Spin-off

Spin-off

martes, 21 de abril de 2015

Revelación...




Cuando crees que nada puede empeorar...


  Llegó a las cinco y media de la mañana; le preparé algo para que comiera. Preferí no tocar el tema de su charla con Amanda, y ella no iba a soltar prenda por sí sola. Lo dejaría para luego, debía descansar, ambos lo necesitábamos.
  Durmió entre mis brazos, no hubo pesadillas, yo era su protector de sueños. Bálsamo para su jodida alma, atormentada con una vida que olvidó y cuyos duros recuerdos volvían a borbotones....

  La observé mientras secaba su pelo, sentada al borde de la cama. 
  Al terminar de vestirme fui a sentarme a su lado; sus ojos cafés brillaron, ese brillo especial...apasionado y frío con el que me envolvía. Luna me tenìa loco enamorado, atado a cada uno de sus gestos, de sus palabras, de su sonrisa y su mirada. Atado a su alma...
  Y la amaba... Tanto y más...
  Besè sus labios, ella soltó la toalla y me rodeó el cuello, correspondiendo con ganas.

-No empieces algo que no vas a terminar.-murmuró, poniendo su mano izquierda en mi pecho. Y con su sonrisa picara dibujada en los labios.

-¿Quién dice que no planeo terminarlo?-sonreí.-Te amo, niña.

  Acarició mi pelo con ternura, en su mirada había adoración y el "También te amo" quedó flotando en el aire; tras esa caricia me abrazó.

-Eres lo único que me mantiene en pie ahora, Bastian. Juro que estoy a punto de derrumbarme.-dijo, y percibí la angustia en su voz.

-No dejaré que pase, te lo prometo.

   Fui yo quién sacó el tema a colación hablándole de la conversación que mantuve con Amanda en el hospital, no dijo nada pero sí noté que le afectaba lo que yo le contaba. Como la verdadera razón por la que Amanda abortó, o el que haya dicho que tenìa miedo de sí misma.

  Sè que lo tiene, lo sè.-susurró, mirándose las manos.-Pude sentirlo, lo sentí cuando hablé con ella; lloró ¿sabes? No puedo decir que su forma de proceder es correcta o incorrecta cuando fui testigo de lo que tu padre le hizo, nos hizo. Porque tiempo después nos separó, Bastian, y fue una separación más larga; se la llevó a Norteamérica, por eso no regresó al orfanato donde vivimos tras el incendio en el instituto. Creí que me había abandonado, pero fue por culpa de Viktor que no regresó. 
   Fue el mismo día que hicieron ese vídeo que está en el móvil. Era de noche y Amanda no volvía, la doctora Schline me interrogó y yo sólo empecé a tomarle el pelo cuando preguntó por mi hermana; era un juego, Amanda y yo lo inventamos para hacerle perder la paciencia a la doctora, para asustarla.-sonrió ante el recuerdo.-Ame está en todas partes, y lo estaba, era una líder nata. Los chicos del orfanato la admiraban, su simpatía,  su angelical forma de ser, inteligente, se podía meter en el bolsillo a cualquiera.

-¿Por qué "Ame está en todas partes"?-pregunté, interesado en el título del juego.

   Una sonrisa ladina apareció en sus labios.

-Porque tenìa ojos en todas partes, los chicos del orfanato le hacían caso. Todo lo que ella dijera, ellos lo hacían. Lucas era sus ojos y sus manos, lo usó para matar a los padres de Andrea en la iglesia, y ahora que lo pienso, no debe ser su único ayudante. Amanda debe tener su propio séquito, para cuando no quiere ensuciarse las manos.

-Vaya.

-Sí, un poco sombrío.-Luna caminó hacia el armario y sacó la ropa que se pondría.-Dijo que tu padre fue presidente de CassulTech, y que usó el nombre de la empresa, y usó dinero de la empresa para financiar proyectos no muy "humanos" en humanos. Y asegura que aún sigue haciéndolo, pero esta vez con su propio dinero.

   Esa noticia me hizo levantar de un salto.

-¿Está segura?

-Mira, hemos quedado de vernos para almorzar hoy pues aún hay cosas que platicar, si te apetece, acompáñame y que ella misma te dè los detalles de lo que tu padre está haciendo.

   No lo pensé mucho, acepté de inmediato porque si mi padre está en lo mismo no es de Amanda de quien debo cuidar a Luna. Si ya antes y aún ahora, mi niña es de interés, debo cuidar que mi padre no sepa quién es Luna en realidad.
   Llamaron a la puerta del dormitorio.
    Era Clara, avisando que un hombre quería hablar con la señorita Giraldo. Pensé en la policía, a Luna aún no la habían entrevistado por lo del tiroteo en la iglesia, y gracias a que el tal Lucas gritoneò su nombre, mi niña se convirtió en sospechosa.

























Continuarà....



domingo, 19 de abril de 2015

(Decir) "Perdón" No es Suficiente....





Capacidad para perdonar....
La perdemos al hacernos mayores.....
Yo quería salvar a mi hermana, y la única forma de hacerlo
era que diera un perdón, un sólo perdón...
Pero no podía exigircelo cuando yo misma no podía perdonar a quién me la quitó....
Él debía pagar...




