Spin-off

Spin-off

lunes, 27 de marzo de 2017

Anarquía: Lo Invisible se Hará Visible

Los Ángeles, California. Estados Unidos
Caín

    Faye se había vuelto, sin duda, la guerrera perfecta. 
  Cuando mi hija puso sus ojos en ella supe de inmediato que corríamos peligro, ya conocía la forma de reaccionar de Sahar cuando perdía a quien amaba porque lo presencié muchos años atrás. Si Faye sufría el mismo destino que en el pasado nos veríamos en una situación catastrófica, ese era mi pensamiento, y aunque cada vez menos, lo sigue siendo. Estamos pasando por una peligrosa situación, sin embargo esa rubia había crecido con los años y Sahar con ella; Faye fue y sigue siendo la persona indicada para acompañar a Sahar. Faye la ayudaba a ser más humana, y he aprendido, al verlas, que Sahar puede ser más humana que cualquiera, y que un amor así de puro se daba pocas veces. Ellas lo han vivido en muchas vidas.
   Lo que ambas ignoran, hasta cierto punto, es la historia detrás de mi hija. Velkam, Circe y yo investigamos diferentes variantes en los mitos e historias que implicaban a un ente de carácter divino que en teoría podía ser Sahar, un ente del que se tenía una vaga información debido a su eliminación de la historia, semejante a lo que pasó con Asherah Reina del Cielo, sólo que de ésta última muchos sabíamos. Yo mejor que nadie ya que fue Asherah, usando su identidad falsa favorita: Lilith, quien me enseñó la magia de la sangre convirtiéndome a mí y a mi estirpe en monstruos chupasangre. 
  De Sahar era poco lo que teníamos; hablé con Eloah Mikhael sobre ella, nunca se inclinó por el aprisionarla, siempre fue benevolente como su padre, y decía que debíamos enseñarle el camino porque lo había perdido. Según él no habría nadie mejor en este mundo terrenal que pudiera enseñarle que quien ha cometido un error tras otro, yo, que maté a mi amado hermano por una maldita manipulación. Fui elegido para traerla a este mundo en cada vida, fui elegido como su padre porque aprendí y cambié; lo único que Mikhael ni nadie en su hogar sabía era cómo había llegado Sahar a Assiah; sus primeros pasos en este mundo fueron de la mano de Luzbel, su hermano gemelo y por ello ambos llamados: La Estrella del Atardecer y la Estrella del Amanecer. La Luz siendo engullida por las Sombras, y La Luz Resurgiendo de entre las Sombras. Sahar y Luzbel eran como uno solo, pero en la historia sólo se tomó en cuenta a Luzbel; no conocía el punto de vista de Sahar, ¿por qué no volvió al lugar al que pertenecía? ¿Por qué se quedó en Assiah? ¿Fue decisión suya o algo impuesto? Velkam decía que estaba condenada, Mikhael nunca me dio respuesta sobre ello salvo eso, que debía ayudarla a encontrar el camino que había perdido. Una peligrosa deidad, cuyas emociones estaban ligadas a Assiah, y que en cada renacimiento se volvía más y más oscura.
    Bien o mal. El destino de las decisiones tomadas por Sahar estuvo en mis manos, pero fallé, me repetía eso cada vez que la veía actuar diferente en presencia de Faye; en los últimos años fue Circe quien me convenció que no había fallado, ninguno de los dos lo habíamos hecho porque ella también tenía mucho qué ver en que antes de la llegada de Faye a la vida de Sahar, ésta respetara las vidas de inocentes, no porque quisiera sino porque lo aprendió de mí y de mi mujer.
   Sahar estaría al lado de Mikhael en esta lucha por la protección de la humanidad y de Assiah, o al menos esperábamos que así fuera. Gracias a Eloah Mikhael aprendimos algo más, aunque al mismo tiempo menos, sobre mi hija.
     Ahora no era la única preocupación que me aquejaba, amaba a todos mis hijos, pese al desprecio que alguno sentía por mí, me lo gané a pulso por ser un asco como padre. Sobre todo con Amelia, ¡joder! ¿quién diría que mi inicio como Blood Drynka sería de la mano de Asherah Lilith y mi final sería del mismo modo si conseguían transferir el espíritu de ésta a mi hija Amelia? Circe alguna vez me vio morir por la mano de mi niña, ese era mi futuro, y ésta la razón. No será Amelia en realidad quien me asesine.
   Di un sorbo a mi bourbon, pensando en cómo convencer a Amara, si la encontraba, de que aceptara darle la cara a Luzbel y salvara a Amelia del destino que le escribieron. No por mi propia salvación, sino por la de mi hija. 
-Interesante moneda.

    Levanté la mirada pero seguía girando el objeto en el aire.     
    Por un lado la cruz y del otro la representación gráfica que muchos le daban a mi padre.
    El hombre que se había dirigido a mí era joven, vestía un impecable traje y sus finos labios sonrieron. Tenía la tez pálida y una gélida mirada de ojos café, en su mano izquierda llevaba una copa. Sonreí devuelta al reconocerlo, si en las investigaciones que había hecho a la Élite habían fotografías que lo mostraban acompañando a sus vasallos.

-Tú me la obsequiaste, padre-dije.

-Me honra que la lleves contigo.

-Me recuerda qué camino debo tomar, que sólo yo y no una moneda lanzada al aire, puedo elegir lo que es correcto.

-Hermoso libre albedrío-dijo, sentándose en el banco de mi derecha-. ¿Qué haces en Los Ángeles?

-Visitando tu oscuro Bosque Santo lleno de pecadores e inocentes manipulados: Holy/Wood-sonreí orgulloso de mi juego de palabras, dando un sorbo a mi bourbon-. ¿Ya viste la situación afuera? Tus huestes se las están jugando todas contra Mikhael en los Cielos.

-Mikhael está muerto-dijo sin ningún tipo de tacto ni sentimentalismo de por medio-. Fui notificado hace unos minutos, alguien me quitó mi momento de gloria.

-Por eso sales de tu escondite-comenté. Luzbel pasó su mano por su cuidadosamente peinado oscuro cabello-. ¿Quién lo hizo? ¿Cómo?

