Spin-off

Spin-off

domingo, 10 de enero de 2016

Mar en Calma....




Un instante de quietud...
Sólo eso necesitaba(mos)...


   Principado de Asturias....


    A medida que nos acercábamos a la sala de estar, intentaba entender por qué hacía esto. ¿Por qué salvar a una niña que me recuerda lo frágil que fui? ¿Por qué salvar a quien me recuerda que no pude hacer nada por mi madre ni por Gaspard? E incluso, en ese entonces, por mi hermana.
    Porque eso era Vit para mí, un constante recordatorio de la débil Amelia Argent.
   De improviso pensé en lo que hice días atrás, le disparé a la niña delante de Luna. Pensé en lo cercana que ésta y Vit se habían hecho, no podía quitarle eso a Luna, es como obligarla a separarnos de nuevo, como cuando no le di opción y dejé que se la llevaran lejos de mí, por su seguridad. Me aproveché de su pérdida de memoria para alejarla de la única familia que tenía; si no hubiese sufrido de amnesia por culpa de ese acci...por mi culpa, no lo habría aceptado y hubiese hecho lo posible por quedarse conmigo. Por que estuviésemos juntas sin importar los riesgos.
   Vit es su oportunidad de verme crecer a su lado. Y mi oportunidad de redimirme con ella por tantos años distanciadas.
    Tengo que sacarla de aquí.

-¡Amanda, bienvenida!-dijo Lucrecia en cuanto entré a la estancia.

    La chimenea estaba encendida, y allí se encontraba él, de pie cerca de la misma. No le perturbó mi presencia.
    Piotr.

-Lamento no haber avisado que vendría, ha sido una grosería y más aún a éstas horas.-dije, situando la mirada en el cuadro que colgaba de la pared encima de la chimenea. Lucrecia y sus padres como una hermosa familia feliz, Enrique brillaba por su ausencia. El pobre fue despreciado por su familia por renunciar a ser parte de su Sociedad.

-¿Cuál es el motivo de tu visita?-preguntó Lucrecia.

   La miré a ella, se había sentado en el sofá.
    Bien, intentaré con la honestidad.

-Llamé a Soren para preguntar por el estado de Sebastian, y me dijo que no lo había acompañado, y que en su lugar fue un hombre llamado Declan. Le pregunté cuál era la razón de su proceder-mentí, nunca le pregunté tal cosa. Miré a Piotr.-¿Dónde está Vit? Sé que la trajiste, Soren dijo que los escoltó aquí.

-Aún está convaleciente, Amy. No creí apropiado subirla a un avión en su estado actual, bastante ha sido ya su traslado desde Madrid por el funeral de mi hermano.-respondió, con aires de suficiencia.

-¿Por qué traerla aquí entonces? Su lugar es en casa de sus abuelos, no en la de una desconocida. Sin ánimos de ofender, Lucrecia.-Con todo el ánimo, maldita perra.

-No te preocupes.

-Lucrecia quería verla, y no pude negarme.

    Claro que quería verla, hablamos del primer y único clon humano. Eso sin contar que soy yo; Vit es el clon de una de las hijas del Immortal... Lucrecia debe encontrarla fascinante.

-Niklaus no lo habría permitido, siempre mantuvo a Vit fuera de este mundo, si me entienden ¿verdad?-Piotr y Lucrecia se miraron, la última se mostró incómoda.-Por favor, ordena que la traigan, me la llevaré a casa donde debe estar. Y más en estos duros momentos.

-Por lo mismo creo que debería quedarse, así descansará de...

-Ordena-subí la voz sin proponermelo, al darme cuenta me tranquilicé y añadí:-que la traigan, por favor.

    Lucrecia inclinó la cabeza en dirección al guardia que me escoltó hasta allí. Se había quedado parado a mi espalda.
    En cuanto se marchó, Piotr caminó hacia mí.

-¿Quién te dio autoridad sobre Vit?-inquirió.-Yo soy su tío, soy su sangre y mientras no haya nadie más de la familia, cerca, la niña está a mi cargo.

   Enarqué una ceja, Piotr siempre me pareció una serpiente,
se deslizaba, silencioso, y se enroscaba a tu alrededor. Si no te estabas atento caías en su hechizo, y haría de ti lo que él quisiera; lo descubrí cuando, ya casada con Sebastian, empecé a tratarlo con la intención de acostarme con él, y crear un cisma entre hermanos. 
    Como el señor quiere imponerse, sacaré mi as bajo la manga, y si aún así se rehúsa a darme a la niña. Lo mato.


-Olvidé que tú y tu familia ignoran un pequeñísimo detalle, cielo: Niklaus me nombró tutora legal de Vit un día después de enterarse que lo nombrarían CEO de LexCorp., creo que se olía que algo malo le pasaría y tomó previsiones.

    Era una delicia ver la expresión perpleja en el hermoso rostro de mi excuñado. De soslayo miré a Lucrecia, se mantuvo serena, pero por dentro sé que debe estar mal diciéndome.

-Estás mintiendo....