    Fui decidida a enfrentarla, tenìa que traer a mi hermana de vuelta. Hacerla entrar en razón.
    Salì del hospital feliz porque Vit había sobrevivido, enfadada por lo que Amanda le hizo, culpable por todo lo que Amanda está pasando.... Mi cabeza era un torbellino.
   Maura me prestó su coche, no sè cuántas vueltas di, eran las cuatro treinta de la madrugada cuando llamé a mi tía para pedirle la dirección de Amanda. Maura se preocupó y titubeò, le prometí que no harìa nada malo. Logré convencerla y me la cedió. 
   Apagué el móvil y me dirigí a su apartamento.
   No tenìa planeado nada en particular, aunque lo primero que me vino a la cabeza fue gritarle y reclamarle por lo que había hecho. Mientras más cerca estaba del edificio, más rabia sentía, mezclada con el dolor que guardaba dentro.

  Yo admiraba a la artista, sus pinturas me eran tan cercanas. La primera vez que vi su trabajo fue gracias a Maura; era un cuadro titulado "Kamar" o "Qamar"; recuerdo que supe qué significaba sin buscar en ninguna parte. "Luna", en árabe.... Luna. Por eso me gustaba tanto....
   Dos chiquillas tomadas de la mano caminando en medio de la noche por un sendero pedregoso. En el cuadro las dos están de espaldas al espectador; la rubia lleva su mano derecha manchada de sangre, y el camino que ella hacía era todo rojo. Siempre me pregunté por qué... La de pelo negro sostenía una cadena en su mano izquierda, el colgante era una media luna... asì como en el cielo la luna llena brillaba, hermosa... Ahora tengo la respuesta a el por qué me inspiraba melancolía...
   Era mi obra de arte favorita, aunque cada una de sus pinturas me llenaban de nostalgia. Eso me desesperaba, no saber por qué... 
   Todo es más claro....

   Bajè del coche; no había nadie en recepción cuando entré al edificio, fui al elevador sintiéndome nerviosa, pero tenìa que salir de esto.
   
   No sè cómo verla en mi apartamento el mismo día en que conocí a Bastian, no me hizo sentir algo, la sangre llama, pero nada en Amanda me resultó familiar.

   Me detuve frente a la puerta de su apartamento, toqué. 
   Ya no era rabia, ni enfado, era solo dolor... Nada más que el dolor que mi corazón y alma sentían. Y en cuanto abrió la puerta no supe qué hacer por un instante que se me hizo eterno.
   Ver a quien casi le roba la vida a una niña.... Ver a la asesina en sus ojos.... Ver a la que era mi hermana, me rompió. La bofetada que quise propinarle se quedó a medias, en el pensamiento; a mi hermana mayor yo no podía hacerle algo asì, y en un abrazo le hice ver que, pese a todo, yo seguía amándola.
  Me invitó a pasar, vi que tenìa mi diario en la mano, el que llevo a todas partes sin falta. Pude haber arrancado la página en la que escribí el texto que quería que leyera y decirle a Maura que se la diera, pero era importante que leyera todo lo ahí escrito.... 
   No supe cómo empezar, Amanda se sentó a mi vera. Algo me decía que también buscaba las palabras correctas. ¿Pero existían esas palabras? ¿Existían palabras correctas para justificar lo que hizo?

-¿Era necesario que lo hicieras?-pregunté, por fin.-¿Era necesario disparar contra esa nena?

     Amanda bajó la mirada, y luego volvió a encontrarse con la mía.

-Tù no lo entiendes, Amara.-dijo.

-Por favor no vuelvas llamarme asì.-Me incomodaba el nombre, era un lazo con ese pasado que intentaba rechazar.-Amanda, mírame.-le pedí.-Tus manos están manchadas de tanta sangre, has matado a tanta gente....

-No eran blancas palomas, niña.-Se puso de pie, y se cruzó de brazos.-Lo que nos hicieron a nosotras no ha parado, Luna; hay niños pasando por la misma situación que nosotras. Esto se ha repetido por todas partes, ¿y Viktor? Viktor está usando su propia empresa para llevar a cabo sus propios proyectos. Y estabas tù.-Me miró, sus ojos reflejaban mi propio sufrimiento, y sus lágrimas me dejaron claro que aún había humanidad en ella.-No podía dejar que te encontraran.

   
   Me pesa verla asì ¿por qué me pesa verla asì después de lo que la vi hacer?
   Sigue siendo mi única familia, sigue siendo mi sangre, lo único que me queda en este mundo que me conecta con mis padres biológicos. Y hemos pasado por tantas cosas... Terribles cosas...

-Hay tanto que me gustaría contarte.-dijo, sentándose de nuevo a mi vera.

-Creo que tenemos tiempo, soy toda oídos. Y empieza por el día en que me dejaste sola en el orfanato, el día que me abandonaste cuando prometiste quedarte a mi lado.

   Amanda ladeó la cabeza, y soltó un suspiro.

