tendrías más libertad-sonrió, tras tomar asiento.

    Armârôs contuvo a Lucifer antes de que le saltara encima al sereno hombre.

-Tendré mi libertad. No más Raziel. Nunca volveré a besar los pies de Eloah aunque intente hacerme esto de nuevo en otra miserable vida, me encargaré de que ni siquiera me reconozca, eso te lo aseguro......

    Me aparté de Armârôs rompiendo el contacto de mi mano en su mejilla, empezaba a sentir mucha rabia y no era bueno, debía calmarme.

-Amelia-susurré, comprendiendo que esa nueva identidad que Eloah no reconocería era ella-. Tú siempre estuviste de su lado-le dije al Grigori, él asintió-. En su vida actual es mi hermana mayor-comenté más para mí misma que para el hombre que seguía hincado en una rodilla ante mí-. ¿La viste también?-pregunté, refiriéndome a mi sospecha tomando la forma de mi hermana.

-Sí, es muy guapa-respondió y lo fulminé con la mirada-. Lo siento-añadió, bajando la cara.

-Ese hombre que apareció en el último recuerdo, ¿cómo se llamaba?

-Uriel según fue nombrado por Eloah, Lucifer lo llamaba Rosen.

-Su nombre de Origen-asentí-. Lucifer le dijo traidor. ¿Está muerto?

-No lo creo, m'Lady.

    Para lograr mantenerse en el mundo de Eloah siendo Spýrito debió llevar el mismo proceso que Lucifer, muerte y reencarnación para volverse uno de ellos, él debió hacerlo voluntariamente, se dejó corromper. 
    Antes de hacernos visibles de nuevo le pedí que se levantara.

-Está guerra será larga, ¿a quién le serás leal?

-Le debo mucho a Lucifer, así que me quedo a vuestro lado.

-Azazel vendrá a por ti como se entere que nos ayudas, habrá tentaciones en el camino, ofertas, y pagarás con tu vida si no les cumples a él o a Eloah, porque sabemos que sigue vivo. Azazel lo ignora y está convencido de que lo mató, pero no.

-Seguiré con ustedes hasta el final así tenga que dar mi vida en el proceso, m'Lady-aseguró.

    Le extendí mi mano y la suya la tomó.

-Protege a Erza, la próxima vez que la vea la quiero en una pieza-le ordené.

-Y en una pieza volverá a verla.

   Ya no necesitaba saltar en el espacio, me desvanecí con facilidad enfocándome en el lugar adonde quería llegar; Faye me recibió con un abrazo, y luego me dio un golpe en el brazo izquierdo.

-Sí sabes que eso no me duele, ¿no?-le dije, frotándomelo por costumbre humana.

-¿Adónde fuiste?-preguntó. 

    Vadhir y los demás que se encontraban en la estancia esperaron respuesta. Noté que Amara seguía allí sentada en medio de Enrique y Maura.

-Fui a Londres a confrontar al Grigori que Azazel liberó con la sangre de Mikhael-dije.

-El que te dijo que eras hija de Eloah cuando no es verdad-habló Maura-. Eso fue peligroso, Sahar, casi acabas con todo hace un momento. Confrontar a una persona con lo inestable que eres, no es buena idea.

-Maura tiene razón-apoyó Faye-. Ha sido tu lado impulsivo actuando, se supone que ibas a intentar ser prudente. Lo has venido siendo.

-Me costaron dos hermanas y Declan, ¿cómo la ves?-Le di la espalda, mi contestación no fue la mejor, aunque tampoco fue del todo borde sé que salió como salió-. Lo siento, Faye.

-Es por Amelia, lo entiendo.-Me abrazó por detrás-. ¿Qué te dijo el Príncipe ese?

-Estamos hechos de verdades a medias y grandes mentiras, ¿por qué con los Elohim va a ser diferente?-Faye me soltó y volviéndome miré a Amshel-. Eloah ha falseado todo, el hombre con el que acabo de hablar no es el mismo con el que hablé hace un par de días cuando llegó. Él sólo me contó lo que su memoria recordaba; hoy, imagino que después de que Amelia cayera en ese sueño, recordó la Verdad-expliqué, repasando cada rostro. Tenía la atención de todos los que estaban allí.

   Palabra por palabra repetí lo que Armârôs dijo y al terminar asimilaron en silencio el fantástico hecho de que Amelia resultara ser originalmente Lucifer. El verdadero Lucifer.

-Yo siempre supe que era el Diablo-comentó Paloma, levantando la mano-. Siempre la llamé Satanás.

  Vadhir, Regina y Maura rieron la broma, los demás seguían procesando mis palabras.
  El Diablo resultó ser otro que no hizo más que ensuciar el nombre y las intenciones del Lucifer original. Eloah, el Demiurgo Creador, un Falso Dios que vive para hacer daño a los demás en beneficio propio.

-¿Le creíste?-inquirió Faye.

-Creo en los recuerdos de Amelia, y en lo que sentí al ver el rostro de ese hombre, el verdadero Lucifer-respondí-. Son la misma persona, y ambas allegadas a mí.

    Regina suspiró.

-¿Se están dando cuenta que jugamos a qué es verdad y qué es mentira?

-Tenemos las cartas sobre la mesa, y hasta ahora son verdad, las mentiras cada vez más se están cayendo-intervino Vadhir-. ¿Por qué sino mi padre le pediría a Amara que le hiciera ese favor con Amelia? El mundo se le está viniendo encima a Eloah, su propio mundo creado de robos de otro mundo, sus criaturas creadas del rapto de otras criaturas empiezan a despertar, para muestra está Amelia. Debemos mantenernos en la pelea, no rendirnos, una guerra no se gana en un día.

-Ésta lleva milenios-suspiró Enrique-. Úsame en lo que sea necesario-me dijo.

-¿Y que mi padre pierda otro hijo gracias a mí?

-Sahar, queremos ayudar, no importa qué tan peligroso sea, estamos dispuestos-dijo Maura.

-Tú sólo eres una humana inútil.....

-Sahar-terció Faye.

-Lo siento-le dije a Maura-. Ayuda a los tuyos, Maura, y de a poco iremos enseñándoles lo que en realidad está pasando. No podemos lanzar una información así de golpe, no nos creerían, la influencia de Eloah es muy fuerte y dañina. Empiecen por los heridos aquí en Seattle, resguarden a los que entren en el hotel y edificios adyacente, en nombre de mi padre les dejo el piso en Escala.

    Amara se levantó y se acercó con los ojos puestos en Faye pero dirigiéndose a mí.

-Me voy, Sahar, ha sido un placer verte de nuevo. Y a ti-le dijo a Faye.

-Antes de irte quiero pedirte algo-hablé, viendo cómo Maura, Enrique y Regina entraban al ascensor-. Tú estás evitando pelear, debes tener un lugar donde permanecer mientras Assiah se desmorona.

-Algo así, ¿por qué?

-Por Amelia-dije-. Quiero que la lleves contigo y la mantengas alejada de esto, llévala allí donde vas y cuida su sueño.

-¿Te das cuenta de lo me estás pidiendo, Sahar?

-Eso mismo digo yo-habló Amshel-. Con esta mujer se debe tener cuidado.

-Contigo también y sin embargo te dejo estar aquí-dije en calma-. Ella ha sacrificado demasiado en el pasado y en su vida actual-le expliqué a Amara-. Por mí. Necesito que esté lejos de tanta violencia al menos por un tiempo, su tiempo, lo que dure su sueño y poco más después de que despierte.

-No sé si sea buena idea....

-Estará más segura contigo que conmigo-susurré-. Y necesito que ella esté bien, es mi hermana, se lo debo.

    Amara lo meditó unos segundos, terminó asintiendo.

-De acuerdo, Amelia viene conmigo pero no puedo decirte dónde est....

-No me lo digas, que nadie sepa más que tú y ella cuando despierte.
-Entonces me apunto-dijo Amshel. Levantando un vaso donde acababa de servirse bourbon-. Hasta que no consiga romper la restricción que me impuso mi padre no podré orbitar, ni ser de mucha ayuda. Al menos con ellas podré estudiar mejor el diario de mi tío, y cuando consiga orbitar vendré a informarles de lo descubierto.

-¿Estás jodiendo?-soltó Faye-. No te vas a llevar el diario.

-Déjalo, no lo necesitamos. Si Amara está de acuerdo puedes ir.

-Cuando Amelia despierte nos encontrará muertos porque ni él me soporta ni yo a él.-Amara le sonrió con hipocresía al Elohim.