-Mi informante dijo que fue un golpe del cual acusaron a Amshel, hijo de Azazel, lo culpan de ser la mente intelectual, varios Elohim actuaron siguiendo las órdenes del chico.

-Pero tú no crees que haya sido así-aventuré.

-No haría tal cosa, conozco a mi sobrino.-Miró alrededor, intentó ser sutil pero fue obvio que buscaba a alguien-. Mis camaradas están siendo liberados y para ello era necesario que la sangre de Mikhael fuese derramada; descubrí, además, que mi propio padre fue asesinado hace tiempo pero lo han mantenido en estricto secreto.

-¿Cómo? ¿Mikhael lo sabía?-pregunté, apretando la moneda en mi mano.

-El "cómo" no puedo decírtelo, sería contraproducente-respondió, la sonrisa en su boca se ensanchó, se estaba burlando de mí-. Mikhael no sabía porque, aunque me amaba e intentaba hacerme recapacitar, habría sido el primero en venir a por mí pensando que yo lo había hecho. No, él no sabía-susurró-. Pero uniendo cabos creo saber quién sí sabe y lo hizo: el silencioso Azazel.

   Azazel, Rey Grigori, quien fue perdonado y aceptado de regreso al reino de los Cielos.

-Es quien quiere a Sahar, ¿no es así? ¿Por qué?

-No lo sé, pero creo que ha estado manipulando muchas cosas desde las sombras.

-¿Por qué no mostrarse y gritar al mundo que él asesinó a Eloah Yahveh? Vanagloriarse sería lo primero que haría después de llevar a cabo el crimen, tú y tus vasallos se ríen en la cara de la humanidad todo el tiempo, están convencidos de que no existes.

-Yo hago las cosas de forma directa, como bien dices: en la cara de la humanidad, en la cara de mi padre y mis hermanos. Soy un descarado-rió-. Pero Azazel tiene otra cosa en mente, está haciendo todo de forma indirecta a propósito por alguna razón, y sí, involucra a Sahar.-Lanzó su copa contra la chimenea que el bar tenía, eramos pocos los que estábamos presentes y ninguno de los que asistía a ese local era humano-. Usó mi rebelión para sus fines, me instó a llevarla a cabo porque ya tenía todo el plan en marcha, ¡maldita sea!-exclamó-. La oscuridad está llenando las calles del mundo, en cuestión de días no habrá luz de día y esto será una masacre. Amelia ayudó, por cierto.

    Escupí el sorbo que tenía en la boca.

-¿De qué hablas?
-De que tu niña hizo un trato con Azazel, él la buscó y le ofreció algo que ella aceptó a cambio de la protección de sus hermanos. ¿Crees que el vídeo que hizo, donde confesaba lo que hacen mis vasallos humanos, fue por abrirle los ojos a la humanidad ignorante? Azazel necesitaba un agente en Assiah, como tú no aceptaste, porque llegó a buscarte, ¿no?-Sí lo hizo, el día que volví a Nueva York y vimos a Sahar lanzar a Declan por la ventana del ático. Y tiempo atrás también me buscó para ayudarlo a crear un caos perfecto, adelantar el apocalipsis-. Se decidió por tu primogénita, ella hizo lo que tú no.   
-Lo ayudará a levantar una nueva Assiah de los cimientos de ésta, es lo que quería de mí, es lo que yo quería pero Mikhael me detuvo y me convenció de darle la oportunidad a los humanos para que hicieran las cosas bien por su hogar.

-Se deshizo de mi padre y de Mikhael, se ganó a los Elohim. Ahora ostenta el título de Eloah Azazel, es el Dios al que los creyentes ni saben que le están rezando, automáticamente las oraciones van a él, puedo oírlas-dijo, cerrando los ojos-. Puedo escuchar las súplicas, los que juran arrepentirse de los pecados cometidos, los escucho porque ese miedo me alimenta a mí.-Se lamió los labios y sonrió-. Después de todo me beneficia un poco-comentó, abriendo los ojos.

-¿No vas a enfrentarlo?-inquirí. Otra vez buscó a su alrededor con la mirada.

-Actualmente vivo habitando cuerpos humanos que de poco me sirven, estoy limitado y ahora mismo sólo Azazel puede devolverme a mi verdadero cuerpo o destruirlo, soy vulnerable.

-Te vas a esconder-ironicé-. Típico de un cobarde.

-Sólo sobrevivo, hijo mío. A Azazel le llegará su hora cuando lo invisible se haga visible a los ojos humanos, cuando los ángeles sean una normalidad más entre ellos porque mi querido hermano quiere reinar sobre todos los planos; es lo que yo quiero después de todo, eso y traer de vuelta a Asherah.

-¿Harás un trato con él?-Lo cogí de las solapas de su saco.

-Ya veré-sonrió.

   Lo empujé.

-¿A quién buscas con tanto afán?-le pregunté al verlo buscar de nuevo con la mirada.

-A mí, supongo.

   Al escuchar la voz de una mujer a mis espaldas me volví.
-Amara, Caín. Caín, Amara-nos presentó mi padre-. Los últimos días ameritan encuentros familiares, brindemos por el fin del mundo.

    Mi padre levantó otra copa que le habían servido, las pocas personas que estaban en el bar lo imitaron, debían ser soldados de sus facciones. De las que lograron liberar con los sacrificios que han llevado a cabo durante años.
   La dama vestida de negro se acercó a nosotros, era una joven de corto pelo oscuro llegando a los hombros, y grandes y vivarachos ojos azules, de estatura baja. Su rostro angelical de piel clara sí guardaba similitud con el de Sahar, era ésta mujer a la que Faye había visto en Seattle durante los acontecimientos del 2007.

-Iba a retirarme en cuanto te vi, Luzbel, pero me ganó la curiosidad
por conocer a Caín, me ahorra un viaje.-Quiso que le estrechara la mano, lo hice y sentí un escalofrío recorrerme-. Causo ese efecto en todo el mundo-dijo, sonriendo. Se sentó a la barra del bar y pidió una bebida-. Dejé de frecuentar este lugar hace tiempo para protegerme de ti-le dijo a Luzbel-, pero tienes ojos en todas partes y cuando al fin decido volver a probar los deliciosos vinos que tienen sólo en este bar, resulta que estás aquí. Tanto huir del Diablo para que venga a encontrarme en una ciudad llamada Los Ángeles-susurró con sarcasmo.