   No pienses mal de mí, lo hice porque fue necesario-comenzó.-Volvía con tus dulces favoritos, a Hans no le importó que le diera sólo la mitad de lo que costaban. Estaba ansiosa por ver tu carita sonriente, llena de felicidad; debía esconderlos bien para que la doctora Schline no me los quitara como lo había hecho otras veces.
  Me detuve un momento para admirar un vestido rojo precioso, entonces sentí una mano en mi hombro, y escuché su voz. 
   Viktor estaba vivo.....
   En lo primero que pensé fue evitar decir que nos encontrábamos juntas en el mismo orfanato, si él preguntaba debía mentir. Al notar que le sorprendió verme supe que no había llegado allí gracias a información aportada por la doctora.
  Era casualidad...
   Preguntó, lo hizo, preguntó por ti y le dije que unos polis nos habían cogido y enviado a orfanatos distintos. Dije que no sabía dónde estabas; tuve que fingir tristeza, debía ser convincente. No se percató de los dulces, y al darse media vuelta los deseché. 
   Se dio la vuelta de nuevo, me cogió del brazo y me subió a la limo en la que andaba.
   Me sacó de Alemania, Luna. Me llevó a Norteamérica, y volvió a lo mismo.... 

 -¿Él te....

-Sí, dos veces más.-Contuvo las lágrimas, quería hacerse la fuerte.-Entre eso y los estudios que me hacían, me sacaban sangre. Y vi que habían más niños, y adultos en ese laboratorio donde me tenían; me pegaba, fue tanto lo que sufrí no sólo por eso sino por estar lejos de ti. Me preguntaba qué había sido de ti, Luna, qué estarías pensando.... Yo nunca te abandoné  ni te abandonaría...

    Entrelazó sus manos, nerviosa.
    ¿Por qué siempre Viktor? El que se cruzara en nuestro camino sólo nos traìa más desgracias...

 Cuando descubrieron lo que hacían en esos laboratorios, él fue despedido. El dueño de CassulTech, ramificación de Sahar Global, no acepta ese tipo de experimentos en humanos y mandó a alguien a despedir a Viktor por usar el nombre de su empresa y su dinero para tales abominaciones. Viktor era el presidente de esa empresa en aquel entonces, y tras ser despedido, me escapé. 
   Juré que algún día lo harìa sentir lo que yo sentí, se lo dejé escrito en una nota que sè, aún guarda...

-Pero lo que le has hecho a Vit fue demasiado, y yo no puedo apoyarte en algo asì, Amanda. Una vendetta es...

  -No te pido que me apoyes, no necesito que intervengas en esto, Luna. Eso no es lo que quiero.... Lo quiero muerto, y que yo lo quiera muerto no es tu culpa; lo que yo estoy haciendo, lo que he hecho hasta ahora no es tu culpa.-Se levantó.-Viktor me contó  a mí, a Amanda, lo que hizo. ¿Ves cuánta confianza me tiene? Y dijo que si alguna vez llegara a encontrar a esa niña a la que le desgració la vida, le pediría perdón, porque él había cambiado.

   Amanda apretó sus manos en puños.

-Pero no ha cambiado, Luna. Sigue siendo un maldito, decir "perdón" no es y nunca será suficiente...

   

  
   





  

sábado, 18 de abril de 2015

Salto Atràs... (V)...



Hamburgo, 1995....


   Un guardia custodiaba la puerta de mi dormitorio, toqué dos veces desde dentro y dije que necesitaba ir a los servicios. Él abrió, y al hacerlo le salté encima y cayó al suelo; quedó aturdido y aproveché para quitarle la pistola que llevaba al cinto. Le disparè en las dos piernas, le quité las llaves y salì, dejándolo encerrado en la habitación.
   Sabía que habían oído los disparos asì que me apresuré a abrir los demás dormitorios; los chicos salìan sin entender qué pasaba. Entre el alboroto me encaminé hacia la habitación oscura frente al despacho del director donde se hallaba el féretro, antes de abrirlo fui al despacho, Viktor no había cerrado la puerta con llave. Busqué en la archivera, y encontré nuestros registros; puse el despacho de cabeza, en uno de los cajones se hallaba un encendedor-recordé que Viktor fumaba-y lo usé para quemar todo lo que allí había. Derribé el escaparate donde él guardaba sus botellas de licor, y el fuego comenzó a crecer. 
  Corrí a la otra habitación, abrí la puerta y la escuché gritar a Amara.
   El candado... la llave del candado... Pensaba, desesperada. Escuché unas voces, mirè atrás y vi a Lena y a Declan.

-Vi que corrías en esta dirección, ¿qué demonios haces?-preguntó Declan, entrando.

-Quiero salir de aquí, ¿ustedes no?

   Por el apuro se me olvidó el arma, la vi en mi mano y disparè contra el candado....

-¡Ame!-exclamó Amara al verme.

-Nos vamos esta noche, esto no volverá a pasar, jamás volverás a tomar un arma en tus manos, Amara. Tù no vas a matar a nadie.... Yo me encargo de todo ¿sí? Me los cargaré a todos.