    Amshel dejó el vaso en la barra y fue a por mi hermana. Nina venía con él cuando volvió; Amshel se paró delante de mí, besé la frente de mi hermana para luego dejar que Amara se los llevara.
    Era lo correcto, y eso respondí cuando Nina me lo preguntó.
   Pasaron lo que Regina imaginaba eran dos días después de la marcha de Amelia. No podíamos saberlo con certeza porque afuera la noche seguía siendo reina y señora, y los relojes no andaban, no había cambio de fecha.
    Con Vadhir y Nina, Faye y yo fuimos a un establecimiento a comprar algunas cosas para llenar el frigorífico del búnker. Teníamos a una niña viviendo con nosotros, me hubiese gustado que Amara se llevara a Vit también, habría sido lo más conveniente para la niña, le comuniqué a Paloma que la próxima vez que Amara regresara le diría que se la llevara, pero ella dijo que Vit se negaría y ella también. Aunque velaba por el bienestar de la niña quería mantenerla lo más cerca posible de mí y de Faye por quienes sentía especial cariño. Ya había perdido a su padre, a su abuela, a Bastian y Luna, no quería quitarle la oportunidad de estar con nosotras y menos después de ver lo apegadas que se habían vuelto la pequeña rubia y Faye.
   
-No es lo más responsable que Vit esté en zona de guerra-le comenté a Faye, en ese momento cogía una bolsa de frituras de la estantería.

-Tampoco lo es que tú lo estés, un ambiente como el de afuera no es saludable para ti, Mi Amor-dijo con cariño.

-No me vengas con esas, lo estoy llevando bien.-Vadhir pasó al siguiente pasillo detrás de ella. Al local no le quedaban muchas cosas a causa del saqueo que le habían hecho.

-Sí, tan bien que casi derrumbas el búnker entero y nos vuelas a todos en mil pedacitos-rió ella.

-No sabemos si puedo hacer eso.

-Si eres precavida y tus padres también lo han sido en enseñarte a controlar tus emociones es porque hay una posibilidad muuuuy grande.

    Sonreí mirando sus labios donde una sonrisa asomó. 

-Mira-dije, cogiendo un anillo que se encontraba en el estante justo al lado de la bolsa que ella había tomado y abierto-. ¿Por qué hacen estos objetos? ¿Es caramelo acaso?

-Sí-rió.

-¿Dejas que te lo ponga?

-Yo ya tengo uno-sonrió, mostrándome el anillo de Salomón que colgaba de su cadena.

-Pero ese no tiene la elegancia de éste.

-Si no es porque lo estás diciendo en serio, Sahar, me reiría.

-He aprendido a hacer bromas a conciencia, que lo sepas, querida-repliqué, haciéndome la ofendida.

-No, estoy segura de que tus palabras iban en serio, no sabes hacer bromas a conciencia. Dices lo que pasa por esa cabeza tuya y listo, es igual o más cómico a que lo hagas a conciencia-rió Faye. Cogí su mano para ponerle el anillo.

-Es un gusto hacerla reír en medio de los gritos de los terranos afuera, Rubia Mía-dije, poniéndole el anillo de caramelo rojo-. Una vez fuiste tú la que me pusiste un anillo sin pedir nada, un obsequio nada más, pero lo que significa ese anillo es tan importante como lo que significa este ahora, aunque sea de caramelo. Mi compromiso contigo, eterno compromiso.

    Faye miró el anillo en su dedo y me lanzó una significativa mirada.

-¿Este es otro intento tuyo de pedirme permiso para hacerme inmortal, tramposa?-preguntó.

-¿No?-dudé.

     Ella sonrió, y me atrajo hacia sí.

-Te amo, Sahar-susurró.

-¿Este es tu intento de convencerme de que desista?-le pregunté.

-¿No?

-Faye, son medidas desesperadas para mantenerte a mi lado-dije, alejándome de su abrazo.

-No pienso morir todavía, Mi Amor, nos queda mucho por vivir. 
     Volvió a atraerme, y nos besamos despacio como si el tiempo que nos quedaba juntas no fuese a acabarse jamás. Como si el alboroto en las calles que en ese preciso momento se daba no representara un peligro para ambas, a ella por ser mortal y morir de recibir un disparo, y a mí por lo que eso representaría: no tenerla a mi lado nunca más.

-Iremos al infierno por esto-susurró cerca de mis labios, besándome de nuevo.

-¿Por qué?-inquirí.

-Por ser felices mientras el mundo se cae.

-Vivimos en el infierno, pero con la fortuna de tener el paraíso la una en la otra.

-Aves del amor hermoso, debemos irnos-nos interrumpió Vadhir. Llevaba unas tres bolsas y Nina dos más-. Esto es todo lo que pudimos encontrar.

-Es suficiente por ahora, no podemos alejarnos mucho del hotel-dijo Nina-. Cuando empiece a acabarse, Sahar puede saltar.

-Sí, Sahar, transporte personal, si aún funcionaran las aerolíneas seríamos ricos-comentó Faye.

-Gracias Vesper, ¿por qué no fuiste publicista?-alcancé a decir cuando salimos y antes de que me fallaran las piernas. Faye reaccionó de inmediato.

-¿Qué pasa, Sahar?-preguntó, cogiéndome antes de que llegara al piso.

-Otra vez.....-sentí que me faltaba el aire y la vista se me nublaba.

-Vamos a casa, aguanta, ¿vale?-escuché la voz de Vadhir-. Hay mucha gente aquí afuera, deberás abrir paso, Nina.

-Sí, tío-asintió mi hija.

-Aguanta hasta que lleguemos a casa, Sahar.... ¡Sahar!-El grito desesperado de Faye fue lo último que pude oír antes de desmayarme.
    
   Vi la espalda y el largo cabello negro de mi madre al abrir los ojos y encontrarme de pie en el balcón de su habitación. Supe que era ella por el brazalete dorado que llevaba en la muñeca izquierda, y por su negra armadura de guerra; estaba observando desde el balcón como el fuego y el humo se alzaban en la lejanía.
-Circe-llamé. Ella se volvió y me lanzó una mirada asesina.

-Mi niña-dijo, relajándose-. Eres tú.-Me rodeó con sus brazos, e hice lo mismo.

-Tengo la leve impresión de que este es un sueño, que no estoy aquí realmente-susurré, dando un paso atrás cuando nos separamos.

-Sé reconocer una proyección astral cuando la veo, quizá fue involuntaria pero aquí estás.-Me acerqué al balcón, abajo mucha gente se enfrentaba. Assassins y Elohim de alas desplegadas-. Llegaron hace dos días, entraron con ayuda del interior, ya ejecutamos al infiltrado pero es tarde para salvar Providencia.

-Debí estar pensando en Providencia y en ti cuando me desmayé. Hace dos días alguien me dijo que papá había venido a ayudarte, ¿dónde está?

-Allá abajo, peleando. Yo estuve haciendo lo mismo pero me pidió que subiera a Palacio, me hirieron y necesitaba tiempo para sanar-explicó, llevándose la mano al abdomen-. No falta mucho para volver y ayudarlo. Joder, ¡qué Azazel se ha vuelto loco! No debería atacar Providencia.

-Sigue siendo parte de Assiah, madre, está reclamando algo suyo.-Miré a Circe, y continué-: Papá te explicó la situación en la que hemos estado viviendo, ¿no? ¿Le dio oportunidad de contarte?

-Más o menos.

-Entonces entiendes por qué dije lo que dije, Eloah creó esto y Azazel lo está reclamando como suyo.

-Con razón no podía ver el rostro que maquinaba en las sombras, no podía verlo en mis visiones porque se ocupó de que así fuera. Yo sólo soy una Maga, una Bruja, no puedo contra su poder.

-Yo creo en ti, mamá. No hemos perdido la batalla, no importa cómo se vean las cosas allí abajo, no hemos perdido.-Circe asintió con la cabeza y se acomodó la espada al cinto-. ¿Quién los comanda?

-Uriel-respondió, dejándome anonadada por el nombre que había dicho-. Uno de los Arcángeles. Vinieron con todo el arsenal en su primer ataque a Providencia.

     Busqué entre los que sobrevolaban a los guerreros Assassins al tal Uriel, pero no llegué a verlo, ni siquiera en la cara de los Elohim que permanecían en tierra.

-¿Podrías hacer algo por mí?-Circe cruzó los brazos quitando la vista de la batalla campal-. No podemos matarlos porque no tenemos con qué, sé que hay alguien que supo cómo porque los anduvo cazando pero prefiero que esa persona siga donde está.-Pensé en Amara-. Cuando veas que es el momento, entrégate.

-¿Qué?

-Deja que te capturen, Azazel no tiene a nadie que maneje la adivinación, igual querrá tenerte entre sus trofeos. Deja que te tenga, él no puede ver el futuro, tú sí, y personas con tus dones son escasas.

-¿Cómo estás tan segura de que no tiene ya a una Maga?

-Porque de tenerla habría sabido de antemano quién es Amelia, y que Eloah está vivo y lo está usando. Ni siquiera Eloah sabe con exactitud cuando se vendrá abajo su castillo de naipes y no estoy hablando de Assiah, siento que sólo yo puedo saber cómo y cuando será el momento exacto; deja que te lleven con Azazel, que te hagan su rehén porque pensándolo en frío su asedio a Providencia es por ti.

-No le puedes estar pidiendo eso-interrumpió Caín. Me volví-. Circe no va a hacer lo que dices, Sahar.

-Espera, Caín-dijo mi madre-. ¿Y si me mata?

-No lo hará, eres Circe, tu muerte no está ni siquiera a la vuelta de la esquina; tienes que estar dentro, gánate su confianza, sé su consejera, miéntele con respecto al futuro de ser necesario, cada paso que dé él sabré que ha sido por ti.