-Sabía que dirías eso, mira...-Cogí mi móvil de mi bolso.-Aquí tengo el número de teléfono de su abogado, llámale y que él te confirme todo. Tiene los papeles firmados.-Piotr cogió mi móvil y registró el número de teléfono en el suyo.-Desde ahora quien toma decisiones sobre el futuro de Vit, soy yo. Y estoy segura de que Viktor estará de acuerdo conmigo.

-Tía Amanda.

   Me giré al oír la vocecita de Vit. Nada más verla en la silla de ruedas me acerqué y me agaché ante ella; sus dulces ojos azules me miraron, y entonces arrancó a llorar.
   La abracé.

-Vamos a casa, cariño.

  

   El hombre me cedió la silla de ruedas, la conduje fuera de la estancia, mientras lo hacía escuché cuando Piotr le decía a Lucrecia que su padre volvería al país el día siguiente, y que "este inconveniente se arreglaría". No tiene la menor idea de con quién está jugando, tengo a Viktor en la palma de la mano, no se opondrá a que me haga cargo de la niña, pero intentará convencerme de que permita a Lucrecia verla. Sólo en eso quedará, en intentos, porque ésta es la última vez que esa mujer se acerca tanto a Vit.
    Subí a la niña al coche, y metí la silla de ruedas en el porta equipajes. 
     La miré antes de encender el motor. Sentí algo de culpa por cómo se veía, estaba pálida, y respiraba con un poco de dificultad. Apenas se notaba.

-Vamos a casa, tía.-dijo la nena.

-¿No me odias por....

-Vamos a casa, tía.-repitió, interrumpiendo mi pregunta.

   Puse en marcha el motor y salimos de los terrenos de Lucrecia. Vit estaba conmigo, ahora sólo faltaba encontrar a Luna; si Sahar se fue con Viktor, Luna debía estar con....

-¿Faye?-Frené al ver a la rubia parada en medio de la carretera. Me volví en el asiento para asegurarme de que Vit no se había lastimado, más.-¿Estás bien, cariño?




-Muy bien-dijo entre risas.

-Vale, espera aquí.-Bajé y fui al encuentro de la mujer quien se recargó en la parte delantera del coche.-¿Te explicas?-le pedí, fue cuando escuché a Luna gritar mi nombre.

-¡Amanda!

   Me vi envuelta en los brazos de mi hermana, la estreché en los míos y me relajé. Estaba a salvo, gracias al Cielo.

-¿Qué hacen aquí?-les pregunté.

-Lucrecia estuvo en casa de Sahar, y amenazó con que tenía a la "pequeña Amelia" y a Amara consigo. Según ella, si tu padre no accede a reunirse con ella les hará lo inconcebible, habíamos venido a buscar a Vit.

-La niña está conmigo, ahora es Sahar quien me preocupa. ¿Cómo se les pudo ocurrir cambiar de lugar? No me explico cómo Declan pudo acceder a tal cosa.

-Hablemos en otro lugar, les recuerdo que no estamos muy lejos de la casa de Lucrecia, y Luna no puede ser vista por ninguno de ellos.

    Faye tenía razón. 
    Luna vino conmigo y Vit en el coche, Faye nos siguió de cerca. Nos dirigimos a la casa de los Strauss, fue un viaje largo y silencioso; a Luna le pasaba algo, rara vez me quitaba los ojos de encima. 

-¿Qué te pareció Sahar ahora que la conociste?-le pregunté, miré por el espejo retrovisor a Vit, se había quedado dormida.

-Te quiere mucho, Ame, se prestó para cambiar de lugares y ser ella quien se encontrara con Viktor en mi lugar.-respondió, también miró a Vit.-Y matarlo en el tuyo-susurró.

    Apreté el volante, no podía estar más en desacuerdo con esa idea. 

-¿Fue Declan quien planeó algo tan absurdo? Por eso te buscó, ¿no? Éste era el plan que tenían, maldita sea, no lo vi venir porque no creí que él y Sahar se conocieran. Ahora no sólo me debe una explicación por el vínculo entre él y papá, la cual espero que sea muy buena; sino que también les da a la única hija inmortal en bandeja de plata.-Golpeé el volante con la palma de la mano.-¿Crees que patearle las bolas será suficiente castigo?

-Queremos que estés bien, ya hiciste mucho, no te pierdas más.-Cogió mi mano y la entrelazó con la suya.-Creí que al verme con Faye, pensarías que yo era Sahar.

    Sonreí.

-Estuve en el hospital al que llevaron a Sebastian, vi cuando Declan y ella salieron, me despedí de ella.-Y me dijo algo tan cierto en ese instante, pensé.-Les seguí el juego, pero todo el tiempo supe que no se trataba de ti. Pueden ser iguales físicamente pero yo sé quién es mi Qamar.

     Le guiñé un ojo, al fin sonrió.

-Ha pasado una eternidad desde la última vez que te oí decirme así.