   Declan me ayudó a sacarla mientras Lena se ocupaba de avivar más las llamas, había conseguido una manera de llevarlas hasta el pasillo. No sè muy bien cómo, cuando me di cuenta todo el instituto ardía. Corrimos hasta el vestíbulo, Amara se aferró a mi brazo cuando vimos lo que ocurría. Todos buscaban la manera de escapar, y en el intento se peleaban unos con otros, era una confusión entre guardias y niños....y sonreí, no sè por qué, pero sonreí. 
   Levanté el arma que tenìa en la mano....
   Un disparo...y cayó un guardia... otro...y cayó un niño... dos más.......tres...

-¿Por qué has hecho eso?-inquirió Amara, soltándome.

-¿No te has dado cuenta? En lugar de ayudarse se están matando, gente asì no merece salir de aquí. Por ellos sólo habrá más injusticia y podredumbre en este mundo ya de por sí caótico, nos hago un favor, están en el lugar que les corresponde.

   Con Lena, Declan y luego Rachel quien se nos unió al poco tiempo salimos por la única entrada que había. El resto estaban tan pendientes de pelearse y matarse unos a otros que no notaron nuestra huida.
    Ya fuera vimos cómo aquel edificio se caìa a pedazos. Cuando la gente empezó a llegar para ayudar, era muy tarde, y nosotros nos marchamos de allí antes de que nos cogieran y nos llevaran a otro lugar.

-¿Cómo se ha expandido el fuego, Lena?-pregunté, caminábamos todos juntos por la acera.

-No voy a decirte, es un secreto.-respondió.

-Vale, me da igual.-dije, encogiéndome de hombros.

   Rubia extraña.

-No vi a Viktor, no creo que él esté muerto.-comentó Declan, frotándose los brazos por el frío.

-Si no lo está ya lo solucionaremos.-agregué.-Pero no me parece buena idea que sigamos juntos, serìa sospechoso que cinco chiquillos anduvieran por ahí solos, ¿no creen?

-¿Qué hacemos?

-Tienes razòn. Aquí nos separamos.-dijo Declan, dejando de caminar.-Tomaremos caminos diferentes, quiénes financiaban el instituto tienen registros nuestros en otras partes del mundo, y si permanecemos juntos seremos presa fácil. Sè que ustedes dos son de más interés que nosotros tres, por qué no dejas que tu hermanita venga conmigo, o vaya con Lena o Rachel....

-Ni hablar, no puedo, ni siquiera concibo la idea de separarme de ella.-Cogí a Amara de la mano.-Seguiremos juntas, y si vienen a por nosotras me ocuparé de ellos.

-Somos niños....

-Somos sobrevivientes, los adultos son gente rara, y tal vez más fuerte y poderosa. Pero hay cosas más fuertes y poderosas, cosas que las personas parecen perder al crecer, y una de esas cosas es el amor.

-Pero en el instituto decían que era una debilidad....

-Olvida lo que te enseñaron en ese lugar.-le reprendí a Rachel.-Sè que el mundo fuera de allí no es tan distinto, quizá más duro, y sè que a ustedes sus padres los abandonaron. Por eso les diré algo: A partir de este momento somos familia, somos hermanos y los hermanos se cuidan. Nos separaremos pero no nos olvidaremos de los demás, la familia no se olvida, la familia nos da fuerza para enfrentar lo que venga, y aunque el camino de aquí en adelante sea de espinas no se pierdan a ustedes mismos. Yo los quiero, no olviden eso cuando sean adultos, no olviden que alguien piensa en ustedes. No seamos como quienes nos tenìan encerrados en ese lugar.

   Nos miramos los unos a los otros, y asentimos. Una promesa...

-Si vienen a por nosotros nos defenderemos, si van a por los nuestros nos defenderemos. Nos ayudamos, no nos matamos los unos a los otros, nos ayudamos... Somos uno mismo. Sin importar que no llevemos la misma sange, somos uno mismo.

   Todos repitieron lo que dije porque asì debía ser desde un principio. La humanidad no lo veìa, cómo es que la gente grande no veìa eso, còmo es que prefería pasar por encima de otros cuando eran iguales.
   Ver cómo se peleaban para salir en lugar de ayudarse... ¿Que no es en los momentos de crisis donde se ve lo humano?
   Pero la humanidad era un cáncer, y sí ya empiezo a pensar como mi padre biológico. Había que ayudarla a encontrar lo humano, y no lo grotesco, no lo monstruoso....

-Ame, bota eso.-dijo Amara cuando emprendimos nuestro camino sin los demás. Se refería al arma, me deshice de ella para complacerla, no quería sentir miedo en su voz, o que me mirara con temor.-Ame, tengo hambre.

-Te daré de comer pronto, cariño.-sonreí para reconfortarla.

-¿Y tù no vas a comer?-preguntó, soltando mi mano.

   Creí que no captaría el mensaje.
    Me detuve y me hinqué en una rodilla, le até las agujetas de los zapatos. Y luego limpié la sangre que brotaba de su labio, tenìa una herida causada por la bofetada de Viktor. Sólo porque se negó a dispararme.

-Primero debo asegurarme de que comas tù, como hacían mamá y papá cuando nos fue mal durante unos meses ¿recuerdas? Primero se aseguraban de que comiéramos nosotras y luego comían ellos.

-Pero Ame....

-Sin peros, hermanita.