-¿Qué puedo decir? Es mi lugar favorito-sonrió Luzbel.

-Pincharé con un tenedor el ojo que te dijo que estaría aquí hoy-replicó Amara. Cogió la copa de vino blanco que le sirvió el bartender y tras probarlo, suspiró-. Es la primera vez que las calles de esta ciudad están vacías, las cortinas en los edificios y casas están corridas, algunos curiosos miran por las ventanas temerosos del negro cielo que nos cubre. La lluvia de sangre fue un inicio a algo que se avecina, el abismo ha sido abierto y hay un Príncipe Grigori en Assiah, cayó hace nada.

-Azazel debió usarlo para probar lo de la sangre de Mikhael-dijo mi padre.

-Así que sí está muerto-suspiró Amara-. Rumores como estos corren rápido, Azazel debe querer que sea así. Que todos se enteren que él es el nuevo Eloah.

-¿De qué lado estás? Porque Luzbel no piensa ayudar a nadie, sólo a sí mismo-le dije a Amara.

-¿Lados?-sonrió ella-. ¿Has visto lo fina que es la línea que separa a un bando del otro? Todos creen estar haciendo lo correcto por quienes aman, creen estar del lado correcto, pero ¿cuál es ese lado en realidad?-Luzbel dejó su copa en la barra-. Hermano, aquí no hay malas personas o buenas personas, sólo las consecuencias de nuestros actos y decisiones. Cuando todos creen tener la razón, ¿quién la tiene en realidad?-Amara se puso de pie-. Este mundo necesita un purga, Azazel la hará para engrandecerse, se ha llevado a muchos por el medio; yo veo razones egoístas por todas partes menos en la rubia que llaman Faye Vesper, y en tu hija Sahar. Si existe alguien que pueda cambiar el rumbo de todo lo que Azazel ha maquinado desde las sombras es una de ellas o las dos, ellas cortarán los hilos y unificarán Assiah, yo lo sé, tu mujer lo sabe. Y algo que debes tener presente para los próximos días es que empezara un exterminio, Caín, los Elohim, bajo las órdenes de Azazel vendrán a por los Blood Drynka y demás criaturas que se esconden en la noche. Tu raza corre peligro.

    Luzbel se sorprendió tanto como yo, para andar escondida de todo y todos sabía demasiado.

-¿Cómo lo sabes?-pregunté.

-Información privilegiada que me envió alguien, después de salir de aquí iría a buscarte para decirte.-A eso se refería con que le ahorraba un viaje-. Azazel el traidor a la Casa de Eloah, también tiene un traidor en sus filas-dijo-. Puedes luchar contra un sinnúmero de Elohim e incluso huestes demoníacas que están bajo sus órdenes o dedicar el tiempo que tienes para salvaguardar a tu familia, porque eso consideras a tu raza, ¿no? Yo recomendaría no pelear ahora.   

    




Continuará.....

domingo, 26 de marzo de 2017

Anarquía: Lo Ínvisible se Hará Visible

Washington D.C., Estados Unidos
Faye

   Lucrecia sonrió débilmente, le enterré aún más las tijeras, y reí al escuchar su grito de dolor.

-A que es peor cada vez-comenté, subiendo la mirada por su cuerpo cubierto de la sangre que brotaba de los cortes hechos por una navaja y los lapices y tijeras que le clavé-. Sanarás con más lentitud, pero no te preocupes, ya te dije que no dejaría que murieras todavía, te doy mi palabra. Personas como yo sí cumplen lo que prometen-sonreí-. Respóndeme, Lucrecia, ¿sabes quién es Amara?-dije un poco más seria.

-Cuando logre liberarme te devolveré lo que me estás haciendo-amenazó.

-Te corrijo: si logras liberarte-dije, dándole la espalda-. Ustedes le sirven a Luzbel, éste es padre de Amara así que sí debes conocerla. ¿De qué huye Amara, Lucrecia? Tiene qué ver con el hecho de que Amanda esté en vuestra mira, la chantajean con Luna, ¿qué quieren de ella con exactitud?

-Igual morirás en algún momento, probablemente por mi mano, así que escucha-susurró, la voz no le daba para mucho más-. Amara lleva en su interior el espíritu dormido de Asherah la Reina del Cielo y se rehúsa a participar en nuestros rituales para despertarla, no conocemos las razones que la hicieron cambiar de opinión cuando antes estaba de acuerdo para Ascender en el día señalado.

   Amara cambió de opinión, ¿tendría Ivel algo qué ver? Caín dijo que ella no quería ejecutarla como lo tenían previsto, era ese el motivo por el que ella y su hermana estaban en Assiah, buscaban a Amara para ejecutarla.

-¿Qué quieren con Amanda?-pregunté.

-Sólo hay una persona más en esta época que, estamos seguros, puede resistir un ritual de transferencia, despertar y ascensión, esa es ella. Amanda es elegible, desciende de Luzbel de forma directa, es su nieta y nos hemos encargado de que la oscuridad crezca en ella, tantos traumas desde el momento en que su madre biológica y su padrastro fueron asesinados frente a sus ojos, su trágica historia no es casualidad, era un comodín por si algo ocurría con Amara.

   Causar traumas a sus víctimas desde una edad temprana para luego usarlos en algún ritual de sangre, volverlos asesinos, psicópatas. Así funcionaban los métodos de Contra Mundum.

-No creo que haya una frase o palabra gatillo para usar a Amanda, no es manipulable-sonreí.

-Con Amanda no  necesitamos esas cosas para atraerla y que acepte sin más, es hábil, tiene una mente fuerte, ni falta que hace una palabra gatillo cuando tiene una única debilidad-sonrió Lucrecia.

-Luna Giraldo-susurré.

-Luna Giraldo-repitió ella-. Su hermanita pequeña, la única familia que creía que le quedaba después de perder a su madre y padrastro, después de ser abandonada por su padre a quien desprecia. Luna Giraldo, la preciosa clave para volvernos inmortales aunque sea de esta forma tan grotesca.

