Spin-off

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jueves, 25 de junio de 2015

El Infierno en mi Interior....




Me veo presa del odio y el dolor....
Pero por quien amo haría lo que fuera....
Incluso ceder en mi deseo de dañar a quien me hizo daño....



    Declan me pidió que dejara todo en sus manos, si dejar todo en sus manos significaba poner a Luna un paso más cerca de Viktor entonces no, él no puede involucrarse más de lo que yo decido, es debido.
    Le envié un texto diciéndole que quería verlo. Y vaya mi sorpresa cuando, al abrir la puerta de mi apartamento, lo encontré parado en medio del salón. Cerré la puerta de un portazo, él sólo me observó muy serio, luego sonrió como si no pasara nada malo.

-¿Quién te has creído?

-¿Disculpa?

-Te lo advierto, Declan, no te quiero cerca de ella. Sabes de lo que soy capaz.

-Sólo hablamos, nena. Quería verla, sólo eso; no tiene nada qué ver con lo que Viktor me pidió hacer, te lo juro.-Dejé mi bolso en el suelo y caminé por el salón, nerviosa.-¿Qué ocurre? Te conozco y no estás así sólo por mí indiscreción.

   No, por supuesto que no era sólo eso.

-Me enfrasqué tanto en tener una conversación con mi hermana que olvidé por completo que Viktor podía aparecerse en cualquier momento por el hospital.

-¿Las vio juntas?

-No, él no llegó a ver nada de cuidado, pero aún así....

   Declan me dio un beso en la frente; él me llenaba de tanta calma cuando la calma me abandonaba, cuando me sentía desfallecer.


   El hombre de mi vida al que a veces quería salvar de mí, el que era mi ancla. Intenté alejarlo tantas veces, pero es tan terco como yo....

-Me siento fatal, Dec.-susurré.-Me ha pedido que no actúe en contra de Viktor, pero es que él nos ha hecho miserables, él es parte fundamental de todo lo que nos pasó, él me hizo tanto daño....

-¡Amanda, Amanda cálmate!-Me rodeó con sus brazos, yo entré en desesperación. No dejaba de pensar en los sucios recuerdos que tenía de Viktor, hubo un momento en el que aparté a Declan de un empujón. No era la primera vez que pasaba, pero hacía tanto que no ocurría.-Amanda mírame.

   Levanté la cara, lo vi de bajada.... Su tristeza fue un acto reflejo de la mía... Como si fuéramos uno...

-Lo siento.-susurré.

   Caminé hacia el sofá, tomé asiento.
    Hacía tanto que no perdía los nervios, yo no soy así, me entrené para esto. Para estar tranquila, para no dejarme vencer por mis emociones.

-No te disculpes, eres humana. No un robot.-Se sentó a mi lado.-Es tu hermana a merced de ese bestia, es entendible que te desesperes. Y sólo hay una salida, has lo que tu hermana te pide por el bien de ambas; ya hiciste demasiado, Lluvia mía. Es suficiente.....

    Hice oído sordos a lo que me decía y volví a levantarme. Sé que si me detengo a escucharlo habré perdido todo interés en destruir a Viktor, y no podía detenerme aquí, había llegado tan lejos.
   Cogí mi portátil de la mesa del comedor y empecé a revisar los vídeos de vigilancia del chalet de Viktor, coloqué cámaras en toda la casa pero me interesaban las del despacho.

-Viktor quedará en quiebra en un par de meses...-susurré.

-¿Qué has dicho?

-Todo su dinero fue a dar a fundaciones, ¿no quiere darse a conocer como filántropo? Le hice la tarea más sencilla.

-¿Él lo sabe ya?

-No, yo manejo su dinero. Soy su asesora, arreglé todo para que no lo notara todavía; cuando me haga con sus cuentas en Suiza será todo, hasta entonces no practicaré ningún acto tortuoso en su contra.-dije, mirando los vídeos.-¿Es suficiente tiempo para que mi hermana y tú hagan su movida?