   Volví a tomarla de la mano, pero al hacer amago para caminar ella no avanzó.

-¿Qué pasa?

   Amara bajó la mirada.

-No vuelvas a disparar, por favor. Es como si a cada disparo te perdiera, es como si te...si te volvieras como ellos...

   Me quebré al oír su vocecita decir eso.

-Nunca seré como ellos, Amara.-le aseguré.-Pero habrá momentos en que tenga que hacerlo para cuidarte, para defenderte. Y no me perderé a mí misma, ¿sabes por qué?-Ella negó con la cabeza.-Porque te tengo, mi kamar. Y me alumbras el camino....

-A que no pasa nada.-sonrió.

-No, bonita. No pasa nada, todo irá bien.

   Para defenderla he tenido que desviarme un poco, usar garras y dientes para cuidar de ella no estaba mal.... No...
   Lo mal estaba en la cantidad de cadáveres que dejé a mis espaldas para que no la alcanzaran a ella..... Para que fuese ella quien me salvara cuando me hiciera falta... 
  Quería cuidarla de no convertirse en lo que yo me convertí....
   














   Tu abrazo me dejó en jaque, Luna...... Me quebré...
    

   
















jueves, 16 de abril de 2015

Corazón Blindado...




   Amanda, aún no logro asimilar que seas la misma persona que me contaba historias, la misma que se inventaba nanas para hacerme dormir. 
   El ángel de papá y mamá....
   El ángel perdió sus alas...
   Todo mi pasado entró por la puerta grande, derribó los muros de recuerdos felices y los suplantó por sangre y dolor. Mi pasado volvió a dejarme sin papá...y sin hermanas... 
    Amanda, ¿a cuántas personas has matado? ¿Ha cuántos has destruido con el pretexto de protegerme? Y no me malinterpretes, no te juzgo, sè que el dolor que cargas es el mismo que yo experimentaba sin saber la razón porque no recordaba.... Es el mismo dolor que estoy experimentando tras recordar... Tras verte dispararle a una niña. Otra vez...
   Te perdiste, dime ¿ha sido mi culpa? Nunca he sabido defenderme, siempre cargabas conmigo... Es mi culpa... Estás perdida por mi culpa, por no saber cuidarme sola, por ser un desastre....
   Veo a Viktor y lo odio. Yo, que no sè de ese horrible sentimiento. No sè odiar, y lo odio.... No sè odiar y lo quiero muerto... Pensarlo es distinto a decirlo en voz alta, y decirlo en voz alta significaría que Bastian supiera cómo me hace sentir todo esto... Y quiero ser fuerte por él, es su padre y un hijo no debe odiar a su padre por muy abominable que éste sea.... 
   Hermana, no metas a su familia.
   Es un asunto que nos concierne a ti, a mí y a Viktor. Apelo al sentimiento que, estoy segura, tenìas por Bastian; no involucres a nadie más. No le hagas daño a él, ni a la gente que quiere...
  Hermana, eres mejor que esta cosa en la que te has convertido. Sè que allí dentro sigue mi Ame, lo sè...





Horas antes....

  
  >>Sebastian salió después de decirme que quería salvar a Luna de mí.
   Sí, necesita ser salvada de mí; fue una imprudencia de mi parte sugerirle a Maura que la trajera a España, pero la desesperación me pudo. Casi la pierdo, casi muere en ese accidente que provocaron donde murieron su padre y su hermana adoptivos; se supone que Luna no debía estar, pero las cosas no pasaron cómo ellos lo habían planeado y en su estupidez estuvieron a punto de quitarle la vida.

 Cuando volví a la sala de espera, la tensión se había desvanecido. Vit superó la operación, Viktor hablaba por teléfono y no era necesario ser adivina para saber qué hacía: le daba indicaciones a su personal de seguridad para que investigaran lo ocurrido, no le convenía tener a la policía metiendo sus narices.
  Vit no despertaría en algunos días, debía permanecer en reposo, dormir mucho. La operación fue riesgosa.
   El mensaje fue recibido, harìa lo que estuviese a mi alcance para debilitar a Viktor, torturarlo hasta que suplique la muerte. Al fin y al cabo es la cosa más natural en el mundo ¿no?

-Soren se hará cargo de dar con los responsables de esta monstruosidad. El equipo está en marcha.-dijo, verlo preocupado era de antología.

-Tienes muchos enemigos, Viktor.-comenté, notando que Luna no estaba en la sala.

-¿Capaces de disparar contra mi nieta? Ninguno está tan enfermo. Pero supongo que cuando estás en la cima los de abajo no lo soportan, recuerda eso, Amanda.


   Apreté la mandíbula de la rabia.

-Lo tendré presente, Viktor.-dije.-¿Tienes alguna idea de quién pudo hacerlo?

-Maura y Luna encontraron a Vit en las cercanías de LexCorp.-Asì que esa fue la versión que dio Luna.-No se lo he mencionado a mis hijos, pero he estado recibiendo amenazas, y tengo la seguridad de que quien le hizo esto a Vit es parte de una hermandad de asesinos que se anda cargando a varios de mis conocidos.

-¿Una hermandad de asesinos? ¿Como la leyenda urbana de los hijos del Shangri La?-reì.-No creerás en eso ¿o sí?