-Un momento, dijiste que Amy era elegible, ¿qué hay de Luna y ahora Sahar? Sabían de la existencia de la primera pero no de la gemela que vivía con Caín.

    Lucrecia tosió en medio de una risita, su rostro se ensombreció de pronto casi rayando en el miedo.

-Luzbel no quiere que toquemos o miremos siquiera a la gemela que responde al nombre de Sahar, no ha querido decirnos por qué-dijo, mirando hacia un lado.

    Tal vez se deba a la inmortalidad perfecta de Sahar, siendo lo que es ¿acaso rechazaría el espíritu de esa Reina del Cielo? Además Sahar tenía a su favor que no había hechizo que le afectara, ¿eso incluía eventos ritualísticos, o no?

-¿Señorita Vesper?-dijo Pierce, asomándose a la puerta. Me volví y esperé a que hablara-. Disculpe la intromisión, Eminencia, pero tiene visita.

-¿Quién es? No le dije a nadie dónde estaba.

-Será mejor que baje.

   Chasqué la lengua.

-Enseguida voy-dije. Giré para mirar a Lucrecia-. A dormir, seguimos jugando cuando despiertes-reí, rompiéndole el cuello que en cuestión de dos horas sanaría.

   Bajé las escaleras, enarqué las cejas al ver de quién se trataba; su pelo castaño oscuro con el usual peinado estilo chico malo, alborotado, chaqueta de cuero sobre una camisa blanca, y una mochila al hombro. La mandíbula cuadrada del caballero se tensó un poco y luego esbozó una leve sonrisa cuyos ojos azules acompañaron.
-¿Qué demonios está pasando, Faye?-preguntó en cuanto salté el último escalón-. En mi hotel me informaron que habías ido y saliste con una de mis huéspedes, mi teléfono móvil dejó de funcionar hace unos minutos así como mi reloj que se detuvo, Amanda da mucha información en un vídeo que subió a la red y luego desmiente todo, se crea todo un alboroto tras descubrirse que "Vládimir Bélikov" tiene tres hijas entre ellas Amanda, la supuesta hija de Matthew Carlysle, éste muere y luego resulta que no y reaparece más joven, muere Viktor Strauss, llueve sangre, y otras anormalidades más ocurren como el hecho de que son las nueve de la mañana y afuera está oscureciendo.-Fruncí el ceño cuando dijo esto último, lo hice a un lado y salí. Era cierto, el cielo estaba muy oscuro como si se aproximara una gran tormenta, lo que no era del todo falso, tormenta venía-. Estoy aquí porque estoy seguro de que serás quien me ponga en situación, ¿sabes algo que yo no, Faye?

-Beber sin embriagarme-respondí, entrando y cerrando la puerta.

-Nada de bromas, por favor-dijo, poniendo los ojos en blanco.

   Lo empujé escaleras arriba.

-El apocalipsis es ahora, señor Alyosha, prepare a sus tropas.

   En el camino hacia el dormitorio donde tenía a Lucrecia le expliqué lo que sabía, desde la ayuda que pueden o no brindarnos Azana y su hermana como lo que Lucrecia me había dicho recién.

-Azana e Ivel Morningstar-susurró para sí mismo.

-¿Les conoces?-pregunté, sentándome. Lucrecia seguía desmayada.
     Velkam bajó la mirada, abrió la boca pero no emitió ningún sonido. Unos segundos de silencio antecedieron a su respuesta.

-Desde casi dos siglos enteros antes de conocer a Sahar, yo....-levantó la mirada-....yo era un niño, el favorito de Ivel, Amshel y su madre, me ayudaron mucho durante el período que vivieron aquí en Assiah-respondió-. Cada cierto tiempo vienen y viven entre los humanos, me tocó la fortuna de conocer a dicha familia. No supe de ellos después de su regreso a su hogar.-Miró a Lucrecia-. Quien me desagradaba era Azazel, Rey Grigori y padre de Azana y sus dos hermanos, Ivel y Amshel; Azazel me daba mala espina, y dada su historia no es de extrañar que cualquiera que le conozca desconfíe de él.

-Siguió a Luzbel en la rebelión contra Eloah-asumí.

-En realidad sólo ellos saben cómo ocurrieron las cosas, nosotros sólo conocemos las historias de un libro que ha sido manipulado y convertido en una agenda que siguen al pie de la letra personas como ella-dijo Velkam, señalando a Lucrecia-. Creo que hay mucho más detrás de esa familia y Bisha está justo en el medio.

    Sahar siempre ha sido la prioridad del Demiurgo Titiritero, no del Demiurgo Creador Eloah Yahvéh, dos entes distintos eso es seguro. ¿Y si el Demiurgo Titiritero no es en realidad un Dios sino un aspirante a serlo?

-Agenda que además les ha servido para crear la religión-continuó Velkam-, y mantener al mundo dividido: Creyentes y no creyentes. Porque dividiéndolo el ser humano estará ocupado peleándose unos con otros que ni cuenta se darán que es lo que quieren, alimentan a la oscuridad, alimentan sus rituales.

-Azazel-susurré. Velkam enarcó una ceja-. Sahar y Circe descartaron hace tiempo que Luzbel tuviera qué ver con la entrada de las quimeras a Providencia, y el control que tenían Seth y Freyja sobre ti. Hay alguien que ha movido los hilos de todo, Velkam, ¿recuerdas que hemos manejado esa teoría por años? Alguien que no se muestra, ni Freyja ni Seth llegaron a ver su rostro.

-Hablaba a través de vasallos-dijo el hombre, asintiendo.

-Tiene dos caminos, planes de respaldo-dije, poniéndome de pie-. Y hay un motivo por el que no actúa él mismo sino usando a otros, aunque Luzbel también lo hace éste debe ignorar algo que el otro tiene bien presente y necesita a Sahar, la inmortalidad de Sahar; no puede ser Luzbel porque Lucrecia misma dijo que no les permite ni mirarla y mucho menos tocarla. Tiene que ser Azazel, Velkam, y debemos avisarle al resto, sus hijas no deben ser confiables.