-Habrá muerte, Sahar.

-Menos que ahora, confía en mí, sus pasos ayudarán a que seamos nosotros quienes vayamos recuperando espacio en Assiah. Confíen en mí.

    Circe aceptó, y buscó en mi padre apoyo. Caín asintió, y de pronto todo se oscureció; sentí familiar esa oscuridad, ni miedo ni ansiedad por salir de allí, más bien regocijo por estar en ella. Escuché mi propia voz diciendo: Bienvenida de vuelta, lejana pero clara.

-¿Dónde estoy?-preguntó la voz de Caín, estaba a mi lado.

-¿Padre?-dije-. ¿Cómo llegaste aquí si estabas con mamá?

-Creo que sigo con ella, debí desdoblarme.-Ahora podía verlo pero él a mí no-. ¿Dónde estamos?

-In principio-le contesté, sonriendo. Era un recuerdo-. Lo que enviaste a Amara a hacerle a mi hermana, ahora lo estoy viviendo yo. Es un viaje astral por mis memorias más profundas, y eres mi compañía, papá.

-¡Qué honor!-Lo vi sonreír-. No puedo verte. ¿Estamos en una habitación con las luces apagadas?

-No. Es la Oscuridad. El Vacío. La Nada. Yo....         
     
    Al decir esas palabras aceptando quien yo era apareció una luz en medio de esa nada, una luz que fue tomando forma hasta convertirse en una personita, la silueta de una niña. Estaba cerca de nosotros, su cuerpo desnudo fue cubierto por una niebla negra que fue adhiriéndose a ella volviéndose un vestido negro ceñido a su cuerpecito. 
     Sus ojos, sus ojos eran muy oscuros como si la oscuridad de la que se formó acampara en ellos, y la luz que resplandeció antes de su nacimiento brillaba en su iris, no, era su iris.
   Su cabello largo y negro, y su tez pálida al inicio fueron adquiriendo un brillo rojizo así como la tez se volvió morena. 
    Ella era toda Luz, un ser de luz nacida de la Oscuridad. Ella era la Oscuridad iluminando como sólo lo hacía la Luz. Luz y Oscuridad un mismo ser.

-Eres tú-susurró mi padre, asombrado.

-Acabas de ver cómo nací-le sonreí. Gracias a la pequeña todo lo que ahora nos rodeaba era luz.

-¿Cómo fue posible? ¿En serio eres todo esto? Oscuridad y Luz. La Nada y el Todo.

-Es lo mismo, no te compliques, padre. Ustedes ven la oscuridad como algo malo porque se les acostumbró así, para que de llegar mi gente a salvarles los vieran como algo feo, y no, que pueden corromper la oscuridad en nuestro interior, es posible pero sólo en Assiah. Y si nos dejamos.

-Eloah lo ha ido consiguiendo.

-Porque Él nació roto, es un reflejo, observa con atención-le dije, mirando a la nena.

   Se paseó por la Solit'tude, la soledad era lo único que le acompañaba pero no se la veía triste, sonreía. Era una niña jugando a crear; se detuvo y en la palma de su mano, que había puesto hacia arriba, apareció una llama. El fuego que era Vida. Y  ese fuego fue volviéndose plano, lo lanzó a un lado y empezó a crecer, creció hasta ser un poco más grande que ella. Rió, la carcajada llenó el lugar, pillé a mi padre observándome con un aire risueño.

-Eres hermosa, Sahar, es un honor haber sido elegido para procrearte y nacieras de nuevo una vez tras otra en Assiah. Para verte ser quien eres hoy-dijo. Sonreí, y volvimos a prestar atención al juego de la niña-. Sólo de un ser puro como lo es un niño puede nacer algo tan puro como El Origen, la sabiduría de una niña.

-Los niños son los enemigos de Eloah, es a los primeros que en Assiah buscan lastimar. En ellos está la Verdad.

   El Fuego Plano fue elevándose despacio, ella observó fascinada cómo volvía a crecer más y más. Cerró los ojos, desvaneciéndose igual que nosotros sin quererlo; pisamos tierra y mi padre empezó a reír al ver bajo sus pies la verde grama, hermosa, con un aroma a perfume que ni el mejor en Assiah podía superar.

-Está jugando, pintando en un lienzo, ¿cómo se te pudo ocurrir?

-Estaba jugando, lo acabas de decir-sonreí.

-¿No querías estar sola?-preguntó.

-No lo creé por eso, yo siempre he estado y no conocía la tristeza o la soledad, ni siquiera el aburrimiento, lo hice porque sentí que era el momento. Lo vi y lo creé.

-¿De dónde nació esa visión?

-De mí, podía verlo todo. No fue por egoísmo.

-Los niños no conocen el egoísmo-asintió.

     Los árboles, el mar, el cielo, todo vino del Fuego porque el Fuego era Vida. La Vida era yo.
      Y los seres de Luz fueron creados uno tras otro, irónico que vistieran de negro. Eran personas como Caín y como yo, como la yo que los hizo; se lanzó a los brazos del rubio que se hallaba al frente de todos.
      Nos acercamos.
     Un gran número de ellos que se miraban los unos a los otros y sonreían recibieron a la niña.

-Tú eres un hermoso espíritu-la oí decirle al rubio, él rió.

-Espíritu-repitió el hombre-. ¿Cómo te llamas, pequeñita?-preguntó.

-Sahar-respondí-. Significa muchas cosas, ¿sabías?-Miró a la joven morena que estaba al lado de él. En ella no había reparado, era Erza.

-¿Erza?-susurré. Mi padre también se sorprendió.

-¿Cómo quieres llamarte?-le preguntó al hombre.

-¿No deberías tú ponerme el nombre? Me has traído, nos has hecho.

-¿Por qué no les sorprende que los haya creado una niña?-inquirió Caín.

-Porque son como ella, la perciben como parte de ellos.

-Pero quiero que ustedes lo decidan, pueden hacerlo.-El hombre miró a Erza y fue observando a los demás con la niña todavía cargada-. Lucifer-dijo la pequeña-, si quieres que yo te dé un nombre, te llamaré Lucifer. Como Lux, porque todos lo son, todos son Lumo kaj Vivo.

-Luz y Vida, del fuego. Seres de Luz-dijo mi padre.

-Me gusta-sonrió Lucifer.

-Astorýa-dije, mirando a la Erza de ese tiempo-. El nombre de origen de Erza era Astorýa.

      La niña caminó con otro grupo de niños mientras que los más grandes miraban el límpido cielo azul, y paseaban por el verde campo respirando el aire puro que los rodeaba. Estaban conociendo su nuevo hogar.

-Ĝi estas bela-dijo Lucifer, él y Astorýa se habían quedado atrás.

    Sí que era hermoso, hasta Caín parecía encantado con lo que veía.    
-Tre bela-estuvo de acuerdo la chica, sonriendo-. Mira a la tot, está nombrando a los demás.

-Tot, esa palabra es muy tuya, cariño-me dijo papá-. Se parece a Assiah, pero hay algo que hace distinto este mundo, puedo sentirlo y verlo. No se respira hostilidad.

-Es el Arquetipo, lo que a los ojos de Eloah era perfección-hablé viéndome abrazar a la Erza de allí-. Le estoy dando su nombre-informé a mi padre.

-¿Ellos decidían si quedarselo o no?

-Nunca les impuse nada, siempre podían decidir. No quería ejercer control sobre ellos, no pasaba por mi cabeza.

  Los espíritus vivían a la intemperie o creaban sus propios hogares a partir de sus habilidades, limpios dones usados para el bienestar propio y ajeno. Se ayudaban entre todos y fueron expandiéndose, conociendo nuevos lugares de su mundo.
    En las noches el cielo parecía estar abierto dejando a la vista otros mundos creados por la pequeña, mundos vecinos que convergían con el Origen.

-No existen fronteras-comentó Caín-, ni en tierra entre los países, ni entre mundos. Ni gobernantes, ni siquiera tú lo eres, te tratan como una más con la diferencia de que te llaman Madre, y otros te llaman por tu nombre; lo veo y no lo creo. Los animales son mansos, ese tigre que te seguía a todas partes hace unos recuerdos atrás, eso sí que fue sorprendente.

-Pareces un niño, papá-reí.

-Me has contagiado.-Me encogí de hombros y me vi acompañando a Lucifer por un bosque-. Nunca te había visto reír así, Sahar, no si no es Faye quien lo provoca.

-Faye es mi casa, y ésta también.
   La pequeña se agachó y se quitó una cadena que llevaba enrollada en la muñeca derecha. Lucifer también se puso de cuclillas.    
-Te enseñaré algo, mira con atención-le dijo la niña al joven caballero. Se llevó el dedo índice a los labios en señal de silencio-. No hagas ruido.
      Noté que era una flor naranja sobre la cual ponía sus manos y cerraba los ojos para concentrarse; la flor brilló y se transformó en una mariposa que voló sobre ellos y se detuvo en la cabeza de Lucifer. La niña rió.
    Con sus grandes ojos observó al rubio, viendo cómo tomaba la mariposa con cuidado y la ponía en su dedo índice.