-No creía, Amy, pero dado lo ocurrido.-Cruzó los brazos.- Además te dije que se están cargando a varios de mis conocidos; creo que Sahar Global financia a esos terroristas.

   Estaba muy nervioso.

-¿Y aún teniendo esa sospecha quieres asociarte a esa empresa? Es a tu hijo a quien enviarás a la reunión, ¿pondrías a Niklaus en riesgo?

-Destruir Sahar Global desde adentro tiene sus riegos, si Nick descubre que la hermandad tiene lazos con el grupo, nos retiramos.

    Malnacido....

-¿Y si ven tus intenciones? ¿Y si ya te descubrieron y lo ocurrido con Vit es la advertencia?-Viktor no respondió.-Tù trabajaste para CassulTech, tu esposa lo mencionó en la cena, ¿por qué te has ensañado con Sahar Global sabiendo que trabajaste para ellos antes?

-Fui CEO de CassulTech, pero el dueño envió a uno de sus emisarios a despedirme cuando descubrieron algunas cosas que para él eran inaceptables. Me culparon de usar el nombre y dinero de la empresa para financiar proyectos y experimentos en humanos, ¿puedes creerlo?

-Qué va, alguien como tù no serìa capaz de algo asì.-Porque yo me chupo el dedo, maldito imbécil.-Has ayudado a mucha gente, Viktor. Mereces el cielo.

-Y lo obtendré, todo puede comprarse.-sonrió, esa sonrisa suya llena de malicia.-La cuestión es que no encontraron pruebas en mi contra, e igual me despidieron, me dejaron en la calle y tuve que empezar de cero. Pero aquí estoy ¿no? Cuento con una de las más grandes empresas de todo el mundo, y arruinaré a quiénes me humillaron.-Haciendo de su hijo mayor el CEO, y enviándolo a representarlo en lo que seguro serìa una reunión muy entretenida. ¡Qué valiente!-Pero me preocupa lo que le pasó a Vit. Los que dirigieron y/o trabajaron en CassulTech antes que yo han muerto, Amanda.-dijo, mirándome.-Y la leyenda crece, el rumor sobre esos asesinos se extiende; si lo que le hicieron a Vit fue para advertirme que no siguiera adelante con mis planes, que ellos ya saben.... ¿Tù qué opinas? 

-Conocí a Vladimir Bèlikov, no creo que esté financiando terroristas. Es un filàntropo, creo que puedes llevarte bien con él, tal vez el pasado ha quedado atrás y para enmendar esa injusticia que te hicieron quieren hacer negocios con LexCorp.

    Él asintió, confiando en mi palabra. Siempre confiando en mi palabra.   

-Tienes razón. De todas formas debo mantenerme en guardia, quiero que mi empresa crezca mucho más. Asì tenga que pisotear a algunas personas para lograrlo.

-La ambición no es buena compañera, es tracionera, Viktor.

-Sabré dominarla.

   Su prepotencia era ilimitada, pero tenìa miedo, de eso no había duda. La forma en que observaba a su familia me dio mucha más razón, tenìa una debilidad, y eran ellos; incluso Paloma, quien no era su hija biológica sino producto de un desliz de Alexandra. Pese a eso, Viktor la quería, solía menospreciarla pero a la hora de contar a los escoltas de sus hijos era Paloma quien llevaba más hombres a su alrededor.
   Él mismo me confió ese detalle, Paloma no sabe la verdad ni ninguno de sus hermanos.
   Viktor era un mar de contradicciones, su familia era su fuerza pero no perdía oportunidad para ponerla en riesgo. Que su hijo mayor hiciera las veces de espía corporativo durante el tiempo que estuviera en Nueva York donde la reunión se llevaría a cabo, era peligroso. Porque conozco muy bien a la competencia, y aunque las amenazas no provenían de ellos, Sahar Global sí tiene lazos-y muy fuertes-con los asesinos de los que él tanto se preocupaba.
   No seré yo quien mate a Niklaus....

-Amanda, ¿podemos hablar?-preguntó Maura al acercarse a nosotros.

   Viktor nos dio espacio y fue a reunirse con su familia.

-Luna se fue y me pidió que te diera esto.-Maura me entregó un cuaderno que tenìa una cubierta de cuero, negra.-Es su diario, te sugiero que leas lo que escribió recién mientras hablabas con Sebastian. 

   Sebastian estaba hablando con Paloma.

-¿Por qué él sigue aquí? Debió irse con ella.

-Luna quería estar sola.-dijo. Noté que hacía un gran esfuerzo para no lanzarme una cachetada.-Eres una vil mentira, Amanda. Yo confié en ti, y mírate, eres un ser despreciable.-Claro que sabe todo, Luna debió contarle.-¿Hubo algo real? ¿Nuestra amistad era real, o sólo me usabas para informarte sobre Luna?

   Esta inútil empezaba a joderme la poca paciencia que tenìa.

-Lo segundo, no tengo amigos. Con el tiempo he aprendido que no puedes confiar ni en tu propia sombra.

   Maura soltó una risita.

-Entonces me das lastima.-dijo.