-No creo que Ivel y Azana apoyen lo que ha hecho o tenga pensado hacer, adoran a su padre, pero....
-Son familia, Velkam, si no me fié de ellas cuando aparecieron buscando a la tal Amara, menos me fío de ellas ahora que sospecho de su padre.          
     Velkam dio muestras de estar afectado por la posibilidad de que sus amigas apoyaran la cruel empresa de su padre. Puse mi mano en su brazo izquierdo, asintió respondiendo así a mi silenciosa pregunta de si se encontraba bien.

-¿Dónde está Nina?-pregunté.

    Él se aclaró la garganta antes de responder.

-Inglaterra, está en Londres.

-Sahar también está en Londres, espero que estén juntas, con eso de que hay una revuel....ta.....-fui bajando la voz al escuchar el sonido de los cristales de la ventana al estremecerse-. Está temblando.

-Hace rato también pero fue apenas perceptible.

    El temblor subió de intensidad y paró sin causar destrozos.

-Espero que no hayan causado la ira de Bisha-comentó Velkam.

-Sahar ya se controla un poco, esto no lo causó ella, de haberlo causado la casa no estaría en pie.
-Cada vez me intriga más esa Sahar-comentó un hombre en medio de una sonrisa burlona. Se hallaba sentado en un sillón a las espaldas de Velkam, vestía de negro y sus finos rasgos como sus azules ojos se asemejaban a los de Azana.

-Amshel-dijo Velkam, quien se había girado y asombrado por la presencia de quien ahora sabía era hermano de Azana e Ivel.
   El esbelto hombre se puso de pie y se acercó a Velkam, lo abrazó como un padre abraza a su hijo, lo vi en la expresión de dolor y culpa en su faz, ambos producto de no haberse acercado a Velkam durante demasiado tiempo, era lo único que se me ocurría; me causó tristeza ver a Velkam aferrarse así a ese señor que parecía de su edad, debió quererlo mucho cuando era niño.  
-No preguntaré nada sobre la mujer torturada, o sobre por qué hay cadenas en esta habitación-rió el recién llegado, separándose de Velkam. El comentario fue hecho para quitarle importancia a la emotiva escena-. Aunque lo de las cadenas......
-No es asunto tuyo-repliqué, cruzando los brazos.

-Ella es Faye Vesper-me presentó Velkam-. Faye, éste es Amshel Morningstar, Príncipe Grigori.

-Y casi su padre-añadió el hombre, Velkam sonrió. 

  Amshel extendió su mano, no la estreché porque era otro hijo de Azazel, junto a Azana e Ivel no era difícil sospechar de sus intenciones.

-Discúlpala-le dijo Velkam al ángel nada más ver mi actitud-, no es nada personal, pero antes de tu llegada hablábamos de la posibilidad de que tu padre.....

-Ya-interrumpió Amshel-. Es un hecho, es por lo que he venido. Eloah Mikhael murió y mi padre lo sucede en el trono, ganó, Velkam, jugó sus cartas y ganó.-Golpeé el escritorio-. Estuvo oculto de todo y todos, ganándose el favor de los Elohim, no le importó el perdón que Eloah Yahveh le concedió, lo echó por tierra; nos ha dicho a mí y a mis hermanas que lo acompañáramos a restablecer el orden en Assiah en cuanto diera la orden porque primero los dejará sufrir, los días serán noches, y las noches serán más oscuras, si antes había caos ahora será peor.

-Tenemos que avisar al resto y defendernos-dijo Velkam.

-Estoy dispuesto a ayudarles-sonrió con amabilidad Amshel-. Mis hermanas por otro lado......

-¿Aceptaron?-preguntó Velkam, incrédulo.

-Nuestra madre amaba a los humanos, ella llegó a ser una de ellos, e irónicamente murió a manos de los mismos seres que amaba. Ivel y Azana no desaprovecharán esta oportunidad, sienten aversión por éstas criaturas debido a eso, si han aguantado y los han cuidado hasta ahora fue por Mikhael, y Eloah Yahveh, ahora no hay nadie que las detenga; mi padre las convenció, no tuvo que hacer mucho-susurró.

    El mismo dolor de antes cuando abrazó a Velkam se reflejó en su rostro mientras pensaba en sus hermanas.
   Yo tenía algunas preguntas rondando por mi cabeza, pero no las hice porque no era el momento, debíamos llegar con Sahar, y dar aviso a los demás sobre quién ha estado actuando en las sombras.
    Con la ayuda de Amshel, Velkam le quitó las cadenas a Lucrecia. Le inyecté más verbena para el camino, el ángel no podía orbitar, sus habilidades fueron restringidas por Azazel antes de exiliarlo a Assiah a sufrir junto con los humanos. Amshel era un traidor a los ojos de los Elohim, fue acusado por su padre de haber fraguado un golpe en contra de Mikhael y ninguna de sus hermanas le defendió.

-Las conozco a ambas-dijo cuando íbamos en el helicóptero rumbo a Seattle-, no creo que sólo sea por su aversión a los humanos, no las veo no tomando represalias contra quien no negó ser el verdadero autor del golpe a Mikhael. Azazel tiene a todas las Legiones angelicales bajo su mando sin contar a los prisioneros encadenados al abismo, nos superan en número, si los tres nos oponíamos a su proclamación como Eloah ahora mismo estarían aquí acompañándome.-Él mismo intentaba creerse lo que decía-. Cuando murió nuestra madre y vimos el destrozo que causó en Ivel, Azana y yo juramos quedarnos a su lado, protegerla, ser lo que necesitara. De cierto modo me alegra que estén juntas, los tres no podíamos oponernos; posiblemente la decisión de Azana fue basada en el amor por nuestra hermana pequeña-reflexionó.

-Entonces la mala es tu hermana pequeña-comenté.