    Estaba segura de que Luna no sabía lo que se decía en las noticias en ese momento sobre el avión que trasladaba a Sebastian. Y no se lo diría todavía; al llegar a la mansión entré con Vit primero, se la entregué a Enrique para que la llevara a una de las habitaciones, y de paso me aseguré de que sólo se encontraran él y Maura allí. Los trabajadores de la casa se habían marchado.
    Hice que Luna y Faye entraran.
    Maura se le lanzó encima, abrazándola con fuerza.

-¡Tía, qué me sacas el aire!-exclamó mi hermana.-Estoy bien, te dejé un mensaje de voz.

-Mi móvil no enciende, a bonita hora se vino a dañar.-se quejó Maura, sonó como niña pequeña.

    Todos subimos a reunirnos con Vit, y allí hablamos sobre lo ocurrido en el funeral, las amenazas de Lucrecia.....

-Luna no puede quedarse aquí si Viktor vuelve mañana, al verla se dará cuenta que hay dos en lugar de una y eso no es bueno.-dijo Enrique.

-Él debe seguir creyendo que me tiene, y que está cerca de obtener lo que desea.

-No me gusta el rumbo que está tomando esto, no quiero a Sahar con él.-terció Faye.

-¡Al fin lo dices en voz alta! Estás preocupada, me alegra que al fin lo aceptes.-le soltó Luna en exclamaciones susurradas.

     Faye hizo una mueca, y se dio media vuelta caminando hacia el balcón.
     Después de un rato Enrique y Maura se acostaron uno a cada lado de Vit. Luna me invitó a seguirla, y nos sentamos en el sofá que estaba delante de la chimenea que se hallaba en la habitación; la abracé a mí.

-Algo te está molestando y estás debatiendo entre decirme o no.

-Es Él, Cassul.-Miré hacia el balcón, ella debió decirle algo.-Faye dijo que Él era....

-Y sí lo es cómo es que no sabía de tu existencia, y sí lo es por qué no nos buscó sí en algún momento supo de nuestro paradero....y sí lo es...-suspiré.-Todas esas preguntas me las hice a lo largo de toda mi vida, Luna, y en su momento él me respondió. Pero te daré un consejo: Deshechalas, no vale la pena pensar en nuestro padre, sea lo que sea. Al fin y al cabo nunca nos hizo falta, siempre nos tuvimos la una a la otra; eres mi familia, Sahar es mi familia, Él no. Te amo, pequeña mía...

    Le di un beso en la cabeza, y la apreté más a mí.
    Mi pequeña hermana.
























-Amanda....







































     Podía sentir los pensamientos de ella, podía escucharla llamándome....
     Cerrar los ojos y sentirla.

-¿Cómo te sientes?-pregunté, me costaba mantener la proyección astral.-¿Qué te ha hecho?

-Shhhhh, estoy bien, tenme un poco de fe.-me susurró al oído.-Veo que Luna y Amanda están bien, diles que tengo todo bajo control.

-¿Dónde te tiene?

-No sé exactamente qué lugar es este, parece una ciudad en medio del mar o algo así.

    Su fantasmagórico cuerpo se situó detrás de mí, pude sentir sus labios en mi cuello.

-Sahar...-musité.

-Debo irme, él está aquí. Seguro viene a despedirse, escuché que se marchará mañana.-Volvió a besar mi cuello, y luego me rodeó para estar frente a mí.-Dile a mis hermanas que estoy bien, que puedo sentirlas aquí, muy fuerte.-Se llevó la mano al pecho.-Tú y yo volveremos a estar juntas pronto.-Besó mis labios, y se desvaneció en el acto.-Te amo...

    Abrí los ojos de golpe, esa última frase quedó flotando en el aire, su voz aún resonaba. 
   Me sentí un poco mareada. Es difícil acostumbrarse a estas cosas; entré a la habitación y vi a Amanda abrazando a Luna, tarareaba alguna nana, mirando el fuego de la chimenea.
    El mundo se había detenido, y por un instante el mar estaba en calma. Aunque se avistaban nubes de una fuerte tormenta a punto de descargar.


      












-Faye.....





sábado, 9 de enero de 2016

Familia Divina...




Y entonces entiendes que Dios no está en el Cielo 
como todo mundo cree...
Y que el Diablo no está esperando en un Infierno 
para darnos castigo por nuestros pecados...

Presente....
Principado de Asturias...


     Faye decidió hacer el viaje hasta la casa de Lucrecia en coche, aseguró que no podía usar ese poder al que llamó orbitar, no más de una vez porque se agotaba. Aún estaba aprendiendo; yo todavía me encontraba desconcertada, no concebía que algo así pudiera existir, que hubiera gente capaz de hacer ese tipo de cosas. Pero estamos hablando de alguien que es cercana a mi padre biológico quien resulta ser un inmortal, a él lo rodea mucho misticismo.
   Estos poderes que poseen los podía percibir, no sé cómo, pero era fácil cuando estaba a cierta distancia de ellos: Declan, Faye, y muy especialmente, Sahar. Será porque somos gemelas. Y divago.
    Me pregunto si Amanda estará enterada de la relación que existe entre Declan y el místico mundo de nuestro padre biológico.
    