-Papilio, Lucifer-dijo ella.

-Papilio-aceptó él.

-Siempre está contigo-dijo Caín-. No me sorprende que Amelia sea apegada y lo arriesgue todo por ti.

     En realidad era más por Luna, eramos como la misma persona por haberla creado yo, pero con personalidades distintas.
      El recuerdo cambió y ahora me encontraba con Astorýa.

-Iré a Laos, pero volveré pronto, Sahar-decía la joven morena. Sus verduscos ojos miraban con cariño a la niña; se inclinó para estar a su altura-. ¿Estarás aquí cuando regrese?-preguntó, besando sus dedos índice y medio, la pequeña hizo lo mismo y los juntó con los de Astorýa. 
-Te esperaré, Asto-sonrió la niña. Era una promesa entre ambas.

-¿Cuánto tiempo ha pasado desde que creaste todo?-interrogó papá.

-En años de Assiah, dos. 

-No has cambiado nada.

-Porque no me lo he permitido.-Caín estaba desconcertado-. Pasa que puedo leerlos con facilidad cuando estoy en mi forma adulta, saber lo que piensan, sienten, pero en mi forma infantil podía bloquear eso porque me gustaba que me sorprendieran.

-¿No es eso peligroso?

-Lo era, sí, y no es como si abundaran los malvados o mal intencionados en este mundo, por eso me permitía hacerlo. Un riesgo medido.
    Una melodía hizo eco en ese recuerdo para trasladarnos a uno nuevo, me hallaba tocando el violín sentada al alféizar de una ventana. Caín cerró los ojos llenándose de la música, sonriendo con ella. Miré a la Sahar adolescente, concentrada en lo que tocaba y mirando a los niños que jugaban en el campo más allá de Palacio.
  Y otra vez viajamos a otro recuerdo, uno donde estaba más adulta sosteniendo una serpiente. Caín enarcó una ceja en mi dirección, reí bajando la cara.

-Querida niña-dijo Él. Fruncí el ceño automáticamente al verlo y reconocerlo, tal y como lo hizo la yo del pasado-. Una sierpe en tus manos, ¿es la que te obsequié, no?

-Sí, lo es-respondí con sequedad.

    Su joven rostro se asemejaba al mío sólo que en versión masculina, su fina barbilla tenía un pequeño hoyuelo y sus ojos grises algo rasgados exhibían una mirada dulce. Su cuerpo era delgado, pero de contextura musculada sin llegar a exagerar, elegante por donde se le mirara con el cabello castaño corto y bien peinado.

-Eloah, supongo-dijo papá. Asentí.

-¿Qué se te ofrece? Es la primera vez que pisas mi hogar, cuando te propuse venir te rehusaste.

-Observaba tus mundos, y el Origen-respondió con voz pausada y profunda.

-No son mis mundos, les pertenecen a ellos-repuse.

-Claro, a tus criaturas.

-Otra vez te equivocas: no son mis criaturas, se pertenecen a sí mismas.

-¿Es mi imaginación o te pones a la defensiva con Él cerca?-preguntó Caín.

-No me era difícil, y a Él le resultaba fácil alterarme. Su mera presencia era putrefacta, pero prefería que me afectara a mí y no a mis hijos; aunque su corrupto ser no alteraba la paz de mi hogar, no podía a menos que alguno cayera en su red. La pureza del Origen limpiaba lo corrupto en Eloah, sin embargo era como si volviera a crecer, aparecía y desaparecía.

-Es un desperdicio, Sahar, he visto a estos seres, los he estudiado desde lejos, podrías hacer grandes cosas con ellos, los creaste para no estar sola y no los usas.

-No los creé para no estar sola, si todavía no entiendes mis razones no encuentro motivo para tu visita.-Miró a la serpiente que llevaba enrollada en su mano-. Sé por qué me la obsequiaste-susurró-. Tú la creaste y la conservo porque viene de ti, no te rechazo, Eloah, aunque te sientas así, esta criatura es bonita, no hay hostilidad en ella pero sí la percibí en tu persona cuando me la diste. Tus intenciones eran que éste ser me hiciera daño, ¿qué te hice para que me odies?

   El muchacho se acercó a la ventana, metió sus manos en los bolsillos de su pantalón.

-He creado un mundo propio-dijo, mirando a lo lejos la explanada, los árboles más allá de palacio, el horizonte donde la vista no alcanzaba a llegar-. ¿Cómo lograste la perfección del tuyo? ¿Cuál es tu secreto?

-No tengo ninguno. Ni siquiera conozco la perfección.

-Tus criaturas no mueren nunca, son inteligentes, poseen habilidades que las mías ni siquiera heredan de Su Demiurgo. Las tuyas no enferman, no tienen hambre, las mías ni sus cuerpos llegan a rozar lo que las tuyas al ser creados; ¿cómo lo hiciste?

-¿Has probado quererlas tal cual son? Tal vez esa sea la perfección que buscas. En cambio las destruyes, desbaratas lo que haces y vuelves a empezar, y no conforme con eso pareces absorber algo de ellas.

-Para lo único que sirven, brindarme poder con sus decesos-sonrió, volviéndose-. Imagina lo que supondría que destruyeras, por probar, a uno de los tuyos, el poder que obtendrías sería enorme.
-Tienes unas ideas repugnantes, Eloah-intervino Lucifer, dejándose ver recargado en la cabecera del sofá-. Nuestra familia es unida e intocable, quiero tu corrupto culo fuera de aquí.

    Lucifer fue el más rebelde de todos cuando se trataba de defender a su familia de Eloah. Él ya lo conocía de la vez que el Demiurgo Creador me había regalado la serpiente, fue el único que lo vio en esa ocasión.

-Tranquilízate, Lucifer-le dije, acercándome a él y acariciando su mejilla-. Hay una habitación disponible-hablé con Eloah-, si gustas quedarte estás en tu casa, puedes hacerlo.

     Eloah pasó por el lado de Lucifer y siguió su camino sin decir o hacer nada para provocar a mi hijo. Al menos respetaba eso.

-¿No escuchaste lo que acaba de decir?-preguntó Lucifer, más tranquilo-. Li estas via mimetismo, vin spegulata en rompita spegulo.

    Esas palabras: "Él es tu mímica, es tu reflejo en un espejo roto". Él era yo, y yo era Él, sus pensamientos bien podían ser los míos.

-Razones de fuerza mayor para supervisarlo, ¿no crees? Quiero darle una oportunidad-sonreí. Él entendió, y no me cuestionó.

   Yo conocía las razones por las que Eloah había pisado el Origen.
  Cambiamos de lugar en medio de una espesa niebla, reaparecimos en la estancia donde Lucifer y otra chica rubia esperaban sonrientes al pie de la escalera; Caín había dejado de hacer preguntas, se dedicaba a observar. Cuando la joven mujer del recuerdo que le antecedía a éste empezó a bajar los escalones me observó, no dijo nada, sonrió.

-Eglee-dijo la otra yo, saltando del último escalón para abrazarla.

-Madre, me siento feliz de encontrarte en casa-dijo la mujer rubia. Cogió las manos de la Sahar que tenía enfrente, estaba emocionada; los tres caminaron hacia la estancia y tomaron asiento, las dos chicas en el sofá y Lucifer en uno de los sillones de enfrente-. Estuve en Cártago, la primera vez que visito ese lugar y quedé maravillada. Las construcciones son de un exquisito diseño, los jardines a la entrada de Ciudad Vizenso son una pasada y antes de que se me olvide, el pueblo de Cártago les envía saludos a ambos.

    Lucifer le guiñó un ojo a la morena, y disfrutó con la alegría que expresaba Eglee al hablar.

-Sabía que te gustaría-dijo el hombre-. Le comenté sobre Cártago, madre-se dirigió a la morena-, y le hablé de nuestra estancia allí poco después de su creación y fundación. Cártago es tierra de escritores y escultores, artistas que comparten sus talentos con todos nosotros, espero que hayas saciado tu curiosidad, hermana. 

-Mucho en realidad, hablé con mis padres.....

    Caín me observó interrogándome de forma silenciosa.

-Que me llamen madre no quiere decir que no tengan a sus propios padres-le respondí-, ella es de una generación posterior al Origen. Me llaman madre por respeto, por ser la primera y la creadora, pero también se dirigen a mí por mi nombre o algún mote cariñoso.

     El respeto era mutuo entre unos y otros en el Origen y mundos que nacieron de mi mano después. Los viajes de un lugar a otro eran muy comunes, no existía una frontera que nos separara, dueños de tierras, Señores Feudales, nada de eso se veía.
    Volví el rostro hacia la entrada de la estancia cuando Lucifer se puso de pie, Astorýa había llegado, la rubia fue a abrazarla.

-Bienvenida, guapa-dijo Astorýa-. Les informo que encontré a alguien a la puerta de casa. Velkam-llamó.

   Mi padre notó cómo la Sahar del pasado caminaba en dirección al hombre que acababa de reunirse con ellos. El mismo rostro del Velkam que ambos conocíamos, el esbelto cuerpo de Sahar fue rodeado por sus brazos.