   Amshel me fulminó con la mirada.
   Lo ignoré y observé por la ventana el cielo pintado de gris, pronto nos vimos aterrizando en el helipuerto de Escala.
   Lucrecia despertó cuando llegamos al apartamento, para entonces sus heridas habían sanado pero seguía débil; Velkam la depositó en el sofá, afuera la lluvia arreciaba, y por cómo iba no podíamos salir todavía del edificio.
   No le quité la mirada de encima a Lucrecia, la noté melancólica, en sus ojos había un dejo de agonía. Cuando se dio cuenta de que la observaba su expresión cambió a una de supremo hastío.

-¡Eres un traidor, Velkam!-exclamó.         
-No puedo ser considerado "traidor" cuando nunca estuve de vuestro lado, se le llama actuar, merezco uno de esos estúpidos Oscares-contestó Velkam desde un sillón opuesto al sofá donde ella se encontraba.

-Púdrete-replicó Lucrecia. Entonces miró directamente a Amshel-. ¿Quién es él?-le preguntó a Velkam, Amshel estaba cerca del balcón de espaldas a nosotros.

-Amshel, hijo de Azazel, Rey Grigori-respondió el mismo hombre-. Aunque por ahora un exiliado y repudiado hijo-dijo de camino al bar-. Eres Lucrecia, joven matriarca de la familia Zarasúa, la hermanita menor que entregó su cuerpo y alma a los juegos maquiavélicos de su estirpe y la sociedad secreta que ayudaron a fundar, sacrificándose por un hermano mayor a quien amaba, deshumanizándose en el camino.-Velkam y yo nos miramos sorprendidos ambos por las palabras de Amshel-. Lo sé porque he vigilado los pasos e interferido en secreto en algunos de vuestros planes, fui yo quien impidió que transfirieran el espíritu de tu antecesor a tu cuerpo por medio de urushdaur. Agradéceme cuando quieras, que sino serías peor de lo que eres hoy.

    Amshel se llevó su vaso a los labios mientras éstos esbozaban una pícara sonrisa.  

    















       
     



Londres, Reino Unido
Sahar

    El Príncipe Grigori hizo amago de sacar la espada que llevaba al cinto, pero en él no percibí intención de atacarnos. Se hincó en una rodilla levantando el arma con ambas manos y con la cabeza levemente inclinada hacia abajo en una clara reverencia; Nina me miró dubitativa, Erza se había reunido con nosotras y preguntó en un susurro que por qué hacía eso.

-Príncipe Grigori Armârôs, Sorcxoj Breaker, se postra ante usted y entrega su espada, concédame el honor de volver a ser parte de su comitiva, m'Lady-dijo con voz segura, un tono rasposo, bonito. La gente a nuestro alrededor miraba al moreno príncipe de largo cabello oscuro con miedo e interés a un tiempo.

-Ellitiĝi bonvolu-dije, pidiéndole que por favor se levantara.
    Siguió mi educada orden, se lo veía confundido, despistado.

-Disculpe, m'Lady, ¿pero dónde me encuentro? ¿Qué año es éste?-preguntó.

-Estás en Assiah, específicamente en Londres, Reino Unido. Es el año 2016 de la Era del Reinado de Luzbel-respondí, viendo cómo devolvía la espada a su funda.

   Hizo una mueca de desagrado, la información no le gustó nada.

-Perdóneme por haber abandonado mi lugar a su lado, m'Lady, no debí seguir a Azazel y a Luzbel, cometí un grave error al hacerlo; me arrepiento desde mi corazón, desde mi alma, mi deber era cuidar a estas criaturas amadas por Eloah. No ayudar a corromper a los hijos predilectos del Padre.-Bajó la cara decepcionado de sí mismo-. Estamos en guerra, por lo que veo-dijo, mirando la destrucción y a los heridos con curiosidad-. ¿Se ha descubierto lo que Azazel le hizo?

-¿A mí?-le pregunté, enarcando una ceja.

     Miré a Nina y a Erza.

-Bisha, viviste antes de que todo esto fuese posible-agregó Armârôs.

-Y el rompe cabezas gana nuevas piezas-susurró Erza.

      



Continuará....


martes, 21 de marzo de 2017

Anarquía: Lo Ínvisible se Hará Visible

 "Cada cosa visible en el mundo
está puesta a cargo de un Ángel.."

-San Agustín.



Londres, Reino Unido
Sahar

    En un acto reflejo, después de recibir mi espada de manos de Erza cogí a Nina de la muñeca porque vi de reojo que hizo amago de meterse entre la multitud.

-¿Adónde tienes pensado ir?-le pregunté.

-¿No vamos a intervenir?

-No te alejes de mi lado, quiero que estés cerca mío todo el tiempo-le dije, y al salir esas palabras de mi boca recordé a Faye, y una situación en particular donde le había dicho algo similar. 

-Sahar....

-Nina, por favor-susurré, cogiéndola del mentón, fijando mi mirada en la suya. Me acerqué a ella y besé su frente-. No te muevas de mi lado, a saber qué enviarán para detener esto y prefiero tener a mi hija a salvo cerca mío.

-¡Ja! ¡Lo sabía!-exclamó Ivel, llamando nuestra atención-. ¿Pero por qué tu hija parece de tu edad?

-No es asunto tuyo-le respondí.

   Ivel golpeó a un hombre que se acercó con actitud agresiva, e insistió:

-Un momento, ¿eres Nina Alyosha? La hija de Velkam-afirmó, despacio.

-Ahora no, tenemos un asunto más importante qué tratar-dije, aunque sorprendida porque conociera a Velkam.

   Se escucharon nuevos disparos, desenvainé mi espada, pero Ivel fue más rápida y ya dentro del violento enfrentamiento la vi enterrar su propia espada en el asfaltado haciendo que todos salieran disparados por los aires menos Nina, la pelirroja que seguía a Ivel a todas partes, y yo.
     Sobre nuestras cabezas los helicópteros perdieron el control y terminaron estrellándose unos contra otros cayendo los escombros sobre la ciudad, incendiando edificios, hiriendo personas. 
   Ivel hizo un gesto con su mano invitándome a acercarme a ella, como no lo hice dijo:

-Tienes toda la atención de estos seres, convéncelos de que luchen a nuestro lado y no en nuestra contra como lo quieren Los Otros.