-¿Debería dolerme eso?-Se sorprendió por mi pregunta.-Te diré algo, Maura. Estoy en deuda contigo, tu hermano y su mujer porque le dieron una vida feliz a mi hermana. Lo agradezco, pero no puedes juzgarme, tù no tienes idea de lo que ese parásito y la gente como él nos hicieron; cada una de las decisiones que tomé han sido en función de la seguridad de Luna.

-¿Y de qué te ha servido si de igual forma la has herido? Y tal vez la herida que provocaste fue peor, más profunda y dolorosa, porque eres su hermana.....<<











Ahora.....

   Leì una vez más lo que Luna escribió para mí.
   Si me perdí a mí misma, no fue su culpa, nuestras elecciones nos hacen quienes somos. 
  Maura tenìa razón, hice hasta lo indecible para proteger a mi hermana, para evitar que la hirieran.... Que al final, quién terminó haciéndole más daño.... he sido yo... 

-Que triste te ves, Amanda Carlysle.

   Me levanté del sofá de un salto.

-¿He tomado por sorpresa a la hija mayor de Cassul? Debe haber un premio por esto en algún lugar.-dijo, burlona. El acento ruso de Faye a veces infundía miedo, sobre todo si estás distraída.-¿Cómo te va, Amanda?

-Creí que sólo habías venido en calidad de mensajera, y te irías.

   Faye avanzó desde la terraza hasta el salón.

-Tenìa que hacer otros dos trabajos para tu padre, debería cobrar horas extras.-Miró el cuaderno que aún tenìa en mí mano.-Vi lo que hiciste, tu vendetta te está llevando a lugares oscuros, ¿no? Mira que dispararle a una nena....

-¿Me has estado espiando? ¿Ese es uno de los otros dos trabajos?

-Nah, tu padre no tiene interés en una hija descarriada, tù perdiste el norte. Es la otra la que le interesa, la que llamará a la puerta.

    Tocaron la puerta tan pronto Faye terminó de hablar.

-Vete.-le dije.

-No, quiero verla. ¿Qué tan parecida es a Sahar? No pude verle bien desde donde estaba cuando has disparado.-Caminé hacia la puerta.-Yo me esconderé por allá, tengo hambre.-dijo, dirigiéndose a la cocina.

   Maldición, no... No...

   Abrì. 
  Luna se quedó allí parada por un minuto, sin decir nada; y luego levantó la mano para abofetearme, pero empezó a llorar y la bajó....

-No...-sollozó.-No puedo, no puedo levantarte la mano... No a ti.... Yo no puedo...

-Luna....

   En lugar de abofetearme me abrazó. Y fue como cuando èramos niñas, cuando tenìa que decirle que todo irìa bien... 

-A que no pasa nada, Ame...

-No, no pasa nada... Todo irá bien...



   Sólo faltaba que yo lo creyera....
    Pero es difícil regresar del abismo en que se ha caído....







martes, 14 de abril de 2015

Salto Atrás... (IV)..





 Hamburgo, 1995...


    Dos meses después de ser ultrajada por él, mi mundo se tornó más sombrío. En mis sueños me encontraba sola entre edificios y todos empezaban a derrumbarse, me despertaba empapada en sudor; lo único que me mantenía en pie era Amara. Viktor permitió que la viera una vez cada mes, yo sentía que no era suficiente, no por mí porque ya era mayor y entendía, ya había visto suficiente suciedad a mi alrededor. Mi preocupación era mi hermanita, temía que Viktor volviera a pegarle, o que le hiciera lo mismo que a mí; Amara nunca fue tocada por él, y eso era un alivio para mí aunque notaba cómo se volvía retraída.
   Entonces pensé en cómo inició todo: el asesinato de nuestros padres, lo que Wolfgang la quería obligar a ver, el que yo le disparara a él y a su mujer delante de ella-puta yo-.... y como si todo eso fuera poco, el que viera cómo Viktor me destrozaba la vida y no poder evitarlo. Todo eso la cambió tanto que a veces no veìa a mi hermanita menor en ella, y es que a mí también me cambió la vida; pero seguíamos firmes en negarnos a ser cómo los demás alumnos del instituto, eso si que no. Por eso cuando nos dejaban vernos intentaba hacerla reír, y recordábamos a mamá y papá....
 
   Las clases se volvían más escalofriantes, observaba a mis compañeros y no podía evitar pensar en dónde estaban sus padres. ¿Les harían lo mismo que a los nuestros?
   Supe que algunos niños fueron vendidos por sus padres, otros fueron sacados de orfanatos, y el resto fueron llevados allí tras ser secuestrados. Me impresionó saber que habían padres que hacían esa barbaridad, que vendían a sus hijos, ¿por qué? ¿Dinero? ¿Drogas? ¿Hijos no deseados?
   Del abandono de padres yo sabía. Que no se despidan, ni den explicaciones.... 
   Mi papá biológico nos abandonó, el hombre por el que Amara y yo èramos de interés para esa gente, nos abandonó en silencio. Como lo hacía cada vez que le daba la gana... Mi papá inmortal...