   Saqué mi móvil del bolsillo de mi abrigo y le marqué a mi tía Maura; intenté varias veces, por desgracia todas y cada una de las mismas me mandaba al buzón de voz. Opté por dejarle un mensaje allí diciéndole que me encontraba bien.
    Me maldije en silencio por no haberle respondido cuando me llamó horas atrás, pero estaba preocupada por Bastian, y por Sahar.

-¿Amanda sabe que Declan está metido en todo este rollo de ustedes?-pregunté. Faye quitó la vista de la carretera por un instante. Comprendí.-No sabe.

-No, tengo entendido que cuando Cassul supo que Dec conocía a su primogénita lo acogió, lo hizo su discípulo y más tarde le ordenó vigilarla.

-¿Declan está con Amanda por órdenes de Él?-Esa no podía ser la única razón. Dec parece amarla.

-Declan está con Amanda por mucho más que simples órdenes.-dijo Faye, mirándose en el espejo retrovisor y sonriendo.-La ama, créeme. Para renunciar a tu compromiso con Sahar, o estás loco o amas a otra persona.

-¿Sahar y Declan eran pareja?-No me esperaba algo así.

-Cassul vio, y aún ve en Declan al indicado para ella.-respondió, frenando de golpe. Es una suerte que llevara el cinturón de seguridad puesto, cosa que no acostumbro a hacer.-¿Esa no es Amanda?

   Miré al frente, estábamos a cierta distancia de la casona, pero suficiente como para saber que la mujer que hablaba con un guardia era mi hermana. Había llegado en un coche rojo, volvió a subir en él, y la dejaron entrar.
   Faye empezó a dar de retro, de repente dio la vuelta con brusquedad.

-¡¿Qué haces?!

-Amanda está allí, seguro logrará sacar a la niña sin nuestra ayuda. Esperaremos su regreso por aquí.-Giró hacia un camino que llevaba bosque adentro, y allí apagó el motor, tras asegurarse que estaba lo bastante oculto. Apagó las luces de fuera dejando la de dentro encendida.-Así que esa niña es su clon-dijo, de una forma que hacía ver que llevábamos un buen rato discutiendo sobre el asunto.

-No puedo quedarme aquí mientras ella hace todo el trabajo, tengo suficiente de eso. 23 años, de hecho. Toda mi vida.

   Abrí la puerta, ella se inclinó sobre mí y la cerró.

-No vas a salir de aquí, tu hermana hará lo necesario para sacar a la niña de esa casa sin necesidad de la violencia. La verdad no estoy segura cómo, pero lo va a lograr.

   Amanda le tiene unas ganas a Lucrecia, que sería imposible liberar a Vit sin aplicar un poco de violencia.
    Faye encendió la radio justo en el momento en que mi móvil sonó. Revisé antes de contestar, era un número desconocido; respondí porque podía ser Declan con alguna información de Sahar.

-Señorita Giraldo.

   La voz al otro lado no la reconocí, no de inmediato. 

-¿Agente Portillo?-dije, temiendo equivocarme.

   Faye susurró algo, le pedí que esperara un momento.

-Sí, soy yo. Quería decirle que ya descubrí quién le envió aquella carpeta con los documentos de su pasado, y quién me los hizo llegar a mí.

-¿Podemos hablar en otro momento? No creo que sea seguro hablar de esto por teléfono.

-¿Cuando podemos vernos?

    Tardé un poco en responder porque en ese momento no tenía cabeza para nada más que no fuera Bastian, y mis hermanas.

-En unos días estaré de regreso en Madrid, por favor no hable con nadie más al respecto. Es evidente que no va a dejar de investigar por más que se lo pidamos mi marido y yo así que lo que sea que descubra de aquí en adelante, no lo comparta con nadie. No es seguro.

-De acuerdo, aún hay mucho que debe explicarme, como su relación con AC. Hasta entonces.

    Colgó.
    AC, se refería a Amanda Carlysle. Al menos entendió que no debía decir su nombre, y algo me decía que él ya sabía sobre las actividades de Amanda durante todos estos años.
    Iñaki ya sabía que el asesino serial al que la Interpol ha estado persiguiendo es una mujer, y es mi hermana.

-¿Agente Portillo?-dijo Faye.

-Interpol.

   Faye no preguntó más al respecto.
    Pero yo sí tenía preguntas qué hacerle.

-¿Cassul no sabía de mi existencia?-indagué, mirando al frente.

     Sentí su mirada sobre mí. Después de un rato, habló.

-Los dramas familiares, nadie está salvo de ellos ¿no? Ni siquiera tu rarita familia.

-Sólo responde.

-No, Luna, no sé mucho de vuestra historia. Pero no, tu padre no sabía de tu existencia; deberías preguntarle personalmente cuando le veas. O preguntarle a Amanda.

-Ella me habló un poco sobre eso, y no había pensado mucho al respecto. Han pasado demasiadas cosas en los últimos días, no he tenido tiempo de procesar nada.