-Aquí cobran sentido muchas cosas-comentó papá-. Por eso en Assiah volvieron a estar juntos, lo amabas aquí. Sus presentimientos sobre ti estaban bien fundados, posiblemente el primero que despertó a medias fue él, todo porque te encontró y volvió a enamorarse.      
-Mi buen amigo, ansío que tu estancia sea larga-dijo Lucifer, estrechándole la mano a Velkam.

-Lo será. Si Bisha me lo permite.-Velkam la miró, estiró la mano hacia ella y la atrajo a su lado cuando la chica la tomó.

-¿No tienen hijos en esta época?-preguntó Caín.

-No-respondí, observando cómo ambos dejaban la estancia-. Fui prudente con ese particular, un hijo de mi carne y sangre hubiese sido un manjar para Eloah.

-Entonces sí desconfiabas de Él.

-No era estúpida, padre. Si no hubiese leído en Él las intenciones de hacerme daño cuando me obsequió la serpiente probablemente habría tenido un hijo con Velkam.

-Vigilabas a los espíritu de Origen y los demás mundos, protegiéndolos de Eloah.

-No-dije. Moví la mano borrando el recuerdo de mí abrazando a Velkam que se había repetido una y otra vez-. Vigilaba a Eloah para protegerlo de sí mismo-mientras hablaba vimos el momento exacto en el que Eloah nació, poco después de yo tomar forma la luz que acompañó mi propio nacimiento se deformó, una fragmentación que se volvió silueta, y no se dejó ver-. Él conoció la confusión y el miedo, razón por la que no se acercó a mí, pero yo sabía que estaba allí.

-No era un niño como tú.

-Nació en forma más adulta, sí, es curioso y simple. Yo era un espíritu y Él la sombra; oscuridad nunca será lo mismo que sombra, nunca, ésta nace de la Luz, sin luz no hay sombra. Mientras que la Oscuridad fue antes que la Luz, de la primera nació la segunda y ambas soy yo. La sombra de un niño es su parte adulta, pureza e impureza, los niños no nacen siendo malos, la maldad es aprendida y eso lo demostró Él cuando creó Assiah, por eso en Assiah siente miedo de los niños, los aborrece y los va corrompiendo, los rompe. ¿Por qué crees que a Adán y Eva los creó en su forma adulta? ¿Por qué crees que los Elohim son todos adultos? Su imagen y semejanza, Caín.

-Entiendo, pero es que tú también creaste adultos.

-Seres de Luz, padre, ya eran puros. Los humanos son barro, esa materia creada por Él a la que llamó Alma, y su aliento de vida que no es más que su esencia corrupta, y hablo de los humanos anteriores a Adán y Eva, esos llamados cavernícolas carecían de inteligencia, Eloah destruyó Su Creación en repetidas ocasiones porque no se sentía satisfecho, los aborrecía, le servían de sacrificios a sí mismo. Él veía a la distancia cómo los Spýrito vivían y tenía la absurda idea de que yo recibía adoración de parte de ellos, de que por eso era "perfecta", y Él no, que por eso yo tenía un infinito poder y Él estaba limitado. Y comenzó a evolucionar su ya malévolo pensar, quería destruir el Origen pero no podía; se preguntaba por qué, si era parte de mí, por qué no podía hacer lo mismo que yo. Volvió a intentar construir un mundo, y de nuevo lo vio como un fracaso. Tú lo escuchaste: "Es un desperdicio, Sahar, he visto a estos seres, los he estudiado desde lejos, podrías hacer grandes cosas con ellos..", "Imagina lo que supondría que destruyeras, por probar, a uno de los tuyos, el poder que obtendrías sería enorme...", allí, desde ese instante empecé a escuchar lamentos, gritos de auxilio y a ver imágenes de gente sufriendo, nunca había visto a la gente sufrir por algo porque en el Origen no ocurre, pero canalicé el dolor aunque no lo demostrara, y no entendí en un principio qué era. Pero sí que capté el mensaje: Eloah me había dicho a la cara lo que tenía pensado hacer. Probaría una forma de alcanzar un poder superior al mío o al menos igualarlo, y en el proceso crearía un mundo mejor donde las criaturas le rindieran tributo, y si acaso intentar arrebatarme lo que yo poseía, cuando yo nada poseo. 

    Caín observó el nacimiento de Eloah que, como antes, se repetía ante nuestros ojos.

-¿Por qué no lo destruiste, si sabías que estaba allí observándote, por qué no lo destruiste? Debiste ver venir todo el caos que ocasionaría-dijo entonces.

-Era incongruente lo que llegué a ver, además, si le hubiese hecho caso a lo que vi tal vez habría contaminado el Origen, como Él ha estado intentando contaminarme desde que pisé Assiah. Deja a Su Mundo material hacer lo que su mano no consigue.

    Quería volverme como Él, así lo ha hecho con los Spýrito que secuestró. Los doblegó y corrompió.  
     Los recuerdos se revolvieron, dejándonos en medio de una habitación iluminada por velas, un hombre de negro cabello corto se hallaba de espaldas a nosotros observando un violín. No necesité ver su rostro para saber de quién se trataba, la puerta se abriría en cualquier momento. Fue pensarlo y la yo del recuerdo entró, y se detuvo al verlo.   
-Rosen, ¿qué haces aquí?-preguntó, sonando de lo más amable.

    El hombre puso el violín en su estuche, se dio la vuelta despacio y sonriendo, mi padre soltó una maldición.

-Es Uriel-musitó-. Uriel, uno de Sus Arcángeles.

-Tomó decisiones que rompieron mi corazón y el de sus hermanos, pero fueron respetadas-hablé. 

     El caballeroso hombre se quitó la corbata y la metió en el bolsillo de su saco negro.  
-Acabo de llegar, m'Lady, disculpe el haber entrado sin su permiso pero quería darle una sorpresa.-Señaló el violín, la chica se acercó, su rostro no tenía ni un ápice de enfado-. Aurora lo ha enviado con mucho cariño, sabe de tu gusto por el sonido que proviene de este instrumento.

-Yo ya tengo uno, Velkam me lo regaló hace mucho, lo que no quiere decir que vaya a rechazar su cariño que emana de este instrumento. Lo tocaré cada día, y alguna vez para ella, dale las gracias de mi parte, mine tot.-Besó su mejilla.

-Aurora era su esposa-le expliqué a mi padre-. Rosen fue creado al mismo tiempo que los demás, era caro a mi corazón como cada uno de ellos. Es aquí, en este momento en que todo pasa-susurré.

-El violín es una excusa-comentó Sahar-. Piensas que no me he dado cuenta de tu debate interno, se debe a tu cercanía a nuestro invitado, Rosen. ¿De qué dudas?

-Si Él decidiera marcharse, quisiera acompañarlo.

-¿Qué te ha dicho para que quieras tal cosa?

-Al final es cierto, te sientes amenazada por Él. "Qué te ha dicho"-repitió sin levantar la voz ni sonar irónico-, ¿es que no pienso por mí mismo? ¿Ha sido una mentira nuestro libre albedrío?

-No, están en su derecho de tomar vuestras propias decisiones, son libres de hacerlo. Es sólo que Eloah tiende a distorsionar algunas cosas, cariño, y veo que se ha metido muy bien en tu cabeza, se le llama confusión, Eloah te ha confundido-dijo Sahar, poniendo su mano en la frente del hombre, él cerró los ojos y dejó que ella paseara la palma en una caricia hasta su mejilla-. Eres sabio, Rosen, te he mostrado lo que Eloah busca en realidad, sabrás qué hacer con esa información.-Rosen besó la mano de ella-. Cuida a tu familia.

-Que se vaya de casa-pidió Rosen.

-No puedo botarlo, siento que es mi responsabilidad, dejarlo ir significará que volverá y hallará la forma de arrebatar a tus hermanos de nuestro hogar.

-Estando aquí es peor.

-Me encargaré de Él.-Rosen asintió, y se dirigió a la salida cerrando la puerta tras de sí-. Deja de perjudicarlo-dijo a la vacía habitación, Eloah se dejó ver muy cerca de ella. Caminó a su alrededor y se paró a sus espaldas.

-Encontré a un eslabón débil-le susurró al oído-. Creo que es el único, pero funcionará.

-No te lo vas a llevar-terció Sahar-. Tus experimentos no iniciarán con él, ni con nadie. 

-A eso que sientes lo llamo ira-susurró de nuevo-. Yo también la estoy sintiendo ahora mismo, que poco dura mi influencia aquí. Tarde o temprano cambiaré eso.

-Una vez dijiste que era un desperdicio haberlos creado si no los usaba para que hicieran mi voluntad, erraste en tus palabras porque quien ha desperdiciado una oportunidad has sido tú.

-¿Por qué? ¿Por no querer pertenecer a tu pacífico hogar? ¿Por desear más? Estoy intranquilo aquí, Sahar, me enferma ver cómo los tratas, no los gobiernas, los dejas pasear a sus anchas y tratarte como a una más cuando fuiste tú quien les dio la vida. Deberían besarte los pies.