    Subí al techo de un coche, viendo cómo las personas se incorporaban del golpe que Ivel había dado con su arma. Nina y la pelirroja se acercaron, la gente nos miraba asombrada por lo que había pasado, algunos no quitaban los ojos de Ivel, quien simplemente les devolvió una mirada de aversión. 
  Alguien accionó una pistola en mi contra, cogí la bala con los dedos y se la regresé al tirador ante la mirada dubitativa de la multitud.
-Como alguien se atreva a imitarle nos quedaremos de brazos cruzados mientras vuestro gobierno los masacra-dijo Ivel, apuntando con su espada a quienes nos rodeaban-. Presten cuidadosa atención porque lo que se dirá debería importarles.

-Eres un pan de Dios, Ivel-comenté.

-Literalmente-sonrió-. No tienes de qué quejarte, nos parecemos.

    Puse los ojos en blanco, dirigiéndome a la gente:

-Sé que esta revuelta fue posible porque muchos de ustedes creyeron en las palabras de Amanda Carlysle, y que siempre han creído en lo que ella sin temor alguno reveló pero no tenían las agallas de gritarlo al mundo, y aquellos que lo gritaron y se oponían fueron llamados "locos".-Se miraron los unos a los otros preguntándose si habían visto lo que Ivel hizo con su espada, preguntándose los unos a los otros qué clase de truco había sido ese. Algún oficial intentó disparar al aire pero entre varios civiles lo maniataron-. También sé que, aunque creyeron en las palabras de mi hermana, es muy difícil aceptar esta realidad que están viviendo. Les es difícil aceptar que los han estado esclavizando, manipulando, víctimas de un sistema oscuro, sé que es difícil aceptar que vuestros gobiernos manipulan fuerzas superiores, sé que es difícil aceptar que han vivido una mentira, y es el miedo y la ira lo que los hace reaccionar de este modo.-La pelirroja miró a Ivel, vi el asentimiento de cabeza de ésta-. Una vez le dije a una persona a la que amo que el miedo la llevaría a recorrer lugares oscuros, no es malo sentirlo pero no podemos dejar que nos controle porque a partir del miedo nos tienen en sus manos. Por eso crearon y financiaron fuerzas terroristas: vuestro miedo, vuestra ira, vuestro sufrimiento son alimentos para ellos.

-¡¡¡Son demonios, ¿cierto?!!!-exclamó un joven-. ¡¡Vivimos el Infierno en la tierra, siempre lo he sabido!!

-Pero porque ustedes y sus ancestros han ayudado a crearlo, en parte ustedes lo han propiciado-respondí-. Se les obsequió un Paraíso y ustedes han ayudado a convertirlo en esto.

-Si vienes con una mierda de religión mejor vete por donde vinis...-comenzó a decir una mujer.

-La religión es un invento, idiota-soltó la pelirroja-. Uno de los tantos métodos con los que les tienen controlados.

-Nunca se les ha abandonado, sólo les han metido en la cabeza que sí, no tiene sentido la idea de un Dios vengativo como se los han pintado cuando no ha hecho más que protegerlos de tantas formas como le ha sido posible, pero la mayoría no se da cuenta o elige el camino erróneo.

-¡¡¡¿Y dónde está?!!! ¿Dónde estuvo cuando perdimos familiares y amigos en las guerras o por enfermedades? ¿Dónde estuvo cuando....?

-En todas partes-interrumpí a la mujer que insistía en desahogarse, porque no era otra cosa más que un desahogo-. Él no ha dejado que esto pase, ustedes sí, el libre albedrío existe y no ha sido él quien ha intentado quitárselos. Vuestros gobiernos lo han hecho y ustedes los han ido dejando, y han sido partícipes de cosas horrorosas al verse insensibilizados. ¿O es que me dirán que no son cada vez menos las personas que empatizan e intentan ayudar al prójimo cuando éste está en problemas?-Ivel miró el cielo, comenzaron a verse relámpagos y a escucharse truenos-. No he venido a darles una clase, vine a pedirles apoyo para recuperar y defender el Paraíso que se les dio como hogar, hagamos caer este sistema, necesito vuestra ayuda porque esto les pertenece, ustedes y sólo ustedes son dueños de este mundo, hubieron entes que envidiaron el amor que Eloah les profesaba y por dicha razón les corrompieron. ¡¡¡¡Demuestren que las cosas pueden cambiar para bien!!!!-grité-. ¡¡¡¡Demuestren que ustedes pueden cambiar para bien!!!! ¡¡¡Ayúdenme a devolver Edén a ser lo que era!!!!

    Las voces fueron levantándose una a una, en apoyo a lo que les había dicho. Unos pocos dudaban e Ivel los observó como queriendo atravesarlos con la espada que aún llevaba en la mano.

-¿Qué son ustedes?-me preguntó un chico, cuando bajé del techo del coche, y nos cerró el paso a Nina y a mí.

    Miré a Nina, y antes de poder responder un relámpago atravesó el cielo iluminándolo todo y cayó en forma de rayo a unas calles de donde nos encontrábamos ocasionando un fuerte terremoto que derrumbó edificios, la gente buscaba refugio.
   Vi a Erza junto a algunos de nuestros hombres tratando de ayudar a las personas; Ivel hablaba con su amiga, yo cogí a Nina de la mano y mientras nos acercábamos a ellas el terremoto fue cesando. Vi a lo lejos a un hombre caminando entre la gente que paraba asombrada por lo que sus ojos veían.
    El hombre tenía unas alas negras extendidas que fueron desapareciendo. Vestía una armadura en color vinotinto con el emblema de un dragón en el pecho, miré la empuñadura de mi espada, y luego de nuevo a aquél ser extraño.
    Ivel y su amiga se volvieron al ver mi expresión.

-¿Armaros?-musitó la primera-. Es un Grigori, Sahar-me dijo-. Pero no entiendo, no debería estar aquí, estaba encadenado al abismo.-Miró al cielo como hace rato había hecho.

-Es de mañana y sigue oscuro, las estrellas empiezan a caer-susurré, observando como los relámpagos atravesaban el cielo. Bajé la mirada hacia Ivel-. ¿Qué les está pasando a ustedes dos?-les pregunté a ella y a la pelirroja. Estaban empezando a desvanecerse.