-Sahar supo de ti hace poco, Declan tuvo que contarle todo cuando fue a pedir su ayuda para salvar a Amanda de la vida que lleva. Recuerdo que cuando conoció a Amanda reaccionó del mismo modo en que lo hizo cuando supo de ti, está enfadada con vuestro padre por ocultarle tu existencia.

-¿Por qué no le dijo nada?

    El silencio se hizo sentir.
    No volví a preguntar porque odio repetir las preguntas.

-El lugar donde vivimos es mágico, un pedacito del paraíso que antes cubría toda la tierra. Muchos lo creen un mito, algunos lo conocen por el nombre de Shangri la, pero tu padre lo llama Providencia: Aleinayat al'iilhia. Y allí fueron criados tus hermanos, Sahar y Vadhir; es un lugar alejado de lo mundano, de lo sucio que hay aquí afuera, y tu padre no quería que sus hijos se vieran corrompidos por éste mundo. Eso significaba que no le convenía que ustedes se conocieran, Amanda y tú son lo mundano en comparación con Sahar, su hija predilecta, perfecta, quien representa lo Divino. Ustedes dos están lejos de ser parte de su mundo.

-¿No somos dignas de llamarnos sus hijas? Pues a mí no me importa su sagrada ciudad, su paraíso, y no creo que a Amanda le importe tampoco.

-A Sahar menos, por eso desde que conoció a la rubia sanguinaria ha hecho hasta lo imposible por verse con ella, a escondidas de tu padre. Y como te dije antes, tampoco le conviene un lazo tan perfecto entre ustedes y más entre Sahar y Amanda. Juntas son de temer.

    Me reí, es que resultaba gracioso.

-¿Qué piensa? ¿Que Amanda y Sahar se unirán en su contra?

    Faye me miró muy seria.

-¿Es eso?

-¿Sabes lo que planea tu padre para este mundo, Luna? Limpiarlo, iniciar un mundo nuevo. Y quiere a Sahar de su lado, intentó convencer a Amanda de que abandonara su cacería y lo dejara en sus manos pero Amanda rechazó su oferta, se ganó a su padre como enemigo. Ya sabes: si no estás conmigo estás en mi contra.

    Un escalofrío me recorrió entera.

-Él no puede hacer eso, ¿o sí?-dije, pensando en eso de "limpiar el mundo".

-Háblamos de tu padre, Luna. Es el Principio y el Fin. Alfa y Omega. Bien y Mal. Dios y Lucifer. ¿Eso responde a tu pregunta, cariño? ¿Está más claro ahora?

    Mi corazón dejó de palpitar por un minuto eterno, mientras sus palabras hacían eco en mi cabeza....
    Mi padre....
    Mi familia....





















-Luna.....

viernes, 8 de enero de 2016

Salto Atrás XIII..


   Washington D.C., Estados Unidos...
    Mayo del 2007...



      Mi chófer siguió la camioneta donde Sahar y su séquito se trasladaban, llegamos al edificio Bélikov inaugurado dos meses antes. Y al bajarme le ordené a mi chófer que no le hablara del asunto a mi padre, luego le pondría al tanto yo misma de lo que tendría que decirle; yo sabía que el hombre tenía que darle un detallado informe a Matty de a dónde iba, con quién me encontraba y de lo que hacía en nuestros paseos. Y claro, también me mandaba seguir, pero siempre lograba perder a sus espías.
   Vi cómo Sahar entró muy rápido al edificio, prácticamente cubierta por sus escoltas. Era como si no quisieran que le vieran; cuando entré ya estaban de camino al elevador, los seguí; dentro se disculpó por lo sucedido, los paparazzi le seguían la pista a nuestro padre y eso la convertía en un objetivo, aunque fuese la primera vez que pisaba Norteamérica. Me tomó por sorpresa.

-¿Es tu primera vez aquí? ¿En serio?-dije, ella asintió.-¿Papá nunca te había sacado de Providencia?

-¿Podrían no hablar de eso aquí?-intervino la rubia. 

   Si antes no la había tomado en cuenta como para caerme pesada, en ese momento sí. 
    Pero resultaba familiar, su rostro, su nombre. No le di importancia, y seguí observando a Sahar: la sombra oscura que delineaba de un modo perfecto sus ojos, resaltaban una fría y dura mirada. Tenía quince años, los mismos quince que su igual, mi pequeña Luna.
    Salimos del elevador, y supe que una sonrisa se había deslizado por mis labios porque ella me quedó viendo, dubitativa.

-¿Pasa algo?-preguntó.

-No. Todo está bien.-dije de inmediato.

    Noté que habíamos salido del elevador directo al apartamento. Creí que no vería un salón más elegante que el de la casa de los Carlysle.
   Fue como entrar a un mágico palacio lleno de antigüedades, los sillones, el sofá, las cortinas rojas con bordados dorados, la lámpara que colgaba del techo y los frescos que habían en el mismo. Símbolos celtas, entre pasajes dibujados de la biblia. Cualquier fanático religioso lo vería como blasfemia.