-Amanda intenta ponerte en sus zapatos, ella te quiere. Y sabe que lo que haces terminará quebrándote mucho más de lo que ya estás, a nadie más que a mí le interesa ver la caída de ese bestia pero no quiero que seas tú quien dé el golpe. ¿No ves lo que ha hecho de ti?

-¡Tú no sabes nada!-exclamé, poniendo la portátil de regreso en la mesa.-¡No fuiste abusado siendo un niño! ¡No tuviste que ver su maldita sonrisa cada vez que lo hacía! ¡Tengo cicatrices! ¡Me golpeaba cada vez que me resistía! ¡¿Crees que es fácil verme al espejo y ver el monstruo en el que me convertí por su causa?!

-¡Eres lo que eres no sólo por él sino porque tú lo has querido así! ¡Me tienes a mí aquí, y tienes a tu hermana de vuelta, joder! ¡Vive por ella! Vive por mí... Vive por ti, Lluvia...


   Me quedé petrificada ante su reacción. 
   Nos vestimos de silencio, yo necesitaba volver a mí pero era difícil... No sé quién soy.... No sé cómo volver a ser yo, y  sé que Declan lo entiende. Sé que Luna lo entiende; llevo sangre en las manos, la sangre de tanta gente.... 
   Había una línea muy delgada entre la protección que deseaba-al borde de la obsesión-darle a mi hermana, y la venganza que me había propuesto llevar a cabo contra el hombre que nos jodió la vida. Las dos cosas eran parte de una misma, sin embargo este infierno dentro de mí que Viktor encendió me hacía enfocarme más en matarlo, en acabarlo.... que estoy casi segura que la razón por la que dieron con Luna fue mi distracción. Me distraje planeando la caída del ser que me creó a su imagen y semejanza, que olvidé protegerla como debía.... Se suponía que ella era mi prioridad, y me perdí en el camino.
    Perdí alma y corazón.... Justo lo que prometimos no hacer... Perdernos...

-Merezco lo que me pasó, y lo que me pase.

-No, no digas eso. Nada de lo que te ocurrió lo mereces, las buenas personas terminan sufriendo por....no sé....-Me abrazó a él.-Pon toda tu concentración en Luna, han pasado tantos años separadas que se merecen un respiro de todo lo que ocurre.

-Cómo si eso fuese posible.-suspiré. Me aparté de él y vi el vídeo que estaba corriendo.-¿Qué hace ella aquí?

    El vídeo era de esta mañana, puse el audio.
    Viktor estaba en su despacho acompañado por una rubia que sin duda era Faye.

-¿Quién es?-preguntó Declan.

-Su nombre es Faye Vesper, está con mi padre biológico. Pareja de Sahar, ¿recuerdas que te hablé de ella? Pero no entiendo qué hace aquí, con Viktor.

   Le subí más volumen.

>>-A mi Señor no le gustan los traidores, Viktor Strauss.-dijo Faye.

-No me has dicho quién eres, niña.-replicó Viktor, con su habitual prepotencia.

-Claro, estabas tan ansioso por ponerle las manos encima a la empresa de mi padre que no te preocupaste por contar los cuerpos que dejaron en su casa.

    Viktor debió quedar como yo.

-Illian Vesper, eran socios y tú ordenaste su ejecución.-Imposible....-Imagina el dolor de una chica que regresa a casa de su primer viaje a Italia, y lo primero que encuentra al entrar son los cuerpos mutilados de sus padres y hermano.-Me quedé sin aliento al oír aquello.-Pues deja decirte, Viktor, hoy tendrás la agradable sorpresa de ver a tu hijo en televisión internacional. Nadie traiciona al señor Bélikov, nadie; dile a tu gente que la declaración de guerra ha sido aceptada, y que lo que verán esta noche es sólo una advertencia de lo que pasará con cada uno de ustedes.....>>


   Faye salió del despacho dejando a un helado Viktor con la palabra en la boca. Y a mí embobada....

-¿Qué acaba de pasar?-observé a Declan quien se encontraba como si tal cosa no fuese de importancia.