-No fueron creados para ser gobernados, tienen autoridad en sí mismos, piensan por sí mismos, no porque los haya creado tengo derecho sobre ellos y los obligaré a obedecerme. Es patético tener subordinados, es patético tratarlos mal, no tengo esclavos, Eloah, no son esclavos, son mi familia. Y tú has desaprovechado el lugar que te di en nuestra familia, quieras o no somos hermanos.

-Deja de decir eso.

-¿Que somos hermanos? Lo somos, ¿no lo ves? Prefiero decir eso a decir que sólo eres una parte mía, una monstruosa parte mía, un falso yo. Una imitación....

-Cierra la boca, Sahar.

-¿Qué haces?-me preguntó mi padre, alterado por lo que veía-. A este paso....

-Observa.

-¿Duele oírlo?-A mí me dolía decírselo-. Eres lo que sobró, una sombra, materia impura..... Una aberración-le dijo en la cara.

    Eloah la apuñaló con una daga tres veces y después cortó su cuello.

-Joder....-musitó Caín.

    Mi cuerpo no se movía, Eloah la cargó y caminó hacia el balcón, ni una gota de sangre fue derramada, las heridas estaban pero la sangre brillaba por su ausencia.

-Tus adorados hijos conocerán la muerte-dijo Eloah-, y temerán.

     El miedo no existía en el Origen, no había nada a qué temer. Él no iba a cambiar eso.

-Veamos qué tan perfecta eres, una caída desde aquí ni siquiera tú la aguantarías.

    La puerta se abrió de golpe, Eglee lo vio a punto de lanzar mi cuerpo por el balcón.

-Eloah no-dijo. El hombre la miró-. Déjala y vete, si te vas ahora no habrá represalias en tu contra. Piénsalo, no quieres estar aquí más que como gobernante y nosotros no podemos ser gobernados, menos por alguien que carece de compasión, y que no conoce el amor. No somos compatibles contigo ni tú con nuestro mundo ni con nosotros, no porque así lo queramos más bien es porque tú nos aborreces. Si hicieras un esfuerzo por.....

-Tú lo has dicho, no somos compatibles, pero algún día me darán lo que necesito y se postrarán ante mí. Y ese día Sahar ya no será-sentenció, lanzando mi cuerpo por el balcón. Eglee corrió hacia Él, pero el hombre se desvaneció en una cortina de niebla negra que se deshizo muy pronto, obra del Origen, destruyendo las partículas de materia que Eloah dejó atrás.

   Abajo, los únicos que habían visto lo ocurrido fueron Lucifer y Astorýa. El fuego arropó mi cuerpo y al ir apagándose la silueta de un bebé apareció, Caín quedó pasmado por el hecho.

-La muerte no existe-le expliqué-, el ciclo inició. Verdadera inmortalidad, aquí nadie nunca muere o enferma, todo inicia de nuevo.

-Como un fénix renaciendo de sus cenizas-dijo él.

-Exacto.
     Lucifer cargó a la bebé y la enrolló en una cobija roja que Astorýa le dio.

-Se fue-les informó Eglee, reuniéndose con ellos.

    Y nos vimos lanzados a otro recuerdo de ese mismo día en el interior de Palacio; Rosen, Velkam, Astorýa, Eglee y Lucifer estaban en la estancia. Lucifer conmigo en brazos.

-Ha sido todo por ti, Rosen-dijo Lucifer-. Bisha sabía que hoy Eloah intentaría llevarte consigo, te usaría para algún proyectito suyo.

-Soy el más débil de todos, por lo visto-habló Rosen, se puso de pie dispuesto a marcharse.

-No se trata de eso, hermano, es el juego de Eloah.....

-Están muy calmados como para acabar de pasar por algo tormentoso, te lanzaron por un balcón y no están enfadados-comentó Caín.

-Somos un poco cabeza fría, la ira no trae nada bueno. Lucifer es el más impulsivo, aún así se muestra cauteloso.-Amelia acudió a mis pensamientos.

-Amelia no tanto-dijo Caín, imaginando a qué se debía mi repentino silencio-. Últimamente se aferró a su lado impulsivo.

-La influencia de Assiah tiene mucho qué ver, y el que no pertenezcamos a ese mundo nos vuelve agresivos. Tú conoces el sentimiento, eres Spýrito por tu padre, por Lucifer. Nunca comulgaste con la acción de obedecer y adorar a Eloah, siempre sentiste rechazo por ello y hacia tu medio hermano Abel.

-Lo sabes.

-Conozco tu verdadera historia, ahora sí.      
    Volví a mirar al grupo de personas que seguía hablando, a Asto sí se la veía más enfadada, levantó la mirada hacia Rosen cuando éste se le acercó.

-Fui incauto, no seguí tu consejo, lo siento-le dijo el hombre.

-No le des una próxima vez-le contestó Astorýa-, madre te ha salvado este día pero Eloah no va a rendirse hasta conseguir lo que quiere; te perjudica verte a ti mismo como alguien débil, Lucifer lo ha dicho, es Su juego, la manipulación, sembrar la semilla del caos dentro de ti. Permítete ser purificado, y protejamos nuestro hogar. 
   Eglee dio media vuelta y se marchó sin decir nada, los demás no la detuvieron. 

-¿Qué le pasa?-interrogó Caín.

-Se va en busca de Eloah, vigilará sus pasos. Será mis ojos por decisión propia.

-Correrá peligro.

-No te imaginas cuánto-murmuré-. Lucifer no es el único que ha sacrificado su  vida por la protección de su familia.

-Antes lo provocaste a propósito, ¿no?-aventuró.

-Sí, Rosen había ido a mi habitación no sólo con la intención de hablar sino de hacer lo que Eloah hizo, pero la influencia de éste en el Origen no es suficiente, no dura porque la pureza es infinita y destruye la materia impura. En Eloah el único efecto que tiene es esa intranquilidad, y pasar demasiado tiempo aquí puede destruirlo pero también sería peligroso para nuestra forma de vida. No debe morir en el Origen, debe morir fuera de él, con su creación de ser necesario; dejé que todo pasara de acuerdo a Su plan, excepto que Rosen fue más fuerte y entonces Eloah tomó su lugar como mi asesino para probar mi inmortalidad, en sus estudios sobre Spýrito no había visto a ninguno morir y quería saber si podía matar a alguno, me eligió a mí e intentó usar la mano de uno de mis hijos para su cometido. Presenciaste lo que ocurrió y Él, antes de irse del todo, también.        

-Sabe que Él sí puede ser destruido, pero tú no, por eso se aferra a igualarte o superarte: "ese día Sahar ya no será..", dijo, el día en que los tendría a los Spýrito venerándole. La actualidad-reflexionó mi padre-. Continuó probando y errando en la creación, hasta que....

-Hasta que secuestró a gran parte de mi familia e hizo a sus humanos.

    Fuimos viendo recuerdos al azar y escuchando las voces de quienes en ellos aparecían. Eran ecos del pasado que se detuvieron de pronto.
    Lucifer me tenía en brazos, habían pasado unos meses tras el incidente del balcón.

-Se está viendo afectada por algo externo, debemos averiguar qué es-decía Asto.

-¿Es necesario caminar tan lejos? La respuesta es simple, es Eloah-respondió Lucifer-. Y que Eglee siga sin volver-añadió.
     La bebé se aferró a él. Y el recuerdo cambió.
    Seguía con Lucifer, y una persona sentada de espaldas a él, un escritorio lo separaba de esa persona.

-Eglee se comunicó conmigo, Él está en Córcega-dijo la voz de la mujer que estaba sentada al otro lado del escritorio-. Eloah pide perdón por su proceder, insiste en reunirse con Bisha.

-Se supone que debemos creer en su redención-sonrió, apenas, Lucifer-. Él eligió marcharse, conocemos sus sentimientos mezquinos y si tengo que opinar es mejor tenerlo lejos de nuestro hogar-hablaba de mí, no sólo de nuestro mundo-; ese tipo de corrupción que nació con Él, aunque se disuelve y destruye aquí, no la quiero cerca de ella.

-Eres demasiado protector, Ele-comentó la mujer, se percibía la sonrisa en su boca cuando lo dijo.

-Cuando se trata de ella, todos lo somos, ¿o no?-Lucifer me miraba con cariño, devoción-. No puedo creer que sea su reflejo.

-"Ella nació de la nada, cuando nada existía ella nació"-dijo la mujer, recitando un poema-. "Él es la mímica, la sombra que se proyectó cuando ella creó el Todo", cuando nos creó a todos-finalizó.

    La bebé observó a Lucifer.

-Intentó borrar lo eterno en ti, ¿por qué lo dejaste?-le habló él.

-Por Rosen, por ti, por todos-dije al mismo tiempo que la bebé se dirigía telepáticamente a las dos personas que estaban con ella-. Búscalo, Nunally, dile que acepto. Debemos detener sus pruebas antes de que sea peor.

    La silla giró con lentitud, la mujer dio la cara por primera vez, y mi padre no entraba en sí del asombro.

-¿No es....?