-No, no, no, ahora no...-decía Ivel-. Sahar no te enfrentes a él, vete, ¡váyanse!-me advirtió antes de desaparecer por completo.

   El Grigori se detuvo a una distancia prudente, empujé a Nina detrás de mí para protegerla de cualquier acción agresiva por parte del hombre.













 Ivel

    Sahar no iba a hacerme caso, tenía que encontrar la forma de volver.
   Dante soltó una maldición cuando nos vimos de regreso en casa, tan distinta de Assiah sólo se respiraba paz, hasta que la imagen que vi a nuestro alrededor me dejó pasmada. El patio de Palacio estaba hecho un campo de batalla con cuerpos de Elohim heridos por todos lados, y los pilares caídos, ventanas rotas, el blanco marfil de Palacio fue manchado con la sangre de los hijos de Eloah, Ángeles que defendieron el lugar dando su vida a cambio de resguardarlo.
   Con Dante siguiéndome los pasos cruzamos el patio, muchos Elohim en pie intentaban brindar ayuda a los heridos, y cargaban con los cuerpos de los muertos.

-¿Cómo pudieron cruzar las fronteras si fueron cerradas? ¿Dónde estaban las Potestades y las Dominaciones?-preguntaba Dante.

-No es momento de buscar culpables, Dante, ellos hacen su trabajo-dije, caminando por el puente rumbo al interior de Palacio.

-No muy bien por lo visto-gruñó.

   Me di la vuelta, caminando de espalda la fulminé con la mirada y cuando volví a girarme para caminar de frente me di de bruces con un hombre. Al subir la mirada vi el burlón rostro de mi hermano.

-Amshel, ¿qué haces aquí?-Lo abracé y él a mí.

-Hice una excepción en mis labores como General de facción al enterarme de lo ocurrido-respondió, apartándome para verme mejor. Sus ojos azules estaban tristes-. Padre debió hacer que vinieras también, Azana y Gaspard están dentro.

-Vi el patio y los cuerpos de los Elohim que combatieron. ¿Sabes con exactitud quién hizo esto?

-Por lo que nos contaron no fueron demonios, Iv-susurró-. Mikhael reunió a un grupo de Elohim en el patio con la intención de liderar una expedición a Assiah para ayudar y poner fin a esto, pero.....-Amshel calló.

-¿Pero?-repetí.

-Fue un golpe-dijo, bajando su triste mirada-. Se volvieron contra Mikhael, lo mataron, Iv.

    Aquello me cayó como un balde de agua fría. Mikhael no podía estar muerto, no podía.....
    Sentí la mano de Dante entrelazarse con la mía y apretarla un poco.
   Avancé rodeando a mi hermano para entrar en Palacio pero él me cogió de la otra mano para detenerme. Me giré interrogándolo con la mirada.

-Antes de que entres allí necesito que veas algo-dijo, sacando del bolsillo interno de su saco un papel cuidadosamente doblado-. Esto lo llevaba Mikhael consigo.-Me lo entregó tras desdoblarlo-. Creo que nadie sabía que lo tenía guardado, lo saqué de su bolsillo sin que se dieran cuenta.

    Miré la hoja de papel, era como que me asaltara una sorpresa tras otra. En ella los elegantes trazos de un dibujo exponían el hermoso rostro de una joven, la conmoción no me la causó lo perfecto del dibujo sino la joven que posó para dicho retrato.
   Era idéntica a Sahar.

-La hija de Caín-susurré, incrédula.

-He llegado a verla de lejos y quedé como tú ahora, cuando vi el dibujo-dijo mi hermano-. Gíralo, mira el reverso.

   Lo hice, encontrando un texto con la bonita caligrafía de Mikhael que rezaba: "Estrella de la mañana, tu luz asciende de entre las sombras nocturnas como esperanza de renacimiento, de paz y bienestar, nunca maldad. No hagas caso a las palabras de Azazel."

-¿Estrella de la mañana?-susurré-. ¿Que ese nombre no hace referencia a Luzbel?

-Le he estado dando vueltas a eso mismo.

-¿No le habrás enseñado esto a papá o sí?-pregunté, doblando la hoja de nuevo y entregándosela.

-Azana y Gaspard aconsejaron que siempre no, por ahora. Pero papá no ha dado muestras de interés por la hija de Caín, nunca lo oí mencionarla.

-Yo lo digo por Sýbill, es ella la que no me cae bien-dije, entrando a Palacio-. Y creo que la hija de Caín ha vivido muchas vidas-añadí en un susurro.

    Azana y Gaspard nos esperaban en la sala de tronos, Dussollier vino a mi encuentro cuando me vio. Azana miró a Amshel, éste asintió con sutileza; los gemelos siempre habían tenido esa complicidad entre ellos, y aunque no me dejaban por fuera en ninguno de sus planes o ideas, desde que éramos niños, me parecía de admirar dicha complicidad. Era muy bonita.      
    Mis dos hermanos me rodearon con sus brazos, no pude evitar llorar por la noticia que recién recibí. Azana limpió mis lágrimas cuando ella misma estaba llorando también, sonrió.     
 -No podemos bajar la guardia ahora-dije-. Esto es muy fuerte, pero tienen que saber que hay un Grigori en Assiah ahora mismo, no sé cómo pudo ser liberado.

-La sangre de Mikhael-escuché decir a mi padre que entró con una expresión afligida en el rostro, tal y cómo nos encontrábamos todos-. La muerte de mi hermano tuvo un fin, y fue el de romper las cadenas que ataban a los Grigori y sus sirvientes al abismo. Tenemos un traidor en nuestra casa.
     Amshel hizo una expresión muy graciosa con su rostro. Sonreí, bajando la cara.

-Hijo mío, ¿hay algo que quieras agregar?-preguntó mi padre, no le había pasado inadvertida la expresión de mi hermano.
-Seré honesto contigo, padre-dijo Amshel-, la muerte de Mikhael sólo les conviene a dos personas: Luzbel y tú. Y conociendo vuestro pasado rebelde en común, pues....-Amshel se encogió de hombros-. Rellena el espacio.

    Mi padre tan sólo sonrió.


   




 Continuará....