-¿No hay forma de sacarte de la cabeza que dejes a Viktor, no?-Resopló.-Tu padre parece tener todo bajo control, ya no tiene por qué ser tu pelea. Incluso él llegó a querer hacerte cambiar de opinión, ¿no? Déjalo en sus manos, Amanda.

-No, seré yo quien le dé el tiro de gracia a Viktor Strauss.....

    Faye estaba en la misma posición que yo... ¿A cuánta gente destruyó este hombre?

    Declan se quedó conmigo toda la noche, no dijimos nada el resto de la misma. Me levanté muy temprano, y él ya se había marchado dejándome el desayuno preparado sobre la mesa, y una nota: "Come algo, o te haré comer algo...". Sonreí ante el sentido que mi sucia mente le dio al mensaje, pero no tenía ganas de nada; le di un sorbo al zumo de naranja y salí.
   De camino al hospital pensé en las palabras de Faye, y no pude dejar de imaginarme aquella escena: una Faye con maleta en mano llegando a casa y encontrando aquella atroz escena.
   Luna y yo presenciamos la muerte de nuestros padres, a Faye le tocó la parte de encontrar a toda su familia muerta.... La muy puta y yo nos llevamos de lo peor, pero no puedo dejar de sentir compasión por ella.

   Cuando llegué le pregunté a Maura por Luna, y si en la noche Viktor habló con ella. Maura aseguró que Sebastian no se apartó ni un minuto de Luna después de que me fui, impidiéndole a Viktor hacer contacto; suspiré aliviada.
   Me dijo que Luna estaba en la habitación de Vit, y Sebastian con su madre.
   Fui a ver a mi hermana.
   
La encontré sentada al borde de la cama, le tarareaba una melodía a Vit. La reconocí al instante.

-Y a veces eras tú quien me cantaba a mí.-dije, al verla tan concentrada. Trajo buenas memorias a mi mente.-Buen día.-Se giró, y apenas sonrió.

-¿Declan?

-No le hice nada, sólo charlé con él y le pedí que no se te acercara.

-Amanda, él parece una buena persona.

-Lo es.

    Vit empezó a moverse, abrió los ojos y vi a Luna sonreír de oreja a oreja al saber que la nena ya estaba mejor.

-Hoy la mantendrán despierta.-me dijo.-Hola pequeña Vit. ¿Sabes quién soy?

   Vit ladeó la cabeza.... 
  No puedo ni ver la cara de esta niña, evito mirarla.

-La Reina del Hielo, la novia del tío príncipe.-respondió, Luna se puso de pie.-¿Y mi papá?

   Allí compartimos una mirada, la noté nerviosa.
   ¿Cómo le dices a una niña que su padre está muerto?

-Iré por Bastian.-me avisó Luna.-No le hagas nada, Amanda.-susurró, recordándome que Vit estaba allí por mi culpa.

   En cuanto salió la niña fijó su vista en mí; me he quedado a solas con Vit en infinidad de ocasiones pero después de haberle disparado me siento extraña al estar ante ella.

-Tengo miedo, tía Amanda.-dijo la pequeña.

-Yo también, Vit.

   Crucé los brazos, y sólo nos miramos; las ganas de ahogarla con la almohada me invadieron, pero apacigüé todo rastro de odio hacia mí misma.

-No debes tenerlo, lamento haber hecho lo que hice.

-¿Tú eres yo, y yo soy tú?-Me sorprendió que recordara eso, se lo dije cuando apenas tenía dos años.-¿Me odias porque te recuerdo lo débil que fuiste, tía Amanda?

-Ya no te odio, Vit.-Me paré al lado de su cama, besé su frente.-Me recuerdas una parte de mí que se extravió.

-Los humanos son complejos. La vida está llena de sombras...

-Y luces, no lo olvides.

    Sonrió, y cogió mi mano.

-No dejaremos que lo olvides, tía Amanda.

    Hacía referencia a Luna, y a Declan.... Y a sí misma...
    Era una niña, y tal vez no comprendía muy bien que era un clon. Mi yo de niña nacida de la obsesión de Viktor por mí....
   El infierno había dejado de arder.... 
   Por un escaso instante...
   Y una lágrima hizo su recorrido por mi mejilla...