   Yo empezaba a cansarme; en octubre para mi noveno cumpleaños, Viktor dejó que Amara y yo lo pasáramos juntas.... Sí, sólo cinco jodidos minutos. E igual para el cuarto cumpleaños de ella al mes siguiente.
   El 25 de diciembre hice que todo cambiara.
   Nos hicieron practicar con armas en lugar de combates cuerpo a cuerpo. Recuerdo que en esas batallas vi morir a muchos compañeros en meses anteriores, algunos por mi mano. A pesar de que yo no quería ser partícipe de actos tan violentos tuve que verme obligada a hacerlo porque Viktor amenazaba con hacerle daño a mi hermana y eso yo no podìa permitirlo, asì como le pedì que no la obligara a hacer ese tipo de cosas, era muy pequeña. Viktor accedió.... hasta ese 25 de diciembre cuando la vi entrar a Amara, Viktor venìa al frente.
   Habíamos cuatro chicos en la sala de entrenamientos, tres chicas-contándome- y un chico, todos de la misma edad.
 Viktor hizo que nos entregaran armas de fuego, y él personalmente le dio una a mi hermana. No me gustó que hiciera eso, mi hermana no debía tocar una pistola... NUNCA. Bajo ninguna circunstancia Amara debía matar, por experiencia sabía que una vez asesinabas a alguien, no había vuelta atrás. Todo en el interior de la persona, cambiaba.
   Amara nunca serìa feliz si seguíamos allí en esa fortaleza infernal. Todo lo malo terminaría arropándola muy rápido, y sabía que afuera no era tan diferente, que la maldad estaba en cada esquina que voltearas, pero al menos me tendría más cerca y no separadas por culpa de las estúpidas reglas de Viktor; me tendría para enseñarle que todo iría bien.

   Viktor sonrió al ver mi cara de sorpresa, me dio un beso en la frente y susurró: "Feliz navidad", con cierta malicia. Abracé a mi hermana y luego le pedí a Viktor que me explicara por qué la había llevado.

-Creo que le he dado muchas libertades, es hora de que aprenda algo nuevo.

   Lena, una de las chicas de la práctica, cogió a mi hermana de la mano y se la llevó al centro de la sala con los demás, orden de Viktor.

-No quiero que mi hermana use uno de esos aparatos.-dije con frialdad.

-No puedes protegerla para siempre, Amelia; en algún momento lo hará y tù no podrás evitarlo, ¿sabes lo duro que es el mundo exterior? 

    Claro que lo sabía, no había diferencia entre el instituto y el mundo de fuera...

-Amara no matará a nadie, no si yo puedo im.....

-Acabas de confirmarme que fuiste tù quien asesinó a Wolfgang y a su mujer.-No lo mirè.-¿No crees que tu hermana sienta curiosidad? Ella te vio disparar, seguro que quiere saber lo que se siente halar un gatillo.

-Es una niña.

-No hay una edad específica para aprender lo que está bien y lo que está mal.-susurró.-La muerte, por ejemplo, es buena. No discrimina, todos mueren por igual, ricos y pobres, judíos y católicos... La muerte nos hace iguales, aprende eso, Amelia; tu hermana también debe aprenderlo: en este mundo de desigualdad la muerte es lo único que nos hace iguales. La muerte es la cosa más natural...

   Sentí que lo decía para que odiara a mi padre por no saber lo que es morir, porque perdí a mi madre y él no hizo nada... Porque nos abandonó y no vio por nosotras... Abandonó a mi madre a su suerte siendo él un hombre que pudo evitar su muerte, que pudo evitarla, que pudo brindarle un poco de esa eternidad de la que él gozaba... Eternidad que Viktor quería para sus superiores, o quizá para sí mismo.
  Viktor intentaba jugar con mi mente, tal vez para que yo le dijera o lo guiara, en algún momento, hasta el paradero de mi padre. Pero yo no sabía nada de él, no sabía dónde estaba...

-Amelia.-dijo en voz alta.-Le dispararás a Lena, que sea tan sólo una herida. Hoy no queremos muertes, es navidad.-Amara me observó, y vi el miedo otra vez en su mirada.-Rachel, le dispararás a Declan. Y mi pequeña Amara, esto será estupendo, porque es mi parte favorita.

-Viktor, no.-dije, entendiendo lo que harìa, y supe que Amara también entendió porque negó con la cabeza, despacio.


-Amara, le dispararás a Amelia... Esto me recuerda a Caìn y Abel.-rió Viktor.

-No, no, no voy a hacer eso. Ame es mi hermana....

   Amara se negó varias veces, y recibió una cachetada de Viktor. Yo quise saltarle encima pero los guardias que lo acompañaban me detuvieron; nos llevaron de regreso a nuestros dormitorios, pero Amara fue castigada por negarse a llevar a cabo la orden que Viktor le imponía.
   La encerraron en el féretro....
  Yo no dejaba de dar vueltas en mi dormitorio, pensaba en que tenìa que sacarle, no dejaría que mi hermanita pasara la noche en ese ataúd oscuro.... No dejaría que mi hermanita pasara una noche más en esa fortaleza... Entre esas cuatro paredes...
   Esa noche pensé en ponerle fin a todo...se quemarían...
   Arderían en el infierno...