-Pariente de Helena Carlysle, sí. Su nombre en Assiah era Claudia, y fue muy cercana a Amelia por razones obvias; se mantuvo fiel a sí misma, y como Velkam, despertó a medias muy pronto.

    Nunally se puso de pie.

-Sigo sin estar de acuerdo-se quejó Lucifer-. Córcega es muy cerca todavía.

-Pero no ha hecho nada, Eglee nos lo habría dicho o yo percibido. No quiero darle una nueva oportunidad, hablaré con Él, si ve que lo perdono....

-Jamás hará caso, Sahar, lo sabes-terció Nunally-, pero por intentar que no quede. Después de esto, si mueve un dedo en nuestra contra, debe ser exterminado.

-Por cómo están las cosas no funcionó tu perdón. E imagino que no fue ninguna sorpresa para ti-dijo Caín-. ¿Qué fue lo que salió mal?

-Con Eloah todo sale mal, no llegó a nuestra audiencia, quería entrar al Origen y a Palacio una vez más en busca de la serpiente que me regaló un día. La pequeña me había acompañado por tanto tiempo que había sido purificada y poseía propiedades místicas que le fueron de ayuda a la hora de crearse un cuerpo físico, se la llevó y adhirió su piel a sí mismo. Obtuvo una imitación de mi inmortalidad a través del reptil, el corte de una daga no traspasaba su piel, Él, todo materia, ahora podía regenerarse. Ya no estaba limitado en ese aspecto, tenía lo que creía era una inmortalidad como la mía. Entonces Sus pruebas y error volvieron, no envié a nadie a por Él sino que fui en persona a Su mundo, y dolía, Caín, dolía demasiado pisar aquél sitio. Era tormentoso, razón por la que no quería que mis hijos fueran y lo atacaran, no quería ese pesar para ellos.

-Se los llevará-escuchamos la serena voz de una niña, el recuerdo se materializó-, se llevará a nuestra familia para seguir con sus pruebas, lo que ha probado hasta ahora no le ha funcionado y sé, sé que ustedes conocerán el dolor si van a detenerlo. Por eso no he querido enviarlos, porque sufren. No quiero que sufran. Lo he observado crear y destruir su creación, no está satisfecho. Aquí nos tenía a nosotros, pero no estaba satisfecho, sentí sus sentimientos, su frustración, algo crecía en Él. ¿Y si yo o ustedes se vuelven así? ¿Si los lleva consigo? He visto un mundo de dolor y caos, conocí el miedo en esas visiones, es un sentimiento que no me gustó, ¿conoces el miedo?
-No lo conozco, pero lo que sea no dejaré que lo sientas de nuevo o que te conviertas en algo que no eres, y que sabes que no eres. Él puede ser tu reflejo, tu sombra, pero no eres tú y aunque quiera no será tú jamás; eres única como cada uno de nosotros, nos enseñaste a amar y es lo que todos conocemos, un amor verdadero, puro al que Él renunció cuando te atacó y se marchó.

-No fue suficiente para Él, no es un amor tan puro si Él se volvió mezquino.
-Es el amor más puro y perfecto que conoceré porque eres mi madre, y no hay amor más perfecto y desinteresado que el de una madre por sus hijos. 

-Es su naturaleza, Sahar-dijo mi padre-. No es tu culpa que Él sea así.

-Su naturaleza es la mía, nació de mí, si Él es así ¿qué te hace pensar que yo no lo soy, que no puedo convertirme en alguien como Él, que Sus pensamientos no son los míos?

-Tus recuerdos son mi respuesta, tus hijos son mi respuesta-sonrió-. Una persona cuyos hijos la aman de ese modo que muestran en cada recuerdo no puede ser como la criatura infernal que se hace llamar Dios.

-Gracias, papá-susurré.

    Fuimos a otro recuerdo, Asto y Velkam se encontraron con Lucifer en el vestíbulo de Palacio.
-Eglee no está por ninguna parte, y Rosen desapareció desde ayer junto a cinco jóvenes-le comunicó Velkam al rubio, nervioso, aferrado a sus hombros-. Él está aquí, se los está llevando.

-O Rosen le está ayudando-dijo Asto-. Sabemos que es el que más cercano estuvo a Eloah, y si en los últimos tagoj estableció contacto con Rosen de nuevo....
-Lo hizo-habló Sahar, bajando los escalones. Fue con Velkam, se acercó tanto a él, acariciando su rostro-. Cálmate, siento que Su influencia está en ti, mi amor.

-Bisha, ¿no lo viste?-preguntó Lucifer.

-Su esencia se desvanece-respondió la mujer-, la serpiente que se llevó consigo lo hace invisible a mí por instantes, seguro lo descubrió y aprovechó ese detalle para atacar. Iré a por Él yo misma.

-Bishamonten Sahar, permite que yo....

-No, Eloah es mi responsabilidad, no vuestra. 

    Desapareció, y viajamos con ella fuera del Origen donde Assiah fue plantada por debajo de mi hogar; la planicie del mundo de Eloah era similar a los diferentes mundos hermanos del Origen, con la diferencia de que éste era rodeado por un enorme muro de hielo y sobre él una bóveda que impedía el paso a los extraños. En tamaño, Bishamonten Sahar era gigante, con sus manos abrió la oscura bóveda y observó dentro, para luego modificar su estatura y entrar, la acompañamos presenciando lo aterradora que era Assiah, y cómo Sahar caminaba por la tierra oscura y hostil. Relámpagos surcaban el negro cielo, en tierra no era ni siquiera desierto lo que veíamos, de la negra arena bajo nuestros pies salía humo y un olor a putrefacción se extendía con el sofocante aire.
   Sahar buscó con la mirada a Rosen o algún indicio de él y Eglee. Pero tuvo que salir cuando de sus ojos empezaron a brotar lágrimas de sangre.

-Le está doliendo-dije-. Puede ver lo que vendrá. Y sufre por las penurias que pasarán sus hijos allí si no los libera de las garras de Eloah. Sobre todo a Eglee porque de Rosen espera una traición.

    Regresamos al Origen sólo para que Asto le comunicara que Lucifer se había marchado poco después de ella, y Velkam también había desaparecido.      
    Rozó la mejilla de Astorýa y vio su último recuerdo, así como nosotros con ella. En él Lucifer la tomaba de la nuca, la cercanía entre ambos perturbó a mi padre.

-Ni Erza ni Amelia son así de cercanas-comentó.

-Sólo se han visto una vez y como por dos minutos, papá-le recordé.

-Entrégale esto-dijo Lucifer, depositando un papel en la mano de Asto-. Cuando regrese dile que no vuelva a pisar Su territorio, no importa el tiempo que me tome o lo mucho que sufra, regresaré con nuestra familia.

-Lucifer, por favor recuerda siempre quién eres, no dejes que te pierda.

-Jamás.

     Asto le entregó la carta a Sahar, ésta se sentó y empezó a leer en silencio.

-Se me adelantó-dijo-, se fue antes de que yo volviera allí de forma definitiva. "De ti aprendí que se hacen sacrificios por quien amamos, te he visto hacerlo. Por eso elijo sacrificarme por ti y por mis hermanos, ningún otro mundo sufrirá por la maldad de Eloah, no volverás a sufrir.."-leyó en voz alta.

-Encontró una forma de hacer a sus criaturas medianamente inteligentes-le narré a mi padre-. Encerrando a mis hijos en esas Corazas vacías, una prisión dentro de un mundo prisión. Sujetos a esos cuerpos no podían hacer nada, eventualmente irían cediendo, dejarían de pelear rindiéndose a Él; los usó para que fueran moldeando Assiah, ¿la teoría de evolución? No está errada, existieron cavernícolas sí, fueron los primeros habitantes, error de diseño según Eloah, los exterminó y volvió a empezar, hasta que llegó la prueba final donde implementó Spýrito. Creación y evolución van de la mano y eso en Assiah todos lo saben, pero los debates y enfrentamientos son necesarios. La división es necesaria. ¿Te imaginas que todos se unan? Sería una pesadilla hecha realidad para Eloah, si la biblia está llena de contradicciones es porque hay verdades y mentiras, y disfrazan mentiras de verdades. Dios es bueno y amoroso, y vengativo y rencoroso. Lo primero lo tomó de mí y se lo atribuyó, lo segundo es la noción correcta; así como atribuyó a tu padre sus características más aberrantes después de que Lucifer le abriera los ojos a Adán y Eva, a él culpó de la imperfección de Su mundo y criaturas, un pecado inexistente, un invento. Quien pecó fue Él al secuestrar, aprisionar y esclavizar seres tan buenos.
    "Y regresé a Assiah para ayudar a Lucifer, traerlo de vuelta. Pero caí, perdí mi memoria, y Eloah me hizo pasar por su hija-con mis palabras las imágenes pasaban ante nosotros-. Manipuló la memoria de sus hijos Elohim con la ayuda de su esposa.

-¿Esa es Eglee?-dijo mi padre cuando la imagen de una rubia llorando apareció, y el cambio fue rápido a una segunda imagen donde ella se ponía las manos en la cabeza e intentaba soportar el dolor que Rosen le provocaba mentalmente.