-Toma asiento, por favor-dijo Sahar. Me senté, y ella quedó de pie, recargándose de un piano de cola.-Fue diseñado por papá, todos los edificios lo fueron, de hecho.-Noté que llevaba las uñas pintadas de negro, otro recordatorio de Luna.

-A él no le va a gustar que tú y yo interactuemos, por algo no te habló de mí.

-Papá no me habla de muchas cosas, no te sientas importante.-soltó mientras tomaba asiento en una silla frente a mí, yo no supe cómo reaccionar a lo que dijo. Y como si la hubiesen regañado, agregó:-Lo siento, no sé cómo dirigirme a la gente a veces, eso de convivir con "otros" aún no lo domino bien. Papá sólo me permitía hablar con él, con mi hermano, con mi madrastra, y mi mentor, Draco.-Éste se sirvió una copa de vino, y ella lo observó-. Quien me inició en el sagrado Arte del sexo....


    El caballero escupió la bebida, Faye resopló, y Sahar se quedó imperturbable ante lo ocurrido. Porque hablar de quien te inició sexualmente es el mejor tópico de toda conversación.
    Sahar me guiñó un ojo, lo había dicho a propósito.

-Hubiese preferido que te ahogaras, Draco-sonrió. Luego se enfocó en mí.-Es un verdadero placer que nos encontráramos antes de mi partida. Sé que papá me habría mentido en cuanto le preguntara por ti, de ser por él ni siquiera habría salido de Providencia.

-Te protege mucho.

-Exagera, pero entiendo por qué lo hace. 

    Por mamá. Por lo que nos hizo pasar con su abandono. Por culpa.
   Pero a Sahar le negó las dos última cosas, no sabía de mi existencia y, por ende, no sabe de Luna. Sólo le contó sobre mamá, y en eso debía estar pensando ella.

-¿Por qué no me habló de ti? ¿Por qué me obligó a salir y no nos presentó?-preguntó, con calma. 

   La que respondía al nombre de Faye se situó a su lado, y puso su mano en el hombro de ella. Sahar la tomó y levantó la cara hacia la chica, ésta le guiñó un ojo; fue bastante obvio lo que pasaba entre ellas.

-Porque no soy buena para estar cerca de ti, he hecho muchas cosas con las que él no está de acuerdo.....

-Me alegro que estés consciente de ello.


   Me volví al escuchar la voz de Cassul, Faye se apartó de Sahar y ésta se puso de pie. La imité; papá se dirigió a ella, la abrazó y depositó un beso en su frente.

-Tu desobediencia va de mal en peor, comienzo a creer que es la mala influencia de ésta joven.-Miró a Faye, la rubia le sostuvo la mirada. ¡Qué valentía!-Draco, vuelvan a Providencia ahora. Es una orden, irrevocable, Sahar.-dijo, adelantándose a la protesta de la morena.

    Sahar me dio un abrazo, correspondí a él.

-Lamento causarte problemas, pero no lamento haberte conocido, Amanda-dijo en voz alta. Luego se dirigió a papá.-Yo decido quién es bueno para estar cerca de mí. No importa lo que haya hecho, me la negaste, me negaste a mi hermana y no te lo voy a perdonar nunca.

     Caminó hacia Faye, y en el proceso se fue desvaneciendo; Faye se dirigió a una de las habitaciones junto a Draco, y no volvieron a salir.

-Y así te ganas a tu favorita como enemiga.-sonreí, complacida era poco.

-¡¿Qué carajos pasa contigo?!-exclamó.-Si te busca has el favor de evadirla, de no verla, de no hablar con e....

-¡Si me busca no le negaré lo que nos negaste a ambas! La posibilidad de tener una familia.

     Se sentó furioso, pude ver la contrariedad en su rostro. Ya me conocía cada fase, pronto pasaría la ira.



-Tú siempre has sabido dónde estábamos, y nunca nos buscaste; primero cuando vivíamos con mamá y Gaspard Argent, tu amigo ¿recuerdas? Luego cuando pasamos a ese maldito instituto que fue financiado por tu compañía de entonces... Esos soldados mataron a nuestros padres delante de nosotras, ¡violaron a mamá! y lo vimos todo...-No pude contener las lágrimas, cada recuerdo lo llevaba grabado a fuego lento en la cabeza, parecían frescos, recientes....de ayer.-Y en ese instituto, me convertí en lo que ahora odias...-Él mantuvo la mirada abajo.-Viktor Strauss abusó de mí cuántas veces se le antojó, ¿sabías? Se aprovechó de tu arima. ¡Joder! no creo que no estés enterado de eso. ¿Y cuando estuvimos en el orfanato? ¿Vas a decirme que no estabas enterado de que vivimos allí? En un orfanato financiado de igual forma por ti. Viktor me llevó con él, separándome de Amara, y nuevamente volvió a tomarme a la fuerza, me tuvo de conejillo de indias en un laboratorio; y cuando logré escapar de él llegué con los Carlysle, entré a su familia usurpando el lugar de Amanda Carlysle, quien murió por culpa de su padre, aunque yo le di el tiro de gracia. La sepultaron en secreto para no tener que dar explicaciones, suerte que nos parecíamos...-sonreí.-¿Es eso lo que te molesta, que derrame sangre? No somos tan distintos.

    Se cubrió la cara con las manos.

-Cuando di con mi hermana, cuando volví a reunirme con ella sufrió un accidente y perdió la memoria, a veces le doy gracias a Dios por eso, porque no tendría que recordar nada. Porque no tiene que recordar la pesadilla que vivimos; y estando en el hospital la cuidé, fui a verla cada día a escondidas de mi nueva familia. Fue cuando conocí a los Giraldo, les dije que su nombre era Luna porque recordé cómo solía llamarla de cariño. Y a sol de hoy está feliz lejos de ti y de mí, lejos de todo esto.

     Cassul no se atrevía a mirarme.

-No estará segura por siempre-susurró.-Pero te ayudaré a....

-No quiero tu ayuda, no me quieres cerca de Sahar, aleja a tu clan de asesinos de mi Luna. No quiero que me ayudes a cuidar de ella, puedo sola, todo este tiempo la he mantenido segura yo sola.
-Déjame explicarte...
-¡No!-grité.-Primero escúchame, escucha todo lo que tengo que decir porque lo necesito, tengo que sacar todo lo que me está doliendo, todo lo que removió el volver a verte; todo éste camino de espinas lo construiste tú, gracias papá. Te agradezco que nos abandonaras a mi madre y a mí a nuestra suerte, me hizo entender que no puedo confiar en nadie. Gracias porque pude saber lo que era tener un verdadero padre en Gaspard. Gracias porque forjé mi carácter a fuerza de dolor, con garra, temple. Gracias porque por ti me convertí en lo que ahora odias... ¡Mírame!-exclamé. Él levantó la cara al fin, y se encontró con mi mirada. Lo que vio no le gustó.-Mira de cerca.... Mírame bien... Mira a los ojos del monstruo en el que me he convertido....



    








    

miércoles, 6 de enero de 2016

Salto Atrás XII....



   Nueva York., Estados Unidos...
    Mayo del 2007....


    
        ¿Qué harías si tu padre -inmortal- estuviera frente a ti después de 15 años? 
   La última vez que lo vi fue poco antes de que mi madre diera a luz. Y después de eso, desde la ventana de mi habitación, marchándose con otros dos hombres.


   Se paró frente a la ventana para mirar el panorama de Nueva York, éste edificio es sólo uno de los tantos de los que es dueño.
   Cuando supe que CassulTech. financiaba el instituto y el orfanato donde mi hermana y yo estuvimos de niña, me dio mucha rabia. Era mi propio padre quien les hacía daño a tanta gente, era mi propio padre quien ayudó a los nazi en su momento; él, el que permitió que dañaran a sus propias hijas.

-Duele que pienses eso de mí-susurró. 

   Me sorprendí, se supone que....

-Alguna vez dijiste que no podías leerme-dije, cruzando las piernas y sintiéndome incómoda ante él.

-Y no puedo, lo cual es hermosamente raro; sin embargo hay momentos en que te distraes, dándome paso.-Se dio la vuelta y sonrió-. Yo dejaba a cargo de mis negocios terrenales a otra gente, no sabía lo que esa gente hacía mientras yo estaba en mi hogar, con mi familia. Mientras estuve con tu madre y contigo sólo estuve pendiente de ustedes; cada vez que descubría la traición del CEO de turno, lo despachaba de éste mundo, pero siempre volvía a pasar. No se puede confiar en los humanos, son fáciles de corromper.

   Se sentó de nuevo detrás del escritorio, y agregó con una sonrisa:

-Pero a qué los hace interesantes y divertidos.-No pude evitar reír-. ¡Oh! La risa de mi arima, que hermosa. La extrañaba.-Fruncí el ceño, recobrando la compostura; él suspiró y me miró con dulzura-. Te pareces mucho a tu madre, deberías quitarte esas lentillas. Tienes unos hermosos ojos azules como para ocultarlos.

-Es por seguridad.

   Él asintió, entendiendo.

-¿Alguna vez te conté cómo la conocí?-preguntó, yo negué con la cabeza. Mi madre tampoco me habló de cómo le conoció-. Fue en un bar, ella atendía la barra y quedé prendado de esa hermosa mujer nada más verla; no sabía lo que era amar, hasta que la conocí. No sabía lo que era vivir, hasta que encontré mi hogar en esos ojos. No sabía lo que era tener fe en alguien, hasta que brilló su sonrisa, hasta que vi una luz en ella; era adorable, inteligente, un encanto de Diosa en la tierra... y ellos me la quitaron.

-¿Ellos?

-Fui cada noche a verla, pero en algún momento faltó al trabajo sin avisar-continuó-. Aquél entonces no era diferente al ahora, las desapariciones de hombres, mujeres y niños han sido el pan de cada día todo con el fin de experimentar, de hacer prácticas atroces con sus iguales. Tu madre fue una víctima de esas prácticas, la secuestraron, y yo me encargué de seguir el rastro que me llevó hasta la familia en la que estás ahora.