-Mejor conocida como Asherah, Reina del Cielo. El control a partir del trauma no es algo salido de cualquier parte, empezaron con ella; Eloah lo creó y Rosen lo perfeccionó, luego fue implementado en la tierra, y con los años fue evolucionando haciéndose cada vez más sutil a través de diferentes métodos, todo con tal de quebrar el espíritu para que no encontrara forma de liberarse de su cautiverio.
-Rosen, por favor ¡es nuestra madre a la que vas a herir, son nuestros hermanos a los que estás haciendo daño!-exclamaba Eglee hecha un mar de nervios después de la tortura. Yo me encontraba observando sin hacer nada.

-¿No sentiste nada al ver lo que le hacían a tu hija?-inquirió Caín.

-Assiah había empezado a consumirme, Eglee despertó nada más verme por eso la están torturando. No sentí nada, después de regresarla a su estado de sumisión no permitieron que se cruzara conmigo nunca más, ni siquiera a Lucifer llegué a ver, el territorio celestial de Eloah es grande, había suficiente espacio para mantenernos separados; pasado un tiempo considerable Velkam y Asto entraron con varias Legiones, aún no habían suficientes personas habitando Assiah, seguía siendo tierra "virgen", y las Legiones de Spýrito se enfrentaron a los Elohim, el tiempo para ellos aquí era limitado así que iban y venían con la intención de liberarnos. Una batalla que a sol de hoy sigue a los ojos de los ciegos humanos, y que le ha facilitado a Eloah la tarea de buscar más Spýrito, ¿para qué ir al Origen cuando ellos venían a Él?
  "Una vez luché a favor de los Elohim en contra de Asto y Velkam, me hicieron despertar y juntos fuimos a por Eloah. Encerré a muchas Legiones en una prisión que se encuentra a la vista de todos, su Cielo; me enfrenté a Eloah y le arrebaté su cuerpo físico, volvió a ser la sombra que fue y huyó, Azazel me encontró con el cuerpo de su padre sin vida, era muy parecido a Eloah, celoso, ambicioso. De otra forma no podía ser si fue creado por Él, no como Mikhael quien nació de Eglee y predominaba el Spýrito en él; entonces apareció en esa habitación y discutió con su hermano, Azazel lo desmayó y me dijo que salvaría a cada Elohim de mí, a sus ojos yo no era más que un monstruo que asesinó a su padre e hizo prisioneros a sus hermanos.

-En palabras de tu padre: Ojo por ojo-dijo la Sahar del recuerdo que veíamos-. Pero si soy un peligro, empújame, vamos, así los librarás de mí.

    Azazel me empujó y sonreí mientras caía en Assiah, si moría renacería por mis medios y no por culpa del ciclo de reencarnación de Eloah.

-Se te había ocurrido algo-dijo mi padre.

-Si Eloah pudo influenciar a uno de mis hijos estando en el Origen, e incluso influenciarme en su propio mundo, ¿yo no podía hacer lo mismo pero a un nivel más alto?

-Influenciar Assiah-concluyó-. Hacerla parte de ti, por eso....

-Assiah es mía, padre, fue un garrafal error de Eloah el dejarme andar tranquilamente creyendo que conseguiría hacerme a su imagen y semejanza, que terminaría rota, ¿yo? Nunca. He sido yo quien ha vuelto Assiah de mi propiedad.

-Los bruscos cambios cuando tus emociones se liberan, ¿se deben a que eres una con Su mundo?-Asentí.

-Pero es complicado, porque sigue siendo materia y yo soy inestable ante eso, sigo siendo una bomba de tiempo, papá, y puedo hacerles daño a todos y no hablo nada más de quienes habitan Assiah. Para destruir definitivamente a Eloah primero debemos parar el tránsito de Spýrito a Assiah, los guerreros que han estado yendo y viniendo deben marcharse a casa; la caída de su Reino será lento, pero seguro.

    Vi el recuerdo de mí andando por el desierto al lado de un hombre moreno, era Eloah en otro cuerpo. Mis primeros pasos por la tierra habitada fueron de la mano del Diablo, del verdadero Diablo; después empecé a ser concebida por Caín y alguna mujer de la que él se enamoraba en serio. 
   Mi padre me rodeó los hombros con su brazo y besó mi cabeza.

-Gracias por elegirme como tu padre en cada renacimiento, Bishamonten Sahar-dijo.

-Gracias por ayudarme a ser quien soy, te lo debo a ti que en tu inconsciencia me aconsejabas hacer lo correcto, a Mikhael que estuvo al pendiente de ambos pese a estar semidormido. Apenas lograba recordar fragmentos que luego escribía en un diario-sonreí-. Y sobre todo a Circe, aunque mi madre biológica debió ser muy buena, no habría en mi vida mejor guía que mi madre de adopción. 
    Ver el recuerdo de la primera vez que conocí a Velkam me sacó una sonrisa.

-Y a él que te amó más allá del tiempo y del espacio-comentó Caín.

-Me enseñó más de mí que cualquiera, y sin recordarme siquiera. 
-Has visto más allá de mí, Bisha-dijo Velkam. Era nuestro primer baile después de casarnos-. Y sonará a locura, pero en tus ojos encuentro mi pasado y mi futuro. Te amo, pequeña.
     Respondí con un beso en sus labios.

-¿Alguna vez has pensado en que pueden volver a estar juntos? ¿Estos recuerdos no te remueven nada?

-Sé a quién amo ahora, papá, no renunciaría a Faye nunca.

    El nacimiento de Nina, nuestros paseos como familia, vimos todo disfrutando cada una de esas memorias.

-Nina es especial-dijo-. Velkam es un Blood Drynka y te embarazó, sólo yo he podido procrear, pero es porque soy el principio de los Blood Drynka's, el primero, no tuve que morir para ser convertido. Nunca he muerto.

-En nuestro caso debió ser por mí, lo volví humano en el acto, lo traje a la vida y así concebimos a Nina. Es una niña especial, fuerte, se parece mucho a su padre.


-Y a ti. Habla como tú, a nadie le pasa inadvertido ese detalle cuando las conocen-dijo, convencido de que así era-. Eloah sabe que es tu hija y no le ha hecho nada.

-Porque no veía amenaza alguna en mí, ahora, donde quiera que esté escondido, tengo que impedir que la toque; Nina es mi hija, es mi sangre y eso la hace deseable. Ahora sé que la quiero sobremanera, aunque odie que me llame mamá-reí.

    Los recuerdos iban en retroceso, luego avanzaban hasta el último que tenía del mundo actual y después volvían atrás.

-Algunos murieron-susurré, viendo la batalla entre Elohim y Grigori, aquellos que se rebelaron a la voluntad de Eloah. Fue poco antes de la batalla que Asto y Velkam dirigieron, antes de mi despertar-. Forjaron unas armas, padre, la única forma de enfrentar y matar Elohim es con unas armas que el mismo Eloah mandó a forjar antes del diluvio universal. Armas que usó en contra de quienes se rebelaron, pero las escondió cuando los Spýrito vinieron y atacaron, no me quedó más remedio que aprisionarlos en el Cielo de donde nadie más que yo podía liberarlos. Luego pasé esa voluntad a Mikhael, él guardó la llave del Abismo. La llave de donde sea que se esconden las armas la tiene Eloah, al menos una, porque había una copia y estaba en manos de Lucifer.

-Cuando fue Raziel.

-Sí. El Guardador de Secretos.

-¿Y si la que poseía Eloah está en manos de Azazel ahora? El hombre las habrá destruido, Sahar.

-Aún quedarían dos, una que fue el arma con la que ejecutaron a Mikhael y la otra debe tenerla Amara, ella estaba siendo cazada por asesinar Elohim, ¿recuerdas? Y los Elohim a los que cazó seguro eran leales a Mikhael, con ellos muertos sólo quedan las Legiones de Eloah.

-¿Qué hay de su cuerpo? Sé que lo está buscando, siendo una sombra no consigue más que influenciar y usurpar cuerpos.

-Lo escondí, usé la proyección astral mientras caía después del empujón de Azazel. Lo escondí en el Cielo, prisionero con el resto de sus Ángeles.

    Pero ahora, con Armârôs libre, nadie me aseguraba que Azazel no encontró también el cuerpo de su padre. No sabe que está vivo, sin embargo pensar en la posibilidad de que conserve el cuerpo a modo de comodín por si algo sale mal con el suyo, no es una locura.
    Miré a mi lado, mi padre se había ido.
    Y el último recuerdo que logré ver antes de volver a la pesadilla disfrazada de realidad, me perturbó. Era un abrazo de despedida que nos dimos Velkam y yo después de su sorpresiva visita en Providencia pasados tres meses de haberlo liberado de las garras de Seth.
   Mis ojos se oscurecieron por completo, y desde donde me encontraba vi que Faye reparó en ello. Nunca lo mencionó. Mis ojos se oscurecieron estando en calma, no podía ser.

    Desperté, encontrándolo sentado al pie de la cama. Sonreía cuando se levantó de la silla y se sentó a mi vera.

-Bienvenida, Bisha-dijo.

-Es agradable verte-sonreí.