   Una revelación que me detuvo el corazón, dejándome más muerta en vida de lo que ya estaba.

-El hermano mayor de tu ahora padre adoptivo era quien lideraba a la familia Carlysle en esa época, y se encargó de "recolectar" personas para los juegos maquiavélicos de su Sociedad Secreta. Lamentablemente tu madre fue una de esas personas, la rescaté y no logré matarlo, preferí dejarlo vivir porque descubrí que tenía una enfermedad con la que continúa, si no me equivoco.

    Sí, el tío William. Hijo bastardo del difunto Alphonse Carlysle.
    Está en silla de ruedas, y casi ciego....

-Por poco no naces, agradécele; tu madre estaba embarazada cuando la secuestró, y yo a cambio de lo que le hizo, a cambio de lo que estuvo a punto de pasarte, me encargué de que su enfermedad fuese eterna, de que no muriera cuando le tocaba..... ¿Adónde vas, Amelia?

    Ya sabía dónde estaba, podía venir a visitarle otro día y buscar respuestas a las preguntas que llevaba a cuestas.
      Necesitaba salir de allí, y procesar lo que me había dicho. El tío William era un buen hombre según lo que he conocido de él, siempre fue amable conmigo y con la gente que lo rodeaba. Lo adoraban.
   En todo este tiempo investigando no encontré nada que lo relacionara con los juegos macabros de la Élite, era como si lo hubiesen dejado fuera. Y resulta que fue uno de los principales miembros, y por su culpa mi madre casi muere. No me hubiese importado no nacer, no, en lo más mínimo....pero mi madre no merecía sufrir todo aquello.
   
    Caminé hacia la limusina, pensando en el baile de máscaras, él estaría allí. Iba a ser en su honor, el bueno, el ilustre, el Gran William Carlysle.
    Haré la celebración más interesante.
   
-¿Quién eres?

   Me volví al oír la pregunta; y sentí un aire de renovación, de cercanía, el llamado de la sangre. Nada más verla de nuevo.
   Sahar me miraba con interés, estudiándome. Era escoltada por dos rubios, un hombre y una chica que estaba a su lado y a quien, por lo que pude percibir, no le caí bien. Su mirada eran puñales que se clavaban en mí una y otra vez.

-No creo que tu padre....-Me interrumpí porque ella le lanzó una mirada irónica a la rubia agresiva.

-"Nuestro padre" sonaría mejor, ¿no te parece?-Entonces preguntó por preguntar.

-Sahar-susurró la rubia.

-Ve al coche, Faye. Drako cuidará de mí.

-Pero....

-Obedece.

    La chica le susurró algo al oído al otro joven, luego dio media vuelta y se marchó.

-¿Cómo sabes que tú y yo somos...

-Te pareces a mamá; lo que no sabía era que además de Vadhir, tenía otra hermana, sé que me oculta cosas.....

-¿Vadhir?

-Mi mellizo.

-A Cassul no le va a gustar que hables de éstas cosas, mi niña-le dijo el tal Drako-. Debemos volver al apartamento, seguir las órdenes que te dio, volver a nuestro hogar. Éste lugar, y ésta mujer, no son dignos de ti.

   Por un momento fue como si yo no estuviera presente.
    Fue insultante, de hecho.

-Ven con nosotros a nuestro apartamento-me dijo ella en cuanto él terminó de hablar-. ¿Cómo te llamas?-preguntó.

-Amanda.

    Extendió una mano para que yo la estrechara.

-Yo soy Sahar, es un placer conocerte, hermana mayor.

    Me gustó oír esas palabras.

    Miré el reloj, Matty no se preguntará dónde estoy. Y en cuanto a William, el baile de máscaras será el escenario perfecto para devolverle lo que le hizo a mi madre.






  
  

lunes, 4 de enero de 2016

.......




Hoy...


        .....soy contradicción..
        .....la tormenta se desata muy dentro...
        .....estoy encerrada en mi fortaleza, impidiéndole la entrada a terceros para evitar heridas...
        .....me miro al espejo y no reconozco a esta niña...
        Las pesadillas cesaron por días, pero (hoy) el insomnio vuelve a ser parte de mí...
    
        



Encerrada en el misterio de la noche,
frágil busca la paz que su alma necesita.....
¿Dónde está esa seguridad que solía acompañarla?
¿Dónde la Luz de su Alma?
Tan tenue e indefensa se siente....
(Sonrisa rota...)
Mira su reflejo y no reconoce a la niña que le devuelve la mirada...
Saca fuerza de donde (cree)no la tiene...
Y se vuelve Magia Nocturna....
Magia que vibra....
Magia que envuelve...


Magia de Luna....








Aún cuando no puedo más...
Siempre puedo.....
Aún cuando caigo, y el dolor escuece mi Alma....
Me levanto, y limpio las lágrimas que ensucian mi cara....